DE OMNIBUS REBUS
Por Diversos colaboradores
Joan Barat Graell, ¡por fa! , jubílate ya (30/07/2010)
Por Agustí Fábregas Comas
Un nuevo año bajo a la parroquia como cuando era pequeño para asistir a la tradicional Missa de les Santes de Mossen Blanch. Este año, otra vez, con la presencia del cardenal Sistach que le ha cogido gusto a una ceremonia multitudinaria de lucimiento.
Después del “ball de l'àliga”, paso a casa de mis familiares y amigos en Mataró para comer “peres farcides” (peras rellenas) como ya hacia el Baró de Maldà a finales del siglo XVIII en sus vendidas desde Barcelona a la capital del Maresme por Fiesta mayor. Después del helado de corte de vainilla y chocolate de la acreditada casa “Granja Caralt” se desató una animada conversación sobre el estado de la parroquia de Santa María.
No parecían mis amigos y familiares muy satisfechos. En primer lugar salió el tema de la restauración y sus criterios, que nadie los conoce. También sobre la diferencia entre la magnificencia de la Missa de las Santes y el desierto del resto de los días del año en esta parroquia donde ninguna de las Misas dominicales ya se hace en la amplia nave central. Después de algunas otras cuestiones se entró de lleno en la figura del párroco. Por lo que se ve Santa María de Mataró no está de suerte.
Según parece es una de las parroquias con más incondicionales de Germinans por metro cuadrado, pues me pasaron algunos de sus artículos impresos en papel que los feligresas de más edad, sus golden girls , se pasan de mano en mano en secreto, porque mayoritariamente no tienen acceso a Internet.
Una de las últimas que ha hecho este pésimo párroco, el injubilable e incolocable Joan Barat Graell (78 años), es autorizar como ya informó esta web (sección "De omnibus rebus" de 30/05/2010) a TV3 para que convierta la capilla del Santísimo Sacramento de la basílica de Santa María de Mataró en plató para grabar escenas de la teleserie de TV3 "La Riera".
Leo en dicho artículo de esta web la crónica que sobre esta serie el crítico Sergi Pàmies publicó el sábado 22 de mayo de 2010 en La Vanguardia . Copio algunos de aquellos párrafos:
“ El culebrón La Riera (TV3 y 33) está evolucionando hacia universos oscuros…Con el tiempo, el elemento gastronómico pasó a ser secundario y me fueron seduciendo la maldad de ciertos personajes y la peculiar interpretación de algunos actores…
Claudi, un auténtico hijo de puta manipulador, muy bien interpretado por Pere Arquillué. En pocos meses, ha inducido suicidios, perpetrado adulterios, contratado matones, maquinado estafas, mentido con la desfachatez expresiva de Al Pacino en El Padrino , sobornado a corruptos y a desgraciados.
Otro personaje interesante es Ernest, interpretado por un eficacísimo David Selvas. Es el Bobby Ewin de La Riera, un buenazo con debilidades sentimentales que, si nos atenemos a la lógica del género, podría acabar convirtiéndose en el más peligroso de los psicópatas.
Pero la perla de la serie es Mauri, el veterano y destronado ex chef, hermano de Mercè, la propietaria de la fonda (que, por cierto, está sufriendo un preocupante proceso de suellenización). En las primeras semanas, Mauri era un cascarrabias con buen corazón. Enfático en sus estados de ánimo, llevaba su cocina con sentido de la disciplina parecido al de Clint Eastwood en El sargento de hierro . Vive con su hija, todo parece normal hasta que, de repente, descubrimos sus contradictorias y viciosas… (redobles de tambores)… ¿tendencias pederastas? Es un golpe de efecto que preserva la tradición del morbo televisivo catalán. Nissaga de poder inmortalizó el incesto (entre hermanos y entre tías y sobrinos). El cor de la ciutat explotó la violación y Ventdelplà, los malos tratos y la prostitución. ¿Será La Riera la serie de la pederastia?
El escrito de Sergi Pàmies deja bien claro el estilo indecente y amoral de la citada serie. ¿Es normal que este párroco Barat permita que la serie ruede en la capilla del Sacramento de la parroquia? Que se ruede un documental de tipo artístico tiene un pase, pero una serie de tales características ¿es normal?
No me extraña que según nos llega sus feligreses recibieran, entre ellos mis primos, como un chasco que Barat continuara un año mas como párroco pues se habían hecho pagas que pasaba a Berga (FOTO DE LA IZQUIERDA) jubilado junto a sus familiares. Algo debe haber sucedido. Con esperanza, muchos se hacían pagas de librarse –algunos habían incluso preparado una botella de champagne- de un personaje agotado en su discurso nacionalista exharcerbado, con cada día, pese a una superficial bonhomía, más tics dictatoriales y toques de mala educación, que ha conducido al marasmo a una parroquia milenaria y arruinado muchas iniciativas de buena fe.
Hago una lista de 18 doléances con todo lo que salió, animado por mis familiares y amigos. A poner negro sobre blanco todo lo que se comentó y luego colgarlo, a lo imán de nevera, en nuestra humilde web:
1) su comportamiento en la pasada beatificación del Dr. Samsó, negándose en propagar la figura de su antecesor elevado a los altares y boicoteando toda iniciativa que no estuviera acompañada de talón bancario. Entre otros pasotismos, no le vieron en el pelo en ninguna conferencia de las que se dio. Ya se comentó en esta web que el modelo sacerdotal del Dr. Samsó es denostado por este tipo de curas que interpretaron a su manera el Concilio.
2) su patética participación en las campañas contra el cardenal Carles;
3) la supresión de la procesión de las Santas patronas por las calles, último resquicio de la tradicional recorrido que antes del concilio se hacia por la tarde (como me acuerdo);
4) su negativa a restaurar la procesión del Corpus, pese a que tendría el apoyo de la Cofradía de la Virgen de los Dolores;
5) su negativa a asistir a las procesiones de Semana Santa dicha cofradías de su parroquia. Se ve que en el fondo no las traga. No las ve conciliares.
6) su repelús a la figura de Juan Pablo II y Benedicto XVI, la nula citación y lectura de ninguna de sus encíclicas o de su Magisterio y su anclaje a una visión distorsionada de Juan XXIII;
7) su choque y desatenciones con personas con mucha valúa de la parroquia que no le ríen las gracias; Un marcado clericalismo insultante e incapaz de entender que el laicado no son unos súbditos disminuidos;
8) su intento de cargarse el rosario vespertino;
9) la burla y el sarcasmo hacia actos de piedad como el novenario de Almas;
10) su enfermiza aversión a la lengua castellana;
11) su obsesión por no abrir la Iglesia mas horas, reacción sospechosa de una vida espiritual curiosa;
12) el no haberse preocupado, como presidente de la fundación, por el destino ni por garantizar el culto en la capilla de la Inmaculada Concepción de la Residencia de Ancianos Llar Cabanellas en el convenio que firmó con el Ayuntamiento para convertirlo en Centro de Salut Mental. Acabará en almacén, o sala de actos, y si no al tiempo. Una verdadera dejación de algo que como párroco tendría que ser el primero en velar.
13) el que nunca le han visto el pelo en los colegios católicos de su demarcación (Corazón de Maria, la Coma, Maristas Valldemia).
14) su pasotismo hacia todo lo que sea la historia de la parroquia, considerada un contrapeso inaceptable a sus arbitrarias decisiones; Se ve que está a la greña con todo el colectivo del Museu Archivo parroquial, principal foco de investigación histórica de la Ciudad.
15) el fin de las confirmaciones. Ya nadie de acuerda en que año se confirmaron los últimos jóvenes de una parroquia donde no hay jóvenes. La decadencia de la catequesis, de cerca 100 al inicio de su rectorado a poco mas de 20 chavales.
16) el abandono durante de su rectorado de la nava central basilical para las misas dominicales, testimonio de una decadencia mucho mas profunda;
17) la incapacidad para pararle los pies al equipo de arquitectos encargados de la restauración, que si bien los enchufó su antecesor, pretenden utilizar Santa Maria como un espacio de experimentación de arquitectura contemporánea (y de paso pasar factura) a costa del mal gusto y la vida espiritual. El arquitecto principal Agapito Borrás no es ni creyente. Sus frivolidades han hecho perder, según me cuentan, un donativo de 2.000.000 de pesetas de una familia que quería pintar una capilla.
18) o su incompetente y contradictorio gobierno parroquial débil con los fuertes y fuerte con los débiles. Como dijo mi conocido Pisum Sativum, un párroco para olvidar.
Triste senectud rectoril. Habría que preguntarse que cardenal mantiene a este personaje tan arbitrario e irascible que deambula triste y cabizbajo únicamente entre los vértices de un triangulo formado por la capilla de su Misa diaria, su tienda de ultramarinos y el sillón de delante de su TV. Me parece que nos encontramos en un caso más de un fracasado sacerdocio que nos quería predicar una fe subordinada siempre a una ideología política, en su caso la nacionalista catalana. Que triste. Que triste. ¡Por favor sacerdotes, en el desierto de la ciudad, no podéis vivir solos en vuestras casas rectorales! ¡Obispos tomad seriamente en consideración este tema!
Uno de los muchos e-mails de queja recibidos fue publicado por Germinans –en la sección Omnibus rebus- el 9 de junio pasado con el título “ En la teleserie "La Riera" (TV3) aparece un sacerdote que aconseja las relaciones pre-matrimoniales ”. En aquella ocasión, una feligresa reproducía y comentaba un artículo publicado el 2 de junio en Forum Libertas donde se analizaba la serie.
A esto hay que añadir, que en el mes de julio, el mismo crítico Sergi Pàmies en otro artículo continuó comentando la serie (copiamos el último párrafo):
El culebrón no se conforma con estas tramas. Además incluye una boda condenada al fracaso entre una católica practicante atraída por el pecado carnal y un novio tenso, sobreactuado y reprimido que, en su despedida de soltero, descubre que es homosexual. ¡Vean la Riera! ¡Es una fuente inagotable (y gratuita) de sufrimiento! ¡Sufran con el cocinero pederasta! ¡Redímanse con el delincuente Joan reconvertido en buen samaritano! ¡Sigan las maniobras de Mercè Sampietro para lograr que su marido no se vaya: cómo le tira por las escaleras para que se rompa la pierna! ¡cómo se manipula a un pobre cura superado por sus contradicciones hormonales! ¡Sufran con los traumas de Maribel, nuestra Salander de los fogones! Es un pesebre temático de maldades estimulante por la variedad de temas desagradables que maneja… Pocas televisiones son capaces de proporcionar un pack televisivo tan contundentes para sus ciudadanos.
Alguien puede pensar que tenemos la piel muy fina. Los guionistas han hecho romper el secreto de confesión al sacerdote de la serie (Esteve Puig Cantón, personaje protagonizado por Manuel Dueso) . Allá ellos. Una pregunta, pero, se nos presenta que nos es mas difícil contestar ¿Es necesario ceder la capilla del Santísimo Sacramento para rodar parte de una serie que propugna estos valores? ¿Es necesario que dicho rodaje imposibilite hacer la visita vespertina de los feligreses que lo desean al Santísimo? ¿No será que eso, al párroco, no le importe en demasía?
"La Vanguardia" manipula la información (29/07/2010)
Por Francisco Fabra
Mi abuelo estuvo subscrito a "La Vanguardia", mi padre también, y un servidor también hasta hace unos ocho años cuando me di cuenta que la información religiosa era lamentable, manipulada y muy poco "católica". Mn. Jordi Piquer no es que fuera la panacea del periodismo religioso, pero cubría con mucha dignidad los espacios que el diario del Conde de Godó le concedía. Pero después de él vino una penosa pasarela de periodistas malos de solemnidad tanto a nivel profesional como por lo que se refiere a la linea doctrinal.
Germinans Germinabit ya ha comentado en diversas ocasiones el bochornoso espectáculo que continuamente nos ofrece el Sr. Oriol Domingo, pero el periodista Josep Gisbert, le ha superado, y eso es mucho decir. Al principio pensé que se trataba de un tenista que quería ganarse un sobresueldo en verano escribiendo, o de algun familiar de Juan Gisbert. Finalmente me di cuenta que era un periodista de La Vanguardia que escribe en diversas secciones, especialmente en cuestiones políticas.
Pero como en verano hay mucha gente de vacaciones, a los periodistas les toca hacer de todo, incluso aunque no tengan ni puñetera idea de la sección que les toca cubrir. Eso sucede en muchos medios de comunicación con pocos recursos, pero sorprende que suceda en un periódico con un prestigio internacional como La Vanguardia.
El susodicho periodista titula su artículo: "Los obispos salen en defensa de la nación catalana tras el fallo del TC", la manipulación no puede ser más grande, porque los obispos en ningún momento hablaron de la "nación catalana", ni tampoco hicieron ninguna alusión al Tribunal Constitucional, ni al Estatut, ni a la sentencia...
A lo único que hicieron referencia explícita era al documento "Arrels cristianes de Catalunya", algo que no podían pasar por alto, teniendo en cuenta que se cumplen 25 años del escrito. Es evidente que los actuales prelados no podían hacer un feo tan grande a sus antecesores, por tanto era obligada la referencia y su valoración positiva del documento, aunque estoy seguro que a algunos de los actuales obispos les repatea el documento, pero eso son cosas que hay que hacer por un mínimo de diplomacia.
Y es precisamente allí donde se coge el periodista para afirmar lo de la nación catalana, porque en el documento aparece el término "nación", cosas comprensibles en aquellos obispos de hace 25 años, que vivían intensamente el nacionalismo militante. Eran tiempos en que casi se daba el derecho de presentación de obispos, pero el que presentaba a los candidatos no era el rey de turno sino el Molt Honorable President Pujol. Porque todos los obispos que se nombraban eran de su cuerda.
Las cosas han cambiado afortunadamente para la Iglesia en Cataluña, pero algunos no quieren aceptar la nueva realidad y se aferran a lo que sea, con tal de hacer ver que los obispos catalanes son como los de hace 25 años. Pero por mucho que manipulen, la realidad es la que es, la jerarquía eclesiástica ya no es lo que era. A Dios gracias.
Raíces de la pederastia en la Iglesia (1) (25/07/2010)
Por Virtelius TemerariusEntre el fundador del Opus Dei y el fundador de los Legionarios de Cristo
Tengan la valentía de mirar a la Iglesia cara a cara: empiezo por la cara buena. Hace pocas semanas veía un vídeo del fundador del Opus Dei. “Rezad por los sacerdotes -decía- que lo necesitamos muchísimo. Rezad por mí, porque yo soy capaz de cometer los mismos crímenes que cualquier otro hombre, y necesito vuestras oraciones y la gracia de Dios para ser un buen sacerdote”. Por supuesto que esa afirmación a mí no me pareció nada retórica. Yo también me considero capaz de cualquiera de los crímenes que están cometiendo hoy los sacerdotes. Por eso doy infinitas gracias a Dios porque habiéndome hecho pasar por el seminario, me libró del sacerdocio en esta época tan turbulenta. Yo podía haber sido uno de ellos. Por eso, junto a mi condena sin matices, tienen mi más profunda conmiseración. Miserere mei Dómine, miserere eorum!
Paso a esa otra cara en la que pude estar y no estoy. Ahí tenemos como el más auténtico paradigma de la parte corrompida de la Iglesia y de su alto estilo de corrupción, al fundador de los Legionarios de Cristo. Fíjense qué acción más meritoria: un instituto religioso de una enorme potencia. 800 sacerdotes, 2.500 seminaristas, 70.000 laicos en su asociación “Regnum Christi”. Colegios, universidades, toda clase de instituciones, ¡la intemerata! Pero la catadura espiritual y moral de este increíble activista católico es para salir huyendo. ¿Qué parte de la Iglesia está representada por el reverendo Marcial Maciel? Porque resulta que éste tal, además de montarse dos familias, por añadirle la guinda al pastel exhibe la condición de pederasta, pero con el agravante del incesto, pues practicó este vicio incluso con sus propios hijos.
Ahí tenemos el retrato robot del rostro más horrible de la Iglesia: se corresponde con el del cardenal Daneels por ejemplo, sucesor de Suenens, ocultando al parecer 450 casos de pederastia de sus sacerdotes. Qui tacet, consentire videtur : quien calla, tiene toda la apariencia de consentir. Quien no reprueba, aprueba.
