DE OMNIBUS REBUS

Por Diversos colaboradores

 

Puer natus est nobis (31/12/2010)
Por Cesáreo Marítimo

“¡Nos ha nacido un niño!” Ésta es una de las más bellas manifestaciones de alegría. La naturaleza entera ( natura es el participio futuro de nascor ; es por tanto la que está por nacer) goza con la expectativa del nacimiento. Todo nacimiento es motivo de gozo. Es que ésa era la única y auténtica laetitia que entendían nuestros antepasados: la vida prodigándose. De ahí el gozoso “Puer natus est nobis” que inunda de júbilo toda la Tierra.

El nacimiento es el esfuerzo supremo que hace la naturaleza entera, y como parte de ella también el hombre, de afrontar todas las dificultades. El nacimiento es la respuesta más sencilla, más clara y más rotunda de que dispone la naturaleza para hacer frente a los problemas: la solución de la naturaleza es siempre nacer.

Lo paradójico es que entre nosotros, que es donde objetivamente el nacimiento de nuevas criaturas exige menos sacrificios, sea precisamente aquí donde se le ponen a éste toda clase de impedimentos, dificultades y barreras, con pretextos baladíes para la vida.

No podemos decir que no fuera problemático el embarazo de María. Desposada encinta, con la seguridad de que su esposo no era el padre de la criatura que estaba formándose en su seno, su embarazo no podía ser más conflictivo. Recordemos el episodio de la mujer adúltera (Juan 8, 1-11): si hubiese estado dejada de la mano de Dios, no hubiesen faltado correligionarios exigiendo su lapidación, dispuestos a tirar hasta la última piedra que tuvieran a mano contra ella y contra su hijo. Embarazo difícil donde los haya. La sociedad de hoy, con todas sus leyes en peso, hubiese dictaminado la procedencia del aborto. Incluso una buena parte del clero lo hubiese comprendido, algunos lo hubiesen alentado, y alguno hasta se lo hubiese costeado.

Pero bueno, finalmente, porque ésa fue la voluntad de Dios, Puer natus est nobis, et filius datus est nobis . Nos ha nacido un niño y nos ha sido dado un hijo.

María llevó adelante con fe su gestación a pesar del tremendo conflicto: “He aquí la esclava del Señor”. Para tomar esa opción en una situación en que hasta su vida corría peligro, necesitaba darse al Señor como esclava. Rendirse totalmente a su voluntad, dejarlo todo en sus manos, confiar en Dios. Porque todos los cálculos humanos le iban en contra. La Pasión del Señor empezó en el seno de María. No fue para ella un camino de rosas concebir, gestar y dar a luz al que había de ser nuestra salvación. Desde ese primer instante, María aceptó su colaboración indispensable en la Redención.

Pero he aquí que es de nuevo Navidad, la fiesta en que celebramos el NACIMIENTO. Celebramos que el Hijo de Dios gestado en el seno de María, cumpliese felizmente todo el período de gestación: sin sufrir lo que hoy llaman una interrupción voluntaria del embarazo (una aséptica IVE). Motivos tuvieron los ángeles para cantar su Gloria in excelsis Deo : estaban gozosos de que María hubiese vencido todos los obstáculos a que estaba expuesto su hijo antes de nacer; gozosos de que hubiese vencido al dragón del Apocalipsis, que la perseguía para devorar al hijo que llevaba en sus entrañas.

Hoy tenemos más motivos que nunca para celebrar el Nacimiento del Hijo de Dios y el de todos los niños que consiguen nacer, que sobreviven a la persecución herodiana del aborto. Hoy que tan difícil se les ha puesto a los niños nacer, hoy que cada nacimiento es fruto de un acto de amor, a veces heroico, de la madre; hoy más que nunca hemos de alegrarnos de que María diese a luz a su Hijo, y cantar con los ángeles: Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad.


Matabosch malvende el patrimonio de la Iglesia (23/12/2010)
Por Gallus Anonymus

Fitxer:Centre de Sant Pere Apòstol entrada.jpg Nuestro ecónomo diocesano y presidente de la subvencionada Fundació Joan Maragall, Mn. Antoni Matabosch está malvendiendo el patrimonio de la Iglesia barcelonesa muy por debajo de su precio real. Parece que hay prisas por hacer caja y cuando esto sucede se vende al precio que sea. ¿Que agujeros hay que tapar con tanta urgencia? ¿Tan desastrosa fue la gestión económica de la visita del Papa? ¿Tan mal van las cosas en esa delegación que el mismo subdelegado de la misma, el Sr. Antoni Bernades, nombrado a dedo por el propio Matabosch ha presentado su renuncia? Estas son algunas de las preguntas que nos hacemos a partir de los datos de los que disponemos que no son puras especulaciones sino cifras y hechos reales y demostrables.

Ayer miércoles 22 de diciembre, a las nueve en punto, mientras los niños de san Ildefonso empezaban a cantar los premios de la Lotería Nacional, Mn. Matabosch se encontraba en el Ayuntamiento de Barcelona, de donde iba a salir con premio seguro, aunque también con regalo incorporado al alcalde, por el bajo precio de la operación. En la sala Lluís Companys del recinto consistorial (Plaza San Miguel) se firmaba el contrato de venta por parte del Arzobispado de Barcelona, representado por el hombre de confianza del Sr. Cardenal y actual delegado de economía y el Sr. Ramon García Bragado, teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Barcelona. El edificio en venta está en la Calle San Pere més Alt, número 25, y es conocido como el CENTRO SAN PEDRO APÓSTOL (en la fotografía). El precio final ha sido de 1.950.000 €.

El arzobispado de Barcelona como suele hacer en estos casos había pedido a una consultoría independiente una tasación del edificio para saber cuanto puede pedir al posible comprador. Esta tasación valoraba el edificio de Sant Pere més Alt en 3.500.000 €, bastante por encima del precio final, porque regalar más de 1.500.000€ (que casi son 250 millones de las antiguas pesetas) no es que sea un negocio demasiado redondo. Pero cuando hay necesidad de dinero contante y sonante suceden este tipo de cosas.

No es el único caso que nos ha llegado a nuestros oídos, también el edificio propiedad de la diócesis que se encontraba en la calle Vendrell número 7, se ha vendido a mitad del valor de su precio real. De esta manera el próximo arzobispo de Barcelona no sólo se va encontrar una diócesis hecha unos zorros a nivel eclesial sino también a nivel patrimonial y lo que es peor, malvendiendo patrimonio para tapar una mala gestión.


La Sagrada Familia se llenó (20/12/2010)
Por Francisco Fabra

Este sábado, junto a mi familia, participé de la ceremonia de la Sagrada Familia y salí gratamente emocionado. Tuvimos suerte y fuimos de los 6000 agraciados que pudimos estar dentro del templo. Sé de muchas personas que se quedaron fuera y no pudieron entrar una vez más por falta de previsión. Como en otras ocasiones la organización, que no cree en actos católicos multitudinarios y que los organiza por compromiso no se pensaba que tantos fieles estaríamos en el templo de Gaudí para defender los valores de la familia y de la vida.

Ésta es una constante en nuestro arzobispado desde la llegada de Martínez Sistach. Ya sabemos que al progresismo le incomodan los actos con miles de católicos reunidos, porque ven en ellos una réplica de los que hacía Juan Pablo II, al que no podían ver. Por eso el cardenal Sistach y sus colaboradores se cargaron las Jornadas Diocesanas que llenaban el Palau Sant Jordi (15.000 asistentes) cada año en tiempos del Cardenal Ricardo María Carles. Algo parecido ha ocurrido con otras concentraciones multitudinarias como la procesión del Corpus Christi, el cardenal Jubany la tenía reducida a la mínima expresión, Carles la enaltició, la amplió y la llenó de fieles, pero con la llegada de Sistach volvieron otra vez las rebajas.

Además nuestro actual cardenal tiene verdadero pánico a hacer el ridículo, es consciente de su poco poder de convocatoria y prefiere los escenarios pequeños para que no se vean bancos vacíos. Así sucedió en las beatificaciones del Dr. Samsó o del Padre Tous, en las que se prefirió el interior de un templo, a unos espacios mucho más amplios como se hace en la mayoría de beatificaciones, para poder albergar al máximo posible de fieles.

La visita del Papa tendría que haberle hecho reaccionar, de católicos hay muchos y con ganas de demostrar su fidelidad a la Iglesia, pero las cosas hay que hacerlas bien. En primer lugar hay que llamar a las puertas adecuadas para las grandes convocatorias, que no son los caducados movimientos progresistas de la diócesis, porque no tienen gente y además no creen en este tipo de actos, sino en los grupos que están comprometidos con la Iglesia y son fieles a su Magisterio: El Opus Dei, los Neocatecumenales, Regnum Christi, carismáticos... y también con las parroquias y grupos eclesiales "germinantes". En segundo lugar hay que presentar un mensaje atractivo, que anime a los católicos a salir de sus casas, que tengan una motivación para querer demostrar con su presencia que están allí y que son muchos para defender nuestros valores y principios cristianos.

En la Sagrada Familia se dieron este sábado esos parámetros, a pesar de una mala organización que si hubiera creído en el acto hubiera habilitado muchas más sillas y espacios como se hizo con la visita del Santo Padre. Pero los buenos católicos nos sentimos implicados en este acto porque el mensaje era claro: DEFENDER LA FAMILIA, EL MATRIMONIO CRISTIANO, LA VIDA DESDE SU CONCEPCIÓN HASTA LA MUERTE. Por eso nos movilizamos y sin demasiada propaganda "oficial" superamos las previsiones de los agoreros organizadores.

Y el cardenal Sistach estuvo a la altura, las cosas como son, cuando se hacen bien hay que decirlo. Y consicente como era del público que tenía dijo lo que tenía que decir de una forma clara y contundente, incluso en castellano. Defendió la vida "desde el momento de su concepción, para que la natalidad sea dignificada, valorada y apoyada jurídicamente, socialmente y legislativamente".

La visita de Benedicto XVI está empezando a dar sus frutos, en otro momento el cardenal Sistach no se habría atrevido a organizar un acto como éste y hubiera sido bastante más tibio a la vez que soporífero en su homilía. Yo por mi parte pienso seguir alabando sus actuaciones si van en esta linea de continuidad con la visita del Papa. Otra anécdota que puede ser considerada como un fruto de la visita papal. El otro día en la rueda de prensa de Cáritas por Navidad, Mn. Salvador Bacardit, delegado diocesano, iba por primera vez con "clerygman" desde que fue nombrado para el cargo por el cardenal Sistach.


¿Volveremos a la Iglesia patriótica? (16/12/2010)
Por Cesáreo Marítimo

La carta de CDC en la sección “ Omnes dicamus ” me sitúa en el mundo de lo que llaman en China “Iglesia Patriótica”, en Venezuela “Iglesia Bolivariana”, en Cataluña “Església Catalana”, y suma y sigue con la multitud de intentos de muchos obispos y sacerdotes por casar la Iglesia con la política local-localista.

En el conjunto de España tuvimos ya una muestra, el nacionalcatolicismo, de infausta recordación, del que la “Església Nacional de Catalunya” es una copia corregida y aumentada. Veintitrés años de pujolismo cavaron un hondo surco para esta siembra, y sin la menor duda todos los meapilas del régimen echaron en él su simiente. Si sería íntima la relación Iglesia-Estado en Cataluña, que eran vasos comunicantes, hasta el extremo de que los fichajes pasaban de la Iglesia al Estado (la porción de Estado en Cataluña) y del Estado a la Iglesia. Los cuadros de mando eran intercambiables. Una sinecura en el arzobispado, valía tanto como una consejería en el Gobierno de Cataluña. ¿Acaso cabe una simbiosis más perfecta?

Es natural que la parte del clero y de la jerarquía que medró con el pujolismo y estuvo apagada durante la noche oscura del tripartito anticatólico, haya respirado hondo ante la esperanza de volver a la alianza Iglesia Estado. La Iglesia y la fracción catalana del Estado se deben muchos favores de cuando eran uña y carne. La fracción estatalista por nacionalista de la Iglesia catalana, vive en la honda esperanza de cobrarse los favores de todo género que le hizo al partido que hoy gobierna. Un partido con intensa vocación confesionalista, siempre que la religión se adapte a los dogmas y a las políticas performadoras de la nación y se sume desde la religión al fervor patriótico.

Y como hace todo abogado ante la necesidad de investigar un crimen, la primera pregunta es: cui prodest? ¿A quién aprovecha? ¿Quién saca tajada de esta camaradería entre la iglesia y el Estado?

Aparte los infinitos goteos de actos de la Iglesia destinados a “ fer país ” que van calando como la lluvia fina, tenemos los grandes documentos institucionales; tenemos las “ Arrels cristianes de Catalunya ”, esa especie de gran manifiesto con carácter de Estatut mediante el cual la Iglesia de Cataluña (no “en”, sino “de”, como prefiere el clero nacionalista) se vincula de forma indisoluble al poder político de Cataluña. “Però volem dir que és en aquella ininterrompuda tradició de fidelitat a Catalunya que ens reconeixem i ens refermem” . Pero queremos decir que es en aquella ininterrumpida fidelidad a Cataluña , que nos reconocemos y nos reafirmamos. Eso dicen los obispos catalanes en el documento fundacional de la Iglesia patriótica, que acaba de cumplir los 25 años.

¿Y eso a quién beneficia? Es evidente que a las instituciones nacionalistas. Nada menos que la Iglesia se alinea con ellas, como una institución nacionalista más. Hablamos de la gloriosa época de Pujol en la que la sintonía de la Iglesia con las autoridades políticas y con las instituciones civiles del catalanismo era inmejorable.

¿Y eso en euros de hoy y en pesetas de ayer, cuánto vale? ¿Quién puso la mano? La verdad es que lo que han invertido los poderes públicos en sobornar a los que se han ocupado de engrasar la maquinaria, ha sido una bagatela. Lo cierto es que se han vendido por 30 monedas. Pero los que pusieron la mano, han vivido de lujo. Nos lo recordaba hace unos días Quinto Sertorius. Son un minúsculo grupo endogámico entreverado de clérigos y políticos que se lo llevan crudo. Como está repartido el pastel entre unos pocos, y entre ellos se lo guisan y se lo comen, los servicios prestados les devengan un buen pasar. Cobran de la sopa boba lo que los demás no consiguen por más que trabajen.

