CARTAS AL DIRECTORIO - Marzo 2008

Agradecemos las múltiples muestras de apoyo. También las críticas. No las publicaremos aquí. Este espacio lo reservamos para vuestros "artículos". Vuestras aportaciones, que, sin ser periódicas, sí compartan vuestras experiencias, conocimientos, alegrías y tristezas en vuestra/nuestra Iglesia. En catauña o en cualquier otro lugar. Lo único que pedimos es que respeten las cuatro máximas: Constantia, meritum, fortitudo, fidelitas.

Todo esto lo podeis enviar a:

omnesdicamus@gmail.com

 

31/03/2008 por Ignasi

Iglesia o club de amigos

Delante de la secularización galopante en la que nos vemos envueltos se produce en nuestra Iglesia diocesana una tendencia preocupante. Un gran sector observando como se reducen las comunidades se plantean cómo reaccionar.

Pero su modelo de reacción no es el de una nueva evangelización como propuso Juan Pablo II y propone el actual Papado. Lo que se nos propone des de los ámbitos “progres” es hacer amigos.

La amistad es lo que ha de unir a las nuevas comunidades eclesiales. Ya no las unirá el amor a Jesucristo ni a la Iglesia, la unión vendrá de la amistad entre sus miembros.

Hay que hacer grupos de amigos que se autogestionen. Los obispos y sacerdotes han de ser unos amigos más.

Las parroquias pues serán gestionadas por este grupo de amigos. Para formar parte de él tendrás que pensar igual para no romper la amistad. La iglesia se convertirá en un club social.

Naturalmente este tipo de organización está lejos de formar Iglesia centrada en Jesucristo. Lo que les unirá no será el deseo de conversión y de amor a Jesucristo. Los miembros no son hermanos sino amigos. La unión de sus miembros no se basará en el amor de hermanos y en el perdón.

Hemos de decir que está visión puede tener sus frutos. En sí los tiene. Vemos en muchas parroquias de Barcelona que son gobernadas de facto, por ese grupo de amigos, muchos de ellos setentones u ochentones. Pero también los hay más jóvenes. En esta concepción de la Iglesia cómo un club no se admite la disidencia. Si piensas diferente eres excluido o como mucho tolerado pero nunca tratado como un igual. Es verdad que se habla de acoger pero siempre acoger al que piensa igual, nunca al que piensa diferente.

¿Qué pasa si la amistad se rompe? Pues que los grupos se debilitan y van quedando cada vez más reducidos, pero da lo mismo porque mantenemos un cierto grupo de amigos.

El lenguaje utilizado por muchos es el propio de un club social: acogida, encontrarse a gusto, ser un grupo abierto, solidaridad… Son expresiones que pueden hacer referencia a cualquier cosa. Pero no se habla de conversión, de oración, de Jesucristo… Juzguen y vean, entren en cualquiera de sus portales o vayan a una de sus misas y entenderán lo que les digo.

 

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29/03/2008 por Otro

La Cantera de Mn. Turull.

Según los mandamientos de Mn. Turull respecto a las vocaciones sacerdotales, el primer mandamiento es no hablar mal del seminario (esa cosa misteriosa, pues). Cosa que implicaría no hablar mal de su rector, a todo lo cual, creyendo conocer un poco el percal podríamos añadir: hasta después de las elecciones. Porque como la práctica nos muestra de los políticos, a los que la buena intención se les supone, aunque hay de todo en la villa del Señor y en algunos casos así es; por desgracia para todos tenemos que padecer de muchos de ellos, no sólo sus ambiciones sino además todo tipo de abusos. Estos últimos esgrimirían eso de hasta después de las elecciones, ya que su única intención parece ser el poder, fruto de una insana ambición despótica y/o codiciosa. De manera que para ellos toda crítica, como en cualquier dictadura o tiranía, es vista como muy peligrosa y como destructiva, fruto de la maldad de los indeseables.