¿Qué le está ocurriendo a la Iglesia? Pues que entre otros venenos, se ha infiltrado en ella la idea supermundana de que no importa la calidad moral de la persona, mientras la proyección pública de su actividad sea positiva. Es la doctrina ambiente que nos dice que la vida privada es cosa de cada uno, y nadie tiene derecho a hacer valoraciones sobre ella, aunque se trate de hombres públicos, mientras su acción pública sea correcta. No es necesario ser buena persona, mientras uno haga bien su trabajo. Como Marcial Maciel, imponente y eficacísimo operario de la Iglesia. Y ya ven lo que da de sí este criterio aplicado a los que ostentan en la Iglesia la calidad de “iconos” por estar expuestos a la mirada de todos, y no sólo de los católicos. Sacerdotes eficaces en su activismo eclesiástico, que luego llevan una vida privada deplorable. Pero como es el ámbito de su privacidad y de su conciencia… mientras la cosa no llegue a la luz pública… mientras no haya escándalo… ¿Les suena? ¿Y cuál es la respuesta de la jerarquía eclesiástica? Pues exactamente la misma: mientras no haya escándalo, a tapar y tapar y más tapar personas y conductas que hieden. Hasta llegar a lo más gordo: la pederastia y su perpetuación mediante la ocultación.
¿Qué me dirían ustedes si de repente empezasen a proliferar casos de pederastia y de toda clase de abusos sexuales en las instituciones asistenciales y de enseñanza o en el sector sanitario? ¿Y qué tal les sentaría si a continuación se enterasen de que las autoridades respectivas se han dedicado a ocultar -y por tanto a amparar y fomentar ni que sea indirectamente- esos horribles crímenes? Y si para redondear el panorama, escuchasen ustedes a algunos acusados decir que no tienen mala conciencia por lo que han hecho, ¿cómo se les quedaría el cuerpo? Me dirían por supuesto que se trata de crímenes intolerables; pero a renglón seguido añadirían un diagnóstico bien certero: el estamento en cuestión está corrompido hasta los tuétanos. Y con alta probabilidad, me redondearían el diagnóstico con esta reflexión: esos estamentos son la basura flotante de una sociedad cuya putrefacción se ha extendido como la peste.
Dos metáforas: la primera, Hitler con su limpieza étnica en los campos de exterminio, y los alemanes haciendo como que no se enteran. Segunda: ¿recuerdan los “Ángeles de la Muerte” en Austria? La reacción de la sociedad fue de lo más tibio. Era evidente que la muerte venía a Europa con su mejor rostro, el de la eutanasia. Venía a galope tendido. Han pasado menos de 30 años y ya toda Europa está compitiendo por ver qué país tiene una legislación más “avanzada” en cuestión de eutanasia. La cosa fue tan horrible, que el mismo director del hospital de Lainz, que fue el abanderado iniciador de la eutanasia, tuvo que denunciar a sus cuatro enfermeras por los “abusos” infames que cometieron en la aplicación de tan “humanitaria” técnica. Es la evolución natural de las cosas.
¿Hemos de afirmar pues, a cuenta de la pederastia, que la Iglesia católica es una institución corrompida hasta los tuétanos? Eso quisieran nuestros enemigos, y a fe que vienen trabajándoselo desde hace mucho tiempo. En esta cuestión el enemigo está inequívocamente identificado. Pero permítanme formular una duda: lo que se han estado trabajando ¿ha sido el escándalo a cuenta de la pederastia, o se han cuidado también de inocular previamente la pederastia en la Iglesia? Son enemigos inteligentes, ¿no?
Hay que circunscribir este ataque furibundo contra la Iglesia en su propio contexto que es, no lo olvidemos ni un solo instante, el trabajo metódico de demolición de la Iglesia desde dentro. Con sus peores enemigos muy bien instalados en ella. Y el resto, no tan malos, pero igualmente temibles, que pasaron por ella, que la conocen muy bien por tanto y actúan desde fuera. Algún día alguien confeccionará el elenco de los enemigos de la Iglesia que pasaron por el seminario e incluso por el sacerdocio. Más difícil será identificar a los enemigos que tienen planeada su voladura desde dentro.
Adelantemos ya, que siendo la moral una derivación necesaria del dogma, todo el que aspira a un cambio de moral, sabe que ha de empezarlo desestabilizando el dogma. Tan pronto como se tambalea éste, la moral se queda sin su fundamento. Por eso, la feroz veda que se abrió contra el dogma -y obviamente contra el culto que es su consecuencia también necesaria- derivó en un tremendo derrumbe moral. ¿Y de qué moral hablamos? Pues de la incomodísima moral sexual.
Dejo a este respecto abierta una doble pregunta: ¿Por qué el desmoronamiento moral de los sacerdotes se manifiesta en la pederastia? ¿Y por qué esa pederastia tiene marcado signo homosexual, como corresponde tanto al valor léxico y de uso de la palabra como a la propia realidad?
De estas preguntas se desgrana otra: ¿Es casual que sea precisamente el colectivo homosexual el que está dando la batalla de la pederastia contra la Iglesia?
Y una última pregunta: ese ejército tan bien organizado de enemigos de la Iglesia, ¿cuenta con una quinta columna en el seno de ésta?
"Catalunya Cristiana" también defiende la "causa nacional catalana" (23/07/2010)
Por Francisco Fabra
Acababa de leer el artículo de Antoninus Pius titulado "El arzobispo Vives defiende la causa nacional catalana", cuando llegó a mis manos la publicación "Catalunya Cristiana" dependiente del arzobispado de Barcelona. Me doy cuenta rápidamente que está en la linea de las declaraciónes del obispo de Urgel, es decir que allí donde el cardenal Sistach no llega por calculada e interesada prudencia, no porque no sea nacionalista, llega su publicación oficial.
El semanario abre su portada con el tema "REACCIONES ANTE EL RECORTE DEL ESTATUT", tal como suena, no es una publicación política o de la Generalitat, es una publicación que se define como religiosa, pero parece que lo que más le interesa a la dirección de esta revista cristiana, puesta a dedo por Sistach, es el dichoso Estatut.
En la misma portada la publicación se define cuando afirma: "Dada la situación actual, desde Catalunya Cristiana hemos querido pedir la opinión de personas diversas tanto en el ámbito eclesiástico, como cultural, social y político para que valoren el momento histórico de esta Catalunya que se reconoce como una nación con derecho a decidir". Las tres primeras páginas de la revista se dedican a este tema, una clara constatación de lo que realmente preocupa a esta publicación.
No se puede ser más cínico con eso de que han querido pedir la opinión de personas diversas, la opinión es tan plural que el 100% de los encuestados piensa lo mismo, todos están a favor del Estatut y de la nación catalana. Yo voté en contra del Estatut, no por cuestiones nacionalistas sino por ser coherente con mi fe, ya que el Estatuto contenía muchos apartados que consideraba inmorales, no he ido a la manifestación, me considero catalán como el que más y como yo muchos otros catalanes católicos y no católicos, pero para Catalunya Cristiana no existimos, sólo cuentan los que están a favor del Estatut que fue aprobado con el porcentaje más bajo de la mayoría de referendums y consultas ciudadanas.
La representación política de los preguntados no puede ser más parcial, sólo políticos de Convergència i Unió, como Josep Antoni Duran Lleida que titula su escrito: "Más nación que nunca" o el ex-diputado, ex-senador y ex-parlamentario convergente Joaquim Ferrer con el contundente título "Indignación". Hay muchos religiosos, monjes y monjas en Cataluña, muchos de ellos nacidos fuera como una buena parte de los catalanes, pero claro el entrevistado tiene que ser un monje de Montserrat como Bernabé Dalmau que diga las cosas con contundencia: "El tema de la nacionalidad catalana, desde el punto de vista cristiano, no es un tema neutro sino que pide un compromiso". También hay muchos sacerdotes en Cataluña, muchos de ellos nacidos fuera de sus provincias o al menos de padres inmigrantes, pero han ido a buscar aquellos que són de la "ceba", es decir del núcleo más catalán con apellidos bien catalanes, como el sacerdote y musicólogo Valentí Miserachs Grau, que nos cuenta el deplorable cuento de "Catalina y Castallina" o Miquel Barbarà Anglès, mano derecha del arzobispo Lluís Martínez Sistach en su etapa tarraconense que nos afirma: "Una vez constatado que somos una nación debemos afirmar que tenemos derecho a defenderla como un derecho fundamental".
Acabamos con las últimas opiniones como la de Jordi Porta i Ribalta uno de los máximos representantes de la entidad progresista y anti-jerárquica católica "Cristianisme i Segle XXI", el profesor Miquel Ruiz Lacruz autor del libro "Proposta d'una constitució catalana", la Sra. Concepció Huerta, vocal del SEDASE, entidad que se define a si misma como "Una iniciativa para profundizar y propagar la Doctrina Social de la Iglesia (...) desde una cordial enculturación en Catalunya, patria, cultura y nación donde arraiga la Facultad de Teología". El último opinador es el periodista Daniel Arasa, autor del libro "Católicos en el bando rojo", en el que se intenta desmitificar que todos los católicos estuvieron en el lado de Franco, aún así es el único que demuestra que además de Cataluña también le preocupan otros temas como el aborto.
Como se puede apreciar, la pluralidad es absoluta. No hace mucho tiempo leí una encuesta en la que se decía que el partido político catalán en el que había un porcentaje más alto de votantes que se definían como "católicos" con una gran diferencia era el Partido Popular, al que reconozco no votar últimamente, pero se ve que los católicos que no votan nacionalista, no cuentan, ni para nuestro gobierno tripartito ni para casi nadie. Pero lo peor de todo es que una publicación que se define como cristiana y que depende directamente del arzobispo sea tan sectaria, y sólo tenga en cuenta una única linea ideológica, la que nos quieren imponer.
Se da la circunstancia de que los partidos nacionalistas son los que han hecho posibles leyes como el aborto a menores, matrimonios homosexuales etc. Recordemos si no la última votación sobre la reforma criminal de la ley del aborto donde la votación estaba muy ajustada y acabó decidiéndose por los votos de los diputados nacionalistas de Convergencia y del PNV. Pero para Catalunya Cristiana, parece que el tema del aborto y otras cuestiones morales no le preocupa, sólo le preocupa el recorte del Estatuto y que se reconozca a Cataluña como nación.
Sistach, fuera del mercado (22/07/2010)
Por Cathalaunicus Allii Cepa
Una muestra más del estado catatónico de la Iglesia diocesana de Barcelona es el silencio desconcertado y preocupante de Sistach y del nacional progresismo eclesial sobre las causas de la crisis económica. Mas chocante resulta cuando es el progresismo eclesial quien lleva décadas pretendiendo apropiarse de la imagen que solo eren ellos lo que se preocupan de “lo social”, pues los “carcas” solo hacen beneficencia. ¿Se acuerdan de esta “cantarella” (ritornello)?
La crisis económica ha dejado perpleja a la progresía de Justicia i Pau ; Cristianisme i Justicia de González Faus; y a la Casa de Santiago y su lobby de profesores universitarios agazapados en la URL (la Ramon Llull), universidad “católica” donde resulta imposible encontrar algún rincón académico dedicado a la Doctrina Social de la Iglesia.
Matabosch y su Fundació Joan Maragall solo tocan temas culturales, no se enfangan las manos con temas tan prosaicos como la Economía. Vives sigue entestado en el Estatut, víctima de este gran teatro de sombras chinescas en que se ha convertido su reforma. Incapaz de desmarcarse y de discernir lo real de lo mediático y lo gestual, actúa de vasallo preocupado porque denota un descosido en el traje del emperador desnudo. Otro que se ha apuntado a la comedia.
Por lo que se refiere a Sistach, sus escritos sobre la crisis son de una pobreza abrumadora, a lo sumo un llamamiento a la beneficencia (vestida con el vocablo solidaridad) vía Caritas. Ni lectura de los documentos sobre el tema realizados por Benedicto XVI (en mi opinión hay un problema de repelús por el tema atribuible al cléricocentrismo que destila –todo un tema para un futuro artículo). Un desierto de ideas, un páramo analítico, un erial de pensamiento.
Gente mas seria, como el letárgico SEDASE de Antoni Maria Oriol Tataret, Joan Costa Bou o Antoni Babra duerme el sueño de los justos, descorazonados y desmoralizados con una diócesis que no despierta, por despertar algo, el mas mínimo interés por el pensamiento social cristiano.
Del jesuítico ESADE solo un detalle de cómo esta el patio. El pasado jueves 27 de mayo, Miquel Trias Sagnier, catedrático de Derecho Mercantil de dicho centro afirmaba en La Vanguardia en su artículo “Las sorpresas de Cajasur” que la testarudez de los canónigos (de Córdoba, herederos del socialcatolicismo del gran obispo Zeferino González) de Cajasur (sus propietarios) en salvar los máximos puestos de trabajo de sus empleados ante los distintos procesos de fusión que se les planteaba no estaba “exenta de apriorismos propios de otros tiempos”. Hemos de suponer que dichos “apriorismos” para dicho catedrático de ESADE deben ser la voluntad de los adustos canónigos cordobeses de actuar de forma coherente con el punto 344 (párrafo segundo) del Compendio de Doctrina Social de la Iglesia que dice “ Los empresarios y los dirigentes no pueden tener en cuenta exclusivamente el objetivo económico de la empresa, los criterios de la eficiencia económica, las exigencias del cuidado del « capital » como conjunto de medios de producción: el respeto concreto de la dignidad humana de los trabajadores que laboran en la empresa, es también su deber preciso . 719 Las personas constituyen « el patrimonio más valioso de la empresa », 720 el factor decisivo de la producción. 721 En las grandes decisiones estratégicas y financieras, de adquisición o de venta, de reajuste o cierre de instalaciones, en la política de fusiones, los criterios no pueden ser exclusivamente de naturaleza financiera o comercial ”.
Del marasmo barcelonés solo se salva tímidamente la Universidad Abad Oliva, con su un tanto desconcertante Centre de recerca Thomas Becket, y sobretodo por su contundente apoyo a las iniciativas de Josep Miró y Ardèvol y su Forum Libertas. Este grupo eminentemente seglar es al día de hoy lo único equiparable a algo parecido a un centro de pensamiento social cristiano en Cataluña. Y como vamos sobrados de elementos, va el indocumentado de Sistach y los ignora por “carcas” y por vivir una sana y ortodoxa autonomía laical.
Simple y llanamente: estamos en otra dimensión más de la mediocridad abisal del pontificado Sistach. Nos lo endosaron para acallar a los que querían obispos que hicieran la corte a CiU. Y aquí lo tenemos. Ni mu de Estatut para que Germinans, Infocatólica y la Cigüeña de la Torre no se le tire a la yugular, enterado, por fin, que ya no es posible, como hacia, mantener simultáneamente dos discursos a la vez, uno nacionalista en Cataluña, otro neutro en Madrid. Cosas de Internet. Pero tampoco ni mu de las causas de la crisis económica, ¡ que tema tan secular e impropio para un prelado como yo !, debe pensar.
Las raíces de esta crisis se encuentran en la vulneración sistemática de algo tan “carca” y de moral tradicional católica como las virtudes cardinales, aquí aplicadas al ámbito de lo económico.
En un principio algunos llegaron a la conclusión que de esta crisis saldríamos refundando el capitalismo y que nos dirigíamos hacia una era de neointervencionismo estatal, superada la fase neoliberal que nos había llevado al desastre. Entonces la izquierda aplaudía con las orejas. Al carro se sumaron algunos progre eclesiales –tipo Arcadi Oliveras de Justicía i Pau-, confiados de ver confirmadas sus categorías de análisis: “¡ Ya lo decíamos nosotros ”. Confiados, en su delirante análisis maniqueo, que habíamos llegado, por fin, a una parausía secularizada, la hora de vengarse del moloc capitalista.
Y pasaron los meses. Del efímero neointervencionismo, que nos vendieron (TV3 a la cabeza) –otra vez la incapacidad de discernir entre lo real y lo mediático-gestual-, hemos aterrizado al recorte mas colosal de gasto público que se recuerda en la Historia de Occidente (ya veran). Reducir el oceánico déficit público se ha convertido para las grandes potencias occidentales en la única manera de reactivar la Economía. Un Keynes violentado volviendo sobre sus pasos y borrando sus propias huellas. En España este recorte pasará por un gran proceso de desregulación económica que afectará también, pese a mis deseos, al mundo laboral. Que curioso es observar como el FROB (fondo salva bancos) se alimenta de dinero público mientras se recorta el gasto social y se sube un impuesto indirecto casi regresivo como el IVA para garantizar un menor déficit. Vivir para ver. Refundación del capitalismo, ! y tanto ¡
No es de extrañar que el progresismo eclesial perplejo y zarandeado por tanto viaje ya no sepa qué decir. No entiende nada. Silencio que se ha unido al del nacionalismo eclesial catalán el cual, digámoslo claro, los temas de economía social mas bien le traen al pairo. Pregúntele a Matabosch.