Ahí los tenemos, tan bien mantenidos, tan cebados por el poder político, ¿cómo van a morder la mano que les da de comer tan opíparamente? Por eso es de temer que tras las gélidas relaciones de la Iglesia con el tripartito (aunque con sus momentos de calorcillo en los veranillos de San Martín) renazca con pujanza la Iglesia Patriótica que tan bien retrata el documento redactado por los obispos durante las vacas gordas del pujolismo. Lo veremos de inmediato en los Presupuestos. Si la Generalidad, a pesar de la crisis que ha de capear con los Bonos Patrióticos, sigue financiando a las instituciones que como la Fundació Joan Maragall, la Església Plural y otras por el estilo funcionan de moquetas para que el poder político pise blando cuando se meta o se entrometa en la Iglesia; si persisten esas subvenciones sabremos con certeza que renace la Iglesia Patriótica, porque los nuevos gobernantes de Cataluña darán prioridad presupuestaria a esta operación política anteponiéndola a la atención de las necesidades más perentorias de los ciudadanos.


En lo que han convertido el antiguo Seminario Menor (9/12/2010)
Por Josep Anton A. M.

Se ha hablado mucho del penoso panorama del Seminario Diocesano bajo la dirección del todopoderoso Mn. Josep Maria Turull, pero nunca se ha comentado la situación del Seminario Menor que actualmente se encuentra dentro de los muros del Seminario Mayor y bajo las órdenes del mismo Mn. Turull. Como era de esperar sus números también son ridículos y de momento no auguran ninguna esperanza. Pero no siempre ha sido así. Hace muy pocos años, en tiempos del cardenal Carles, el Seminario Menor tenía un edificio propio, un rector propio y una nómina nada despreciable de vocaciones que hoy son sacerdotes diocesanos.

¿Qué es lo que pasó? Que al ser nombrado Mn. Josep Anton Arenas como rector del Seminario Menor, no paró hasta conseguir que el Seminario Menor abandonara su tradicional ubicación, en la montaña de La Conreria (Tiana) y se instalara en Barcelona. Y es que Mn. Arenas no se sentía nada cómodo alejado de los centros de poder diocesanos, en los que tanto le gusta mover la cola. Para ello utilizó las artimañas más sucias como por ejemplo realizar un informe lleno de falsedades en el que se decía que el Seminario Menor se había convertido en un centro casi para delincuentes. Y todo ello cuando hacía muy poco que el propio Josep Maria Turull había salido de él, con gran indignación por su parte y por la de sus compañeros de curso. También se expulsó a las bravas y sin miramientos a todo el profesorado, acción que a punto estuvo de causar un serio conficto laboral a la diócesis.

¿Y qué pasó con el edificio del antiguo Seminario Menor? Pues que el edificio propiedad de los cartujos de Montalegre pero cedido a la diócesis, en vez de convertirlo en un centro de espiritualidad o en algo parecido se "traspasó" a la Fundación Pere Tarrés, una institucion oficialmente cristiana pero que deja mucho que desear en cuanto a su confesionalidad religiosa, no así en cuanto a la política, claramente nacionalista y vendida al gobierno de Pujol, cuando el Director General de Juventud era el jesuíta P. Enric Puig, el mismo que coordinó la visita papal. Estos últimos años han tenido que hacer verdaderos ejercicios de malabarismos para contentar también a los dirigentes del tripartito y no perder sus cuantosísimas subvenciones públicas.

Para que vean en lo que se ha convertido esta institución que tantas vocaciones ha proporcionado a la Iglesia diocesana lean esta carta que nos ha llegado al respecto:

Amigos de Germinans:

No he visto análisis vuestros sobre la Fundación Pere Tarrés, actualmente controlada por capitostes del PSC y convergentes, cuyo estilo másonico impregna tanto el ideario como las actividades de tal institución, en teoría perteneciente a la Iglesia. Os recomiendo que os asoméis a las páginas que en Internet existen sobre esta fundación. Analizad por favor su ideario, que en mi opinión es el de un deísmo desleído y  puramente de fachada, casi volteriano. Investigad también sobre sus miembros más encumbrados y os llevaréis más de una sorpresa. Ante tal caballo de Troya dentro de la Iglesia solo tengo dos hipótesis: o nuestro cardenal no se entera, o bien es cómplice de los del mandil, que señorean tal institución.

No hablo por hablar: por razones de trabajo he estado diversas veces en su casa de colonias en el antiguo Seminario Menor que los cartujos de Tiana cedieron a la Iglesia para actividades a mayor gloria de Dios. La realidad es que ahora apenas quedan signos religiosos en el edificio. Se ha convertido en un hotel para pobres en el que se reúnen los grupos más pintorescos y ajenos a la Iglesia: compañías de teatro que se encierran para ensayar, asociaciones de homosexuales y lesbianas con hijos adoptados, grupos de alumnos de institutos... Aquello por las noches  es más parecido a un lupanar que un centro de recogimiento, de retiro y de reflexión. Las capillas están cerradas a cal y canto o convertidas en cuartos para las maletas... Y los monitores que "alegran" y adoctrinan a los grupos de estudiantes no les hablan precisamente de Dios y del Evangelio.

Creo que el edificio pertenece todavía a los vecinos cartujos que, al  ser tan buenos y tan poco suspicaces, no se han percatadado de la utilización tan poco edificante de su propiedad. Creo que el padre Tarrés si viera todo el mal que se hace en su nombre se indignaría y se llenaría de tristeza.  A los mencionados cartujos además les rondan los de la Diputación de Barcelona, que con ayudas interesadas  tratan de encandilarlos y están esperando la ocasión de apropiarse de su cenobio. Ruego, pues, a Germinans que siga este tema.

Fray David de la Trinidad


Reporte de una conferencia del P. Cortés. Lo que piensa un capuchino del papado y otros temas doctrinales (28/11/2010)
Por Fluminus Anae

La conferencia la dió Fra Enric Cortès, capuchino, se tituló "Visita del Papa. Reflexió sobre el missatge evangèlic respecte la funció de Pere " ( Visita del Papa. Reflexión sobre el mensaje evangélico en referencia a la función de Pedro ), y se dio el día 18 de noviembre del 2010 a las 20 horas en una Sala de Grupos (entrada Riera de Sant Miquel 1 bis) del Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya de los capuchinos en Barcelona . La asistencia la cifro en unas 30 personas, algo menos de un cuarto del aforo; excepto unos cinco, el resto eran ancianos. Hubo risas en algunos momentos en referencia a ello.

Ante todo decir que me intriga saber por qué mantienen al P. Cortés como formador bíblico de futuros sacerdotes, sus superiores, el arzobispo Sistach, y los directores de la Facultad de Teología y del Seminario, de los cuales presumo que ya tienen un notorio conocimiento de las posiciones teológicas del conferenciante (imparte clases desde hace 30 años, según me dicen).

No es el único que piensa con estas ideas, me consta que otro capuchino también, por lo que puedo deducir que este tipo peculiar de teología posiblemente está muy extendido en la Iglesia Tarraconense, y quizás puede explicar las posturas de las religiosas Forcades y Caram, así como la de muchos consagrados más que no son mediáticos pero que tiene cargos docentes o de gobierno. Y lo bueno del caso es que no tienen conciencia de que dicen errores de fe y moral, sino todo lo contrario: su teología es la correcta, la de antes está superada por el Concilio.

Esta nueva teología viene a decir que SÍ existen los dogmas del infierno y del purgatorio, no se niega abiertamente, pero luego los vacían de contenido, afirmando que o bien cualquiera es libre de creerlos o no creerlos, o bien que nadie entra en ellos y están vacíos, y  o bien que al final de los tiempos desaparecerá el infierno y que sus moradores, demonios y condenados, irán al Cielo.

Y todo ello debido a que Jesús nos salvó por su sangre en cruz, que su amor vaciará el purgatorio y el infierno porque el amor de Dios perdona todo pecado y no tolera la condenación eterna ("Hasta Hitler entrará"), y que nuestro juicio particular simplemente será una revisión de vida, un simple "conócete a tí mismo", por el cual sabremos de nosotros todo aquello que no pudimos autoconocernos en vida. Además, toda esta teología piensan que es correcta "en conciencia" de que es verdad y que está acorde con el espíritu del postconcilio.

Y ello también puede explicar los extraños silencios que existen entre todos los consagrados (obispos, sacerdotes, teólogos, biblistas, religiosos...) en cuestiones como el purgatorio, el infierno, el demonio, las posesiones e influencias, el exorcismo y las oraciones de liberación, el sufragio y la intercesión por los difuntos, la misa gregoriana, las oraciones de sanación, las indulgencias, los sacramentales (agua, sal, aceite, medallas), las bendiciones, las devociones y celebraciones populares, la confesión, la unción de los enfermos, el rezo del Rosario, la Adoración Eucarística...

 

“ UNA CONFERENCIA SOBRE TEMAS BÍBLICOS Y TEOLÓGICOS” por Enric Cortés

Templo expiatorio

El Templo de la Sagrada Familia es expiatorio según los conceptos preconciliares, es decir, que servía para la expiación de los pecados del mundo, por los cuales Dios exigía un precio u obra o servicio proporcional para el perdón de la pena del pecado.

De acuerdo con los modernos criterios del Concilio Vaticano II, la palabra "expiatorio" carece actualmente de validez y sentido, por lo que debería de llamarse "Templo de la Salvación", porque Dios nos salvó sin pago de precio u obra alguna nuestra, Dios no rescata nada, pues nada pagó al Diablo ni a nadie.

Actualmente, la moderna teología establece que la salvación es un don de Dios, por lo que el Cielo ya lo tenemos regalado, sin necesidad alguna de hacer nada para ganárnoslo. Además, es suficiente con leer sólo la Biblia para tener un conocimiento de la voluntad de Dios.

Gaudí preconciliar

Gaudí era un arquitecto que diseñó el Templo de la Sagrado Familia de acuerdo con la caducada teología preconciliar de su tiempo, de principios del s. XX. Dicha teología se fundamenta en el error de que, a más dolor, sufrimiento, miedo y temor, existirá más amor, redención y perdón de Dios.

Papolatría  

Los modernos exégetas dicen que la base del primado de Pedro ("Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia") únicamente aparece en el evangelio de Mateo, capítulo 16, pero no en los restantes, y que en consecuencia, se trata por ello de una interpolación añadida por la primera comunidad cristiana mateana, la cual inventó dicha frase transformando unas palabras de Jesús con la intención de obtener un líder que asumiera un parecido papel al que tuvo Jesús en vida. Por lo tanto, hay que poner en cuestión el Primado de Pedro y su infalibilidad.

Lo mismo le sucede al concepto "Iglesia" ("...edificaré mi Iglesia" ), que fue inventado también por dicha comunidad, dado que dicho término sólo aparece en dicho evangelio pero no en los demás evangelistas y además, porque la palabra "Eklesia" procede del griego y no existe en arameo.

El Papa no debe ser Jefe de Estado, y debe de abandonar toda la pompa, rito y protocolo (imagen, vestidos, residencias) que le impiden el ser humilde. Debe, además, renunciar al papamóvil, aún al precio y riesgo de sufrir un atentado, para demostrar con ello su humildad. 

La preeminencia del Papa debe entenderse en el sentido que le dan los ortodoxos, es decir, nomás como preeminencia de honor, debido a que no existe una base evangélica que justifique la primacía de Pedro, la cual sólo empieza en Roma cuando dirige la Iglesia allá por los años 50. Además, Pedro no dirige la Iglesia de Jerusalén desde sus inicios allá por los años 30, sino que sus jerarcas son los parientes más cercanos de Jesús, ante los cuales Pedro se retira y aparta humildemente, razón de más para establecer que la actual gloria de Pedro es inventada.

En el tema de la elección de obispos, existe una romanitis por parte de los nuevos obispos electos que les ocasiona una peculiar tortícolis hacia Roma y que los hace callar por obediencia a Roma.

Profesión de fe de Pedro

Continuando con lo anterior, y ampliándolo, afirmó que la frase del reconocimiento mesiánico petrino que aparece en Mateo, capítulo 16, no se corresponde a la realidad del diálogo original entre Jesús y los apóstoles. 

El diálogo mateano que actualmente conocemos es una transformación de la primera comunidad cristiana: 

«Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?». Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo». Y Jesús le dijo: «Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo» . Entonces ordenó severamente a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías. 

"Desde aquel día, Jesús comenzó a anunciar a sus discípulos que debía ir a Jerusalén, y sufrir mucho de parte de los ancianos, de los sumos sacerdotes y de los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar al tercer día. Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo, diciendo: «Dios no lo permita, Señor, eso no sucederá». Pero él, dándose vuelta, dijo a Pedro: «¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Tú eres para mí un obstáculo, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres».  (Versión Biblia Clerus)

La moderna exégesis, no obstante, dice que ha podido reconstruir las verdaderas estas palabras de Jesús contenidas en Mateo 16, despojándolas de todos los abundantes añadidos propetrinos de la primitiva comunidad mateana y restableciendo el verdadero significado de "Mesías" entendido, eso sí, en el contexto de la época, como la de un líder político independentista y militarista:

«Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?». Tomando la palabra, Simón Pedro, respondió:  «Tú eres el Mesías, aquél que expulsará por la fuerza a los romanos y restaurará el Trono de David independiente y poderoso». Pero él, dándose vuelta, dijo a Pedro: «¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Tú eres para mí un obstáculo, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres». (Versión moderna supuestamente auténtica)

Purgatorio, indulgencias e intercesión

El Purgatorio es una creencia en la que se es libre de creer o no creer en ella, porque el Concilio Vaticano no la menciona, como tampoco la Biblia. Además, Dios soluciona las situaciones de muchas maneras, y nadie habló del Purgatorio y nadie regresó de él para que supiéramos cómo es.

Las indulgencias no están de acuerdo con la actual teología, porque suponen una redención o salvación mecánica por la que se compensa la pena del pecado por el pago de un precio o la realización de una obra, por ejemplo, cumplir la ley. 

La intercesión por los difuntos, por su parte, es una mera y simple oración o plegaria sin más efecto.

 

Mi opinión   

1. Es grave que exista una metodología bíblica que dé lugar a formadores de sacerdotes que no creen en la verdad de fe del Purgatorio, los cuales proporcionarán sacerdotes que tampoco creerán y que a su vez estos enseñarán a los fieles a no creer, cuando la verdad del Purgatorio está explicada en los puntos 1030 a 1032 del Catecismo. Los desvíos de dicha metodología afectan, a su vez, a los superiores de dichos formadores: los directores de la Facultad de Teología y del Seminario, así como el ordinario de la diócesis. Cuando seamos juzgados en el amor, Jesús nos preguntará sobre si hemos amado a las benditas almas de Purgatorio mediante oraciones, sufragios, limosnas, indulgencias y obras de penitencia a favor de los difuntos.