Escribiendo esto me viene a la cabeza esa crítica crónica de la progresía católica, con respecto a la Iglesia. La razón, de tal afección, según ellos es el bien querer que denuncia los problemas de la Iglesia para sanarla. De alguna manera me viene a la cabeza el poder sentirme identificado con esta actitud “crítica desde la caridad” dirían ellos, “destructiva desde el engaño” diría yo, para ser suave. Considero que no es lo mismo una cosa que otra. Entiendo que lo de ellos es como una enfermedad crónica con respecto a la Iglesia, a la que atacan continuamente desde su esencia hasta casi su mismo existir, ya que lo que parecen querer es otra cosa a la que llamar Iglesia. Lo mío, desde el derroche de humildad propio del bueno de la película, de la crítica al Seminario de Barcelona y al Rector del Seminario, mira el que se vea el mal funcionamiento de una institución concreta de una diócesis concreta, que es renovable y perfeccionable desde la Iglesia y para la Iglesia.

Volviendo al tema, normalmente cuando se habla de la cantera se entiende que nos referimos a aquello de donde extraeremos en bruto un beneficio, mineral, joya o lo que sea. Y por ejemplo, si se trata de fútbol, se entiende que es de allá de donde, principalmente, saldrán los futuros componentes del equipo estrella. Esto en algunos equipos de fútbol de primera es así y en otros no; depende mucho del dinero. Por ejemplo el Barça tiene canteras, más o menos vinculadas al Club, pero son pocos los jugadores del primer equipo que procedan de ellas. Esto no pasa tanto con equipos más pobres, que sin tener tantas canteras y tantos millones, conformándose a la fuerza con lo que tienen, sacan a la mayoría de sus jugadores de sus canteras, o equipos locales, más pobres y reducidos. Algunos, por cierto, se ven obligados a exportar los mejores para sostener el Club y supongo que en muchos casos para engordar a sus directivos. Pero esto último no viene al caso, porque entramos en la libre oferta y demanda, en la calidad, el negocio, etc.

Pues bien, dando el paso a algo más piadoso, aun con el rector actual, pienso que se puede comparar todo esto con el Seminario de Barcelona donde no sé si desde siempre, se gasta el llamado “proceso personal” de los vocacionados o vocacionables. Que como proceso de discernimiento y formación, es algo que se da en todos los seminarios siguiendo un ritmo, por lo general normal y común; pero que en el de Barcelona brilla lo especial y brillan especialmente, fruto de esos “procesos personales”, esa serie de arbitrariedades tan marcadamente arbitrarias. Arbitrariedades como aquello de: “dime con quien vienes y te diré quien eres”, o “dime de donde vienes y te diré a donde vas”, o “dime con qué vienes y te diré como vas”. De esta triple traducción que en no pocos casos, se hace de los llamados “procesos personales” con los candidatos llamémoslos anormales positivos o anormales negativos, según el caso, sale no sólo el tipo de trato a aplicar, más o menos comprensivo, permisivo o purgativo; sino que además entrando en lo puramente temporal salen los llamados proceso tortuga, proceso canguro y el estelar proceso meteorito.

Esto, al parecer siempre se ha dando y no sólo aquí, sin embargo, la novedad con Mn. Turull está en que ha aportado una nueva traducción y que consiste en el “depósito a tiempo indefinido”. Sea por lo que sea, incluso por la providencia divina, cuando Mn. Turull entró como Rector del Seminario (me refiero a la cantera), desde la impertinencia y la soberbia que le caracteriza ante los que se caracteriza, encontró una numerosa cantera, y no precisamente de jovencitos ni de candidatos al seminario. Esta cantera es la llamada etapa pastoral.

Los datos actuales se ven en la revista del Seminario de Barcelona Portal Obert del mes de marzo:16 miembros en la etapa pastoral y 21 en los cursos siguientes. Cuando el actual rector del seminario accedió al cargo, sin tener en cuenta los seminaristas de Tarrasa que aún formaban parte del Seminario y que ahora no están debido a que la diócesis de Tarrasa ha creado su seminario propio, los datos sobre el número de seminaristas mantienen una cierta proporción a la herencia recibida por Mn. Turull; aunque ahora algo menor en número.

Pues bien. Si el tiempo de la llamado etapa pastoral es un tiempo en el cual se supone que sus miembros en un periodo de más o menos un año van recibiendo la ordenación diaconal y finalmente la presbiteral, Mn. Turull, después de cosificar a esos incautos canteranos, ha sabido sacar buenos réditos personales de ellos, para hacer ver que en la diócesis se siguen produciendo ordenaciones con cierta normalidad. Así, ha sabido estirar su cantera personal sacando pequeños pegotitos de estos canteranos que estratégicamente colocados junto a los dos o tres que van saliendo de los cursos siguientes, cubren la cuota que al parecer prometió el candidato a no sé qué, Mn. Turull, de unas cinco ordenaciones anuales.