¿Que virtudes se han sido ignorado impunemente cuando los Estados y las economías particulares (familias y empresas) occidentales han acumulado una deuda que en el caso español el McKinsey Global Institute ha calculado en el 366% del PIB (necesitaríamos aprox. tres años y medio dedicando toda la riqueza anual para pagar todas las deudas)?
¿Y los bancos españoles (y en menor medida los de EE.UU.) cuando financiaron el boom inmobiliario dando hipotecas a diestro y siniestro al primero que pasaba por el umbral de la puerta?
¿Y los miles de familias que quisieron vivir subidos a un tren de vida solo financiable por un endeudamiento muy superior sus posibilidades?
¿Y los Estados sociales y del Bienestar, ultrareguladores en temas sobre la vida y la educación, que no intervinieron para salvar las economías domésticas más sencillas y precarias del sobreendeudamiento, la asfixia del precio de la vivienda y el círculo vicioso entre ambos procesos?
¿Y los Estados y Consejos de administración que no se atrevieron a marcar un terreno de juego a los bancos y inmobiliarias que les hubieran salvado de unos comportamientos que se han revelado auto-lesivos, cuando no de la autodestrucción?
Las abuelas de Germinans, analfabetas en temas de Economía, sabían cuales eran las cuatro virtudes cardinales. Estas cuatro “carcas” prudencia, templanza, justicia y fortaleza (en la fotografía), que como patas de una silla tanto valen para el hogar como para la moral que debe regir en el mundo económico. De la misma manera que se me hace difícil imaginar a Sistach predicando el cultivo de la contención y la castidad entre los jóvenes como preparación al matrimonio, me ocurre lo mismo con las virtudes cardinales cuando habla de la crisis económica. Que imagen tan vetusta y cavernícola que daría. Este como dije es el problema de la elección de Sistach, nos lo colaron porque primaba ante todo el tema nacional y ahora recogemos los frutos de esta obsesión: Ni chicha ni limoná .
Nuestra cartera de valores (15/07/2010)
Por Cesáreo Marítimo
Toda empresa a la hora de constituir el inventario de bienes que le permiten ejercer su actividad, que en realidad es incrementar su patrimonio y sus beneficios, reserva junto a los valores inmobiliarios, mobiliarios y líquidos, un lugar cada vez más importante al que llaman “capital humano”. Y obviamente su valoración no es cuantitativa, sino cualitativa; y aunque no se le asigna valor económico, es un activo que se valora en sus justas dimensiones no sólo a la hora de los inventarios, balances y transmisiones o fusiones, sino también y sobre todo a la hora de diseñar las políticas de empresa.
Ante la inminente necesidad de “venderle” al Santo Padre Benedicto XVI en su visita a Barcelona, la diócesis o quizá toda la Iglesia catalana, tan fielmente representada por Su Eminencia el Cardenal; ante esa inminencia, hemos de creer que el Dr. Sistach estará preparando ya el inventario balance de su jurisdicción eclesiástica. De momento, como máximo activo y pretexto de la visita de Su Santidad, le presentará al Papa el inmenso valor inmobiliario de la Sagrada Familia. Un inmueble de un valor incalculable. ¿Valor religioso? Pues no precisamente. De hecho es el icono laico de una ciudad laicista y anticristiana como las que más.
Y junto a ese asiento del pasivo inmobiliario de la Iglesia que gobierna nuestro cardenal ¿qué mas? ¿Qué tal el culto católico en primer lugar en ese mismo templo, y luego en el resto de su jurisdicción eclesiástica? Quizá no pueda lucir Su Eminencia el culto que se ha estado celebrando hasta ahora en la Sagrada Familia. Tiene la excusa, aunque no muy buena (dicen que hace más el que quiere que el que puede), de que hasta ahora el culto se ha venido celebrando en la sacristía del templo. Pero no se vayan a pensar, la sacristía de la Sagrada Familia tiene dimensiones y hechuras de catedral en comparación con otros templos de la misma jurisdicción eclesiástica, que son auténticos cobertizos, algunos de ellos con un culto digno de la Sagrada Familia.
Pero si Su Eminencia no está en condiciones de presentarle a Su Santidad un pasado de esplendor litúrgico en la Sagrada Familia , sí que habrá pensado en presentarle la nueva dotación de clero y agrupaciones seglares para convertir a la Sagrada Familia en uno de los grandes templos de culto católico, que no desdiga del esplendor de sus piedras: para que la Sagrada Familia se convierta en piedra viva de la Iglesia tan pronto la consagre el Papa. Seguro, segurísimo que se encaminan en esa dirección las cavilaciones pastorales de Su Eminencia. Pero si así no fuese, se lo sugerimos humildemente, a fin de que el valor inmobiliario de la Sagrada Familia quede realzado y sublimado con un alto valor espiritual. Usted sabe, Eminencia, que ésta sería una de las grandes alegrías que podría darle a un Santo Padre sumamente afligido por las calamidades de la Iglesia que cargan sobre sus hombros. Y la mayor gloria que la Iglesia catalana aportaría a toda la Iglesia.
¿Y qué más piensa ofrecerle el cardenal a Su Santidad, además del gran monumento de Gaudí? Es de suponer que además del saneadísimo capital inmobiliario y artístico de los Países Catalanes (pasando por alto su lamentable estado de infrautilización y la pobreza del culto celebrado en esos inmuebles), tendrá sumo interés en exhibir su capital humano, resaltando a sus colaboradores más inmediatos, los que ostentan los altos cargos eclesiásticos y pastorales. Y le presentará a Su Santidad los abundantes frutos de esa pastoral mediante fotografías de fortuna y estadísticas de alta elocuencia. Seguro que hará ingeniería contable, fotográfica y estadística, sobre todo para poner en valor ante Su Santidad la gran calidad teológica, espiritual, moral y pastoral de sus delfines.
¿Y qué otros capítulos figurarán en el inventario-balance que le ofrecerá el cardenal a Su Santidad? El de los valores sobre los que se asientan la fe, el culto y la pastoral de su clero, no puede faltar. ¿Pero cómo lo enfocará? ¿Presentará las estadísticas de la entregada colaboración de lo más abundante y granado de su clero a la “normalización” de los fieles en colaboración con las autoridades civiles del “país”? Porque es éste el supremo valor al que se han entregado en cuerpo y alma la mayoría de los sacerdotes no sólo de Barcelona, sino de la totalidad de los “Países Catalanes”. Pegados al terreno, dicen. Con resultados espectaculares de los que se sienten orgullosos tanto ellos como el cardenal, en perfecta comunión con las autoridades civiles.
Y como valor inseparable de éste, el cultivo de todo el ideario más el imaginario del progresismo político. Pero eso sí, sin descartar en absoluto los valores del Evangelio, de la Teología católica, del Culto, de la Pastoral y de la Moral ; antes al contrario, haciendo increíbles esfuerzos por acomodar estos valores a los dos goznes en torno a los que gira su vida. Todo girando ordenada y subordinadamente en torno a los dos valores cardinales del “país” y por tanto de la “Iglesia del país”; y consiguiendo, ellos saben a costa de qué, y las autoridades civiles también, que no chirríen los goznes: consecuentes con la sentencia lapidaria de uno de los brazos derechos del cardenal: “ La Iglesia será catalana, o no será”.¿Qué tal para la recepción una enorme pancarta con esa inscripción colgada de una de las torres de la Sagrada Familia ?
Entendemos que el cardenal procurará que Su Santidad no se detenga en este capítulo, porque habría demasiadas preguntas a las que no podría dar una respuesta mínimamente decorosa. Claro que ligada a los valores y consecuencia directa de los mismos es la Moral. El cardenal puede presentar un balance dorado de “ausencia de escándalos”, en total sintonía con el estanque dorado del “país”. Están tapados por siete alfombras: oficialmente no existen. Pero es tan poco creíble que a semejantes valores no le siga una moral en consonancia, y es tan dolorosa y virulenta la acusación de complicidad por ocultación que pesa sobre los obispos (hasta al Papa han querido salpicar con esta acusación), que ese balance se le puede convertir al cardenal en un temible bumerán. Sabemos que ésta es su mayor inquietud y duerme con los dedos cruzados.
¿Cuál es pues, la cartera de valores de su rebaño eclesiástico que le ofrecerá el cardenal a Su Santidad? Ah, sí, como indicio de la fe, le ofrecerá al Papa una gran multitud de fieles aclamándole. ¿Fieles de su jurisdicción eclesiástica? ¿Fieles de Cataluña adictos al Papa? Pues no, que para la mayoría del clero catalán, no es éste un Papa aclamable. Faenas tendría para llenar el templo. Figúrense, en el coro caben 1.500 cantores: ¿de dónde los sacará? ¿Y los 12.000 fieles que caben en el templo, está en condiciones de reunirlos contando sólo con los que él ha pastoreado en la porción de viña que le confió el Señor? ¡Menudo balance!
Pero por suerte cuenta con la ayuda de la Iglesia de España. Su nuevo amigo el cardenal Cañizares pondrá todos los medios para que la Conferencia Episcopal Española le eche una mano a la cosa episcopal catalana para ahorrarle la triste imagen que daría dejada a su suerte. En compensación tendrá que cederle protagonismo: enorme sacrificio para él; pero ineludible, so pena de hacer un estruendoso ridículo ante Su Santidad. Es el precio que se paga cuando la falta de confianza en los valores que uno ha cultivado a lo largo de su sacerdocio y de su episcopado, le llevan a la bancarrota. La salvación tiene que venirle de fuera.
Invitación del Arciprestazgo de Gracia para el Encuentro interreligioso de Manresa (9/07/2010)
Por Cesáreo Marítimo
Entre los temas que nos ofrece la web de l'Arxiprestat de Gràcia en su página de inicio, está el del encuentro interreligioso por la libertad y la convivencia en Manresa los días 18 y 19 de junio. Hagámonos la composición de lugar: en la página de inicio aparece la selección de los 24 temas supuestamente más identificativos del espíritu de la web (cinco de ellos Not Found). De éstos, Actualitat, Agenda, Misses, las crónicas del arciprestazgo y una colección de Power Points son secciones fijas. La única invitación que les hace el arciprestazgo a sus feligreses, la única actividad “religiosa” programada (aparte del culto ordinario, claro está) es la TROBADA INTERRELIGIOSA 18-19 de juny.
Al lector no le queda más remedio que suponer que en la escala de valores del arciprestazgo, esa “trobada” ha de ocupar el primer lugar (de hecho el único) entre las actividades. Si es la única recomendada, debe ser porque quienes la han incluido, la consideran muy recomendable. Es inevitable por tanto la tentación de lincar ahí y ver de qué se trata. Y efectivamente, el link me lleva a un correo que dice: tema, Trobada interreligiosa. Importancia: Alta. Título del correo: “Ayudadnos a hacer difusión del Encuentro Interreligioso por la libertad y la convivencia”. Y a continuación, en el mismo cuerpo del e-mail, el programa.
El viernes 18, dos conferencias: una a cargo del Director General de Asuntos Religiosos del Gobierno de España, sobre “Libertad religiosa y convivencia”; y otra a cargo de la Directora general de Asuntos Religiosos de la Generalidad de Cataluña, sobre “Laicidad catalana y convivencia”.
El sábado 19, matinal en la mezquita Al Fath de Manresa. Plegaria interreligiosa, conferencia sobre el tema “Convivencia, igualdad y ciudadanía para todos”, a cargo de la hermana Teresa Losada, religiosa cristiana experta en Islam. Y finalmente, mesa redonda sobre el tema “Retos de la libertad religiosa hoy, en relación con el Islam”, actuando de moderadora Sor Lucía Caram, religiosa del convento de Santa Clara de Manresa y miembro del grupo de Diálogo Interreligioso de Manresa. Participan en el debate José María Contreras, Director General de Asuntos Religiosos del Gobierno de España; Ismael Al Aziri, presidente de la Asociación Cultural Islámica IQRA de Sant Joan de Vilatorrada; Marta Matarín, miembro de la Asociación Brahma Kumaris; Pedro Zerolo, responsable de Políticas Sociales del PSOE y concejal del Ayuntamiento de Madrid, (al que podemos ver en el video de la derecha animando al orgullo gay, lésbico y transexual en Argentina); Antonio Grandón, miembro de la Comunidad Budista Kagyu Samye Dzong de Manresa.
He ahí el contenido de esa importantísima invitación del arciprestazgo de Gracia a sus feligreses. Ante esto, uno no puede menos que hacerse algunas preguntas.
Primera: ¿Tan firmes están en su fe católica los feligreses de Gracia, que la Iglesia pueda mandarles a hacer intercambios con el laicismo militante (abortista y eutanasista, no lo olvidemos, por señalar tan sólo dos de sus características más notables), con el islamismo, con el budismo y con el brahmanismo? ¿No será más bien que están tan vacíos, que miran de llenar sus huecos con todas esas cosas peregrinas como la inefable hermana Caram (¡caram, caram!!) para formar con todas ellas ese cristianismo apto para todos los públicos, para todas las morales y para todas las creencias, tan bien adaptado a la new age que con tanto fervor y convicción predican la hermana carmelita y los medios que le bailan el agua?
Segunda: ¿De verdad no tiene el Arciprestazgo de Gracia nada mejor que ofrecerles a sus feligreses? ¿De verdad creen que es una buena idea enviarlos a que los adoctrinen Zerolo, los directores generales responsables de la persecución religiosa tanto en la comunidad autónoma de Cataluña como en el resto de España, y los imanes y ayatolas de otras religiones? ¿De verdad lo creen? ¿Están seguros de que los feligreses del arciprestazgo de Gracia volverán de esas jornadas con la fe católica reforzada?
Tercera: Si existe en el obispado de Barcelona una oficina diocesana encargada de la pastoral, es de suponer que conoce y aprueba esos métodos pastorales de alto riesgo; y es de suponer que la razón de esa aprobación debe ser la seguridad que tiene de que los feligreses de Gracia están vacunados contra los efectos de esa catequesis de caballo, debido a la solidez y firmeza de la pastoral desarrollada en el arciprestazgo.
La mies es mucha, los obreros poquísimos, ¿y a qué se dedican? A labrar campos ajenos por ver si el señor de esos campos les retribuye mejor que el Señor. Como decía aquél: éramos pocos y parió la abuela.
¿Que és es lo que interesa a ciertos obispos? (25/06/2010)
Por Otro
En estos tiempos en los que la Iglesia se está viendo continuamente acosada por los escándalos de pederastia, el Pueblo de Dios está pasando por una verdadera y dolorosa purificación. Asistir a misa, entrar en la Iglesia, reconocerse católico, justificar la fe frente a la imagen que los medios de comunicación están presentando de la Iglesia Católica y sus ministros; es todo esto no sólo un verdadero acto de valentía, también lo es de consolidación identitaria.
¡Quién lo iba a decir que aquella que denuncia las inmoralidades de la sociedad, y que defiende una moralidad integra, está corrompida y es responsable de los pecados más bajos y ruines que se pueden cometer! ¡Los miembros de la jerarquía católica envueltos en toda clase de depravaciones sexuales!
El colmo parecía haberse producido con los intentos de relacionar al Papa con la pederastia. Pero no, el colmo sigue y tenemos que ver a la policía belga, corazón de la Unión Europea, registrando un obispado en busca de pruebas sobre abusos de menores, y a todo un Cardenal Danneels acompañado de la policía para declarar.
A buen entendedor le sobran las palabras. No hace falta ser un lince para darse cuenta del linchamiento que se está produciendo contra la Iglesia. Se aprovecha este tema como se podría aprovechar otro cualquiera, la cuestión está en oponer la sociedad contra la Iglesia. Las mentiras, las manipulaciones y la verdad misma, son para los jerarcas de la sociedad paganizada, meros instrumentos al servicio del poder. Y hoy día, el que no mira hacia otro lado en la Iglesia, o está mínimamente informado, sabe quiénes tienen el poder real de la sociedad.
Parece ser que fue en los tiempos del nazismo, cuando se utilizó por primera vez la cuestión de la pederastia contra la Iglesia. Los nazis, por medio del ministro de propaganda de Hitler, Joseph Goebbels, acusaban de pederastia a la Iglesia, para hacerla callar y para denigrarla ante la opinión pública; pero les salió mal la cosa. Aunque el mal ya estaba hecho, se demostró que esas repugnantes prácticas no sólo también se cometían en las instituciones públicas y en las granjas de adiestramiento de las juventudes hitlerianas, sino que se producían tanto en unas como en las otras, en mayor numero y proporción. Pero la campaña hizo mella en la autoridad moral de la Iglesia.