2. Existe una línea de pensamiento teológica y biblista que cuestiona la historicidad de Jesús y sus dichos, afirma que los evangelios son una combinación de historias, mitos, idealizaciones y otras fuentes añadidas por una pluralidad de autores de las primeras generaciones cristianas, dice que el catolicismo fue una construcción de Pedro y Pablo e impugna las verdades nucleares de la fe católica (el pecado y sus consecuencias,  la Iglesia y el Papa). Esto provoca división y enfrentamiento entre católicos, debilita y desprestigía el catolicismo cara al mundo y, finalmente, se enseñan errores de fe y moral a fieles y sacerdotes sin temor a ninguna repercusión espiritual, porque de acuerdo con una metodología concreta, creen en conciencia de que Dios hará todo lo posible para que todos vayamos al Cielo. Pero por lógica, no es posible que exista un Cristo y una Iglesia que, a la vez, digan " debes creer en el Purgatorio " y lo contrario, " puedes no creer en el Purgatorio ".  

3. Según la normativa de la Iglesia, la negación de la doctrina de fe del Purgatorio, así como de cualquier otra verdad revelada, conlleva graves consecuencias:

"Esas doctrinas están contenidas en la palabra de Dios escrita o transmitida y son definidas como verdades divinamente reveladas por medio de un juicio solemne del Romano Pontífice cuando éste habla «ex cathedra», o por el Colegio de los obispos reunido en concilio, o bien son propuestas infaliblemente por el Magisterio ordinario y universal. Estas doctrinas requieren el asenso de fe teologal por parte de todos los fieles. Por esta razón quien obstinadamente las pusiera en duda o las negara, caería en herejía. (Ad Tuendam Fidem, Nota Doctrinal, punto 5)

 
4. La formación de sacerdotes y fieles a través de una visión secularizada de las Escrituras ha sido denunciada por Benedicto XVI en " Verbum Domini ":

- El peligro del dualismo y la hermenéutica secularizada . "...Lamentablemente, sucede más de una vez que una estéril separación entre ellos (la investigación histórico-crítica contra la metodología teológica) genera una separación entre exégesis y teología, que «se produce incluso en los niveles académicos más elevados»." (35)

"Según esta hermenéutica (secularizada positivista), cuando parece que hay un elemento divino, hay que explicarlo de otro modo y reducir todo al elemento humano. Por consiguiente, se proponen interpretaciones que niegan la historicidad de los elementos divinos... Una postura como ésta, no hace más que producir daño en la vida de la Iglesia, extendiendo la duda sobre los misterios fundamentales del cristianismo y su valor histórico como, por ejemplo, la institución de la Eucaristía y la resurrección de Cristo." (35 a, b)

- Importancia de la homilía . "Se han de evitar homilías genéricas y abstractas, que oculten la sencillez de la Palabra de Dios, así como inútiles divagaciones que corren el riesgo de atraer la atención más sobre el predicador que sobre el corazón del mensaje evangélico. Debe quedar claro a los fieles que lo que interesa al predicador es mostrar a Cristo, que tiene que ser el centro de toda homilía." (59)


Celebración en la Sagrada Familia: Acción de gracias por la visita del Santo Padre (26/11/2010)
Por Cesáreo Marítimo

NOTA DE PRENSA

Será una celebración eucarística especialmente para las familias, que presidirá el cardenal Martínez Sistach

El arzobispado de Barcelona organizará el primer acto de ámbito diocesano en la nueva basílica de la Sagrada Familia en acción de gracias por la visita del Santo Padre a Barcelona. Consistirá en una celebración eucarística que presidirá el cardenal Lluís Martínez Sistach el sábado 18 de diciembre a las cinco de la tarde.

En esta celebración también se rezará por las familias y por el respeto a la vida humana. Con este acto el arzobispado de Barcelona celebrará la Jornada por la Familia y la Vida, que la Iglesia católica promueve cada año en torno a la fiesta de Navidad . Por este motivo, colaborarán especialmente en este acto las personas que forman parte de la Delegación Diocesana de Pastoral Familiar.

Se invita todos a esta celebración para la que no es preciso realizar ninguna inscripción previa. De manera especial se invita a los esposos que celebren este año las bodas de plata o de oro de su compromiso matrimonial.

Barcelona, 18 de noviembre de 2010

 

Nos gustaría haber entendido bien la nota de prensa del arzobispado. Al decir que “ Con este acto el arzobispado de Barcelona celebrará la Jornada por la Familia y la Vida, que la Iglesia católica promueve cada año en torno a la fiesta de Navidad” , queremos entender que a partir de esta celebración “ especialmente para las familias ”, cada año en torno a la fiesta de Navidad se celebrará en la Basílica de la Sagrada Familia la Jornada por la Familia y por la Vida que promueve la Iglesia Católica. Con la particularidad de que sólo este año y con carácter excepcional, la celebración tendrá como motivo complementario la acción de gracias por la visita del Santo Padre.

Aunque bien es verdad que puede inducir a error la forma en que está redactado el título de la nota, que dice literalmente: “ Acto de Acción de Gracias en la Basílica de la Sagrada Familia por la visita del Santo Padre ”, en el subtítulo ya especifica que será una celebración eucarística “ especialmente para las familias ”; y en el segundo párrafo de la nota, acaba de aclarar que “ Con este acto, el arzobispado de Barcelona celebrará la Jornada por la Familia y por la Vida.

Queremos entender que sólo por este año, al coincidir la fiesta de san Esteban con la de la Sagrada familia, el señor Cardenal no ha querido perturbar las celebraciones familiares de la Navidad, que en Cataluña se prolongan hasta el día de san Esteban, y que por ello ha adelantado en una semana la celebración de la Jornada por la Familia y la Vida.

Entendemos también, porque es de sentido común, que la colaboración “especial” para este acto de “ las personas que forman parte de la Delegación Diocesana de Pastoral Familiar ”, no será la única colaboración con que cuenta el Arzobispado, sino que ésta es una más, pero “especial”.

Entendemos finalmente que es una magnífica idea que “ de manera especial se invita a los esposos que celebren este año las bodas de plata o de oro de su compromiso matrimonial ”. La renovación de las promesas esponsales de estos matrimonios puede dar mucha fuerza a la celebración.

Es por tanto una excelente noticia que con la de este primer año, quede instituida para en adelante la JORNADA POR LA FAMILIA Y POR LA VIDA en la ciudad de Barcelona, capital de Cataluña, en el templo de la Sagrada Familia, que es el más destacado icono de nuestra ciudad y que a partir de su consagración por el Papa puede llegar a serlo también de Cataluña.

Felicitamos a Su Eminencia el Cardenal por el valor que ha tenido al vincular con esta celebración el magnífico templo de la Sagrada Familia con el movimiento católico de defensa de la Familia y de la Vida. No esperábamos menos. Éste es, para los católicos catalanes, el primero de los frutos de la visita del Santo Padre a Cataluña. No le quepa la menor duda, señor Cardenal, que este santo templo, ahora consagrado a Dios, será el mayor catalizador de los movimientos católicos entregados a la defensa de la Familia y de la Vida. Será, si Dios lo quiere y Su Eminencia persiste por esta senda, el símbolo de estos máximos valores defendidos por la Iglesia Católica, y el símbolo de la tenacidad de los católicos en la defensa de su fe, de su moral y de sus instituciones.

No nos queda más que reiterarle de todo corazón al Cardenal nuestra enhorabuena por tan feliz iniciativa, y prometerle nuestra leal colaboración para que, desde este primer año, la celebración de la JORNADA POR LA FAMILIA Y POR LA VIDA en el templo de la Sagrada Familia, se convierta en el mayor acontecimiento anual de toda Cataluña. Si en un marco tan anodino como la plaza Colón el arzobispado de Madrid es capaz de movilizar a un millón de católicos, ¿qué no será capaz de hacer Su Eminencia contando con un escenario tan sublime, tan sugerente y con tanta fuerza de atracción como la Sagrada Familia? No tema, señor Cardenal, no le faltarán colaboradores.


España, de nuevo campo de batalla (14/11/2010)
Por Virtelius Temerarius

Benedicto XVI, el hombre más clarividente que pisa hoy la tierra, nos ha advertido. Poco espacio dejan sus palabras para las dudas y las exégesis: “Pero es igualmente cierto que en España ha nacido también una laicidad, un anticlericalismo, un secularismo fuerte y agresivo como hemos visto precisamente en los años '30” . Más claro, el agua. A Rubalcaba le parece que le ha fallado al Papa el instinto diplomático. Ya, pero el Papa no vino a verle a él, sino a los católicos. Y a éstos iban dirigidas sus palabras. Para éstos, las palabras del Papa son el faro que con su luz impedirá que tropecemos de nuevo en la misma piedra: en la de los años 30 del siglo pasado.

El Papa sabe muy bien, como ya dijo su preclaro antecesor León XIII en la Rerum Novarum , que no hay nada que envalentone tanto a los malos, como la cobardía y la pasividad de los buenos . A fuerza de tragar, a fuerza de transigir, a fuerza de aprender a convivir con nuestros enemigos declarados (“una laicidad, un anticlericalismo, un secularismo fuerte y agresivo ”, dice literalmente el Papa), a fuerza de acomodarnos a su agresividad, los hemos envalentonado y los hemos vuelto aún más agresivos . Es nuestra pasividad la que alimenta su agresividad. Una agresividad, no lo olvidemos, que en los años 30 acabó en la Revolución marxista, que se frustró a causa de la guerra. Fue la Revolución la que asesinó a tantos católicos, no la guerra.

¿Y qué ha hecho el Papa? Pues algo tan sencillo como llamar a las cosas por su nombre. Decirnos que si el comportamiento de los católicos hoy es el mismo que el de los años 30; que si envalentonamos a los enemigos de Dios con nuestra pasividad, vamos por el mismo camino que en los años 30. Que está en nuestras manos evitar el desastre: pero no callando, no escondiéndonos, no poniendo la otra mejilla, sino saliendo a la luz, tal como hemos hecho para recibirle; exhibiendo con orgullo nuestra noble condición de católicos; defendiendo abiertamente la fe y los modos de vida en que creemos. Antes de que sea demasiado tarde; antes de que se ponga tan difícil dar testimonio de nuestra fe, que acabemos hablando en griego y tengamos que llamarlo martirio.

¿Qué mensaje nos traen las palabras del Papa? El Papa sabe lo duro que es ser católico en España, y mucho más en Cataluña. Él sabía muy bien adónde venía. Sabía y sabe perfectamente que la Sagrada Familia es un colosal monumento de Fe: no la de la Iglesia en Barcelona, no la de la Iglesia en Cataluña, sino la del Siervo de Dios Antonio Gaudí; y que sólo por eso, valía la pena consagrarla: aún a sabiendas de que la archidiócesis de Barcelona no está hoy para muchos cultos religiosos, y sabiendo que de momento el majestuoso templo recién consagrado para el culto de Dios, quedará reservado para el disfrute de los turistas. Lo sabía y lo sabe. Pero tenía que venir, tenía que darnos su aliento, tenía que despertarnos de nuestro letargo: y la Sagrada Familia le ha venido como anillo al dedo.

¡Hay que ver!, nada más empezar el viaje, mientras a todo vuelo unía Roma con Santiago, puso en marcha la imponente máquina del entusiasmo de los católicos. Puso combustible a la máquina con su feliz comparación entre los años 30 y los tiempos actuales, en que se trata lo católico con tanta agresividad.

No nos ha dicho explícitamente en qué se parecen los años 30 a los momentos actuales, pero el que tiene entendederas para entender, ha entendido que ya está bien de asistir a la promoción del divorcio hasta llegar al divorcio exprés, y decir tan pasivamente: “aquí no pasa nada”. Que ya está bien de ver sin inmutarnos cómo han convertido el aborto de un delito en un derecho; y cómo antes, con sólo tres supuestos, todo el sistema había propiciado y hasta alentado el aborto libre; y nosotros los católicos, callando la inmensa mayoría. Que ya está bien de aceptar mudos como momias, que la nueva ley del aborto ponga la enfermedad del nonato como causa justa que legitima su asesinato hasta el minuto antes de nacer. Que ya está bien de ser tan ciegos que no nos demos cuenta de que el aborto no es más que la eutanasia prematura; y que hoy son los enfermos muy chiquitines, y mañana serán cualesquiera enfermos, porque el argumento seguirá siendo el mismo. Y con una hipocresía monumental seguimos diciendo: “Chiquitines, no”.

¿Cómo puede uno tener sanas las entendederas, y no horrorizarse de que la ley haya impuesto como condición para conseguir el título de médico, haber practicado abortos? ¿A qué estamos esperando para levantar nuestra voz y plantarnos? ¿Esperamos acaso agresiones más violentas contra nuestra fe y nuestra moral? Han promulgado ya las leyes que obligan a nuestros hijos e hijas a recibir una educación para el aborto, para la eutanasia, para la más humillante y desquiciante esclavización sexual de la mujer: con la servidumbre añadida del aborto para que no merme su disponibilidad sexual. ¿Y cómo podemos sufrir este atropello en silencio, como ovejas llevadas al matadero? ¿Es que se nos ha nublado el entendimiento para no ver tamaño disparate? ¿Es que no nos queda sangre en las venas?

¿Y nos parece exagerado comparar la situación actual con la de los años 30? Se han empeñado en acabar con la Navidad y con la Semana Santa cristianas para convertirlas en fiestas multiculturales de invierno y de primavera; al tiempo que promocionan el Ramadán y demás celebraciones musulmanas. Están empeñados en desterrar el crucifijo de las escuelas, en vejar la religión cristiana en los medios públicos, e instigan a los privados para que sigan el mismo camino. Y al tiempo que se comportan así con la religión católica y los que la practicamos, nos educan con esmero para que seamos respetuosos con el Islam y sus manifestaciones, burka incluido.

Y se nos ve la mar de satisfechos, en especial a los religiosos titulares de colegios, con una infame e infamante Educación para la Ciudadanía, que arrasa con todos los valores cristianos y con la moral con que Europa viene guiando sus vidas desde hace dos mil años. ¿No vamos a dar una respuesta cristiana a semejantes atropellos aunque tantos y tantos sacerdotes y religiosos no estén por la labor y en algunos casos estén incluso contra la labor de evangelización?

El Papa lo ve clarísimo: España fue el banco de pruebas, campo de batalla en fin de cuentas, en que los totalitarismos europeos hicieron su primer experimento. Aquí nos tocó el totalitarismo marxista, que se empeñó en darle la vuelta a la realidad social de España mediante su revolución furibundamente anticatólica. El ensayo de liquidación de católicos en España, le sirvió a Alemania para su liquidación de judíos. El método era el mismo. La España de los años 30 no pudo llegar a las aberraciones de Alemania porque la guerra le paró los pies. La determinación de los comunistas por liquidar católicos, no era menor que la de los nazis por liquidar judíos. ¡Los nefastos años 30!