Yo pienso que si rector y formadores de seminario tuvieran un mayor celo apostólico, en vez de esos procesos personales para seminaristas podrían gastar unos procesos más personalizados o de tu a tu y a la vez hacerlos más normalizados. Procurando en este periodo el encuentro con Jesús, de los futuros pastores. Aprendiendo de las fuentes vivas de la Iglesia y no de los resentidos eucaliptos que en nuestras diócesis están agotando nuestras diócesis e in fertilizando e infectando para la Iglesia, prácticamente todo lo que tocan. Procesos que no pasasen por la cosificación ni la humillación de los unos ni por la exaltación de los otros, en función de no sé que misteriosos intereses.

Tal vez esto es pedir peras al olmo. Pero lo que es profundamente lamentable es que el rector del seminario viva de esa extraña cantera y no busque las posibles canteras de nuestra diócesis y de donde Dios nos da.

 

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28/03/2008 por Karlos

Vía Crucis

Hola,

Os agradezco vuestra labor y vuestro testimonio, en la parroquia de Sant Esteban de Bcn, se lleva haciendo el Vía Crucis por las calles desde que se inaguró en 1962, yo lo he vivido desde pequeño y me acuerdo perfectamente cuando llevaba la matraca q hacía un ruido ensordecedor, el anterior Mn. Joan Bonet i Gomis fallecido hace cosa de un par de años y el nuevo Mn. Emiliano Tarancón ha seguido con ésta bonita tradición. El recorrido siempre es por las calles del barrio de Porta.

También me gustaría explicaros el inicio de un anticlericalismo en nuestro barrio, que siempre ha sido bastante neutral en éste tema. Hace un par de meses en la plaza Sóller han aparecido pintadas en contra de los obispos, “Obispos corruptos, bajo palio con Franco vivías mejor”...

Pero la semana pasada en la puerta de entrada de la parroquia las JERC, me parece, pegaron un cartel donde se podía leer “la Cope manipula, ataca, miente” y un montón de sandeces más y debajo fotos del Cardenal Rouco e insultos varios; cuando lo vi ya estaba medio arrancado por un feligrés de la parroquia. No sé si está pasando en otras zonas de Barcelona pero esto empieza a oler a años 30. Os lo comunico por si sabéis más de ésta nueva campaña en contra de la Iglesia.

¡A mayor gloria de Dios!

 

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27/03/2008 por el Cid Cabreador

Sobre los seminarios

Estoy de acuerdo con Patianus; pero los obispos catalanes demostrarán su valentía cuando los dejen de enviar a estudiar a la Facultad de Teología de Cataluña o bien cojan la escoba y empiecen a barrer. Lo normal sería hacer que los profesores ganaran su cátedra por oposición y no a dedo como se hace ahora. También sería bueno que los seminaristas tuvieran una formación litúrgica seria; no la que se enseña en el Instituto de liturgia de Barcelona que es pura virtualidad: mirar su director el Dr. Guiteras, discípulo predilecto de Tena: pues la catedral de Barcelona no es ningún punto referencial para la liturgia de risa. La liturgia no se estudia: se vive; y no olviden los obispos que lo que harán sus sacerdotes será principalmente celebrar, y no celebrarán bien sino están impregnados de amor a la liturgia; sería bueno también que empezaran a barrer la “guitarritas” de la iglesia y les inocularan el amor por el canto gregoriano, que es el propio de la Iglesia; que celebraran con todo esplendor la Eucaristía y la Liturgia de las Horas, y no estaría de más que los primeros años de formación estuvieran más en el seminario y menos en parroquias: ¿Cómo celebrarán dignamente, por ejemplo la Semana Santa, sino la viven intensamente, celebrada con toda dignidad y esplendor? Si no, hagan un examen, por ejemplo, de las piezas gregorianas que saben… dudo que mucho sepan cantar el Padre Nuestro en latín. Señores obispos: manos a la obra.