En nuestros días sucede lo mismo y con los mismos personajes. La Iglesia sufre un acoso brutal, por parte del los hijos de las tinieblas. En nuestros días la cultura de la muerte administrada por la clase política, sus mentores y mecenas, e instigada por sus esbirros, intenta llevar adelante todo un proceso de ingeniería social, que continuamente se da de narices contra la Iglesia. No sólo la Jerarquía con el Papa a la cabeza les planta cara, sino el Pueblo de Dios, fiel, le planta cara y, además, ante las adversidades se está creciendo de una manera que sólo es posible por la Gracia de Dios.
Son muchos los católicos que están trabajando, luchando, y se están humillando por defender el derecho a la vida, el derecho a la educación, el derecho de los más indefensos,… el derecho de Dios, en unos momentos en los que el Estado y los Estados, el Nerón de nuestros días, intenta llevar adelante su sibilina cultura de la muerte. De manera aparentemente inexorable y sirviéndose de la ambigüedad y de la confusión, intenta pervertir las conciencias humanas, que la Iglesia debe proteger y animar.
Y en medio de ese “tanto de todo” en el que nos encontramos, y de tanta confusión, bofetón que te crió. Algunos obispos de la CEE, a los que la catolicidad les queda grande o sencillamente les incomoda, cuestionan María + Visión, Radio María o cualquier otro medio integro de comunicación católico y se hacen cómplices de una cadena COPE discutible y partidista, cuando no insulsa y hasta frívola, que promueve el aborto y la perversión sexual al reírle las gracias al PP, a la Rosa Díez y a demás déspotas sociales. Estos obispos, ¿acaso no intentan acabar con los medios de comunicación católicos de verdad?
Y para más de lo mismo, un obispo que defiende orgullosamente la cultura de la muerte y el odio civil, al restregarnos el Estatuto de la discordia. Éste tenía que ser el que les guiñara el ojo a unos siniestros políticos que se mofan de manera pública y continuada, de la Iglesia Católica. ¿A santo de qué si no, el obispo Vives recordando ahora el visto bueno o pasable que los de la Tarraconense le dieron al ambiguo Estatuto? Es el colmo. Más les hubiera valido entonces un sencillo gesto de realismo y de humildad, que no mostrar el plumero que de algunos de ellos, todos conocemos.
¿A cuántos miembros de la sociedad catalana representan, estos señores obispos, para ir por ahí dando el “placet”, donde no toca ni se puede? A menos de los pocos que votaron el Estatut, entre los que fueron a votar, que no fueron, estos últimos, ni la mitad de los que podemos votar.
Pero volviendo a Monseigneur le Prince. ¿Qué pretende este señor? ¿Ganarse los aplausos de los parásitos que utilizan a su antojo a la Iglesia, o el de las termitas eclesiales que pretenden pervertir a la Iglesia catalana? O ¿es que el Cap d´Estat se aburre y necesita dar la nota? El de Urgell, codo a codo con los del Parlament, de los que la que pretende depravar a nuestra juventud, la Geli, es una muestra ¡olé por el trepa!
Es increíble: mientras los de la mundanal cultura de la muerte hacen piña, “fan xarxa”, por encima de nacionalidades y se remontan a través de sus maquiavélicos relativismos para envilecer la sociedad de la aldea global, la peregrina Iglesia Católica tiene que arrastrar la resistencia no sólo de los falsos católicos, y de los idólatras, también la de los cobardes y sus falsos respetos humanos.
La mediocridad episcopal española ataca de nuevo (25/06/2010)
Por Gaudium cum pace
La historia de la Iglesia española ilustra, con variados ejemplos, cómo en nuestra tierra, junto a grandes personalidades eclesiásticas de digno recuerdo, y que han engrandecido nuestra Iglesia, han florecido en abundancia también las de gran mediocridad, que han conseguido lo contrario. Esto no es algo raro, sino lo más normal del mundo, pues pasa en muchos países, el problema es cuando los mediocres abundan tanto que tienen la sartén por el mango.
Ejemplos habría muchos, antiguos y recientes, pero el último aparecido en los medios de comunicación llega a clamar al cielo. Se trata de un informe de algunos obispos, cuyos nombres ignoramos, pero que nos podemos imaginar, acerca del canal televisivo religioso Popular María Visión, que no llega a toda España, pero sí a una buena parte de las provincias, y por Internet llega a más sitios. En Cataluña también podemos sintonizarla a través de la parabólica.
Es un canal con una historia buena, pues de lo malo ha cambiado para mejor, lo cual podría haber sido al revés, como la COPE , que de buena ha pasado a peor, y así le va. Empezó dicho canal con el auspicio de la jerarquía y con una realización de mediocridad rayana en lo simplón, pero como no se veía bien en casi ningún sitio, la gente no se daba cuenta del ridículo que estaba haciendo la Iglesia y del chorreo de millones que se perdían cada mes.
Llegó un millonario mexicano, converso de Medjugorje y con ganas de gastar parte de su mucho dinero en hacer el bien y contribuir a la expansión de la fe. Se puso de acuerdo con la Iglesia española, se quedó prácticamente con la emisora, aunque jurídicamente la cosa tenga sus particularidades. El adinerado señor se empeñó en hacer un canal católico: muchas retrasmisiones de viajes papales (como nunca hemos visto en nuestro país), actualidad de la Iglesia , actividades de jóvenes creyentes, devociones, problemas doctrinales. La audiencia le ha dado la razón y el canal va de viento en popa.
Todo ello ha sustituido a un canal insulso, con debates infumables, series de televisión del año de la Polca (o la polka, como se prefiera), un querer y no poder. Y lo peor del caso, mirabile dictum , es que a algunos señores obispos españoles aquella mediocridad televisiva, que aburría hasta a las ancianas más fieles, les encantaba, y este nuevo estilo les parece demasiado católico.
La COPE se había vuelto poco católica y Popular María Visión demasiado católica, vaya, que nada les gusta. Si apareciesen una serie de vicarios episcopales, religiosas de la vida pastoral, algún misionero venido de vacaciones, algún delegado de liturgia de vanguardia, jóvenes ñoños, laicos parroquiales variopintos y otros agentes de la jerarquía contando experiencias insulsas, programas sensibles a la diversidad eclesial, los signos de los tiempos, la apertura a los hermanos y otras cosas parecidas, esto es, si fuera un canal eclesiástico infumable y nadie lo viera, los adalides de la mediocridad episcopal estarían contentos, pues así no choca con lo que tienen ellos en sus propias diócesis. Pero si se muestra mucho al Papa, se habla de seminarios llenos, de religiosos y religiosas como Dios manda, hablan laicos que no tienen pelos en la lengua, y además se reza el rosario, la divina misericordia y otras devociones, la cosa ya no les gusta tanto, suena estridente y, como venía a decir el informe, no se corresponde con la línea pastoral de las diócesis españolas.
Que el florecer de vocaciones, laicos valientes y religiosos obedientes no se corresponde con la línea de muchas de las diócesis españolas no es un secreto, sino que es algo evidente. Podríamos empezar por nuestra Cataluña, aunque aquí no se ve demasiado el canal, pero luego las Castillas, Extremadura, buena parte de Andalucía, Galicia… Las excepciones, honrosas, no son demasiadas. Por otro lado, que este canal católico puede ayudar, desde su papel mediático, a empezar a cambiar esa línea, es algo también evidente. Todo dependerá de la decisión de los señores obispos. ¿Se saldrán con la suya los de la mediocridad persistente e insidiosa? Ya veremos. El que escribe este artículo espera lo mejor, a la vez que -conociendo el percal- se teme lo peor…
Las sátiras de TV3 al Papa como preparación a su visita (20/06/2010)
Por Miles Medianus
Es realmente triste y bochornoso el espectáculo que ofrece la televisión pública catalana TV3 en su programa semanal Polònia en el que se ridiculizan personajes y situaciones de lo más variado del panorama nacional e internacional. Pero lo que llega al esperpento más repugnante es la sátira desvergonzada y sacrílega que se hace de la persona del Papa Benedicto (si se contempla al Papa como un ministro sagrado), retratándolo con un combinado de histeria y fanatismo fundamentalista, que es la conclusión que se lleva el espectador que contempla un espectáculo tan bajo.
Éste es un fenómeno que no se encuentra en ningún otro país. Los programas de sátira y humor, tomando como tema la clase política, los hay y los hubo agudísimos, sobre todo en la BBC con la serie Yes Prime Minister o The Blackadder el famoso “Escurçó negre” (la Víbora negra), que hizo las delicias de una generación de televidentes que reían con estas series de genial inspiración. Pero el esfuerzo por imitar el humor británico, la desesperación de la televisión pública catalana por ofrecer algo que enganche a los televidentes y que sirva como “servicio de reflexión al país”, “como ejercicio de auto concienciación de nuestra individualidad nacional” como algunos lo han querido bendecir, se está convirtiendo en una práctica cada vez más desvergonzada de burla contra todo aquello que representa “algo serio e intocable”. Este es un interesante síntoma de una terrible enfermedad que padece nuestra sociedad. El no distinguir entre lo sagrado y lo profano , el no ver lo que es materia apta o no apta para el humor (entiéndase materia no apta para el humor: la propia lengua, la propia madre, la propia Fe), y peor síntoma aún, el no reaccionar ante estas convulsiones enfermizas , que es como se pueden calificar estos gags.
Jordi Pujol, que cumplió recientemente 80 años, recuerda a Toni Soler (director del programa Polònia ) en un almuerzo en un hotel distinguido de Barcelona, la “cobardía que representa para TV3 y Cataluña, ofender a alguien que no se puede defender, sin necesidad de ridiculizar a alguien tan destacado, y sin obtener ningún beneficio de ello”. Valiente amonestación de Jordi Pujol, en público, en mitad de un almuerzo.
Paco Fernández Ordóñez, destacado ministro de la época de Felipe González, dijo una vez que, ante el fenómeno de la inmigración musulmana “tenemos las de perder”, porque ellos creen “en lo suyo”, pero nosotros no creemos en nada. Y una prueba patente de esta enfermedad es la sátira al Papa de Polònia .
Acabaré como el Cardenal Martini acaba sus homilías, con 3 preguntas:
- ¿De qué modo nos prepara a la visita del Papa para consagrar la Sagrada Familia, este espectáculo indigno?
- ¿Qué reacción pública piensa tener nuestro nunca suficientemente bien amado (n.s.b.a.) Cardenal ante este programa, que ha llegado al conocimiento de Benedicto XVI? (no olvidemos que en la Santa Sede leen y ven TODO lo que se hace en Cataluña). Sería buena idea reaccionar a la altura, o más, de Jordi Pujol.
- ¿Los católicos del yermo catalán, qué tipo de desagravio pensamos hacer ante este ultraje?
"La última cima" también en Barcelona (18/06/2010)
Por Joan Perarnau
Quiero agradecer a Germinans Germinabit que nos haya dado a conocer en su página principal la proyección de la película "La última cima" en Barcelona. Como en otros temas relacionados con el catolicismo en Cataluña, es gracias a esta página que nos enteramos de muchas cosas que quedarían completamente ocultas, y que a muchos no les interesa para nada que sean conocidas. Es comprensible que aquellos que odian nuestra fe intenten por todos los medios silenciar nuestra voz, pero es incomprensible que desde los máximos representantes de nuestra Iglesia en Barcelona también se ignore o se pase de largo de cuestiones que son muy positivas para los católicos y para fomentar la verdadera espiritualidad de los fieles.
Digo esto porque si no es por vosotros y por otras páginas como la vuestra de fuera de Cataluña, que algunos internautas devoramos día a día, que no nos habríamos enterado de la existencia de esta película y de su proyección en el Cine Girona de nuestra ciudad. El bien que está haciendo esta película es inmenso. Ya no hablo sólo para los creyentes que hemos ido a verla, sino especialmente por tantas personas algo alejadas de la fe que han cambiado radicalmente la imagen que tenían de la Iglesia y de los sacerdotes.
Son tiempos dificiles para la imagen pública del sacerdote. Los casos de pederastia que son reales y que nuestro querido Benedicto XVI está afrontando con valentía y decisión, han sido aprovechados por los de siempre para desprestigiar a todos los sacerdotes metiéndolos a todos en el mismo saco. Una película como "la última cima" silenciosa y humildemente está cambiando la imagen que muchos tenían del clero, y eso no es fácil de conseguir con los escasos medios con los que cuenta la Iglesia.
Por otra parte sé de muchos casos de jóvenes que se han planteado una posible vocacion sacerdotal gracias a visonar esta película. Es difícil encontrar una mejor campaña vocacional que ésta, y para ello no hay que ir a ninguna iglesia ni centro parroquial, sino simplemente a un cine público. Estos son algunos de los muchos beneficios que está produciendo esta película en nuestro país y que está batiendo records de visonado que han sorprendido a los propios creadores de la cinta.
Y a pesar de ello, para nuestros mandatarios diocesanos esta película no existe. ¿Alguien ha escuchado a nuestra cardenal-arzobispo decir una sola palabra de esta película? Nuestro pastor diocesano habla tranquilamente de lo bueno que es el Estatut de Cataluña, o de lo inmoral que es el fichaje de Cristiano Ronaldo, pero de algo que puede hacer tanto bien a sus ovejas a él confiadas, nada de nada. ¿Alguien ha recibido alguna recomendación de la delegación diocesana de juventud, encabezada por Mn. Román, recomendando a los jóvenes católicos que vayan a verla, o realizar algún material para que pueda comentarse en grupos juveniles parroquiales o de la Acción Católica o en colegios religiosos?. Y sobretodo, ante una película tan claramente vocacional que presenta una imagen positiva del sacerdote hacia los jovenes, ¿alguien ha recibido alguna nota del Delegado de Pastoral vocacional, entre otros muchos cargos, Mn. Turull, recomendado esta película?
Sólo hay una explicación para este silencio. NO INTERESA. La imagen que Mons. Sistach, Mn. Román o Mn. Turull nos presentan habitualmente del sacerdote es la que presentó Prudentius de Barcino en su escrito de domingo. Yo les aseguro que si se hicieran una película sobre Pere Casaldáliga, Joan Alsina o algún otro clérigo por el estilo, tendrían a la plana mayor de nuestro obispado en la inauguración, y se haría propaganda de la misma en todos los medios "oficiales" diocesanos.
Por suerte aunque no interese a algunos, aunque nuestros cabecillas diocesanos miren para otro lado, la película está gozando de muy buena salud, gracias a vosotros y muchos otros, que estáis demostrando que hay otra imagen distinta de sacerdote de la que siempre se ha mostrado en Cataluña, es la que nos ofrece "la última cima" y la que nos ofrecéis vosotros con vuestro testimonio diario.
La France , mere aînée de la Catalogne (pues que se note) (10/06/2010)
Por Maître Rôtisseur
Los catalanes católicos nos hemos “enmirallat” (hemos querido emular con admiración) en la Iglesia en Francia desde los años sesenta. El tremendo impacto de la Nouvelle Théologie en Cataluña se explica por la existencia de un presupuesto cultural interno que tendía a ver a Francia como la madre buena, culta y europea desplazada por la madrastra España, ignorante, gris, franquista y opresora.
Las dos trampas históricas de la relación Cataluña-Francia
Los catalanes nacimos como pueblo dentro del Imperio Carolingio cuando los habitantes de Gerona en 785 se levantaron contra el árabe invasor y pidieron con éxito ayuda a Carlomagno. Nuestros antepasados quedaron encuadrados dentro del Imperio Carolingio. Desde esta fecha hasta la restauración de la sede primada de Tarragona confirmada en 1154 por dos bulas de Anastasio IV, nuestra sede metropolitana fue Narbona. La reforma monástica medieval y el movimiento de las “canòniques agustinianes” (colegiatas de sacerdotes regulares) catalanes se llevaron a cabo en el espacio lenguadociano y provenzal (Lagrasse, Sant Víctor de Marsella, San Rufo de Aviñón…). Todo ello explica el éxito y lo anticipado de la reforma gregoriana en Cataluña, respecto del resto de España, anulando todo rastro de rito hispánico anterior.
Este sentido de partenencia histórica explica que cuando Napoleón invadió la península, Cataluña fue segregada del resto del Estado, anexionada a Francia y dividida en cuatro departamentos. Este estado de cosas se extendió incluso tras la invasión de los 100.000 Hijos de San Luís en 1823, estando hasta 1827 en posesión de Luís XVIII.