Y hoy volvemos a las andadas: el mundo va tanteando una nueva revolución también anticatólica, que le permita seguir los pasos de Hitler, pero sobrepasándole. Hemos empezado por el holocausto de los más chiquitines. Le seguirá el de los más enfermos y con ellos el de los más viejos. Esta vez no será el culto a la raza superior, sino el culto a la madre Tierra, oprimida por tanto exceso de humanidad tremendamente contaminante. Y los que más contaminan, ¡ya ven!, los enfermos e impedidos, que exigen toneladas y toneladas de medicamentos, veneno mortífero para la tierra, el aire y las aguas. Y una ingente dedicación social humana y cristiana. Por ahí anda la modernidad. Y España, una vez más, es el banco de pruebas de la revolución ecologista que se avecina. La Tierra será insaciable; y sus sacerdotes, inexorables. En España es donde se prueba, por encima de todo, la capacidad de dominación a través de los sistemas de educación y de comunicación para alcanzar el nuevo totalitarismo que exige la revolución que viene a todo tren. New Age la llaman: “La Nueva Era”. Casi nada lo del ojo. Y de nuevo, igual que en los años 30, somos los católicos el gran estorbo. Estorbo grande y único. Por eso van sin piedad a la liquidación de cualquier huella de cristianismo en la educación.

Y puede llegar el momento, como en los años 30, cuando la acción deseducadora no dé ya más de sí, en que habrá que dejarse de doctrinas e ir a por las personas. Y fíjense en la paradoja: también cronológicamente nos acercamos a los fatídicos años 30. Viene a galope tendido “ una laicidad, un anticlericalismo, un secularismo fuerte y agresivo como hemos visto precisamente en los años '30” . Y como dice el Papa, apenas “ ha nacido ”, y ¡hay que ver lo desarrollada que está ya la criatura! Y ha venido a nacer precisamente en España. ¡Que Dios nos coja confesados!


El Sumo Pontífice de la Humanidad (8/11/2010)
Por Virtelius Temerarius

no disponibleEs propio de los cimientos estar profundamente enterrados bajo la superficie del suelo; y tanto más profundamente enterrados, cuanto más sólido e imponente es el edificio que sostienen. Pero es propio de almas superficiales olvidar y hasta negar los cimientos sobre los que se sostienen las fortificaciones y las paredes maestras. Es que tampoco paran mientes en estas construcciones, a cuya demolición proceden con gran premura: con la pretensión de diseñar un nuevo hábitat más acorde con los tiempos modernos y construir otras paredes, dicen que maestras, fuera de los cimientos y sostener sobre ellas inciertas techumbres. Es lo que tiene empeñarse en andar sólo sobre la superficie, haciendo expresa profesión de ignorancia de lo que queda oculto bajo nuestros pies.

Europa y su proyección en lo que hoy llamamos Occidente o Cultura-Civilización Occidental, es la dificilísima síntesis de dos civilizaciones violentamente opuestas entre sí: la judía (que nos aporta los cimientos religiosos) y la romana (sobre la que hemos desarrollado nuestra construcción político-jurídica). Los transmisores por tanto de los respectivos valores fueron el pueblo judío y el pueblo romano, cada uno con su opuesta genuinidad. Sobre todo los que pretendemos dar lecciones, deberíamos estar empapados de ambas (cultura bíblica más cultura clásica) para tener clara conciencia de cuáles son los cimientos sobre los que sostenemos nuestra edificación humana. A no ser que nos sintamos más en nuestro propio ser cuando nos identificarnos con el maestro Ciruela.

Ambos pueblos, y voy ya directo al objeto de esta reflexión, tenían la institución del sumo pontificado. El pueblo judío encarnó esta institución en el Sumo Sacerdote, el máximo responsable de los sacrificios; un sistema sacrificial cuya norma suprema era bien sencilla: lo que es digno de ser ofrecido a Dios, es bueno para el hombre. Subyace, en efecto, a todo código ritual, especialmente los de comunión, el código general de conducta de los pueblos. El máximo líder religioso de Roma tenía en cambio el título de Sumo Pontífice: era el Máximo Hacedor de Puentes. Por nuestra herencia romana, el sumo sacerdote de la religión que ha civilizado a Europa y a occidente durante los dos mil últimos años, recibe el nombre de SUMO PONTÍFICE.

No es mi intención ahora ahondar en las diferencias de ambos sacerdocios, que las hay, sino tan sólo hacer notar que el sumo pontificado de la Iglesia católica participa de la naturaleza de los dos sumos pontificados en que hunde sus raíces: el judío (cuyo eje es el sacrificio eucarístico) y el romano (el de hacedor de puentes). Y hacer notar también que a causa de la globalización, mal que les pese a muchos, el Sumo Pontífice de la Iglesia católica se ha convertido (y de ello es plenamente consciente Benedicto XVI) en el SUMO PONTÍFICE de toda la humanidad. Permítanme que me explaye en esta tesis.

Cuando le sonó a Europa la hora del Renacimiento, proliferaron los grandes hombres y mujeres que encarnaron en sí mismos el renacimiento de la humanidad. La Iglesia tuvo un gran papel en este renacimiento: la renovación que se puso en marcha quiso convertir al hombre en centro del mundo; pero el hombre a restaurar era profundamente cristiano, y por eso el Renacimiento no pudo prescindir de Dios ni de la impronta de Cristo en el hombre. Justamente por eso, el humanismo que de él nació, hundió sus raíces en el cristianismo.

En este momento Europa y toda su proyección cultural de occidente están sufriendo un proceso de descomposición imposible ya de ocultar. Europa está corrompida en todos los sentidos: el político, el económico y el moral. Europa se descompone sin remedio. El signo más claro de esa descomposición es, como nos diría lúcidamente Rousseau, la drástica bajada de la natalidad de los europeos. Me refiero expresamente a los europeos que además de serlo administrativamente, lo son culturalmente. En Europa la natalidad de los ciudadanos adscritos a la cultura islámica está compitiendo fuertemente con la de los adscritos a la cultura occidental. Incluso, por afinar más, en Europa la natalidad de los islamistas practicantes está compitiendo seriamente con la natalidad de los cristianos practicantes. Es el pronóstico cierto de la extinción de la cultura europea en poco más de medio siglo. Algunos alcanzaremos a verlo con nuestros propios ojos.

¿Qué nos ocurre? Pues en primer lugar, que es tan baja nuestra confianza en el devenir de nuestra cultura y de nuestro mundo, tan negro es el panorama, que sentimos aversión a traer hijos a este mundo: nuestra vejez no estará en las manos de nuestros hijos (como ha sido siempre), sino en manos de los inmigrantes. Solemos olvidar que al mundo no lo cambian las guerras, o al menos no en primer lugar, sino las migraciones. Ni Roma se hizo principalmente con guerras, ni su caída fue un fenómeno bélico, sino migratorio en su mayor parte. Los trabajos que no quisieron hacer los romanos, entre ellos el de la defensa, los hicieron los bárbaros. Hasta hacerse los dueños del imperio: una estructura tan ajena a su manera de entender la vida, que lo único que supieron hacer con él fue despedazarlo.

Europa y Occidente tienen una herencia riquísima, en fin de cuentas cristiana, porque ha sido en el cristianismo donde se ha fraguado la síntesis del judaísmo y del romanismo, por citar tan sólo las dos corrientes más caudalosas que alimentan nuestra civilización. Europa ha hecho gala de su “cristianidad” hasta que la política se empeñó en suplantar a la religión, convirtiéndose ella en religión. Hasta que los partidos políticos se empeñaron en alcanzar el poder político para imponer su dominación también en la cultura, en la religión y en las conciencias. Para cumplir su objetivo, tenían que destruir la religión. Y para acabar con ésta, se vieron abocados a luchar contra todos los valores con que ésta ha construido el hombre cristiano-occidental-humanista. He ahí por qué asistimos al fenómeno incomprensible de la autodestrucción moral de Europa.

¿Y quién clama por la regeneración de Europa? ¿Quién defiende con vigor los valores cristianos? ¿Quién alerta las conciencias sobre los altísimos riesgos que está asumiendo la política europea? ¿Quién defiende con autoridad moral e intelectual los valores de Occidente?

Pues la pura verdad es que mientras tantas personas e instituciones otrora de enorme prestigio y autoridad moral están cediendo a las tentaciones de la ultramodernidad; cuando la misma Iglesia católica se debate contra una poderosísima corriente interna de mundanidad ataviada con piadosos hábitos de autenticidad religiosa, dicen; cuando casi no queda ya territorio sin quemar por esta plaga autodestructora de occidente, he aquí que el Papa Benedicto XVI, SUMO PONTÍFICE de la Iglesia católica, pone en marcha la imponente maquinaria mediática que va ligada a su altísima institución, y desde los más privilegiados escenarios del mundo (ayer mismo, desde la Sagrada Familia) alza su voz poderosa y nítida clamando por la salvación de Europa y de sus valores, por la salvación del hombre.

Ahí tenemos al Papa ejerciendo de reconstructor de los puentes que unen al hombre con Dios; que restauran los lazos que nos ligan a nuestro pasado; que tiende puentes de una solidez inesperada entre nuestra cultura cristiana y las demás culturas de la humanidad. Ése es Benedicto XVI, homo missus a Deo , un hombre que realmente nos ha enviado Dios para trabajar sólidamente por nuestra Resurrección.

Qué pena de humanidad, que no es que no pueda pensar en renacimiento; es que sólo piensa en muerte: piensa en muerto. El hedor de la putrefacción se hace por momentos insoportable: preguntádselo a los millones de personas que se han quedado sin trabajo y están sintiendo ya cómo les desgarran las carnes los zarpazos de la miseria, porque en nuestro próspero mundo occidental se ha puesto de moda el deporte de la desvergüenza en los negocios, incluidos los que se suponía más honorables.

Hemos entrado en fase de putrefacción y descomposición moral: ¿Alguien ignora que una sociedad sin valores morales está condenada a la extinción? ¿Es que no lo hemos visto hasta la saciedad? Sucumbiremos sin la menor duda ante la fuerza de otra sociedad moralmente más fuerte: una sociedad que confía tanto en sí misma, que no se arredra ante el reto de tener hijos.

Sólo nos queda una esperanza: consumar nuestra corrupción y nuestra descomposición hasta las heces. Extinguirnos, y que los restos que queden de esta infausta civilización resuciten con nueva vida y con suficientes energías para mantener la noble lucha que nos ha sido encomendada a los cristianos para el bien de toda la humanidad. Porque como dijo el papa León XVIII en la Rerum Novarum , “la comunidad civil de los hombres ha sido renovada hasta sus raíces por la acción del cristianismo. Y por la virtud de esta renovación, el género humano ha sido promovido a su más alto nivel de bondad; más aún, ha sido rescatado de la perdición y conducido a la vida. Y se ha elevado a tal perfección, que ni existió antes otra semejante, ni la habrá mayor en las eras por venir”. Por eso, porque no se puede perder tanto esfuerzo conjuntado de Dios y del hombre para mejorar la humanidad, no podemos perder la esperanza de asistir a su resurrección. Por eso estamos convencidos de que la gran misión que Dios le ha encomendado al Sumo Pontífice Benedicto XVI es la de contribuir decisivamente a la Resurrección de Europa y de Occidente, enarbolando de nuevo la Cruz de la que pende su salvación.


“YO SÍ TE ESPERO” versus “YO NO TE ESPERO” (31/10/2010)
Por Cesáreo Marítimo

Ése es el espejo más diáfano en que se ha de mirar la Iglesia de Barcelona y la de toda Cataluña. Después del espectacular número de los VOLUNTARIOS, poco o casi nada queda por decir. Nuestro nunca suficientemente bien amado Cardenal primero invita al Papa sabiendo cómo tiene de alborotado el gallinero precisamente contra el Papa. ¿Sabe lo que se hace? Yo creo que sí. Para prueba, el botón de los voluntarios.

Convoca a sus huestes para que le aporten los 1.500 voluntarios que necesita para el gran día. Los suyos -el clero secular, titular de centenares de parroquias; y el clero regular, titular de centenares de colegios- le responden con un corte de mangas. ¿Y qué hace Su Eminencia? Pues ni se inmuta: no se le encoge para nada la sonrisa ésa que lleva siempre puesta. Descuelga el teléfono y su fiel aliado Joan Saura, consejero del interior del gobierno de la Generalidad, de un plumazo le provee de 1.000 voluntarios: “paga” con 3 créditos en el currículum a los alumnos de la academia de policía local y autonómica que se ofrezcan a hacer de voluntarios. ¿Dónde está el problema? Es más que evidente que esos singulares “voluntarios” han sido reclutados entre los que no esperan al Papa.

¿Y qué? Al fin y al cabo, tampoco los párrocos y los directores de colegios religiosos esperan al Papa; y quizá también por razones de currículum, ahí estarán, salvo pocas excepciones. Porque saben que el Cardenal primero pasará lista, y luego les pasará las cuentas. He ahí por tanto, que Barcelona está llena de “gente de iglesia” que no espera al Papa.

Entre esta multitud de católicos barceloneses y catalanes que no esperan al Papa, los hay especialmente insultantes. Dos parroquias de Mataró, sin ir más lejos, han tenido la feliz ocurrencia de organizar la romería anual a Montserrat de los que celebran sus bodas de oro, el día de la visita del Papa, no fuera a ser que a algún miembro del cenáculo de los elegidos, traicionando la postura oficial de la parroquia, se le ocurriera ir ese día a acrecer el número de los que sí que esperan a Benedicto XVI. Mediante esta táctica los tienen a todos bien controlados.

Ése y el de los que buscan una parroquia que les acoja para organizar al mismo tiempo un acto contra el Papa, son los casos más espectaculares. Y a partir de ahí, una fauna variopinta de clérigos con mando en plaza que o manifiestan sin el menor pudor que lo del Papa no va con ellos -clara exhibición de desprecio adobado con odio hacia el vicario de Cristo-, o practican respecto a la visita del Papa el boicot del silencio. Con esa actitud quieren demostrar a todo el que quiera verlo y entenderlo, que ellos están por encima del Papa o que por lo menos ni están ni quieren estar bajo su autoridad religiosa. Ellos “son Iglesia” por su cuenta y riesgo. Pero como lo que arriesgan no es suyo ni lo sienten suyo…

La realidad es que el “YO NO TE ESPERO” ha empezado ahí, en la misma cabeza de la Iglesia de Cataluña, y en especial la de Barcelona, la más concernida. En comparación, los laicistas que han organizado la campaña contra Benedicto XVI son peccata minuta . Y cuentan, claro está, con los quintacolumnistas de la misma Iglesia. De lo contrario, ni se atreverían. Paradójicamente volverá a ser el aliado laicista, ateo y anticatólico de Su Eminencia, el que le sacará las castañas del fuego al Cardenal.