 

Para reflexionar

El nacionalismo catalán ha hecho otra de la suyas en el funeral del P. Casià Just. Ya que estamos en época de recuperar memoria histórica, recuperémosla en honor de la verdad. No es verdad que fuera Franco quien sacara al abad Esquerré del monasterio montserratino sino la Santa Sede; y su sucesor no fue el abad Casià sino el abad Bresó; ahora, cuando se quiere hacer mitología, los catalanes nos cubrimos de gloria, empezando por nuestra bandera que era el escudo de armas de rey (paradojas¿ verdad?) Y no entro en otros temas porque darían mucho que hablar, pero así nos va. Los medios sólo han ensalzado de Casià Just su defensa por el aborto, la homosexualidad, la eutanasia… así lo oía yo en RAC 1. Pues bien no me voy a erigir en juez: todos tendremos que dar cuenta un día ante el Juez supremo de todos nuestros actos, pero la historia es la que y no se puede cambiar en beneficio de nadie, y nuestra iglesia de Cataluña no irá adelante mientras no mire a Roma; Barcelona, una de las diócesis más grandes de España, tendría que ser motor, y así estamos, a la cola; el obispado catalán no pinta nada en la Conferencia Episcopal Española. Y claro, esto a mí, es lo que me da pena; pienso, y puedo estar equivocado, que es el nacionalismo quien nos ha llevado a este estado de postración.

 

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17/03/2008 por Otro

Otra Semana Santa que pasa.

Ya estamos en el tiempo fuerte de Semana Santa-Pascua y un año más, y vamos a más, el ambiente en nuestra diócesis de Barcelona no respira para nada este tiempo litúrgico en el que estamos. Alguno de Iglesia, especialmente si pertenece a esa progresía militante aparentemente buena y cultivada como los nabos, podría decir: ni falta que hace, así debe ser, lo religioso en la sacristía y de puertas a dentro. No se ha de molestar y sí se ha de ser maduramente tolerante. La vivencia externa de la fe que se manifieste en la solidaridad o en el compromiso con la justicia (a saber que entienden por justicia y por solidaridad).

Como si la justicia y la solidaridad no fueran fruto especialmente de lo religioso y por tanto una manifestación más de ello. Como se ve en la milenaria labor social y caritativa de la Iglesia, sal de la tierra y luz del mundo. O como se ve en el vivir cotidiano de millones de cristianos que a lo largo de los siglos han sido buenos ciudadanos, buenos vecinos, buenos miembros familiares. Ciertamente no perfectos pero tampoco para nada más reprochables que el resto: siendo gente de su época y a la luz de las circunstancias, de una manera o de otra han contribuido decisivamente al bien social, por mucho que algunos se empeñen en juzgarlos anacrónicamente, viendo sólo lo negativo, o juzgando desde la perfección farisaica; que Dios no los juzgue a ellos según sus propios baremos. Ciertamente con grandes fallos, pecados e injusticias a nivel personal, comunitario y de la institucional eclesial; pero aun a pesar de ello la sal de la tierra.

Especialmente sabrosa esta sal si se la compara con los millones y millones de personas torturadas y exterminadas por esos buenos chico/as de las paternales dictaduras comunistas o nacionalsocialistas que van desde la influyente Unión Soviética hasta la China actual, siguiendo la luz del sin Dios. O si se la compara esa sal con cualquier tipo de carnicería revolucionaria comandada por los de siempre y a costa de los de siempre. A estos socialcomunistas y a estos humanistas ilustrados es a quienes parece que deberíamos rendir cuentas los católicos, a cambio de que nos perdonen la vida y de que nos dejen algún espacio de la sacristía para explayarnos; pero yo prefiero rendir cuentas al Señor.

Si la caridad, que por decreto resulta odiosa e intolerable a los comunistas ya que según ellos impide la realización de la justicia o según parece, para los nacionalsocialistas favorece la existencia de “indeseables”; cuanto más perjudicial debe ser (según ellos) que la Iglesia exprese públicamente el aspecto cultual y devocional del pueblo, con el consiguiente riesgo de favorecer la piedad y la religiosidad popular.

Si estuviéramos en Japón no esperaría rodearme de un ambiente litúrgico cristiano, pero como estamos en España, esta esperanza no debería ser ni extraña ni molesta para un católico.