¿Donde residen pues las trampas? De hecho existen dos:
La T 1, trampa 1, la realizan aquellos que para mantener el statu-quo quieren cortar y eliminar todo el espacio histórico anterior a la batalla de Muret (1213). Esta poda tiene muchos admiradores entre los partidarios del centralismo absorbente español. La historia de una Cataluña vertebrada en un espacio no peninsular no les interesa. Remontarse a antes de 1213 sería pura leyenda. Son los admiradores de Don Pelayo elevado a héroe de todos los españoles. Puro exceso.
La T 2 la realizan aquellos que quieren cortar y eliminar todo el espacio histórico que va desde el giro hacia España que se produjo tras la derrota de Muret (13/IX/1213) hasta la reacción catalanista al centralismo absorbente, absolutista primero y luego liberal, de mediados y finales del siglo XIX. Todo lo del medio (un mogollón de siglos) habría sido una anomalía. Esta trampa tiene muchos admiradores entre los partidarios del independentismo y el nacionalismo exacerbado catalanista. La historia de una Cataluña vertebrada en un espacio peninsular no les interesa.
La (mala) Nouvelle Théologie, teologia nacional de Cataluña
Para los mas jóvenes recordarles que La Nouvelle Théologie (Nueva Teología; Henri de Lubac, Pierre Teilhard de Chardin, Hans Urs von Balthasar, Yves Congar, Karl Rahner, Hans Küng, Edward Schillebeeckx, Marie-Dominique Chenu, Louis Bouyer, Etienne Gilson, Jean Daniélou…) era una escuela de pensamiento de la Teología católica de mediados del siglo pasado, nacida en ciertos círculos de teólogos franceses y alemanes, cuyo objetivo compartido era la reforma fundamental de cómo la Iglesia católica se acercaba a la Teología. En el fondo se trataba de la consecuencia de la influencia de los pensamientos contemporáneos sobre la Teología. Un nuevo episodio del plurisecular debate entre Filosofía y Teología. Algo natural, pues la Teología Católica no vive dentro de una campana de cristal.
La Nouvelle Théologie reaccionaba contra la dominación de un (Neo)escolasticismo que había quedado rutinario y fosilizado, incapaz de dialogar con los pensamientos filosóficos contemporáneos. La Nouvelle Théologie aceptaba dejarse influenciar por estos. La manera de relacionarse iba pues a marcar la diferencia.
No siempre se supo discernir aquello que era compatible con lo que era incompatible con el catolicismo. De la falta de un buen discernimiento salió todo el sin más de burradas teológicas y litúrgicas que hemos padecido hasta hoy. Del buen discernimiento, nació la figura del mejor teólogo de la escuela, un profesor –con fase de corbata incluida- llamado Joseph Ratzinger. De la misma manera que el aristotelismo podía ser un lenguaje mediante el cual expresar las verdades eternas, los pensamientos contemporáneos podían también aportar nuevas formar de expresión. Sin embargo siempre hay quien se atrapa, como ya pasó con el aristotelismo, y alucinado con los nuevos descubrimientos altera el dogma.
Estas fricciones entre sabios y pasados de rosca también se vivieron en el seno de la propia Nouvelle Théologie , de manera que, sus teólogos -que tuvieron una influencia muy significativa en el Concilio Vaticano II (1962-1965)-, acabaron por agruparse alrededor de dos revista, Concilium (1965) y Communio (1972), esta última con Lubac, Baltasar o Ratzinger. Concilio no es contrario a Comunión ni a la Tradición tuvieron que recordar los segundos.
Influenciados por la propensión de los pensamientos contemporáneos (especialmente el marxismo –fruto tardío de la filosofía y antropología ilustrada rousseauniana) a la idealización de edades primitivas y a demonizar los periodos medios, podar o no podar la Tradición iba a ser la cuestión. Cargados con una motosierra eléctrica había que derribar el árbol del dogma y su evolución homogénea.
Por desgracia nuestra, la Nouvelle Théologie versión motosierra penetró en una Cataluña teológica que no disponía de la formación suficiente que evitara quedarse atrapada en una fascinación de enamoramiento pasional adolescente. Esta fue la asunción de la Nouvelle Théologie que realizó la Unió Sacerdotal , Escuelas Pías y derivados en los años finales de los cincuenta y de lleno en los sesenta. A todo ello hay que añadir el contexto cultural de una idealización de la francés por oposición a lo español, como se ha comentado. Un cóctel explosivo.
A los “amigos” del cut and paste (cortar y pegar)
La importancia de la permanencia de la tradición cristiana tardo- romana en Cataluña fue enorme. A los amigos de la T 1 (trampa 1) no les interesa porque queda entonces nuestra tierra integrada en la Hispania romana.
A los de la T 2, tampoco porque a lo mejor queda tocado el primado de Toledo. Es difícil ubicar Cataluña en la Galia romana. Es difícil entender la historia como un ejercicio de épocas buenas versus épocas malas, a conectar las primeras entre ellas, a cortar y tirar las segundas. Hay mucha Filosofía de la Historia en estas historias. Balmes (Vich, 1810-1848), de quien casi nadie se recuerda en el año que conmemoramos sus dos siglos de nacimiento, nos lo recordaría por activa y por pasiva.
De igual manera hay mucha Filosofía de la Historia en nuestras teologías. Concilium no es opuesto a Communio, tampoco con el pasado. El Papa que tenemos bien que lo ha recordado y nos lo recuerda siempre. Para una buena exégesis de los textos conciliares es necesario no dejarse alucinar con Filosofías de la Historia equivocadas y contrarias a las promesas evangélicas y a las realidades eucarísticas y sacramentales.
Los caminos de la juventud católica francesa hoy (imágenes de 2009 y 2010)
Communité de l'Agneau (Béthune- Pas de Calais)(2009)
Canónigos de la Abadía de Lagrassa (Aude) (2010)
Instituto del Buen Pastor (Courtalain –Eure et Loir) (2009)
El actual Oratorio de Sant Felipe Neri de Nancy (Lorraine)
Oratorianos de San Felipe Neri de Nancy (Lorraine)
Los suizos también en marcha …
Y la España donde tenemos mucho que aprender
¿Nuestro Futuro?
En la teleserie "La Riera" (TV3) aparece un sacerdote que aconseja las relaciones pre-matrimoniales (9/06/2010)
Por Laia Barón
El párroco de Santa María de Mataró autoriza que se grabe en su parroquia
Leí indignada el escrito de Pisum Sativum Maritimum en la sección "De omnibus rebus" del 30/05/2010 en que se informaba que el párroco Mn. Joan Barat autorizaba a TV3 para que convirtieran la capilla del Santísimo Sacramento de la basílica de Santa María de Mataró como plató para grabar escenas de la teleserie de TV3 "La Riera". El escrito de Sergi Pàmies que apareció en La Vanguardia deja bien claro el estilo indecente y amoral de la citada serie.
Por si esto no fuera suficiente leo en esa magnífica página que es Forum Libertas, de la que soy asidua lectora, el siguiente titular: "TV3 manipula la realidad católica: 'inventa' sacerdotes que aconsejan relaciones sexuales prematrimoniales". Me parece verdaderamente vergonzoso por parte de la televisión pública catalana que se manipule de esa manera, pero aún me parece peor que ni nuestro cardenal ni el departamento de comunicación de la diócesis, ni ningún representante oficial del arzobispado haga llegar una protesta pública por este hecho, y es absolutamente deplorable que el párroco Mn. Barat abra de par en par las puertas de la iglesia, y sin compensación alguna, ponga todos los medios parroquiales, sacristán de pago incluído, para que los de TV3 tengan todas las facilidades para grabar esta penosa serie. Dios mío, pobre beato Dr. Samsó, menudos sucesores que tiene en su querida basílica.
Es por ello que he decidio enviarles la información que apareció en "Forum Libertas", para que en esta página de denuncia que es Germinans Germinabit llegue a todos los rincones y todo el mundo se entere de estos penosos sucesos.
La televisión autonómica catalana proyecta la serie ‘La Riera' en la que un párroco aconseja a una joven católica a punto de casarse que tenga relaciones íntimas antes de la boda
La serie La Riera , producida y emitida por la televisión catalana (Televisió de Catalunya, TV3) dependiente de la Generalitat de Catalunya (gobernada por el PSC), ha emitido un capítulo en el que se pone en duda el sentido de la abstención sexual antes del matrimonio entre los católicos .
El planteamiento está profundamente manipulado, ya que para defender posturas ajenas a la Doctrina católica, los directores utilizan a un sacerdote (Esteve Puig Cantón, personaje protagonizado por Manuel Dueso -en la fotografía-) y a una joven católica de 23 años (la actriz Margalida Grimalt que interpreta a la camarera Mireia Flaquer Boix) que está preparándose con su pareja para recibir los votos matrimoniales. El capítulo 88 emitido este 19 de mayo plantea una duda de Mireia que, a pesar de su convicción de llegar virgen al matrimonio, no tiene claro que la castidad sea lo mejor para su relación.
El sacerdote en un primer momento –algo desorientado e inseguro- la insta a seguir lo que dicta la Doctrina aunque luego la visita para explicarle que no había sido sincero con ella e instarle a lo contrario . “Quería hacerle una pregunta –confiesa Mireia a su sacerdote de toda la vida-. Quería saber si en el cursillo de preparación del matrimonio algún día hablaremos de… me da vergüenza hablar de eso… ¿Hablaremos de sexo?”. “De sexo… -responde mosén Esteve- hablaremos del amor…, de la convivencia…”. “Como hasta ahora”, infiere la joven a lo que el sacerdote afirma titubeante: “profundizaremos un poco más…”. La conversación continúa de la siguiente forma:
Mireia: “Oriol y yo somos vírgenes, eso ya lo sabe, y lo somos porque siempre hemos querido serlo, para nosotros el matrimonio tiene un valor y es una forma de respetarlo, es una manera de respetar nuestras ideas”.
Mosén Esteve: “Pero tienes dudas…”.
Mireia: “A veces sí… es que nadie lo hace, la gente de nuestras edad tiene relaciones sexuales antes del matrimonio y hasta algunos mantienen relaciones con personas con las que saben que no se casarán nunca”.
Mosén Esteve: “Qué piensas”.
Mireia: “Que es banalizar el matrimonio. Pero cuando es lo que hace la mayoría me pregunto si no somos nosotros los que nos estamos equivocando… ¿nos estamos equivocando?”.
Mosén Esteve: “Está bien que te hagas esa pregunta. Solo podemos ser coherentes con nosotros mismos si nos cuestionamos las cosas que hacemos, sino no hablaríamos de coherencia sino de aceptar las ideas que nos han inculcado sin más. Va bien cuestionarse las cosas”.
Mireia: “Pero no me ha contestado la pregunta. ¿Piensa que estamos haciendo bien hecho?”.
Mosén Esteve: “Efectivamente, hoy en día ser cristianos prácticamente es ir a la contra. Y no hacer lo que hace la mayoría no quiere decir que no esté bien hecho lo que vosotros hacéis”.
Mireia: “Entonces lo estamos haciendo bien”.
Mosén Esteve: “Yo creo que sí. Hay muchas parejas como tú y Oriol, Mireia. Muchas más de las que tu te piensas”.
El sacerdote, que se ha quedado visiblemente angustiado tras la conversación con Mireia, resuelve visitar a la joven ese mismo día para cambiar su postura. La conversación transcurre del siguiente modo:
Mosén Esteve: “He estado dando muchas vueltas a la conversación que hemos tenido antes. Mireia, tú y Oriol sois una pareja como hay pocas, y por eso, porque os valoro y quiero lo mejor para vosotros he estado pensando mucho en lo que hemos hablado”.
Mireia: “Usted dirá”.
Mosén Esteve: “A ver… no estoy seguro que te haya aconsejado de la mejor manera”.
Mireia: “Bien, usted me ha dicho que hacíamos bien en no tener relaciones hasta estar casados”.
Mosén Esteve: “Tampoco digo lo contrario…”.
Mireia: “Entonces, ¿qué quiere decir?”.
Mosén Esteve: “¿El hecho de esperaros perjudica vuestra relación…?”
Mireia: “A ver, nosotros tenemos muy claro que nos tenemos que esperar, pero es verdad que lo sufrimos. Pero el sufrimiento nos hace crecer, ¿no?”.
Mosén Esteve: “Sí… eso dice san Pablo…”.
Mireia: “Si Cristo no se negó al sufrimiento nosotros tampoco podemos hacerlo”.
Mosén Esteve: “Si, pero Cristo no tenía otro remedio que sufrir (silencio). Mira, por desgracia muchas veces en la vida chocareis con el sufrimiento sin poderlo evitar. La enfermedad, la muerte de personas queridas… muchas cosas y entonces tendréis que enfrentar el sufrimiento porque no tendréis otra salida. La cuestión es si tú y Oriol tenéis que sufrir ahora”.
Mireia: “¿Qué me dice mosén?”.
Mosén Esteve: “No, ya sé que lo que digo contradice la Doctrina de la Iglesia, pero según mi entender no contradice la palabra de Cristo. Mireia, yo os aprecio y me has pedido mi opinión sobre este tema y yo tengo la obligación de decirte lo que realmente pienso”.
Mireia: “A ver si le entiendo bien, ¿me está diciendo que tenga relaciones con el Oriol antes de que nos casemos?”
Mosén Esteve: “Si por culpa de no tenerlas ves que la cosa se puede torcer, quizás es mejor tenerlas”.
TV3, en su página web, presenta la serie como “la historia de una familia que regenta un restaurante en un pueblo de la costa, no muy lejos de Barcelona” y precisa que la historia se seguirá “desde el punto de vista de cada uno de los personajes, no como si fuera una serie coral, sino de vidas cruzadas. Esto permitirá que las tramas no se dispersen, que los personajes sean más complejos. Que el espectador pueda acceder a las miserias y grandezas de unos personajes imprevisibles, contradictorios, geniales y detestables a la vez”. Cabe preguntarse si lo detestable no es violentar las creencias de millones de personas en el mundo que ejercen libremente y con total convicción sus postulados católicos.
TV3 prosigue con su publicidad ideológica que introduce con cuña siempre que tiene una oportunidad, las series que produce no están al margen de esa manipulación. El canal ya ha demostrado en sucesivas ocasiones la falta de respeto hacia las creencias religiosas, en especial la católica con la que se ensaña siempre que puede en sus espacios de ficción, humor y análisis.
Si seguimos leyendo en la página web, vemos la descripción del sacerdote de 65 años: “Es sacerdote de la iglesia de San Clemente desde hace más de 30 años”, y prosigue: “fuera de la iglesia lo vemos vestido con pantalones oscuros y jersey gris o marrón. Colores tristes, apagados. Lleva ropa más bien vieja, pasada de moda. Se ha sabido adaptar a los nuevos tiempos participando en causas sociales”, si por ‘saberse adaptar a los tiempos' TV3 considera que el párroco debe relajar la moral que defiende y por la que trabaja, con ello está obviando el trabajo de miles de sacerdotes en todo el mundo que, sin dejar de realizar una labor social –o exactamente por eso-, ayudan a las personas a vivir felizmente desde una perspectiva moral y cristiana.
Por ello, cabe lamentar que se utilice de esta forma la figura de un sacerdote para hacer encajar la ideología que se defiende poniendo en duda otra de la que no se participa.
Casa "zen" de Espiritualidad San Felipe Neri (6/06/2010)
Carta recibida de M.B.P.
Queridos hermanos en Cristo:
Ante todo quisiera felicitaros, por vuestra gran labor super-fructifera, y por hacer de vuestra web un espejo donde se refleja la autentica verdad de la situación en la que desgraciadamente se encuentra sumergida nuestra amada Iglesia Católica, y que algunos personajes de dentro de la misma Iglesia, tratan de esconder de forma inaudita.
"O somos de Cristo, o no", si somos de Cristo nada nos debe detener a la hora de exponer situaciones en ocasiones de incomprensible corte pagano, dentro de la misma Iglesia Católica, puesto que muchos de los que deberían velar por ella, miran para otro lado. Voy a exponer un hecho, que me ha dejado en el más doliente estupor. El día de Pentecostés fuí invitada a un grupo de la Renovación Carismática Católica, en la Casa de Espiritualidad de Barcelona, San Felipe Neri, como bien su nombre indica sería deseable pensar que se trataba de una casa de Epiritualidad Católica pues, por lo que bien parece está regentado por hermanas con su hábito católico, hasta aqui todo perfecto.