Ese conglomerado de asociaciones que se abrevan en los presupuestos de la Generalidad y del Ayuntamiento, ha convocado para el día 4 a las 7 de la tarde, en la plaza S. Jaime, una manifestación contra el Papa bajo el lema YO NO TE ESPERO. Pero resulta que se están movilizando un buen número de asociaciones católicas y procatólicas para estar con sus afiliados y simpatizantes el mismo día, en el mismo lugar y a la misma hora, y manifestarse allí mismo bajo el lema YO SÍ TE ESPERO (andan ya por ahí colgados los carteles de la convocatoria).

Está claro que quienes a pesar de la deserción de una parte muy considerable del clero siguen siendo católicos, no pueden consentir que los enemigos de la Iglesia acaparen los medios de comunicación, que no es otro su objetivo, justo en el momento más decisivo desde el punto de vista mediático. Por eso las fuerzas más vivas de la Iglesia, que hoy están entre los seglares, estarán ahí para dar testimonio público de su fe y para que no se visualice ante la ciudad y el mundo la indiferencia de los católicos ante los insultos contra el Papa.

¿Y qué papel jugará el Cardenal ante el hecho imparable de la contramanifestación de los católicos frente a la manifestación de los anticatólicos? Por supuesto que lo primero que hará será descolgar el teléfono para discutir la jugada con su aliado el Consejero del Interior del Gobierno de Cataluña.

¿Y cuál será el acuerdo? ¿Contra cuál de los dos bandos tendrá orden de cargar las tintas la policía de Saura? No lo sabemos; de verdad que no lo sabemos. Como tampoco sabemos cómo afrontará, si es que prospera pues nada tiene que ver con posibles reivindicaciones laborales, la huelga del transporte público anunciada por la CGT para reventar la visita del Papa. Porque resulta que el establishment político, laicista y anticatólico a rabiar, aunque tenga su corazón con el bando de los YO NO TE ESPERO, sus cálculos y sus intereses los tiene sin lugar a dudas con los YO SÍ TE ESPERO.

Gracias a Dios, aún queda en Cataluña mucha Iglesia fiel al papado, formada en su mayor parte por seglares con enorme energía y entusiasmo; que aman al Santo Padre, que no están en la Iglesia para hacer prosperar una u otra opción política, sino porque están convencidos de que no hay como el catolicismo para mejorarse cada uno y para mejorar la sociedad en que vivimos. Éstos son los católicos que con mayor convicción le dicen al Papa: YO SÍ TE ESPERO.


Ya ha empezado el "baile de disfraces" (30/10/2010)
Por Gallus Anonymus

Ciertamente "el hábito no hace al monje", conozco muy buenos sacerdotes y religiosos que no visten como tales, y todos sabemos de casos como el del P. Marcial Maciel que a pesar de llevar sotana han sido un verdadero escándalo para la Iglesia. Nunca se puede generalizar, pensemos por ejemplo en buenos sacerdotes agregados del Opus Dei en nuestra diócesis que vivieron la dura era Jubany y que para no recibir el desprecio de los demás sacerdotes vestían sin clerygman, pero se lo ponían cuando había algún evento de máxima importancia eclesial.

Pero lo que no es de recibo es que existan clérigos que se dedican a menospreciar, humillar y reírse de sus hermanos sacerdotes porque visten como lo que son, y que después ellos hipócritamente se lo ponen cuando tienen que lucir en alguna ocasión o darle un capote a su obispo para que quede bien ante instancias vaticanas. En Barcelona tenemos bastantes de estos especímenes, como ya se pudo ver cuando el arzobispo Lluís Martínez Sistach recibió el cardenalato en Roma y que tan bien inmortalizó en esta web el colaborador "fotógrafo anónimo".

Estamos hablando de sacerdotes que dicen a otros sacerdotes: "pero on vas amb l'espantaputes possat?" (Pero ¿a donde vas con el asusta-prostitutas puesto?). O en tono de amenaza: "ten en cuenta que aquí (en este arciprestazgo, zona, parroquia) no vestimos así, por tanto atente a las consecuencias". O con desprecio y marcando distancias: "Vosaltres els carques del "collet" (Vosotros los carcas del cuellecito). Entre estos hay algunos que juraron y perjuraron que nunca se lo pondrían y se lo han acabado poniendo por tener un carguito o darle una alegría a su prelado. Uno de los casos más claros de este estilo es el del obispo Joan Enric Vives que siendo rector del Seminario pidió perdón a los seminaristas por tenerse que poner el "clerygman", por imperativo legal, al ser ordenado obispo.

No tengo ninguna duda de que cuando venga Benedicto XVI a Barcelona voleremos a ver otro baile de disfraces, hay que dar buena imagen a Roma (dicho claramente "hay que engañar a Roma") y nuestro cardenal ya se encargará de que sus principales colaboradores que nunca visten como sacerdotes ese día lo hagan. Será divertido el espectáculo, sobre todo en personas que siempre han hecho manifiesto público de que pase lo que pase nunca se pondrán el "cuellecito".

Hace pocos días ya tuvimos un anticipo, en la inauguración del edificio que alberga el nuevo obispado de Sant Feliu de Llobregat acudió el Nuncio de Su Santidad Mons. Renzo Fratini, pues en una de las diócesis del mundo con menos curas vestidos como curas, aquel día se dió la imagen de que todos los clérigos van siempre vestidos como tales. Allí pudimos ver al Vicario General Mn. Jaume Berdoy, a los vicarios episcopales: Mn. Anton Roca y Mn. Josep Maria Domingo vestidos sacerdotalmente cuando nadie los había visto nunca hasta el momento. Llama especialmente la atención éste último, Mn. Domingo, que es de los que hasta ahora había hecho bandera del hecho de no ponérselo nunca. Las fotos que aparecen sin alzacuellos de estos sacerdotes no están buscadas con mala baba, son las oficiales, pueden encontrarlas en la página web del obispado de Sant Feliu.

Pero es que en Barcelona ya han empezado los festejos, conscientes de que Roma está estos días mirando para Barcelona, se organiza un acto académico en el Seminario Conciliar y allí aparece nada menos que Mn. Jaume Aymar atabiado con clerygman hablando, ¡no se lo pierdan!, de la romanidad de la Iglesia Catalana. Él que ha convertido "Catalunya Cristiana" y "Radio Estel" en un nido que alberga a todas las especies heterodoxas y antiromanas de nuestras diócesis. Por ejemplo esta semana la publicación que dirige Mn. Aymar trata el tema de la vida y de la muerte y tiene como principal artículo para opinar sobre el tema el de la Hna. Teresa Forcades (la que fue amonestada desde Roma por el Cardenal Rodé por defender públicamente posturas abortistas). En el acto del Seminario también participó el Dr. Salvador Pié, curiosamente también con clerygman, cuando en Barcelona no se lo ha puesto ni cuando fue el ponente principal de la última Jornada Sacerdotal de la Provincia eclesiástica de Barcelona.

Espero que Germinans tenga un buen fotógrafo, porque lo del día 7 de noviembre con la venida del Santo Padre puede ser espectacular, ni halloween y carnaval juntos, viendo según que personajes luciendo clerygman romano por primera y única vez en su vida.


La Familia Alpiste y la Sagrada Familia (22/10/2010)
Por "Rara Avis"

Jerónimo Alpiste y su esposa Mª Eugenia García con s sus hijos Gregoria y Andrés

Como miembro integrante del grupo “Custodios de San Pedro”, nacido hace a duras penas un par de meses en Barcelona a tenor de la próxima visita del Papa Benedicto XVI para consagrar la Sagrada Familia, “Rara Avis” quiere compartir con nosotros algunos datos históricos curiosos sobre una familia muy vinculada a la Sagrada Familia y a la vida de Gaudí.

Sólo hay tres personas en el mundo que hayan tenido el privilegio de nacer en el recinto de la Sagrada Familia. Andreu Alpiste Pérez y sus primos Marisol y Jaume Martínez Alpiste son los protagonistas de un hecho tan singular. Pertenecen a la tercera generación de una familia relacionada con el templo

A principios del siglo XX, procedentes de Almería, Jerónimo Alpiste Sánchez, su esposa Mª Eugenia García Campoy y sus hijos, llegaron a Barcelona. Conocieron al sacerdote Gil Parés Vilasau y con el beneplacito de Gaudí aceptaron un trabajo como porteros, vivirían en unas dependencias junto a la casa parroquial, justo bajo el estudio de Antonio Gaudí, rodeados de jardín y un pozo. A lo largo de medio siglo, los descendientes de Jerónimo Alpiste se convirtieron en testigos privilegiados del devenir de la Sagrada Familia.

Andreu Alpiste Pérez (1935), considerado el archivo espiritual de la familia, posee multitud de datos interesantes y desconocidos por el millar de biógrafos que han analizado la vida de Antoni Gaudí. Las directrices de Gaudí eran seguidas a rajatabla por la familia Alpiste y abarcaban todos los órdenes de sus vidas. Andreu Alpiste, almacena facetas domésticas de la hermética vida de Gaudí e innumerables anecdóctas transmitidas por esos hijos de testigos que se criaron junto al genio, mientras él también crecía en el mismo escenario.

Fue uno de los integrantes de la familia Alpiste quien dio la voz de alarma sobre las 22.30hs. del lunes 7 de junio de 1926 de que el arquitecto no había regresado de su paseo.

Otro de los integrantes de la familia posó varias veces de modelo para la imagen de Jesús. Se le puede ver a la derecha de la fachada del Nacimiento aplicándose con maza y formón sentado en el banco de carpintero. Más adelante prestaría su rostro anguloso para que Joan Matamala Flotats diseñara al evangelista San Mateo.

El fatídico día 20 de julio de 1936, Andreu Alpiste García, hijo de los guardas originales y ayudante del escultor Matamala, tuvo que salir huyendo con toda la familia llevándose lo puesto. La vivienda ardió con todas sus pertenencias. Desde un balcón de la casa barcelonesa de sus cuñados en el nº 44 de la Plaza Sagrada Familia, abrazado a su mujer y a su hijo de diez meses, veía las llamas encaramándose desde el interior del muro que cerraba el templo abrasando todo lo que poseían, consumiéndolo en la hoguera que un grupo de incontrolados alimentaba con el saqueo.

Durante los hechos de 1936 fue asaltada la cripta de la Sagrada Familia e incendiados el mobiliario, los altares, las imágenes y el órgano. Pulverizados el pavimento y las vidrieras. Además de los daños en muros y bóvedas por efecto del fuego se perdieron los inimitables armarios de la sacristía, los confesionarios y otros muebles, todos ellos diseñados por Antoní Gaudí. Destruidas las entradas a los claustros y los campanarios. La maqueta del templo, la casa rectoral, oficinas, el contenido del Museo Gaudiniano, escuelas, talleres y la portería, todo se perdió.

Y junto con los bienes artísticos, pérdidas que no reseñará libro alguno: los enseres de la familia Alpiste y recuerdos de las vidas de unos seres que pasaron su existencia cuidando de la cripta, abriendo y cerrando la verja de entrada del templo, guardando la integridad de la obra construida y sus materiales. Acompañaron la existencia de Antoní Gaudí, cocinaron para él, atendieron la limpieza de su estancia, le confeccionaron alguna prenda de vestir y siempre sintieron una enorme admiración

Andreu Alpiste Pérez, pasó del recinto de la Sagrada Familia a vivir a unas manzanas de distancia y, aunque ya pasa de los 70 años, si acude a la cripta, la evocación de la figura de su abuela Mª Eugenia junto a la ventana hoy tapiada de lo que fue su primera vivienda permanece fresca en su memoria.

Hemos podido confirmar que el Arzobispado de Barcelona no ha tenido en consideración a la familia Alpiste, a fin de ofrecerles una simbólica participación en la visita del Papa Benedicto XVI a Barcelona. Considero, y conmigo muchísimas personas más, que el Sr. Andreu Alpiste Pérez hubiera sido un magnífico representante de la familia cristiana de la que, en el marco de la Sagrada Familia, con toda seguridad vendrá a hablarnos Benedicto XVI.


El Papa con el Niño Dios (14/10/2010)
Por Cesáreo Marítimo

Ya lo veis: en el mismo plano que la maravilla arquitectónica de la Sagrada Familia, en ese mismo plano ha puesto el Papa la Obra Benéfico Social del Niño Dios. No os vayáis a pensar que es una de las grandes instituciones asistenciales de Barcelona, orgullo de la Ciudad Condal. Nada de eso. Es un humilde centro pensado especialmente para niños con deficiencias, que abarca una escuela especial en la que a día de hoy son atendidos 124 niños, una residencia con 11 ancianos y un centro de día que atiende a 9 alumnos. Es de lo más modesto. Creado y sostenido por las humildes hermanas franciscanas de los Sagrados Corazones, es una de tantas manifestaciones de la fe, de la esperanza y de la caridad cristianas.

Fíjaos que no va al Hospital de San Pablo, otra joya del modernismo catalán, patronato también de la Iglesia, tan bello en su género como lo es la Sagrada Familia en el suyo. Y gran institución sanitaria. Ni va a los grandes hospitales y clínicas regentados por religiosos y religiosas, que están en la mente de todos. No va a estos sitios, porque ha desaparecido de ellos la impronta cristiana, como ha desaparecido de la mayoría de los colegios religiosos de la Barcelona que ha venido a visitar el Papa. Esta visita tan singular es un indicio muy claro de que Su Santidad sabe muy bien a qué Barcelona ha venido.

El Papa huye de esos palacios de la sanidad regentados por la Iglesia, para recalar en esta humilde casa de Cristo, en esta casa del NIÑO DIOS. Tres años hace que fue beatificada la madre Carmen, la fundadora de estas admirables monjitas para las que el amor a Dios y el amor al prójimo es el aire que respiran. Es el clima en el que trabajan ellas y sus colaboradores seglares, el mismo que respiran todos los acogidos a su obra social. Si quieren conocer la calidad cristiana de su trabajo, asistan algún día a sus rezos: ahí se les revelará el milagro de amor en que viven estas monjitas. A eso viene el Papa: entre otras cosas, a rezar con las hermanas, a llevarse consigo esa semilla de amor. Será, sin la menor duda, el mejor recuerdo que se llevará de Barcelona.

¿Y por qué al Niño Dios? Bien sencillo: el mensaje del Santo Padre no se detendrá en la familia, sino que alcanzará también a la VIDA. Será en este centro en que resplandece la evidencia de que todos los niños son compatibles con la vida, en esta escuela donde es tan evidente que “cuanto hicisteis con uno de estos pequeños, conmigo lo hicisteis”; será en esta casa del Niño Dios, donde Benedicto XVI nos recordará que el mensaje de Cristo y de la Santa Madre Iglesia es que toda vida le importa a Dios, y es sagrada desde su concepción hasta su extinción natural. Es en este marco donde nos recordará que no es motivo para quitarle a uno la vida, el hecho de que tenga pocos días de recorrido, sea en su inicio o en su finalización; ni es razón que tenga poca salud; ni que esa vida tenga poca calidad o poca dignidad según los parámetros oficiales.