Desde siempre, la religiosidad en todas las culturas, civilizaciones y religiones, ha tendido a la exteriorización. Expresar y compartir la fe es connatural, auque nuestra querida progresía católica diga su qué:

Esta exteriorización es eso que la progresía católica llama hacer comunión juntando las manos o hacer algún tipo de red amorosa, comprometida y hermanada o poner velas en las ventanas como un signo de espíritualismo solidario. Es eso mismo que les repugna cuando la manifestación externa consiste en procesiones o manifestaciones públicas de piedad católica. Es eso que les fascina cuando en un país exótico consiste en procesiones o culto callejero de no se que religión; expresión pura de fe y espiritualidad intensa, entonces. Es eso mismo que cuando es católico les resulta indignante porque muestra lo más supersticioso y superficial de la Iglesia; una fe pobre, superficial, poco formada y poco comprometida, osease plebeya. Es eso que cuando desde el laicismo masónico y rabioso se intenta desplazar al catolicismo recuperando o inventando cualquier tipo de celebración precristiana o expresamente no cristiana, se convierte entonces en un signo de manifestación cultural, para ese bien visto, patrocinado e integrado catolicismo progre. Es eso mismo que cuando es manifestación externa de catolicidad como un clergyman o un hábito religioso católico violenta la convivencia y es signo de intolerancia, de intransigencia, de expansionismo e integrismo. Es eso que cuando aparece en la forma de los trajes típicos de la casta suprema islámica, o sea la árabe, es un signo de identidad y expresión de pluralismo cultural (no son lelos ni se dejan convertir); incluso cuando aparece en la forma de velo femenino. Es eso mismo que cuando es procesión del Corpus o de imágenes sagradas es signo de retrógrada idolatría. Es eso que cuando hippyosamente se da base de lechugas, nudistas o chuchos apestosamente aseados resulta tolerancia, pluralidad, paz y bien. Es eso mismo que cuando la religión de más del noventa por ciento de nuestra sociedad, desde los diferentes grados de adhesión, se manifiesta tradicional y espiritualmente en nuestra sociedad; avergüenza y molesta a una parte interesada e importante de nuestra sociedad y a una parte pequeña pero progre de nuestra feligresía dominical que sigue fielmente el rastro de unos progres sacerdotes y teólogos.

Todo esto lo decía porque pienso que en estos tiempos fuertes de la liturgia favorecer y alimentar la religiosidad del ambiente nos ayuda espiritualmente y por tanto, humanamente; y estamos necesitados de mucha ayuda. Alguien puede considerar que es mejor para estas fiestas respetar la monotonía de consumilandia, de la carretera, de la montaña, de las tragaperras, de las cartas, de los tintos, de las peleas, de la televisión, de la radio, del fútbol, del Pub…Es una opinión, como lo es la mía.

 

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17/03/2008 por Athanasius de Sancta Cruce

Saludables remedios

Después de leer y reflexionar la interesante aportación de Aurelius Augustinus en "Ciñámonos los lomos", me gustaría hacer algunas consideraciones. El análisis que realiza el autor es realista pero con unos ciertos tintes de lamentación y falta de esperanza. Cierto que las cosas van bastante mal, pero también es cierto que en los momentos más críticos se nos ofrecen grandes oportunidades de intervenir positivamente. Para que la esperanza no sea puramente ilusoria conviene indicar caminos viables, saludables remedios. No creo que se produzca la denuncia de los acuerdos Iglesia-Estado vigentes. Más aún, estoy convencido que el nuevo Gobierno tratará de limar asperezas en su relación con la Iglesia Católica. De todas formas, la verdadera necesidad es la reforma de la misma Iglesia en aquello que debe ser reformado en la vida de pastores y fieles. Se impone rectificar el rumbo y creo que el timón está en buenas manos: las del Papa. Es del todo imprescindible la unión (afectiva y efectiva) de todos los fieles con el Santo Padre. Ubi Petrus, ibi Ecclesia.

En la predicación, la catequesis, la enseñanza de la religión y la moral católicas y, especialmente, en la docencia teológica en seminarios, facultades y centros superiores se impone una vigilancia para que se enseñe la doctrina de la Iglesia con total fidelidad. Deben ser amonestados y, si conviene, removidos, los profesores que contestan la fe católica y apostólica tal como la expone el magisterio de la Iglesia. Esta medida es prioritaria si se quiere atajar en su fuente gran parte del mal que nos aflige. Hoy más que nunca, los católicos, todos, debemos adquirir un conocimiento cabal de nuestra fe y estar siempre preparados para dar razones de nuestra esperanza.