Tengo que remarcar encarecidamente que el acto de la Renovación Carismática en la capilla, fué precioso, que tanto el Sacerdote celebrante como un señor que nos dirigió un retiro, fué realmente excepcional, valga desde aquí mi agradecimiento, ya me gustaría a mi, que algunos sacerdotes, nos predicaran así, os aseguro que otro gallo nos cantaría, yo particularmente estoy cansada de oir homilias mediocres, sin ningún tipo de enfasis, como si se quisiera terminar rápido y no incidiendo sobre todo en lo que tan dolorosamente estamos viviendo en nuestra tan amada Iglesia.
Se ha puesto lamentablemente de moda, hablar delante del Santisímo como si fuera un mercado, no confesarse nadie, pero, si ir a comulgar todos, ponerse a saludar cuando se viene de recibir la comunión, ir a comulgar sin decoro, y no pasa nada, ningún sacerdote advierte y esto tan solo es una pequeña parte de toda la impiedad reinante, no se nos prepara, para nada para que podamos hacer frente a lo que se nos viene encima en nuestra Iglesia.
Volviendo al tema de la hermanas. Para empezar, en la casa de espiritualidad San Felipe Neri, lugar muy bonito, por cierto, para meditar, se ha aprovechado
para otras enseñanzas, fuera de la Iglesia Católica, llamó mi atención, un "budita" de piedra en el jardin, y en la Iglesia ninguna imagen de la Virgen María, en el altar, arriba en el techo ví, que había una pantalla enrrollada de manera que al abrirla se procedía a tapar el Sagrario y la Cruz, que estaba en la parte superior del mismo. Ya se habían quitado los bancos y substituidos por sillas, para dar efecto salón, en cuando se quisiera.
Luego al entrar en la "casa de espiritualidad", (yo entendía casa de ejercicios espirituales, en otra época debió ser, claro), veíamos que la casa esta decorada con muchas piedras al estilo oriental, y en un corcho, a modo de panel informativo, estaban colgadas todas las actividades ZEN, de la semana, conferencias, talleres...ect, todo de espiritualidad ZEN. Pero, de Cristo y la Virgen María, nada de nada, ninguna actividad católica, me dirijo a la hermana y le pregunto que, que es eso y me dice, que sí, que son actividades ZEN. Y yo le digo que si ella es católica, y el lugar tambien, que, a que viene esto, me dice que hay que respetar y que Dios es Amor y que caben todos, pero, yo le digo que sí, que Dios es Amor, pero, que hay que respetar a las personas, no a las religiones, poniéndolas en lugar de la Nuestra Católica Apóstolica y Romana, (estoy hablando con una persona consagrada a Dios, si la vista no me engaña), no a Buda, pero, continuemos, le digo, ¿acaso Buda pasó la Pasión de Nuestro Senor, acaso murió en una Cruz, por nuestros pecados, acaso Resucitó?.
Ella continúa en sus trece, me quedo medio muerta. Realmente, creo que la situación se está desbordando, nadie hace nada, y hay un pasotismo generalizado, creo que estamos cometiendo un gran pecado de omisión, por el que deberemos dar buena cuenta a Dios. Las cosas en algunas congragaciones no van bien. Alimentadas por otras corrientes pseudo, religioso-filosoficas, cuyo estandarte de "Dios es Amor", frase preciosa pero, que aplicada a todo y sacada de contexto, puede dar resultados catastroficos en al almas, como el entender, que todo vale.
Hace poco tiempo, encontré una monja en la libreria San Pablo de Barcelona con unos cuantos libros de Leonardo Boff, y al preguntarle, ella me dijo: "Dios es Amor", "hay que amar a todos". Me quedé bastante sorprendida, (como si los demás, los que no seguimos estás corrientes modernistas, no los amaramos), mientras algunos traten de tergiversar el mensaje de Cristo, por esta especie de buenismo hipócrita, buenismo, de tontos laba, iremos por muy mal camino, el camino ancho, este, que no es, el que Cristo nos predicó. Sí esto no nos dice nada, deberíamos quedarnos aterrorizados de nosotros mismos, pues, demuestra que somos tan tibios, que nos hemos ido familiarizando con las costumbres paganas hasta el punto de no reconocer que nos estamos volviendo herejes.
Quitando a Nuestro Jesús y Nuestra Madre, la Virgen María y subtituirlo por otro Jesús, tipo "ligth", inventado a nuestra comodidad, o como algunos otros, por piedras o por un Buda inerte, mineral inanimado, que se convierte en el becerro de oro de nuestros tiempos. Esto es muy grave, hermanos, tendríamos que ponernos las pilas, pues, quizás cuando nos despertemos de este letargo, sea demasiado tarde. Cada uno que saque sus propias conclusiones
PRINCIPALES SITIOS DE LA CASA DE ESPIRITUALIDAD SAN FELIPE NERI.
http://danaparamita.blogspot. com/
http://casaespiritualitat. wordpress.com/
http://www.zen.cat/
http://www.facebook.com/group. php?gid=26519495295
Hablarle a Dios de tú (3/06/2010)
Por Cesáreo Marítimo
Me preocupa ver a los príncipes de la Iglesia haciendo de príncipes de este mundo y pereciéndose por codearse con ellos. Algo hay en esto fuera de lugar y fuera de tiempo. En efecto, eso estuvo en su lugar y fue lo que tenía que ser, cuando la Iglesia jerárquica era nada menos que todo un estamento que competía en poder con el estamento formado por la nobleza. Los príncipes de la Iglesia se trataban de tú a tú con los príncipes de este mundo. Es que tenían tanto en común…
Pero aquéllos eran otros tiempos; entonces era normal que los jerarcas eclesiásticos no tuviesen ocupación más noble que ver cómo participarían del poder civil con mayor provecho para su propio poder, el eclesiástico. Y eso les llevaba mucha dedicación a los poderosos. Entonces se entendía perfectamente esa afición de los jerarcas eclesiásticos a tratar con los jerarcas civiles. Era el “tú me ayudas a sostener e incrementar mi poder, y yo te ayudo a sostener e incrementar el tuyo”. Al fin y al cabo eran los dos estamentos con poder sobre el tercer estado, que se ponían de acuerdo para ver cómo vivirían mejor uno y otro a costa del estado llano.
Pero si eso es ya historia, si a quien ha de dedicarse el pastor es a su rebaño, ¿qué hacen nuestros pastores dedicándoles a las ovejas descarriadas de alto copete muchísima más atención que al resto del rebaño? Gracias a Dios no son todos los pastores; sin embargo esta proclividad hacia los poderosos es especialmente llamativa donde se practica el nacionalcatolicismo, sea éste de la nación que sea. Si la misión de la Iglesia es también la nación, y ambas son inseparables, es obvio que las autoridades eclesiásticas dediquen sus desvelos a tener propicias a las autoridades civiles, y viceversa.
Viene todo esto a cuento de que últimamente nuestro n.s.b.a. Cardenal Martínez, como cabeza visible del nacionalcatolicismo catalanista, se está prodigando creemos que en demasía, con las autoridades civiles. Bástenos comparar la beatificación del Padre Hoyos en Valladolid con las dos beatificaciones celebradas por nuestro Cardenal en Barcelona. Mientras aquí el Cardenal vació de fieles las iglesias y acordonó los accesos para que sólo pudieran entrar los de protocolo, entre ellos las máximas autoridades civiles del tripartito y de los sindicatos, que se significan por su acción contra la iglesia y contra la moral cristiana, en Valladolid se celebró la ceremonia en espacio abierto, pues no hay iglesia capaz de albergar a los 20.000 fieles que asistieron.
Y en Valladolid, la representación política estaba formada por católicos que participaron en la celebración como el resto de los fieles. Sin un protocolo especial para ellos, y sin echar a los fieles para que cupieran ellos. ¿De verdad cree Su Eminencia que le aportan a la ceremonia ni un átomo de valor, esos escarnecedores de la fe católica que pone en su cortejo? ¿Y por qué echa a los fieles para poner a éstos en su lugar? ¿Por la gloria de Dios? ¿Por el bien de la Santa Iglesia? ¿Por honrar al nuevo beato? ¿O acaso sólo por enrolarlos en su propio boato?
Por si algo nos faltara, hemos visto ya el esperpento del recibimiento de la cruz de la juventud en Santa María del Mar, espectáculo grotesco para celebrarse en una iglesia, beatíficamente bendecido por Su Eminencia, que asistió embobado al despropósito. ¡No será ése el ensayo y anticipo de lo que piensa ofrecerle a Benedicto XVI en el templo de la Sagrada Familia como recibimiento y bienvenida! ¡No estará acariciando la idea de darle al Papa una lección de progresía y ofrecerle al tiempo un anticipo de los singulares cultos progre-laicos que piensa organizar en la nueva iglesia una vez consagrada por Su Santidad! ¡Dios no lo quiera! Si ése es el camino que se ha trazado, y ésas las piedrecitas que va soltando para que no nos perdamos, está claro que en aras de su coherencia pastoral, volverá a echar a los fieles de la iglesia para poner en su lugar el espectáculo profano a juego con las autoridades civiles, infieles a rabiar, que ese día exhibirá como lo más selecto de su rebaño y como su mayor trofeo pastoral.
Por cierto, ¿qué lectura ha hecho Su Eminencia de los párrafos 34 y 35 de la Instructio “ Inter oecumenici ” para la aplicación de la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II? Dicen literalmente:
34. Cada Obispo en particular o, si pareciera más oportuno, las Conferencias Episcopales regionales procurarán aplicar en sus territorios la prescripción del sacrosanto Concilio que prohíbe la acepción de personas privadas o de clases sociales, tanto en las ceremonias como en la solemnidad externa.
35. Por lo demás, no dejen los pastores de trabajar, con prudencia y caridad, a fin de que, en las acciones litúrgicas y, especialmente, en la celebración de la misa y en la administración de los sacramentos y sacramentales, aparezca, incluso al exterior, la igualdad de los fieles , y se evite, además, toda apariencia de lucro.
¡Ah, la gloria mundi ! Por tutearse con los grandes de este mundo, los que siente que le hacen grande a él, está dispuesto a transgredir las normas emanadas a partir del Concilio, que tanto se ocupó de la igualdad de los fieles en la iglesia, y abandonar una vez más a su rebaño fuera del templo. Después de esto, ya sólo le queda hablarle a Dios de tú, ¡si es que tiene algo que decirle!, y al Papa en catalán, ¡con pinganillo, claro está! Todo por la Patria.
El párroco Barat y el Vicario Episcopal Segis (30/05/2010)
Por Pisum Sativum Maritimum
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Débiles con los fuertes, fuertes con los débiles
Joan Barat i Graell, párroco de Santa Maria de Mataró, (foto de la izquierda) permite que se utilice la capilla del S. Sacramento de la parroquia como plató de televisión para la serie La Riera que cada día laborable se emite por TV3, la cadena productora, después del Telenotícies Migdia (Telediario del mediodía).
Para los que no vean o no puedan ver TV3, les remitimos a la crónica que sobre esta serie el crítico Sergi Pàmies publicó el pasado sábado 22 de mayo de 2010 en La Vanguardia .
“ El culebrón La Riera (TV3 y 33) está evolucionando hacia universos oscuros. Al principio, le pesaba la sombra de El cor de la ciutat . Con el paso de los días, sin embargo, ha ido consolidando un argumento propio que combina la aparente normalidad de una fonda con ínfulas de nouvelle cuisine y los más ancestrales conflictos humanos. David Plana, el ideólogo de la historia, te va llevando hábilmente por situaciones y escenas (que a veces se alargan sin venir a cuento) sobre la vida cotidiana de cocineros, propietarios y vecinos y, de repente, ¡zas!, te pega una descarga dramática que te deja frito en el sofá.
Confieso que, al principio, veía La Riera por gula. Que si a ese plato le falta perejil. Que si habría que añadirle un poco de frutas del bosque. Que si córtame unas cebollitas. Que si lleva las patatas al almacén. Que si gratíname esos canelones. Los debates culinarios, rebozados con la retórica neocursi de la gastronomía, tenían el mérito de retratar un momento muy específico de la cocina catalana y, al mismo tiempo, estimulaban mis ya de por sí elefantiásicas papilas gustativas. Dicho en otras palabras: La Riera despertaba el bulímico que hay en mi y me llevaba a atracar, a mano armada, neveras propias y ajenas. Además, esperaba que en algún momento apareciera un cocinero muerto por atragantarse con una estrella Michelin.
Con el tiempo, el elemento gastronómico pasó a ser secundario y me fueron seduciendo la maldad de ciertos personajes y la peculiar interpretación de algunos actores. Mi personaje preferido es, con diferencia, Claudi, un auténtico hijo de puta manipulador, muy bien interpretado por Pere Arquillué. En pocos meses, ha inducido suicidios, perpetrado adulterios, contratado matones, maquinado estafas, mentido con la desfachatez expresiva de Al Pacino en El Padrino , sobornado a corruptos y a desgraciados. Otro personaje interesante es Ernest, interpretado por un eficacísimo David Selvas. Es el Bobby Ewin de La Riera , un buenazo con debilidades sentimentales que, si nos atenemos a la lógica del género, podría acabar convirtiéndose en el más peligroso de los psicópatas.
Pero la perla de la serie es Mauri, el veterano y destronado ex chef, hermano de Mercè, la propietaria de la fonda (que, por cierto, está sufriendo un preocupante proceso de suellenización ). En las primeras semanas, Mauri era un cascarrabias con buen corazón. Enfático en sus estados de ánimo, llevaba su cocina con sentido de la disciplina parecido al de Clint Eastwood en El sargento de hierro . Vive con su hija, todo parece normal hasta que, de repente, descubrimos sus contradictorias y viciosas… (redobles de tambores)… ¿tendencias pederastas? Es un golpe de efecto que preserva la tradición del morbo televisivo catalán. Nissaga de poder inmortalizó el incesto (entre hermanos y entre tías y sobrinos). El cor de la ciutat explotó la violación y Ventdelplà, los malos tratos y la prostitución. ¿Será La Riera la serie de la pederastia?
Los espectadores, que habíamos soportado sus arengas contra la nouvelle cuisine y sus cabreos con la misma paciencia con la que nos resignamos a la inverosímil interpretación del insufrible Joan (el presunto psicópata oficial), de repente le vemos rondando a una pobre niña que, cual Caperucita, ignora que detrás de las frases amables del Chat desde el que se comunica con su futura víctima, está el mismísimo lobo feroz, ¿el cocinero pederasta?
El párroco de Santa Maria de Mataró, Joan Barat, está encantado que TV3 ruede en su capilla del Sacramento de manera que no cobra emolumento alguno por el uso (afirmación contrastada). Incluso ha puesto al sacristán, cuyo sueldo pagan los feligreses de la parroquia, al servicio de los técnicos de rodaje en sus entradas y salidas de la capilla. Para Barat es un servicio al país, un servicio a TV3. La misma emisora que con tan poca ecuanimidad trata a la Iglesia Católica. La misma emisora que tanto ha aportado a difundir la imagen de sociedad oscura que tanto abunda en el imaginario de la juventud catalana.
Joan Barat no padece ningún trastorno psiquiátrico diagnosticado ni demencia senil. A lo sumo, una crónica bobez rematada.
Al otro lado de la Riera (la calle principal de Mataró), el otro párroco del centro, el vicario episcopal y responsable de Sant Josep, Segimon
Garcia Ramiro (foto de arriba a la derecha, junto a Barat) ha cedido gratuitamente los bajos del Centro Parroquial (calle Sant Josep, 18-20; Foto de la derecha) para la instalación de la sede central de comisión local que promociona los referendums para la independencia de Catalunya ignorando la pluralidad política de sus feligreses y la necesidad de no politizar los espacios más específicamente eclesiales.
¿Cómo puede estar al frente de dos parroquias tan relevantes personajes que o bien son incapaces de tener espíritu crítico con la TV de Catalunya o bien son incapaces de respetar el principio tradicional de la doctrina social de la Iglesia Católica de no comprometerse en batallas puramente políticas que dividen a los feligreses y que deben circunscribirse a terrenos y espacios exclusivamente civiles? ¿A caso cedería el vicario episcopal “Segis” sus locales para una consulta de tipo españolista? Todos sabemos que no. Es el doble rasero de todo este personal que tanto se llena la boca criticando la Iglesia en tiempos de Franco. Hacen corregido y aumentado exactamente lo mismo que a aquella le imputan: el ser escolanets” (monaguillos) de lo políticamente correcto. Incapaces de decirle no a TV3 o a las patums organizadoras de la campaña del referéndum independentista. Débiles con los fuertes, fuertes son aquellos feligreses indefensos y sin resortes políticos. Esta es la catadura moral de estos personajes. Dos párrocos para olvidar.