El Papa desea hablarnos de la VIDA aquí en Barcelona, señera metrópoli del aborto y de la eutanasia. ¿Nos recordará quizá que este tándem se ensayó hace 60 años en Alemania, el país más avanzado de Europa? ¿Nos hará memoria del exterminio selectivo que con tanta obsesión se propuso entonces como remedio de los males de la humanidad? Liquidaron a los que tras degradarlos de forma inhumana, consideraron indignos de vivir. Fue por la dignidad de la vida, dijeron. Y hoy también los promotores del aborto y la eutanasia dicen defender la vida digna de aquellos a los que matan.

¿Nos hará reflexionar quizás el Santo Padre en la infinita maldad que se necesita para inducir a la madre a matar a su hijo? Esa extrema degradación que ya se ensayó en la que llamaron hace 70 años la “solución final”. Y en esa degradación justificaron toda su limpieza étnica. Esa forma de “limpieza” que hoy llaman “salud reproductiva” y se enseña en las escuelas a las niñas, y en las universidades a los profesionales de la sanidad. Educan a las madres y a los médicos para matar.

¿Nos recordará el Papa que según los que matan en defensa de la vida digna, la mayoría de los acogidos a la institución del Niño Dios no dan la talla? ¿Nos advertirá de lo sumamente peligrosas que son esas doctrinas que consideran al enfermo reo de muerte, y tanto más digno de esa condena cuanto más enfermo esté? Reo de muerte si aún no ha nacido, reo de muerte si es mucho lo que ha vivido, reo de muerte si su enfermedad es grave. ¿Nos pondrá ante la flagrante contradicción de que sean precisamente los del no a la guerra y no a la pena de muerte, los que dicen sí al aborto, sí a la eutanasia, sí a la liquidación de los enfermos y de los discapacitados más graves?

Quizá oigamos precisamente en esta Barcelona, tan proclive incluso desde la Iglesia a la nueva religión interreligiosa, geocéntrica y ecológica que aspira a presidir la New Age y a ser la religión universal del tercer milenio; la religión que con tanta alegría promueven las hermanas Caram y Forcades; quizá le oigamos repetir a Benedicto XVI, para darle confianza al clero sobre la bondad del mensaje cristiano, las sabias palabras de León XIII en su encíclica Rerum Novarum: Conmemoramos cosas y hechos que no admiten duda alguna: es decir que la comunidad civil de los hombres fue renovada de raíz por las instituciones cristianas: por el poder renovador de éstas, el género humano fue promovido a los más altos niveles, más aún: fue recuperado de la perdición para la vida, y fue engrandecido con tanta perfección, que ni la hubo antes, ni la habrá mayor en todas las eras que están por venir.

Esperamos, deseamos que Su Santidad denuncie la connivencia de nuestro clero con esas doctrinas que empiezan cantando las laudes de la madre tierra, y acaban exigiendo para ella el aborto y la eutanasia. Los que estamos en la defensa de la vida, porque creemos que Dios es la fuente de la dignidad de cada uno de nosotros y de la humanidad en su conjunto, estamos ansiosos por escuchar de labios del Papa palabras de aliento para no desfallecer en esta batalla que tan desigual se presenta en nuestra ciudad de Barcelona, tan ferozmente inclinada a la muerte.

Nos produce una intensa alegría verle acercarse a la Obra Benéfico-Social Niño Dios, una de las manifestaciones más gozosas de lo que son capaces de hacer los católicos laicos en íntima colaboración con una orden religiosa santa y vigorosa, la de las Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones. Dedicados todos ellos en cuerpo y alma a practicar el Evangelio atendiendo a la educación y tratamientos médicos de niños y adultos con disminuciones físicas y psíquicas. Nos llena de gozo ver que esto ocurre cuando congregaciones religiosas de raigambre, además de gran número de sacerdotes en ejercicio, están alejándose de la Iglesia de Cristo, de su culto, de los fieles y en última instancia, alejándose de Dios. Los católicos de base, los seglares, esperamos como el maná las palabras del Papa animándonos a no dejar que los estandartes de la Iglesia sean arrastrados por el barro, animándonos a proseguir en nuestra defensa de la familia y de la vida.


El Santo Padre ¿Sólo viene a bendecir la Sagrada Familia? (7/10/2010)
Por Cesáreo Marítimo

¿De verdad cree alguien que el Papa, el que hoy es cabeza de la Iglesia Católica, es decir Benedicto XVI, viene a bendecir la Sagrada Familia? ¿De verdad lo cree alguien? Me refiero, claro está, al mundialmente conocido y admirado templo de la Sagrada Familia, obra del genial Gaudí. ¿De verdad creen que viene a eso? ¿Y precisamente a Barcelona? El Papa, justamente ese Papa, ¿alguien cree que tiene como principal objetivo de su venida a Barcelona bendecir ese monumento de cuya dedicación al culto y a la gloria de Dios para santificación de las almas, pocos saben nada hasta el día de hoy? ¿Un templo que si de algo es símbolo lo es mucho más de la babilónica Barcelona que de la Iglesia Católica?

No nos engañemos. El Papa al ir a la anglicana Inglaterra, a la pérfida Albión como la llamaban los romanos, sabía que se metía en la boca del lobo. Pero tenía una gran misión que cumplir justo allí, en Inglaterra, y ahí fue a cumplirla, in situ. Sabía, ¡no iba a ser el único que no lo supiese!, que Sicilia es la madriguera de la mafia; y puesto que tenía que posicionar inequívocamente a la Iglesia sobre esta cuestión, fue al lugar en el que su voz iba a resonar con más fuerza. Y Benedicto XVI sabe, lo sabe perfectamente, que Barcelona es una de las capitales del anticatolicismo; sabe de la desafección de gran parte del clero hacia su persona; y sabe que esa desafección puede ser un factor de peso en el deslucimiento de su presencia en Barcelona. No ha oído con qué desapego hablan de esta visita tantos clérigos catalanes que se han erigido en únicos intérpretes fiables del Concilio Vaticano II, y qué profuso desinterés muestran por la visita de Su Santidad. No los ha oído. Ni ha escuchado la tibieza con que algunos de esos sacerdotes anuncian su visita, ni ha percibido el silencio resabiado de otros.

Al Papa no se le escapa nada de esto, y sin embargo VIENE A BARCELONA, a la fría por no decir religiosamente gélida Barcelona, a cumplir una misión. ¿Y qué misión es ésa? ¡No será la de consagrar la Sagrada Familia! Por favor, no me sean ingenuos. El Papa Ratzinger, como gustan llamarlo sus enemigos; el bendito y providencial Benedicto XVI, como nos gusta llamarlo y considerarlo a los que por sentirnos católicos sin más adjetivos, distingos ni reticencias, a los que hemos aceptado a todos los Papas con los que nos ha tocado vivir, sin erigirnos en sus jueces; el Papa Benedicto XVI, digo, justo este Papa no tiene como misión de su viaje a Barcelona la Dedicación de la Sagrada Familia. Eso, métanselo en la cabeza.

El Papa Benedicto XVI, que según el parecer de personas muy inteligentes no sólo entre los creyentes sino también entre los descreídos, es la persona más inteligente que pisa hoy la tierra, mal que les pese a sus cordiales enemigos; justo este Papa no va a caer en semejante ingenuidad. Antes al contrario, como corresponde a su más que probada sagacidad, aprovechará el enorme tirón de la Sagrada Familia para desde ese inigualable escenario cumplir su gran misión y lanzar su mensaje a la Iglesia y al mundo, a creyentes e incrédulos.

A este Papa, a Benedicto XVI, justo a este Papa al que la misma Iglesia ha llevado tan a rastras, no es nada fácil engañarle. Sabe perfectamente que el desiderátum de la Iglesia catalana, con sus pastores a la cabeza, es conseguir una Iglesia nacional, una Iglesia establecida o como dice Newman del anglicanismo, una Religión Nacional. Si no ha llegado a su conocimiento la plasmación de estos anhelos en la vuelta de calcetín que le han dado a la sentencia de Torras i Bages, será puro milagro. Donde el obispo vicense dijo “Catalunya será cristiana o no será”, la clerecía progrenacionalista de Cataluña, que son la mayoría del clero, y que tan gran desinterés y hasta despecho muestran por la visita del Papa, ha corregido: “La Iglesia será catalana o no será”.

Benedicto XVI acaba de venir de una Iglesia Nacional. Y como tenía previsto, porque sabe interpretar los signos de los tiempos, Inglaterra está hastiada ya de una Iglesia tan nacional, tan institucional y tan incardinada en el stablishmen . Y contra todo pronóstico, los ingleses que tenían puestas en él sus esperanzas, eran muchísimos más de los que calcularon o simplemente dictaron los dueños de la opinión. Nosotros, pobres de nosotros, no somos capaces de atisbar si Cataluña está realmente dominada por la religión nacional pretendida por tantos curas y alentada desde la más alta jerarquía, o si ha apurado ya las heces del nacionalismo y se volcará con el Papa que ondea la bandera del catolicismo.

Eso no lo sabemos. Lo que sí sabemos en cambio a ciencia cierta es qué parroquias se están movilizando con entusiasmo para acoger al Papa con veneración y cariño, y dónde no se mueve ni una voz para suscitar el entusiasmo de los fieles. Y sabemos también que el Santo Padre ha elegido el incomparable escenario de la Sagrada Familia, hacia el que todo el mundo tendrá dirigida su mirada, para lanzar su mensaje urbi et orbi . A la ciudad, también a la ciudad de Barcelona, que falta le hace, y a todo el mundo.

¿Y qué mensaje más urgente y necesario que el de la defensa de la FAMILIA? ¿Sólo la defensa o quizá incluso la CONSAGRACIÓN DE LA FAMILIA, de esta institución cristiana tan amenazada, a la Sagrada Familia formada por Jesús, José y María en este templo a ellos dedicado? ¿O quizá emprenderá incluso la CONSTRUCCIÓN DEL TEMPLO DE LA FAMILIA CRISTIANA en forma de gran movimiento que aglutine y cohesione bajo la guía del supremo Pastor de la Iglesia todos los trabajos que hace ésta en todos sus ámbitos de actividad pastoral en favor de la familia? ¿Aprovechará la grave situación de emergencia en que están hoy la Familia y la Vida, con especial significación en la pagana Barcelona, para impulsar en torno a estos dos grandes objetivos la res cathólica in civitate que decía León XIII?

No tenemos la respuesta a estas preguntas. De lo único que tenemos la más absoluta certeza moral, es de que el gran protagonista de la venida del Papa a Barcelona, no será el templo de piedra de la Sagrada Familia, por mucho que lo pretendan los impulsores de esta visita, sino el TEMPLO VIVO DE LA FAMILIA, que para la Iglesia es sagrado.


Felicitación a los 50 años de la ordenación sacerdotal de Mn. José Antonio Arenas y Sampera (4/10/2010)
Por J. A. A. Movedizas
 

Me acercaré al altar de Dios, la alegría de mi juventud” Con estas palabras el homenajeado se dirigía a todo el presbiterio diocesano con motivo de la Misa Crismal. Estos días se cumple la efeméride. Simpático como su antecesor del año pasado, Mn. Matabosch, hablan de juventud aquellos que pasan los 75, en este caso 78, y continúan acumulando los cargos.

Me gustaría hacerte llegar mi más sincera felicitación, y lo hago precisamente desde este medio que tanto interés te suscita. Un medio que tanto persigues y te obsesiona.

De familia buena de Mataró, ciudad de mártires de los cuales jamás hablaste hasta hace un año, tuviste la suerte de crecer en ese entorno. Formación gloriosa en los seminarios de Don Gregorio, algún paseo -que no títulos- por Roma en el Teresianum, como muchos de los cargos diocesanos actuales, rector señorial de San Gregorio y formador-rector-director espiritual del Seminario de Barcelona, y miembro de múltiples fundaciones como el Nen Déu, que el Papa visitará y que tanto has hecho por el nuevo edificio o del Hospital de San Pablo del cual mejor no hablar, por ahora. Y como no, sempiterno delegado de Vida Consagrada detrás del destello de Mn. Muñoz y sucedido parcialmente por Mn. Prieto “qui ho diria!” (¡quien lo diría!).  

"Home sóc i és humana ma mesura per tot quant puga creure i esperar:
si ma fe i ma esperança aquí s'atura, me'n fareu una culpa més enllà?"

(Hombre soy y es humana mi medida, para todo cuanto pueda creer y esperar: si mi fe y mi esperanza aqui se detiene, ¿me daréis una culpa más allá?)

Con estas palabras al menos reconoces cierta culpa, nadie puede decir que seas tal... o cual..., bueno o malo, eso solo le tocará decírtelo el día que le rindas cuentas a Él, nosotros no somos nadie, pero si que se puede recordar lo que has hecho o has dejado de hacer. Una frase tuya que te define es “Fuerte con los débiles, y débil con los fuertes”. Siempre al lado de los que mandan, sea Carles, Sáiz o Sistach... Si hace falta te adaptas a lo que convenga, aún retengo en mi retina, con lo republicano que eres, pasear tus richellieu en la boda real... Y para conseguir tus objetivos si hace falta recurres a lo que sea ¿quién no recuerda tus conspiraciones con tu compañero de batallas, Soler Perdigó?

Siendo justo, hay que reconocer lo mucho que has luchado por el Seminario Menor, algunos entre ellos Mn. Turull desde la web de antiguos alumnos, te criticaron por el cierre de la Conreria, ciertamente aquello tenía que cambiar, no sé si fue la mejor manera. Lo que sí destacaría de tu época de rector del Seminario Menor es que de los que acabaron ordenándose al final han sido más “ferms” (perseverantes) aquellos que perseguías por el Rosario y la Adoración Eucarística que no precisamente tus pupilos y protegidos.

8De tu época del Seminario Mayor has tenido que ver como tu dirección espiritual ha quedado como poco más que testimonial, cafés tertulia, pocos discípulos y ya bien dirigidos, pero desde fuera, lo que tú siempre intentaste evitar a toda costa. Magna videbis!