Augustinus menciona el lamentable espectáculo de tantos católicos que no asisten a la Santa Misa ni frecuentan los sacramentos. Los católicos sólo podrán resistir en el terrible combate que debemos sostener si renuevan sus fuerzas en la participación en el augusto Sacrificio, en la comunión frecuente hecha con las debidas disposiciones y en la recepción asidua del sacramento de la Penitencia, así como en la oración constante a nivel individual y comunitario. Nuestro auxilio es el Nombre del Señor.

La recuperación de los signos sagrados que remiten a la presencia de Dios es otro saludable remedio en una sociedad que relega Dios a la esfera de lo privado. La Santa Cruz debería estar presente en todos los lugares de donde ha sido ignominiosamente retirada. La liturgia debe ser celebrada con el respeto que le corresponde. Las rodillas deben hincarse de nuevo ante su Divina Majestad, especialmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Las personas consagradas a Dios no deberían avergonzarse nunca de presentarse como tales en la ciudad secular. Recordemos la disciplina vigente sobre el traje eclesiástico y el hábito religioso. Foméntese la adoración al Santísimo Sacramento. Explíquese a los fieles los sacramentales tradicionales. Restáurese la piedad entre clero y fieles. Enséñese nuevamente lo más elemental de la urbanidad de la piedad. Se han sembrado vientos y se han cosechado tempestades. Refrésquese a la memoria de todos la saludable lucha ascética que brota de la convicción que milicia es la vida del hombre sobre la tierra y que nos toca luchar no sólo contra la carne y la sangre sino contra las huestes infernales... Todos esto es doctrina bíblica y eclesiástica que nuestros mayores siempre tuvieron presente con frutos saludables. En nuestro trato con los que no piensan como nosotros respetemos, pero hagámonos respetar.

Si estos saludables remedios se aplican el mal remitirá hasta desparecer casi del todo...

 

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10/03/2008 por Zelo Zelatus Sum Pro Domino

¡Patientia nostra!

“Pobre gato y pobre perdiz”

¡Dios mío…cuantas idas y venidas…cuántos dimes y diretes, canto papel y cuanta tinta, cuanto diagnóstico sin haber visto de cerca al paciente, sin ni tan solo haberle tomado el pulso tal como debe hacerse!. ¡Cuánto miedo al contagio de ciertos criterios, zonas o sectores diocesanos!. ¡Cuánta marginación de personas y grupos!. ¡Qué poco criterio sobre las constantes vitales porque no se estudian bien los historiales de las parroquias, de las delegaciones, de los grupos, etc.! ¡Qué manera de dejar pasar el tiempo en proyectos, planes pastorales, cartas, encuestas, fotos, viajes y apariencias!

Pobre gato…¡nadie le pone el cascabel! Si pudiera hablar nos diría el dolor tan intenso que sufre precisamente por no ponerle responsablemente el cascabel, cuando se le pisotea la cola y cuando sin querer o queriendo recibe una patada “inocente” de quien parece lo está cuidando.

Reuniones con el clero en el Seminario, citas y visitas prometidas. Como en los Años Santos, solemne apertura de puertas para cerrarlas pronto, no sea caso que haya demasiada santidad si las dejamos abiertas y no podamos volver a celebrar solemnemente una próxima apertura con cualquier excusa siempre buena para otra carta u otra foto o comentario publicista.

Plan Pastoral. Carta sobre dicho Plan, Notas y cartas de “recorderis”, y todo sin poner el fonendoscopio en su sitio, ni hacer el consecuente y lúcido examen a la situación no poco grave del enfermo, y así seguimos con más y más idas y venidas, y más dimes y diretes. ¡Pobre gato, después de casi cuatro años continua sin cascabel!

No hace muchos días se anunció Visita Pastoral con un movimiento curial incomprensible. Ojalá el Pastor nos visitara como Don Pedro por su casa, sin protocolos, ni preparaciones y así pudiera ver la realidad desde el ruedo, sin barreras, ni decoraciones, ni falsos atuendos; pero bueno todo ayuda a pasar el tiempo y a continuar llenando papeles y fotos.

La verdad es que no es ninguna vana ocurrencia preguntarse que harán en una Visita del Pastor a su rebaño convenientemente preparado, acicalado y perfumado de la mejor manera posible, los Vicarios Episcopales y/o los Delegados, cuando prácticamente salvo error o excepción nunca aparecen para nada y bien sabemos que no tiene ninguna autoridad.