Los tanteos y tonteos romanos de Sistach (28/05/2010)
Por Pasquino Hispano
Sistach es el exponente iconográfico y purpúreo de la mayoría de mitras del episcopado catalán y en Cataluña: “la incompetencia al poder”. Se trata de chicos de clase media/baja, algo aplicados sin ser lumbreras, trabajadores, ordenados, con mentalidad de funcionario, obsequiosos y rastreros mientras son expectantes, tiránicos y prepotentes cuando mandan y sobre todo tremendamente atentos a barrar el paso a cualquier competencia real o posible, especialmente si ésta está adornada de algún dote intelectual. Jubany fue el analogatum princeps de esta especie. Pero corregido por su astucia, su malicia y su miedo a la Curia Romana. Sistach es la muestra más evidente y vulgar de la especie.
Germinans Germinabit también está en Roma. No mediante espías y paniaguados y con visitas sin cuento como hace el purpurado barcelonés. Está presentes con miembros germinates como este humilde servidor que os escribe. Miembros que además de nuestra lengua nativa hablamos español, italiano, francés, inglés, alemán, polaco y si conviene esperanto. También disponemos de excelentes traductores de nuestro pensamiento entre los miembros del grupo. Miembros de toda especie en la escala del cursus honorum. Miembros que, cuando conviene, también usamos otros colores, además del negro, en nuestra vestimenta eclesiástica. Nos gusta Germinans y nos place verificar sus observaciones.
En la semana que acaba de fenecer nos hemos divertido siguiendo los pasos del Eminentísimo Martínez Sistach en su estadía romana. Él mismo ha hablado con muchos de nosotros repetidas veces sin sospechar que habíamos hecho una apuesta. Consistía en saber cómo sacaría partido de esos pocos días de sesiones en el Palazzo San Callisto.
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Piazza San Callisto, escenario trasteverino de la Dolce Vita...
El material era escaso: las reuniones del plenario del Pontificio Consejo de Laicos, la estancia en un lugar también con germinantes, algunas visitas que procuramos acotar y obtener buena información de ellas y la audiencia pontificia del viernes. La apuesta se basaba el reto de un altísimo exponente de Curia después de haber verificado personalmente la situación de Barcelona: “ Ma questo di Barcellona sa dove va?”.
Era poco el material pero ha valido una página de La Vanguardia dominical. Hay que reconocer que Sistach es esforzado y persistente. Ha intentado hacer creer a sus seguidores que había obtenido una audiencia privada con Su Santidad. Lo cual no es verdad. Una foto del momento en que saludaba al Papa en la audiencia del plenario del Pontificio Consejo de los Laicos y unas palabras de saludo en el menos de un minuto que habló el Papa con el purpurado barcelonés han sido suficientes para intentar hacer creer al público que Sistach había venido a Roma para hablar con el Papa de su visita apostólica a Barcelona los próximos días 6 y 7 de noviembre. Quien lea el texto entenderá fehacientemente que ha sido Sistach quien, contra todas la reglas curiales, ha informado al periodista de lo que había hablado con el Papa: la visita a Barcelona, su estancia en Fátima, su vuelta en coche a Barcelona y que la organización del evento de noviembre va viento en popa. Ahora el lector entiende porqué, antes de emprender el viaje a Fátima, publicitó urbi et orbe, la constitución de la comisión organizadora: ¿cómo iba a explicarse en Roma si todavía a cinco meses vista no había dado ningún paso? Bertone ya había preguntado y se había dado cuenta que en aquella cabeza poco había.
La sagacidad de Sistach se puso en marcha. El viaje a Roma sería la prueba de que él era unos de los cardenales con quien contaba el Papa y que todo lo que decía relación con la visita papal iba por el mejor de los caminos. Tuvo dos encuentros para ello y otros muchos e informales para su causa: su otro obispo auxiliar. ¡Lo de Terrassa clamaba al cielo!
La apuesta ha quedado en tablas. Han perdido los que apostaban por que no sacaría partido. Pero también los que apostaban a que, de todas sus andanzas, sacaría algo concreto. Los juegos de azar son así. Pero el gran público sigue engañado: el Papa ha recibido a Sistach en audiencia privada y ha apreciado su dedicación absoluta a acompañar al Pontífice ¡aunque le costara el alquiler de un coche! Todo maravilloso... pero todo un imperfecto montaje: lo sabemos los que le hemos acompañado estos días.
El príncipe féliz (26/05/2010)
Por Félix Laetus
A quien ha tratado al Cardenal Martínez en su salsa, no tiene porqué resultarle desafortunado el que se califique la experiencia como dantesca. Todo lo contrario de lo que sucede al releer el entrañable cuento de Oscar Wilde, “El Príncipe Feliz”. Y esto tal vez, porque ante el purpurado barcelonés se descubre la parte no divulgada de la felicidad cortesana, que les valió a tantos príncipes de la Iglesia, su merecido lugar en la Divina Comedia.
Escucharle cuando relata su vida social; la cantinela de los poderosos personajillos de la política, de la economía o de la cultura con los que trata, así como las situaciones de tales eventos, una primera vez puede entusiasmar por aquello de la alegría ajena, dos veces cansa y tres molesta. Sobre todo cuando se percibe la importancia que el Pastor de la mortecina diócesis de Barcelona le da a todas esas vanidades, incluso en detrimento de una evangelización hipotecada.
Es de estas cosas de las que Oscar Wilde apenas dijo nada en su precioso relato. El cuento no habla de los haberes palaciegos, pero sin entrar en detalles deja caer lo que posibilitó la felicidad del Principito. Al parecer, en la Corte el personal atendía cumplidamente sus necesidades y satisfacía plenamente sus deseos. Y tal vez por esto mismo, se protegió el palacio con un muro lo suficientemente elevado como para impedirle ver más allá, digamos, de sus narices, impidiéndole así pesares innecesarios. De manera que afortunadamente para él, el mundo se le limitaba felizmente, y más allá del cortejo todo le resultaba desconocido, con lo que al morir joven se murió en el oscurantismo palaciego.
Pero como estamos aquí para algo mucho mejor, Dios tenía reservado para el joven príncipe algo más que un recinto amurallado y que la compañía de lacayos y cortesanos, ya que como a todos, se lo quería llevar al Cielo junto a Él. Pero ¿ qué pasaba?, pues sencillamente como nos dice el Señor, al final todo se tiene que saber. Y el Señor, antes de subirse consigo al joven Príncipe le quiso mostrar, una vez muerto, todo aquello que con tanta alegría se había perdido en vida sobre la Ciudad que le habría tocado regir. Y para purgar el involuntario descuido lo encumbró un poco más abajo de las nubes, sobre una enorme columna, bien visible para todos y como lugar preferente desde donde pudiera no perder detalle de las cosas fundamentales que debería de haber conocido antes de subir a los Cielos.
Porque no sólo eran hijos de Dios los ávidos cortesanos y sus atentos lacayos, también eran hijos los que estaban más allá de sus cuidadas narices, y por desgracia estos vivían en un mundo desconocido para su felicidad. Y fue desde allí precisamente, desde donde descubrió que no todo era lo que la aduladora cortesía le había permitido conocer.
Llegados aquí, se ha de matizar para no confundir estas dos vidas, un buen trecho paralelas, de los Príncipes Feliz y Martínez.
El Príncipe Feliz se encontró con toda aquella corte que lo enajenó, en la ingenuidad, de la realidad. Sin embargo, en nuestro caso, el Príncipe Martínez es quien se ha atrincherado con toda esa corte de idólatras nacionalistas y de progres paganos, que le ha enajenado de la evangelización, e incluso que le han puesto contra ella, alejándolo de la comunión eclesial. Unos y otros lo han encumbrado y hacen de él, aquello que a él tanto le gusta, su representante. Por esto mismo, entre ellos viene a ser uno más, por mucho que le luzca el púrpura. De manera que excusarle a costa de los malos que le rodean no cuela, ya que es él quien se ha rodeado de todo eso malo, y nadie cuida ovejas con lobos si no es porque pretende darse un atracón con ellos. El Cardenal no se deja engañar, no es el joven Príncipe del cuento: él sabe perfectamente de quienes se rodea y como tratar sus intereses.
Pero volviendo al relato original, el afortunado Principito, nos cuenta Wilde, tuvo la suprema dicha de ir al cielo, porque alguna cosa buena tuvo que ver Dios en él. Pero eso sí, antes tuvo que pagar peaje, como Dios manda. A los hombres se la podía dar, pero no a Dios, naturalmente. Por lo cual, una vez “traspasado” del feliz palacio, el Señor tuvo a bien ponerle sobre aquella atalaya para que apreciara toda aquella realidad que involuntariamente había desconocido. De esta manera, aquel ingenuo y joven corazón podría abrirse al amor de Dios. Así fue como descubrió la famélica situación de los que habían sido súbditos suyos. Descubrió la calamitosa situación de su Reino y padeció de verdad por Él. Ahora veía con los ojos de Dios y comprendió aquello que Dios le había confiado.
La golondrina del cuento fue despojándolo del lastre, con el que las autoridades mundanas habían engalanado a su Príncipe Feliz con la intención de colocarlo en el pedestal para que fuera una bella estatua. Y de esta manera el compadecido Príncipe, con su querida golondrina, pudo atender en algo la comatosa situación de los siervos. Pero como era natural, una vez que perdió su artificial apariencia, las autoridades paganas perdieron también el interés hacia él.
Había purgado y de ser un figurín pasó a ser un problemón. Lo que había de ser un monumento, bonito y catalogado, se convirtió en un feo tropiezo que estorbaba en la plácida ciudad. De manera que alcalde y cortesanos se lo quitaron de encima precipitándolo de la columna, para colocar sobre ella algo más acorde a su común parecer. Sobre el pedestal, cualquiera del concejo, con nuevas y más glamurosas galanuras, sabría expresar mejor el vivir de la ciudad.
Fue así como el demacrado Principito pudo ser elevado a los Cielos, junto con la golondrina que había muerto por él, para gozar de la eterna dicha de Dios.
Carta de protesta de un joven (23/05/2010)
Por Un participante de la Vigilia de oración con la cruz de las JMJ
Apreciados hermanos en la fe:
Permítanme dirigirles esta breve y directa carta rogando su publicación.
Creo que la separación de lo Sagrado y lo Profano la tienen más clara nuestros gobernantes actuales que no nuestro Cardenal Mons. Luis Martínez Sistach. Separación entre lo Sagrado, como el lugar de adoración a Dios, y lo Profano como el lugar no reservado exclusivamente al servicio de Dios A los actos me remito: día 14 de mayo en la Basílica de Santa María del Mar en presencia de una multitud de jóvenes con motivo de la llegada a Barcelona de la Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud, entre los cuales me encontraba yo junto con algunos compañeros más de mi grupo. El acto que se realizó en nuestra Basílica con presencia de nuestro Señor Cardenal, fue de principio a fin, un acto pagano. La Basílica parecía un mercado pues como en un mercado en aquel acto todos hablaban a voz en grito.
Se amenizaba la fiesta con la hermana Glenda, y el grupo de música Kairoi, (en la foto de la abajo a la derecha) grupos de música que por su estilo, especialmente este último, no deberían tocar en una iglesia, aunque el acto sea un acto dedicado a los jóvenes.
Pero es que eso no es todo, sino que además se permitieron el lujo de poder hacer bailes dentro del recinto sagrado, bailes del todo inadecuados al momento, con mujeres ligeras de ropa. ¿En qué quedamos en la Catedral no se puede entrar con pantalones cortos y falda corta, y el Cardenal de Barcelona bendice con su presencia un acto en el que un grupo de muchachas va a bailar con el ombligo al aire dentro de la casa del Señor, lugar de oración? ¿Qué lío nos hemos hecho en la cabeza? Pretenden ser de Cristo pero con las estructuras del mundo y eso no es posible, pensamos que vamos a contentar a los jóvenes con actos de este tipo, y los jóvenes lo que buscamos, Señor Cardenal, son palabras de vida eterna, lo que buscamos es un encuentro con Cristo cara a cara que nos lleve a la conversión, queremos entregarnos a Cristo hasta las últimas consecuencias.
¿Quiénes son los responsables de esa vigilia en Santa María del Mar? Por si nuestro Arzobispo no lo recuerda, la responsabilidad recae sobre el Delegado diocesano de Juventud Mn. Toni Román y sobre su ayudante “ad latere” Mn. Josep-Lluís Calvís, alias “Yuyu”. ¿Qué podemos esperar de un sacerdote que pasados los 40 tacos sigue vistiendo como un jovenzuelo setentero, llamándose y haciéndose llamar con un diminutivo tan pueril como el que él mismo balbuceaba en su niñez? Esos sacerdotes pretenden que vivamos con los esquemas eclesiales más que superados de su juventud. Y nosotros protestamos claramente: ¡Basta de esta pastoral! ¡Prou d´aquests sacerdots irresponsables!
Señor Cardenal, íbamos buscando a Cristo en esa Basílica y lo único que encontramos fue el mundo del que huíamos. Ni siquiera usted
estuvo a la altura de las circunstancias: se limitó casi a hacer de presentador del acto, sin ningún mensaje con profundidad, sin nada que después pudiésemos recordar. Ni siquiera un testimonio de vida digno de ser imitado. No queremos eso. El acto del día 14 en la Basílica de Santa María del Mar no contó con los jóvenes de la diócesis, porque, y creo que hablo en nombre de muchos, a los jóvenes, Monseñor, no nos gustó el acto, nos sentimos mal en esa Basílica, pues nosotros íbamos a buscar a Cristo y nos encontramos con grupos de música y bailarines danzando y no es ese el Cristo que queremos, el Cristo que queremos es el Cristo que nos vino a predicar nuestro queridísimo Juan Pablo II al entregarnos esa cruz, un Cristo crucificado, doliente, que comprende nuestros pesares porque los ha padecido también, un Cristo, junto al que he de crucificar ese “yo” que rema en sentido contrario al de la gracia. Ese es al Cristo que nos recuerda esa Cruz, regalo del siempre querido y nunca olvidado Juan Pablo II. No es de extrañar que muchos, entre ellos algunos de los sacerdotes más apostólicos, se levantasen y marchasen indignados. Incluso el anciano párroco de Premià de Dalt Mn. Colomer, hombre de marcada línea progresista, en un alarde de cordura se levantó espetando: “Això no hi ha qui ho aguanti. Me´n vaig” (Esto no hay quien lo aguante. Me voy).
Pero no fue todo mal esa noche. Al salir del templo, con la cruz a cuestas, el acto se volvió solemne, de camino a la parroquia de Santa Teresita del Niño Jesús. Se rezo el vía crucis por la calles de Barcelona, todos paraban a mirarnos, algunos a burlarse de nosotros. Una multitud de jóvenes pudieron contemplar la pasión del Señor en el espíritu que comentábamos anteriormente, cargando con la cruz, como nuestro Señor. Debo felicitar a los organizadores de esta segunda parte del acto. Pude ver aquella noche como por las calles el Vía Crucis en silencio era rezado por la gente, y no sólo el vía crucis, sino también varios rosarios y coronillas de la Misericordia que oí rezar a varios grupos de jóvenes. Simplemente quería hacer saber a los que puedan y quieran leerlo, que los jóvenes es esto último lo que queremos. Hemos de agradecer a la Parroquia de Santa Teresita por el esforzado trabajo de organización de toda esa segunda parte del acto de la Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud.
Tampoco quisiera acabar, sin advertir la razón por la que he decidido denunciar este acto públicamente. Es muy posible que se pueda echar en cara que en primer lugar era necesario hacer una corrección fraterna en privado al Señor Cardenal. Creo que pensar de esta manera es un error porque la corrección fraterna sería válida en el caso de que el único perjudicado fuese el Señor Cardenal, y en ese caso le advertiríamos que se estaría equivocando, pero estamos hablando de un mal ejemplo de carácter público, donde todos pudieron ver y oír lo que allí se hacía y decía. E hizo daño a muchos. No lo duden.
( El Directorio ha juzgado más conveniente omitir la autoría de la carta para evitar represalias que perjudicarían la que juzgamos fecunda labor apostólica del remitente)
Encíclica de León XIII ad hispanos (16/05/2010)
Por Cesáreo Marítimo
A muchísimos católicos españoles nos duele el dolor del Papa, que sufre en su propia persona la feroz persecución contra la Iglesia. Una Iglesia que al estar en este mundo, se mancha con los males de este mundo. Es una de las consecuencias de la mundanización de amplios sectores del clero. El fango doctrinal los ha arrastrado al fango moral. Y los enemigos de la Iglesia han aprovechado este tremendo resbalón para cargar contra la Iglesia, apuntando directamente a su cabeza.