De la vida consagrada el recuerdo no será tan memorable... Como consecuencia de tus “tics” de poseedor de la aplicación conciliar y tu catalanismo-separatista has llevado a las religiosas a verse en sus horas más bajas, no tienes toda la culpa, pero lejos de ayudar solo ha empeorado la situación, basta con ver como están las Jerónimas, Benedictinas, Clarisas, Santa Cruz, Carmelitas...tan arraigadas en nuestro Arzobispado y en situación tan raquítica, el “nostre taranná” (nuestro estilo "catalán") ha hecho no suscitar ni más vocaciones ni nuevas ideas, aplicando un estilo bien alejado del sentido de la Iglesia de hoy, además has potenciado el bloqueo y machaque de vocaciones extranjeras, la colocación de superioras de la “corda”... (de tu linea ideológica). Eso sí, presidir celebraciones solemnes y “ficar cullerada” (practicar el intervencionismo) siempre te ha gustado.

El día de la misa crismal, sabiendo que nunca mas tendrás esa oportunidad, nos intentaste enseñar la correcta aplicación del Concilio Vaticano II, una supuesta aplicación que ya nadie defiende; ni franceses, ni belgas, ni alemanes por los que tanto suspiras, no están ya en tu línea.

En otro ámbito de cosas durante estos últimos años hemos tenido que sufrir tu presencia como ceremoniero en muchas desafortunadas celebraciones en la catedral y otros actos de gran calado diocesano, recordemos sino la beatificación del Dr Samsó o el entierro del llorado obispo Carrera, aunque creo que los ceremonieros papales te eclipsarán en noviembre como ya te pasó con el secretario del cardenal Bertone, para suerte de todos; quizá hasta te hablen en castellano muy a pesar de la opinión de tu hermano.

Después de este pequeño esbozo de tu figura, solo me queda decirte a la vez que aplicarme, que te acojas a Cristo y aproveches para dar gracias y entregarte totalmente a Él y ofrezcas tu fidelidad y servicio, aunque sea con menos competencias, siempre humilde... Recuerda la frase del libro de la Sabiduría:

"Un juicio implacable espera a los que están en lo alto " (Sb 6, 5)


A Sistach, en Mataró, ya lo llaman el Ferrero Rocher (1/10/2010)
Por John Cheap
 

Capilla salesiana en 1905

Antes de entrar en materia vamos a exponer primero un caso que no atañe directamente a Sistach, para entrar posteriormente al meollo de la cuestión.

El colegio salesiano Sant Antoni de Pàdua de Mataró va a cargarse su espaciosa capilla colegial para convertirla en salón multiusos. Para ello ha desecho de todos los bancos con reclinatorio, confesionario incluido, y se los ha encajado a la Basílica de Santa Maria.

Es muy curioso observar como también en este caso se cumple la alta correlación directa que existe entre las ganas de cargarse la

La misma capilla en 1963

capilla colegial y la disminución de la comunidad religiosa encargada de la escuela en cuestión. Cuando la capilla ya no es el centro espiritual y físico de un colegio católico, todo es posible.

En este caso, gracias a ser hospital militar, la Guerra no destruyó ni la magnífica capilla neogótica de este colegio de 1905 ni el retablo del mismo estilo obra de los talleres salesianos de Sarriá. Fueron los mismos salesianos, que en 1963, aprovechando el fin del Concilio, los que se cargaron media capilla, en este caso la mitad del vuelo, y facturaron el retablo a Mallorca. Eran tiempo de liberación, del régimen paramilitar del antiguo internado, se pasó al otro extremo, la manga ancha. El punto medio se ve que no hay manera. A partir de aquí la comunidad ha ido quedando reducida hasta los cinco canosos miembros actuales, nacidos todos en época pre-conciliar, incluido el actual superior más peligroso en Teología que la picada de una avispa. En esta foto de 2005 aún eran siete.

Salesianos Mataró 1950

Salesianos Mataró 2005

Hoy llega el segundo recorte. Esta vez, funcional y preparatorio de la próxima extinción de la comunidad en Mataró. Si una capilla debe ser sala de actos multifuncional, ¿para que tener religiosos en el colegio? Se pueden ocupar de todo los mismos seglares, ¿no? Un magnífico caso de autoliquidación. ¿Qué piensa hacer Turín?

Si muere el alma original, solo quedará la nómina de fin de mes (que para eso la paga, con exceso de peaje normativo, la Generalitat). Y si no, al tiempo.

La verdadera preocupación de Sistach por la Iglesia en Mataró le aboca a la liquidación progresiva.

Muchos feligreses de Mataró se preguntan por qué el cardenal viene tantas veces a la Basílica de Santa Maria (Fiestas de las Santas, del Beato Samsó…) y no arregla la escandalosa situación de decrepitud progresiva en que se encuentra la parroquia, centro de la vida espiritual de la capital del Maresme por mas de mil años. Porque tolera la continuidad de un párroco de 78 años que ha acabado de vaciar, por no decir rematar, una parroquia muy maltratada por la Curia de Barcelona desde la llegada del cardenal Jubany a Barcelona.

Algunos han detectado con preocupación que lo que preocupa realmente a Sistach es aprovechar las grandes fiestas locales para hacerse la foto, para ser él el protagonista de unos oficios religiosos que deslumbran por su concurrencia pero que no son representativos de la realidad diaria de la exigua vida parroquial. “A éste solo le interesa la foto”, se le escapado a más de uno, observando este talante arrogante que gasta el purpurado. Otros, más agudos, bromean diciendo que Sistach es como el Ferrero Rocher, que “siempre está en las grandes recepciones”.

Mucha visita a la ciudad por la Misa de las Santes, mucho aparente interés por el Dr. Samsó asistiendo a la celebración del pasado 1 de septiembre (festividad del nuevo Beato), mucha visita relámpago y un tanto cómica (una blitz visit ) al final de la última procesión general de Viernes Santo (dio inicio a una procesión fuera de Mataró y la dejó a medias para desplazarse a la de la capital del Maresme para estar al final de la misma, cuando el gentío llega a la Plaza Santa Anna), una especie de bilocación que desespera al pobre chófer Mn. Alfred Sabater. Allá donde haya gentío, allí estará Sistach.

Otra cosa es el día a día de unas parroquias que se apagan por momentos. En Santa María el párroco Barat por fin ha reconocido que ya no tiene fuerzas para tirar de la parroquia y que todo le desborda. Rogándole a Sistach que lo jubile, la respuesta fue contundente y sin remilgos: “Tú aguanta, que también aguanto yo”.

La neo-desarmotización de la Iglesia en Mataró

Capilla Llar Cabanelles

 Todo este desgobierno y arrogancia del purpurado, que no delega en nadie y que ha metido al obispo auxiliar Taltavull en el congelador, pasa factura. Vamos a poner dos ejemplos.

La Llar Cabanelles es un antiguo asilo de ancianos pobres creado por un “indiano” (un lugareño que hizo las “américas” en las colonias de ultramar) en 1874 que ocupaba un complejo compuesto por un gran edificio con capilla y unos extensos solares (12.000m2) en pleno centro de la ciudad. Todo puesto bajo la última decisión del párroco de Santa Maria como albacea testamentario de los deseos del benefactor Cabanellas: Poner su herencia al servicio de los pobres de la Ciudad. Y como dice su testamento jamás deje de cumplirse la voluntad de éste (el Sr. Cabanellas), y sin que en ningún caso puedan pasar a ser ni reputarse nunca bienes del Estado, Provincia, Municipio, comunidad, cuerpo, corporación o colectividad de clase alguna, sino particulares del albaceazgo.. ”.

En 1981 marchan las Hermanitas de los Pobres, quienes habían llevado el asilo desde la fundación de 1874. En 2000 cierra el asilo, gestionado entonces por el Ayuntamiento, traslado a un centro de propiedad municipal.

Barat, bastante fallido para rodearse de gente con criterio, se dejó aconsejar por individuos como Pere Vilaseca, mente pensante de la pedagogía de la Escuela Pía catalana, y quien en las últimas elecciones municipales pidió el voto públicamente para el alcalde del PSC, Joan Antoni Baron, miembro del lobby socialista de la parroquia de Sant Josep.

Solución Barat (siempre sensible con lo autóctono): sacarse de encima el muerto y firmar un convenio con el Consorcio Sanitario del Maresme (del que forma parte el Ayuntamiento) quien piensa dedicar el inmueble, en pleno centro de la ciudad, a Hospital Psiquiátrico. De momento todo parado por la crisis.

Este nefasto párroco desvincula el legado Cabanellas de la Iglesia, ignorando las voces de Caritas Interparroquial de concretar, hoy, el deseo del testador (destinar sus bienes a los pobres) en la propia Caritas con la cesión del uso del inmueble a esta entidad de Iglesia. Otra oportunidad perdida, otra institución perdida.

Barat, psicológicamente vencido por un futuro de la Iglesia que ve desplomarse –su modelo de Iglesia nacional, su formulación siempre ha sido nacional, nunca local-, y siempre seducido por las mas ineptos, le importó un pepino una solución endógena. En el fondo, encerrado en su casa rectoral y con un universo mental tan desordenado como su despacho, se malfió de una Caritas Interparroquial que, si bien no pasaba ni pasa por su mejor momento, con el consejo de gente preparada de corazón y mente, podría haber encontrado soluciones imaginativas pero respetuosas con lo que en último término movió a Cabanellas a hacer, del párroco de Santa Maria, su albacea.

Para rematar la faena, ni pensó en la capilla, una iglesia neogótica donde hasta el año 2000 se celebraba Misa cada domingo. Preguntado por el incierto futuro de la misma en la TV local, respondió: “Ya tenemos muchas iglesias en Mataró”. Que se preparen los de Mataró porque van a tener otra sala multifuncional.

Este proceso de neo-desamortización avalado por el lobby PSC de Mataró de cesión de patrimonio eclesial para usos sociales no eclesiales (con el consecuente ahorro por parte del Ayuntamiento que tendría que proveer, de no ser así, el inmueble y no solo el gasto corriente) está también tras la decisión de ceder los locales parroquiales de la parroquia de la Mare de Déu de Montserrat para el Centro de Menores previo contrato de alquiler extra-blando de…¡ 35 años!. Toda una hipoteca para el párroco que venga detrás de este fenómeno de la capacidad de trabajo llamado Socias, párroco de una parroquia donde no se celebra Misa los días laborables. De todo ello informábamos en esta misma sección “De ómnibus rebus” el pasado 9 de septiembre.

Tal decisión ha provocado una gran indignación en este barrio, que ya de por sí padece no pocos problemas, y más al ver como el presidente de la Asociación de Vecinos del barrio del Pla d'en Boet y el propio párroco –que no reside en el barrio- no se ponían al frente de la reivindicación de los vecinos contra tal centro. Acusado de paniaguado del Ayuntamiento y de tener el silencio comprado, los vecinos llegaron a increpar a dicho presidente y han creado una nueva asociación de vecinos, ahora llamada del “Barri de Torre Llauder”. Del párroco, no nos atrevemos a trascribir lo que se ha dicho de él. Lo mas fino ha sido la pregunta, ¿como puede un individuo que no vive en el barrio y que no se le ve casi el pelo en la parroquia puede tomar una decisión como esta que afecta tanto a los que sí viven en él?

Por último no podemos olvidar el lacerante caso de El Foment , actualmente presidido por el militante histórico del PSC local, Ramon Salicrú, presidente de Cristianisme Segle XXI de Mataró y miembro del lobby progre de Sant Josep y de su Consejo Pastoral (la parroquia donde es párroco el vicario episcopal Segis).

El Foment , un edificio entero en el centro histórico de Mataró, fue cedido por Jaume Carrau en 1910 a las Congregaciones Marianas de Santa Maria con la condición de albergar la Acción católica de la parroquia. Y así fue hasta el postconcilio. Si los herederos Carrau supieran de la secularización de la entidad El Foment –cursos de yoga, de masajes con piedras en los pies y otros no menos extravagantes- tendrían derecho a reclamar la propiedad del céntrico y espacioso local que para incluir, incluye hasta un cine, donde en no pocas ocasiones se han pasado películas colindantes con la pornografía. Y mientras el párroco de Santa Maria aislado en su mundo interior, como si Mataró fuera el rústico pueblo pirenaico de Sant Jaume de Frontanyà (32 habitantes). Ahora, eso sí, a nuestro Lluís, que ha acabado abonándose a la magnificencia de las Misa de las Santas del 27 de julio de cada año, para resolver estos temas, les aseguro que los de Mataró no le verán el pelo.


El cardenal Newman y la Fe Católica (I) (24/09/2010)
Por Virtelius Temerarius

GERMINANS con el deseo de rendir homenaje al Cardenal Newman con ocasión de su beatificación, inicia hoy la publicación de un corpus de reflexiones sobre la Fe, un tema tan magistralmente tratado por el nuevo Beato de la Iglesia.

MARCO HISTÓRICO-SOCIAL

La vida de Newman transcurre entre 1801 y 1890. Prácticamente todo el siglo XIX. El único siglo que cuenta con adjetivo calificativo: “decimonónico”. Será inevitable en algún momento recurrir a él. En 1845, justo en el ecuador de su vida, siendo presbítero de la Iglesia Anglicana, John Henry Newman se convierte al catolicismo. Su vida transcurrió pues durante la era victoriana (en 1837 es coronada la reina Victoria, que morirá en 1901). Un reinado que cuenta también con adjetivo calificativo. Si juntamos decimonónico y victoriano, y recordamos que este último adjetivo a menudo estuvo asociado al sustantivo “moral”, asentamos dos de los caracteres que mejor definen esa época.

Una nota especialmente característica de esta época es el orgullo inglés en pleno apogeo del imperio.

Pero sigamos observando el escenario en que le tocó actuar al cardenal, hoy ya Beato, Newman. Inglaterra ha contribuido tanto como Francia a la euforia y al orgullo de la Ilustración; es decir a la exaltación desbordada de la razón y a la relegación vergonzante de la fe. Recordemos que Darwin (1809-1882) máximo exponente del racionalismo en Inglaterra, es coetáneo de Newman.

Y recordemos que a pesar de haber arrinconado la fe, que es el único fundamento sólido de la moral, a pesar de ello Inglaterra mantiene una moral impecable; la llamada moral victoriana. ¿Basada en convicciones? No, sino en la hipocresía, elevada a marchamo del orgullo británico, exhibido con toda incoherencia y desvergüenza. Como muestra, la ignominia de la guerra del opio, que tan decente les pareció a los puritanos británicos. El comercio de drogas, el más indecoroso después del de la trata de negros y la trata de blancas, convertido en el mayor negocio del honorable imperio británico. Ésa era la catadura moral de la época victoriana.

Y como no podía ser de otro modo, la “santa Iglesia local”, tan prestigiosa e imbatible como el mismo Imperio, exhibía con orgullo a su cabeza religiosa, la reina Victoria, y defendía con uñas y dientes, y por supuesto con inmenso orgullo, su monopolio de la fe cristiana, del culto religioso y de la moral en Inglaterra.