Todo parece indicar que estamos en uno de aquellos momento donde “qui dia passa any empeny” (quien pasa un día empuja el año).

Entre los cazadores se dice que “marear la perdiz” es lo que hace un mal tirador que cansa o aburre al animal a fuerza de no acertarle. También esta misma frase “marear la perdí” se aplica a quien una y otra vez repite el mismo argumento o método que por la insistencia canse a los demás, lo acepten como bueno aunque no se llegue a ninguna conclusión ni resultado positivo. Por eso yo pediría, por favor no nos mareen más la pobre perdiz.

 

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10/03/2008 por Otro.

Un nuevo idioma.

La vida es breve y los que tenemos fe sabemos que con el Señor no se juega. Esto lo digo pensando en esos políticos y en esa gente pública, que reconociéndose católicos sólo parecen identificarse con los católicos en cuanto posibles votantes o en cuanto algún otro posible beneficio. Se dicen católicos y no tienen complejos a la hora de renegar, bajo cualquier excusa “Razonable”, o en el mejor de los casos de avergonzarse, de ciertos aspectos de la fe y de los católicos que los defienden públicamente. Y mucho menos tienen problemas para atacar a la jerarquía de la Iglesia en cuanto se sienten “denunciados” en lo más profundo de su ser, o sea, en sus intereses políticos y demás…;a causa de la incompatibilidad fe-ciertas cosas. En estos pienso recordando aquello que dijo el Señor Jesús de que “…el que se avergüence de mí ante los hombres, yo también me avergonzaré de él ante mi padre celestial”.   
Esto lo digo porque pienso que se está gestando un siempre nuevo idioma en Cataluña y cómo no, la progresía nacionalista liberal católica se está, no sólo poniendo al día sino que de una manera especial y anticristiana está contribuyendo a su gestación.

El idioma en cuestión no tiene como caracteres las letras sino palabras debidamente adulteradas. Y las palabras y  frases que forman estos caracteres dan pie al lenguaje manipulado de lo “políticamente correcto en Cataluña”. Este lenguaje tiene una cosa curiosa, ya que tiene vocales positivas y vocales negativas. Las vocales positivas están formadas por: estado, nación, país, Cataluña, lengua, tolerancia,… y algunas otras más. Y las vocales negativas están formadas por: España, Jerarquía, Iglesia Católica, COPE, disciplina,...y algunas otras  más.

Así, las vocales positivas contribuyen a configurar el idioma y las conciencias ciudadanas en lo políticamente correcto, y de esto se encargan principalmente los medios de difusión. Como ejemplo se puede ver la proporción que estas vocales (palabras o conceptos manipulados) ocupan en algunos medios como la TV3, Cat.Radio,...(sonrisa serena incluida).

Por su parte, las vocales negativas serían las responsables directas de ese lenguaje mal hablado y barriobajero a “exterminar”(con lo que esto implica de violencia, odio, discordia, ariedad,...). De manera que pronto se dará el caso en que una buena mamá de Cataluña, cuando sienta a su niño decir: España, o decir: obispo,… la buena mamá lo corregirá diciendo: ¡caca nene! Eso no se dice. Aunque de momento solamente da un cierto no se qué decirlas públicamente, a no ser que se digan para denigrar lo que representan.

Como se sabe, las letras (caracteres del abecedario) no tienen ningún significado. Pues bien, en este nuevo idioma esas vocales (palabras) se han etiquetado debidamente y se han convertido en el “abra cadabra” de la casta política que domina los medios de difusión. De manera que mediante esas vocales, se pueda hacer creer a los telespectadores, radioyentes y lectores de prensa escrita, aquello que necesitan creer (según el saber de “nuestros” bien nutridos y paternalistas políticos).

La casta política, en el actual sistema demagógico (que no democrático) está succionando la soberanía y la libertad al pueblo. Y lo hace principalmente mediante ese lenguaje sublimizar con que empapa al ciudadano, desde los medios de manipulación, y mediante esa violencia callejera con la que los cachorros de sus chollos (partidos) políticos se dedican a orientar a la población, con pintadas, insultos, revueltas, amenazas y agresiones (hablo de lo que pasa en el  presente).