Pensando de qué manera hacerle sentir al Papa nuestra proximidad y afecto en su visita a Barcelona, he ido directo a documentarme sobre la Acción Católica, nombre bajo el que se organizó la acción de los seglares en los momentos de mayor presión contra la Iglesia. Entre la documentación al respecto encuentro la encíclica Cum multa de León XIII, animando a las asociaciones seglares a unirse para abordar objetivos comunes. Al ser la circunstancia de este Papa tan dura como la de Benedicto XVI, me detengo en la documentación por ver de seguir los paralelismos.
Me llama la atención en primer lugar que la encíclica esté dirigida a los arzobispos y obispos de la “región hispana”. Empieza con un elogio: “Siendo muchas ( cum multa sint ) las cosas en que destaca la generosa y noble nación de los hispanos…” y hace alusión a cómo España se ha destacado del resto de Europa en el apoyo a la Santa Sede en momentos muy difíciles. Y antes de abordar la disensión de las varias asociaciones católicas a causa de su opuesta inclinación política, declara: “De hecho, nada hay que no se pueda esperar justamente de España, con tal que la caridad alimente tales afecciones anímicas y las robustezca una concordia estable de las voluntades”.
¿De dónde vienen las disensiones? Para entender cómo andaba entonces el debate en el seno de la Iglesia, hay que leer algunos párrafos muy duros de otra encíclica publicada ocho años más tarde (1890), la Sapientiae christianae. “Ceder ante el enemigo o reprimir la voz cuando es tan grande el clamor que se alza para oprimir la verdad, es o de hombres que dudan de si son verdad las cosas que profesan, o de incapaces. Ambas cosas vergonzosas y ofensivas para Dios; ambas cosas van contra la salvación de cada uno y la de todos: son actitudes beneficiosas únicamente para los enemigos de la fe, porque la conducta timorata de los buenos, sólo sirve para envalentonar a los malos”. Y más adelante en otro lugar condena aún más directamente la tibieza: “Hay quienes se empeñan en sostener que no conviene resistir abiertamente a los ataques, para evitar que la respuesta exaspere el ánimo de los enemigos. No está nada claro si esos tales están a favor de la Iglesia o contra ella. A veces afirman que profesan la doctrina católica; y sin embargo querrían que la Iglesia les permitiese propagar impunemente opiniones que discrepan de ella. Se muestran pesarosos por la decadencia de la fe y la demudación de las costumbres, pero no hacen nada para remediarlo, cuando no contribuyen a acrecer el mal con su excesiva indulgencia o mirando para otra parte. Estos mismos no toleran que nadie dude de su voluntad para con la Sede Apostólica, pero siempre tienen algo que reprocharle al Sumo Pontífice. La prudencia de esta clase de personas es la que el Apóstol Pablo llama “ sabiduría de la carne ”.
Dice finalmente la encíclica en otro lugar: “Puesto que la suerte del Estado depende por encima de todo del talante de quienes están al frente del pueblo, la Iglesia no puede ofrecer su patrocinio o su favor a quienes la atacan, a quienes le regatean sus derechos, a quienes pretenden enfrentar los asuntos civiles a los sagrados como si fuesen incompatibles”. Es difícil añadirle más claridad a la encíclica sobre la “sabiduría cristiana”. Tras este desvío por la Sapientiae Christianae , vuelvo a la “ Cum multa ”.
“En primer lugar -dice nuestra encíclica- es oportuno recordar las relaciones mutuas entre lo religioso y lo civil. Algunos tienden no sólo a distinguir la política de la religión, sino a separarlas de tal modo que nada tengan que ver la una con la otra. Éstos en efecto no distan mucho de los que preferirían que la cosa pública se constituyera y se administrara separando de ella a Dios, creador y señor de las cosas: y yerran tanto más gravemente cuanto que alejan temerariamente a la cosa pública del fruto de su mayor fuente de provecho. Pues en apartando la religión, es inevitable que vacile la estabilidad de los principios en que mayormente se apoya el bienestar público y que toman de la religión su mayor fuerza, como son mandar con justicia y sin prepotencia, someterse a las obligaciones que nos impone una recta conciencia, tener domados los apetitos mediante la virtud, darle a cada uno lo suyo y no tocar lo ajeno”.
“Pero igual que debemos apartarnos de este error tan impío, hay que huir también de la opinión diametralmente opuesta, la de aquellos que mezclan la religión con alguna opción política y las confunden como si fuesen lo mismo, hasta el punto de condenar a los que son de otra opción política como si hubieran perdido el derecho al nombre de católicos. Esto es tanto como meter a la fuerza y torticeramente las facciones políticas en el angosto campo de la religión; es querer acabar con la concordia fraterna y abrir de par en par la puerta y el camino a una multitud de funestos conflictos”.
El análisis no puede ser más lúcido. Tan válido para la España de hace 128 años como para la de hoy. Y más todavía para las regiones de España en que más se ha decantado la Iglesia por una determinada opción política. “No se ajusta al deber de los sacerdotes, entregarse totalmente a los afanes políticos de tal modo que más parezcan preocupados por las cosas humanas que por las celestes”. Músicas celestiales, deben decir esos tales.
“Conviene por tanto -señala la encíclica- distinguir también en cuanto al juicio y la opinión, lo religioso de lo civil: porque mientras lo civil no traspasa los límites de esta tierra por más que se ocupe de cosas legítimas, la religión en cambio, nacida para Dios y orientándolo todo hacia Dios, se eleva más y alcanza hasta el cielo. Lo que quiere en efecto es imbuir el alma, la parte más noble del hombre, del conocimiento y del amor de Dios. A eso tiende, y a llevar con seguridad a todo el género humano a la futura patria que todos buscamos. Por eso es tan acertado considerar que la religión y todo lo que con ella tiene un cierto vínculo singular, es de orden superior. De lo cual se sigue que ésta, como bien superior que es, ha de permanecer íntegra a pesar del devenir de las cosas humanas y de las alternancias políticas. La religión, en efecto, abarca todos los lugares y tiempos. Por eso, los partidarios de opciones políticas distintas, aunque disientan en todo lo demás, en esto han de estar todos de acuerdo: en que conviene mantener a salvo la religión católica en la ciudadanía”.
Ante un Benedicto XVI tan atormentado como lo fue en su día León XIII, los católicos de base tenemos la obligación de movilizarnos a fin de que nuestro trabajo en defensa de la Iglesia sea parte del fruto del sacrificio del Santo Padre. Los católicos no podemos estar callados e inactivos ante el espectáculo de un Papa al que los enemigos de nuestra fe intentan arrastrar al degolladero. ¿Seremos capaces de hacer algo con auténtica fuerza que le demuestre al Santo Padre que no está solo, y que los españoles, como en 1882, estamos dispuestos a remar junto a él, en la misma dirección que él?
Cómic fotográfico de la beatificación del P. Tous (14/05/2010)
Por Fotógrafo anónimo
SISTACH: "Me siento al ladito..."
BERTONE: "Voy para allá, pero ¡TÚ SOBRAS!"
BERTONE: "¡¡Ya te estás moviendo de AQUí!!"
El sitial de terciopelo es... para el SECRETARIO
En el plano inferior y junto a Carles con un enfado del 15Sus "Menudencias" Cañizares y Arenas parecen desplomarse de aburrimiento: uno a la derecha, otro hacia la izquierda"
Huérfanos de padre y Madre (06/05/2010)
Por Miles Medianus
Paseando por el apacible claustro del Seminario Conciliar, me encontré a un alumno de la Casa que, al verlo con cara meditabunda, le pregunté qué tal iba todo. La respuesta fue de una cierta melancolía quejumbrosa: “¿Cómo quieres que vaya todo? Si estamos huérfanos de Padre y de Madre. Nuestro Obispo no nos conoce y no se reza a nuestra Madre”. Atónito por la respuesta, le pedí una aclaración. La primera parte la comprendí, las visitas del Obispo al Seminario, corazón de la Diócesis, se resumen en 5: Inicio de Curso, Fiesta de Navidad, Día del Seminario, Final de Curso y Ordenaciones, que casi siempre coinciden con el Día del Seminario. De modo que la persona de nuestro n.s.b.a. Cardenal es perfectamente desconocida por los alumnos del Seminario, por lo que toca al trato personal. La segunda parte de la respuesta, “no se reza a nuestra Madre” me chocó. ¿Es posible? ¿En un Seminario dedicado a Nuestra Señora de de Montalegre, bajo el patrocinio de la Inmaculada y Santo Tomás de Aquino, no se reza el Rosario? No me refiero al Rosario como devoción ejercida en privado, casi clandestinamente por los seminaristas en particular, como si tuvieran que pedir perdón al horario por robarle media hora y dedicarla a la Madre de Dios, sino al ejercicio de esta excelente devoción, tan sacerdotal, comunitariamente, como Seminario. Cuando el Rosario es visto como una devoción cargante, tolerada pero no bendecida en el Seminario, y donde no se ve bien invitar a los demás alumnos al rezo en grupo, ¿que se puede esperar del resultado final en cada uno de los alumnos? Lejos quedan los tiempos en que, al iniciarse la República, en medio de los disturbios de una sociedad convulsa, el obispo Don Manuel Irurita venía al Seminario y rezaba el Rosario con todos los alumnos, por la paz y concordia, poniéndose de rodillas en las gradas del altar y con los brazos en cruz. Y las frecuentes visitas del obispo Don Gregorio Modrego al Seminario para dirigir el Rosario de los alumnos, sobretodo en el Año Mariano y en las Fiestas de la Virgen. Lejos quedan también los días de locura colectiva, en que los alumnos del Seminario, o mejor dicho, de los pisos donde convivían los seminaristas, que eran sospechosos de una devoción tan reprobable, eran invitados por el superior a hacer un tiempo sabático, para replantearse su vocación, pues no se ajustaba al “nuevo sacerdocio” que se desprendía del espíritu del Concilio.
Precisamente hace justo 40 años, en plena efervescencia de la paranoia progresista, se llevó a cabo una iniciativa innovadora: los primeros “Discos del Rosario”, editados conjuntamente por los Padres Dominicos y Claretianos (que nada tienen que ver con la mayoría de actuales dominicos y claretianos de Cataluña). Estos discos fueron fruta prohibida en los pisos y tocadiscos del moderno Seminario de Barcelona en los años 70 y 80. Claro está que quien se atreviera a comentar lo bello de esta iniciativa, impulsada y bendecida por el Arzobispo Marcelo González en 1970, con una conferencia bellísima o se le enviaba a su casa o se pedía al jesuita Jordi Font que le encontrara el tornillo desajustado, con un minucioso examen psiquiátrico.
Si se puede arreglar la primera parte de la queja “no tenemos Padre” esto dependerá del celo de nuestro n.s.b.a. Cardenal, cumpliendo aquella bienintencionada promesa que hizo en los albores de su ministerio entre nosotros “…sempre que truqueu al despatx, jo mateix agafaré el telèfon, i amb els seminaristes m'entrevistaré en particular tres vegades l'any…” (…siempre que (los sacerdotes) llaméis al despacho, yo mismo cogeré el teléfono, y con los seminaristas me entrevistaré en particular 4 veces cada año…). La segunda parte de la queja “no se reza a nuestra Madre” dependerá del celo y diligencia del M. I. Canónigo y Rector Josep Maria Turull, de su amor a la Virgen y al sacerdocio. Y si no tiene modo de dirigir el Rosario, siempre puede recurrir a los discos de vinilo.
Quo Vadis, Ecclesia Cathalaunica? (18/04/2010)
Por Redictus Dalmaticatus
Me angustia y me escandaliza profundamente contemplar las desviaciones doctrinales del catolicismo doméstico, que vienen denunciando estas páginas con una insistencia que no hace sino acrecer mi desolación. Justus ut Palma, Gratianus Simplex, Aurelius Augustinus, Quinto Sertorius Crescens y otros colaboradores de estas páginas, son cada vez más incisivos en la denuncia del tremendo reguero de negra apostasía que van dejando tras sí obispos y párrocos, curas y monjas, religiosos y seglares supuestamente entregados a la causa de la fe católica. Cual vehículos descatalogados, que no deberían circular por estar fuera ya de normativa, pierden de todo y dejan tras sí una peste que delata su vetustez digna de un desguace no siempre honroso.
Eso en cuanto a la doctrina. Pero ¿qué decir respecto al culto y a los ritos en que por ley antropológica se sostienen las doctrinas en todas las religiones? ¿Qué decir del culto en las iglesias de esos clérigos apóstatas? Cuando veáis la desolación… irá acompañada de la abominación, como no podía ser de otro modo. ¿Les suena? Primero fue el anti-culto, la pura negación del culto. Y luego, claro está, las iglesias ominosamente vacías.
Pero falta la tercera pata del trípode: la moral. Nos advierte la antropología que en todas las religiones las doctrinas, los ritos y la moral forman un totum solidum , de manera que si se rompe el nexo entre las tres, o decae aunque sólo sea una de ellas, son las tres las que se derrumban, porque cada una de ellas es función recíproca de las otras dos. Si al triángulo, la figura geométrica más resistente, le rompemos uno solo de los lados, se nos viene abajo todo el triángulo y la techumbre que sobre él se sostiene.
Permítanme por tanto, amables lectores, que viendo el destrozo que ha hecho toda esta clericalla en la fe y en el culto, me eche las manos a la cabeza temiendo que también en la moral hayan incurrido esos tales en las peores abominaciones. ¿O acaso es razonable esperarse otra cosa? ¿No es precisamente el desorden moral el que lleva al desorden en la fe y en el culto? No me vengan con hipocresías: esos fuegos de artificios doctrinales y litúrgicos, tan inconsistentes que mejor merecen el nombre de fuegos fatuos, no tienen otro objetivo que desviar la atención de lo que de verdad ha movido a todos esos clérigos apóstatas: la degradación moral. ¿A quién quieren engañar? Una cosa es que lo pretendan, y otra que lo consigan.
Es que no es sólo eso: todos los que habiendo sido acunados por la Iglesia hemos hecho una larga travesía del desierto fuera de ella, tenemos la nítida experiencia de que fueron los cantos de sirena de la moral fuera de la fe, los que nos sedujeron en primer lugar. Es que la moralidad y la decencia no se mantienen sin esfuerzo. Tanto mayor, cuanto más inmoral e indecente es el entorno que nos rodea. Y luego, claro está, viene el ajuste de la fe a la moral; ¡qué va a ser si no! Y el culto cae solo, porque se queda sin sentido. Ésa es al menos mi historia y la de todos aquellos que conozco de mi misma condición.
Luego, los que al cabo de los años, después de apurar nuestro cupo de pecado, tenemos la suerte de que la misma vida nos encamine hacia la sana moral que nos inculcó la Iglesia, es la fe la que más nos cuesta recuperar. Es que al no poder con la conciencia de pecado, es decir de maldad, la fórmula siempre es la misma: destruir el fundamento de esa conciencia. ¿Dejando de pecar? No padre. Dejando de creer, renunciando a la distinción entre el bien y el mal que recibimos en herencia. Y remontar ese abismo no es nada fácil. Pero cuando se crea una familia y se les quiere dar a los hijos lo mejor, no valen componendas. Y por suerte, ahí sigue la Iglesia ofreciéndonos lo mejor de lo mejor de lo mejor. Y cualquier esfuerzo por volver a sus brazos, merece la pena. Quizá esté ahí, en la Iglesia familiar, la clave de ese vigoroso movimiento de los seglares por la recuperación de la Iglesia.
Por eso, nosotros que también somos Iglesia, y que sabemos de sus miserias porque las vivimos muy de cerca, respiramos aliviados cuando vemos al Papa armándose de valor para aplicar el bisturí en la Iglesia norteamericana y en la irlandesa, profundamente gangrenadas por el horrendo crimen de la pederastia.
Por eso nos duele tanto que los psicólogos manifiesten respecto al sacerdote español juzgado por abusos sexuales a menores, que no tiene conciencia de culpa. Ése es el mal terrible: que no tiene conciencia de culpa. Y seguro que encima nos puede dar lecciones de teología progresista y liberadora, en la que no caben el pecado ni la conciencia de culpa, tan alienadoras y enemigas de la libertad.
Por eso celebramos con gozo cargado de aflicción, pero con gozo y co