CARTAS AL DIRECTORIO (Septiembre 2010)

 

Agradecemos las múltiples muestras de apoyo. También las críticas. Este espacio lo reservamos para vuestros "artículos". Vuestras aportaciones, que, sin ser periódicas, sí compartan vuestras experiencias, conocimientos, alegrías y tristezas en vuestra/nuestra Iglesia. En Cataluña o en cualquier otro lugar. Lo único que pedimos es que respeten las cuatro máximas: Constantia, meritum, fortitudo, fidelitas.

Todo esto lo podéis enviar a:

omnesdicamus@gmail.com

 

 

Don Agustín (23/09/2010)
Por José María Valderas

Soy feligrés de la diócesis de sant Feliu.

Debo muchísimo a Don Agustín, de quien tengo un elevado concepto como pastor y como teólogo. Sus misivas dominicales superan, de lejos, las contribuciones de los demás firmantes de la hoja (en catalán sólo, salvo cuando se trata de dineros), descartadas obviamente las lecturas. Aunque en la diócesis hay algún que otro docente de la facultad de Teología, de formación mejorable y de acción pastoral enderezable, no faltan otros, al menos mi párroco, de solvencia doctrinal, celo apostólico y preparación (carrera técnica superior). 

Aunque parezca mentira, por lo que a mí se me alcanza, el talón de Aquiles de la diócesis radica en un progresismo prosocialista y nacionalista antievangélico. Puesto que voy a dar mi nombre, aportaré un ejemplo significativo para que se me pueda rebatir. No tiene ya que ver con los extremismos montserratinos, de ellos y ellas, sino con la vida de pueblo. 

En el contexto de la propaganda separatista del "Nosaltres decidim", terminada la misa en cierto cenobio, los asistentes  del círculo del celebrante se reunieron en tertulia. ¿De qué iba la tertulia? De la recogida de firmas para la votación. Ni que decir tiene que, sin mediar palabra, me levanté y me marché. ¿Desde cuándo mi "casa se ha convertido en cueva de ladrones"? Ese es el problema de sant Feliu: abundan los librecambistas: la religión a cambio de nación. No así mi párroco, a quien Dios bendiga.


Archivo de Cartas