Tengo muy claro que el Concilio Vaticano II significó entre otras cosas la revalorización del sacerdocio real de todos los bautizados, y de manera especial significó una llamada a los laicos para que se comprometieran con la sociedad y la política, intentando hacer presente la Salvación que nuestro Señor Jesucristo ha traído al mundo. Hoy día parece claro que ninguna opción de los grandes partidos puede ser considerada conforme a la doctrina de la Iglesia. Y por tanto el católico ha de discernir los pros y los contras a la hora de votar y de participar en la vida política. Sin embargo, ¿desde dónde parte? y ¿adónde quiere llegar?

Ser católico no es una etiqueta, sino que afecta a todo el ser. Ser católico es ser mediador, ser portador del amor de Dios a la humanidad, a la Creación. Evidentemente en política, el católico no puede exigir adaptar la política a la doctrina católica, pero sí que ha de intentar llevar la doctrina a la política. Respeto, valoración, diálogo, pactar, etc., son buenos y necesarios, pero por encima de todo eso fidelidad y amor a la fe salvadora, a la Iglesia portadora de la salvación.
Resulta curioso que a los obispos, que cumpliendo con su obligación intentan dar unas orientaciones político-morales conforme a nuestra fe, sin señalar un partido político concreto aunque sí políticas evangélicas y antievangélicas, y ejerciendo la libertad de expresión que todos deberíamos tener en un sistema democrático; se les ataca y denigra. Pero lo peor es que esto no sólo se hace desde los sectores más antieclesiales y “tensionadotes” de nuestra sociedad, sino también desde una pequeña pero poderosa (a los ojos de los hombres) parte de los miembros de la Iglesia. Estos que totalmente “diluidos” entre los “abrojos” del laicismo se acuerdan de que son católicos sólo para según que cosas, y esto con una escasa e incoherente identidad católica.

Decía el obispo Torras y Bages:

“…el catolicismo liberal, que consiste no en que la religión rija, gobierne y acomode a sus preceptos e inmutables principios a la humanidad, sino en que ésta sea árbitro de la religión, la que la acomode a las circunstancias, a las nuevas formas que vaya tomando la sociedad…”         

 

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10/03/2008 por Kim de Prada

Al Cid Cabreador

Benvolgut Cid,

o no m'he explicat clarament, o fas anar el riu al teu molí.

Jo no critico, ni molt menys, aquella gent que us sentiu tant espanyols com catalans, o més. Aquest no és el meu missatge.

Jo critico, o discrepo, que GerminansGerminabit separi els catòlics bons i dolents amb el sñimil catalanistes (nacionalistes) catalans o no (en aquest cas moltes vegades nacionalistes espanyols).

Reivindicava que aquesta web se centri més en el fet eclesial catòlic, aprofundint en les esquisofrenies litúrgíques que es fan, amb les adolteracions de la doctrina, etc. Que ja es fa? Sí! Però identificant-ho sempre amb la política. I aquesta és la meva crítica. Perquè sóc de la opinió que no se'n segueix una cosa de l'altra. El mateix organitzador de l'acte, Sr. Miró i Ardèvol sempre s'ha identificat nacionaliste, o el mateix Sr. Duran i lleida, que va assistir a l'acte per la família, també.

I pel que fa a la seva temptació de marxar a una altra terra on sigui més agrait el treball pastoral, on sigui més fàcil treballar en la pastoral i la propagació de la fe... A aquesta seva temptació mossen, sols em pot causar tristor. Perquè dient això, i mirant d'aplicar aquestes seves tendències als inicis de la predicació dels Sants Pares de l'Església, em pregunto si aquesta terra nostra, a l'Europa nostra hi hauria cristianisme. Si aquells que van evangelitzar Europa haguessin anat a buscar els pobles més agraits,...

Pel que fa al nombre d'assistents, em sembla un comentari... Jo prefereixo que les esglésies s'omplin amb pocs, que no massificades sense sentiment profund de fe. prefereixo l'escassetat en l'autenticitat, que la massificació amb la superfluicitat.

Els cridats són molts, però no són tant els que responen. I són pocs els escollits.

Treballem amb el que tenim, sense planyens continuament del que varem tenir, i del que tenen. Si així continuem fent poc multiplicarem els denaris que se'ns ha confiat, doncs estem més preocupats pel que no tenim, o pel que tenen, que per treballa amb els recursos i les persones de qui disposem. Així mateix, no estaria malament que molts prenguessin aire i confiessim més amb l'Esperit Sant, tant abandonat en el nostre occident eclesial.

 

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