Es en este escenario en el que ha de desenvolverse John Henry Newman, miembro de la Iglesia Anglicana por añadidura, para que fuesen aún mayores los tropiezos que encontró en su camino de defensa certera tanto de la razón como de la fe, tan maltratadas ambas en esa sombría época de deslumbrantes resplandores de relumbrón.

Fue la honestidad intelectual (virtud que sólo cultivan las inteligencias más preclaras y libres) y su fe inteligentísima y humildísima, lo que llevó a Newman a replantearse la vigencia y el vigor de los valores en que se estaban criando él y sus correligionarios.


“El funeral en latín y el cura a favor" (10/09/2010)
Por Cesáreo Marítimo

Esta frase es de Federico Jiménez Losantos, agnóstico donde los haya, la bestia negra de nuestro nunca suficientemente bienamado Cardenal Martínez. Hasta en esto tenían que chocar, hasta en la valoración de la liturgia. El agnóstico antinacionalista conservador, reclama la misa en latín y la liturgia tradicional. El devoto y eminentísimo cardenal nacionalprogresista está por la liturgia light-kumbayá populista. ¡Qué contraste!, ¿no?

He querido iniciar mi reflexión con este exordio, porque circula por ahí la especie de que la restauración de la Misa en latín es cosa de curas nostálgicos. Pues no, amigos, no. Craso error. El movimiento de restauración de la misa en latín (los mejor informados prefieren hablar de Motu Proprio, rito tridentino, misal del 62) es cosa de laicos. Los sacerdotes que celebran en latín (los hay en todo el mundo) poco podrían hacer si no contaran con la fuerza de arrastre de los laicos.

Es que fíjense los señores sacerdotes acerbamente críticos con la misa en latín (¡cuán verde está el latín para ellos!), fíjense en un par de cosas: primera, que el Motu Proprio parte justamente de esta raíz: si hay un grupo de fieles que quieren oír misa en latín, el sacerdote (si es capaz de hacerlo) tendrá que atender esta petición. Hay, en efecto, y por aquí empieza la cosa, quien prefiere la misa nupcial en latín y, si le dan opción, querrá celebrar los ritos fúnebres de sus deudos en latín. Por supuesto que la celebración de la misa en latín no podrá hacerse en los horarios ordinarios de misa, por no imponerle a nadie la misa en latín.

Y la segunda cosa en que han de fijarse es que la locomotora de la restauración litúrgica está formada por grupos muy potentes de fieles en los que, ¡maravíllense!, cada vez se integran más jóvenes. Son estos laicos los que arrastran a los sacerdotes hacia la liturgia tradicional y solemne de la Iglesia , no al revés.

Reverendos sacerdotes, déjenme decirlo en latín, que se entiende mucho mejor: lápidem quem reprobaverunt aedificantes, hic factus est in caput ánguli . Está verde, ¿eh que sí? Como la misa en latín. “La piedra que desecharon los constructores, ha venido a ser la piedra angular del edificio”.

La liturgia que desecharon ustedes y que empobrecieron hasta dejarla en harapos, se ha convertido en la piedra angular del edificio. ¿De qué edificio? Pues ya ven, del edificio de la Iglesia. Óiganme, que va en serio, que no pueden arruinar un patrimonio tan rico como el de la liturgia, labrado durante tantos siglos, para darnos a cambio el espejuelo de su cosa esa minimalista. Eso sí, muy creativa, que les da una opcionalidad tan amplia y al final tan ampliable, que les permite lucirse hablándose y explicándose de principio a fin. Que sí, que han cambiado ustedes la liturgia labrada a lo largo de muchos siglos para la alabanza y glorificación de Dios y edificación del hombre, por una antiliturgia diseñada casi exclusivamente para la contemplación y la complacencia del hombre.

Recuerden por si acaso, en primer lugar que nunca fue abolido el rito tridentino. Nunca. Y en segundo lugar, que la liturgia actualmente generalizada (me refiero a la liturgia de verdad, no a sus formas degeneradas de antiliturgia) fue entrando paso a paso (algunos de los pasos, muy forzados) por la puerta de la excepcionalidad. Lo que ocurrió es que eran tales las ganas de ser excepcionales que tenían inquietos a amplísimos sectores de la iglesia, que la excepción degeneró en norma por la vía de hecho. Entiendan que justo por eso está siendo canónicamente tan fácil restaurar el rito tridentino, la misa en latín para los legos.

Y fíjense, ha sido precisamente esa obsesión por la excepcionalidad y la particularidad ad infinitum , lo que ha propiciado todas las líneas de degeneración de la liturgia hasta convertirlas (esas líneas concretas) en antiliturgia. Porque, claro, seguro que les viene a la memoria una larga galería de imágenes de curas antilitúrgicos a los que les vienen grandes los ornamentos, los rituales, los ceremoniales. Son gente sencilla, que no tienen otra aspiración que servir al pueblo siendo uno más del pueblo. Lo suyo, obviamente, es el pueblo, quedando Dios como referente; de ningún modo como destinatario principal del culto.

Es totalmente obvio que estos curas se monten la misa como una reunión de amigos que sienten la necesidad de compartir su fe, evitando toda ostentación ornamental y ritual. En esas celebraciones el cura es más que nada el que preside la asamblea y ejerce de guía o speaker para que todos en todo momento sepan de qué va lo que queda de misa en esa celebración. En fin, algo a lo que le va como anillo al dedo la denominación de “rito progre” que tan sagazmente le asignaba en estas mismas páginas nuestro Oriolt.

¡Pues qué quieren que les diga! Entre el rito progre y el rito tridentino, me quedo con este último que, por cierto, los fieles podíamos seguir de maravilla con los excelentes misales bilingües que tanto se popularizaron.

Insisto, somos los fieles los que demandamos misas en latín y nos buscamos el cura que ame también esta misa y sea capaz de celebrarla con dignidad. Sabemos que no es éste su mundo, pero les convendría a los señores sacerdotes asomarse de vez en cuando a las páginas de “Una Voce”, asociación laica donde las haya, cuya labor es restaurar el culto religioso en su máxima solemnidad y rescatar el tesoro tan malversado de la liturgia de la Iglesia. Es un patrimonio de la Iglesia y de la humanidad, no menos digno de ser conservado que las músicas, danzas y espectáculos tradicionales de cada país, por poner un solo ejemplo.

Tendrían que ver estos sacerdotes recelosos que temen por su liturgia, la vitalidad de esta asociación. Tendrían que ver cómo procuran en cada país, al menos una vez al año, celebrar con toda solemnidad la liturgia clásica de la Iglesia , con dos coros: uno para el gregoriano y otro para la polifonía. Alquilan si es preciso una de esas iglesias cerradas ya al culto y destinadas únicamente al turismo. Y maravíllense: ¡llenan la iglesia de fieles, capaces todos ellos de seguir la misa, cantando las partes que corresponden a los fieles. Son extraordinarias fiestas litúrgicas organizadas por seglares. Y consiguen, porque haberlos haylos, y cada vez en mayor abundancia, los sacerdotes necesarios para esta solemnísima celebración litúrgica.

Y maravíllense de nuevo, son seglares los que instruyen a los sacerdotes que desean celebrar en el rito tradicional. Les instruyen en el latín indispensable y en el ceremonial. Ya ven, es un nuevo rol que hemos tenido que asumir los seglares en la Iglesia. Somos la locomotora de la restauración litúrgica porque confiamos en que a ésta le seguirán otros campos de restauración urgente e indispensable. Por fortuna cada vez son más los sacerdotes que tienen nuestra misma visión. Es que creemos de buena fe que ésa es la visión de nuestro Papa Benedicto XVI.


La Casa de Santiago, el mosquito-tigre del obispado de Barcelona, se carga el futuro de otra parroquia de Mataró (9/09/2010)
Por John Cheap

La Casa de Santiago es uno de los grupos más peligrosos del obispado de Barcelona. Nitroglicerina pura. Especialista en sembrar minas eclesiales, su labor es como la del rey Midas pero al revés. Todo lo que toca acaba saltando por los aires. A los escándalos de la Casa en Sant Jeroni de la Murtra que obligaron a su clausura o al desplome de vendas de Catalunya Cristiana desde que está a su cargo Jaume Aymar, entre otros ejemplos, se ha sumado el pollo de verano que le ha montado a Sistach el actual párroco de la parroquia de la Mare de Déu de Montserrat de Mataró.

Josep Lluís Socías i Bruguera, otro santiaguero con aspecto de vendedor de Seguros Ocaso, deja bien seca toda materia eclesial por donde pasa. Así se lo dijo el difunto obispo Carrera al párroco que lo remplazó en el último destino que tuvo Socías en Badalona: “tendrás que comenzar desde cero”. Personaje tan esterilizante, eclesialmente hablando, solo se podía enviar a una parroquia muerta de antemano, la del polígono de viviendas del Pla d'en Boet, de Mataró, un barrio urbanizado en los años sesenta y setenta de la mano de desarrollismo y poblado por la inmigración del sur de España a la capital del Maresme.

Fundada en 1965, Montserrat fue una segregación de la parroquia de Sant Josep –la de nuestro amigo el vicario episcopal destroyer de la liturgia, Segis, el que cede locales para consultas independentistas. La parroquia de la Mare de Déu de Montserrat se programó para dar atención espiritual a la zona más occidental de la ciudad. Como párroco fundador se destinó a ella a un antiguo vicario de Sant Josep, Mn. Joan Sabaté Sospedra, rector emérito, traspasado este año, el único que ha tenido la parroquia antes de la llegada de Socías. Hombre moralmente íntegro pero raro y áspero como un papel de lija del número 12, fue párroco por más de treinta años.

Trasladó la iglesia parroquial del barracón primitivo de Uralita a los subterráneos de un bloque de pisos. Allí se encerró convirtiendo las paredes de la iglesia y las plantas adyacentes que adquirió en ermita donde vivió el resto de su vida literalmente como un anacoreta del asfalto, como diría Joaquín Sabina. Impermeable a la realidad social de uno de los barrios más desestructurados y faltados de personalidad de la ciudad, la parroquia quedó circunscrita a un grupo exiguo de feligreses colaboradores que eran ya de la fundación, provenientes del substrato periurbano catalán anterior a la aparición del polígono de viviendas.

Encastillado en la parroquia, nadie lo pudo cambiar nunca y no fue hasta su jubilación que se le envió a su substituto, Socías, quien no ha vivido nunca en la rectoría pues estaba ocupada por su antecesor. Socías ha reducido al mínimo los servicios parroquiales.

Como buena parte de los curas santiagueros, Socías visita la parroquia cuando lo permite una agenda que nos da por suponer no muy cargada de otros menesteres. Es como el antecesor de Segis en Sant Josep, también de la casa de Santiago, un párroco de fines de semana.

Sin actividades, los locales conseguidos por Mn. Sabaté, unos pisos situados encima del subterráneo que hace de iglesia, duermen desde su construcción el sueño de los justos. Hay que especificar que el párroco fundador rechazó la reserva de terreno que el Ministerio de la Vivienda le ofreció para la construcción de una Iglesia exenta en el Polígono de Viviendas citado. Por culpa de una ideología radical, este vecindario se quedó sin la posibilidad de tener una Iglesia parroquial de una mínima dignidad. Una Iglesia en un feo almacén subterráneo es la belleza material que debe albergar la vida parroquial del obrero que se pasa toda la semana en la fábrica. Hay en ello un punto de elitismo intelectual y religioso gélido que nunca he llegado a comprender. Así eran nuestros curas progres post-conciliares. Y al final, nada. Quien puede enamorarse de un congelador. ¿Un jansenismo proletario?

Delante del desierto parroquial y las nulas ganas de remontar la situación, nuestro Socías, de radiofónica voz, no se le ha ocurrido otra cosa que ceder los locales parroquiales para que allí se traslade un Centro Residencial de Acción Educativa, para menores problemáticos provenientes de familias desestructuradas, concretamente el Mas Sant Jordi del barrio de Cerdanyola que no puede albergar las 20 camas que necesita. Y allí estaba Robin Hood Socías para ceder los locales de la parroquia de Montserrat (un espacio residencial con 20 camas son muchos metros cuadrados) hipotecando toda resurrección de la parroquia en el futuro con otro párroco. Además el centro no será gestionado por Caritas o una organización eclesial sino por una entidad no de Iglesia llamada Centre de Formació i Prevenció, que me juego una cena, debe aconsejar suministrar preservativos a los conflictivos adolescentes. No veo a Socías enmendando la plana a los educadores sociales en plenos locales parroquiales si finalmente se produce el traslado.

Este acto de Socías se compenetra perfectamente con su concepción del sacerdocio, la de un animador social. 100% Casa de Santiago.

Mientras los vecinos han montado en cólera al enterarse del futuro centro por la presencia de dichos adolescentes en un barrio ya de por si problemático . Pancartas con Curas al paredón o Al cura no le importa el barrio solo el dinero o Sr. Cura vais al infierno por vender al barrio han poblado los balcones de los edificios cercanos a la parroquia.

¿Habrá informado Segis al Cardenal? ¿Se atreverá Sistach a corregir a Socías con lo peligroso que puede resultar tener que enfrentarse a los amigos de este último, el lobby PSC en la parroquia de Sant Josep, quienes han avalado la operación con el Ayuntamiento de la ciudad?

Si Mendizábal levantara la cabeza…


La tristeza y el dolor de la muerte (3/09/2010)
Por Virtelius Temerarius

Es la primera parte del título de un opúsculo de 24 páginas, editado por el Arzobispado de Barcelona. En el dorso, al pie, en el lugar que suele reservarse a los patrocinadores de eventos y ediciones, hay dos logos: el del “Centre de Pastoral Litúrgica” y el de la “Generalitat de Catalunya, Departament de la Vicepresidencia”. El subtítulo, con el que no he acabado de quedarme, dice: “la confianza en la vida de Dios”. Puesto que tengo interés en ver cómo gestiona la diócesis la oportunidad pastoral que pone en sus manos la asistencia a los servicios funerarios de gran número de cristianos olvidados de la Iglesia, me adentro en las páginas del folleto.

Primera página interior (contraportada) un mar que entra por la parte superior de la página y se difumina del todo al llegar al pie. En medio, una minúscula barca con un remero solitario. Me sugiere la laguna Estigia y la barca de Caronte. Enfrente, el inicio de un texto tipográficamente versificado, que se prolonga hasta la página siguiente, en la que una imagen de cipreses nos sugiere la muerte de la que habla el texto. ¿De la muerte cristiana? ¿Del encuentro con Dios? No, nos habla de los que nos quedamos y de los que se van, del dolor de la ausencia.

En la 5ª página aparece encabezándola nuestro cardenal, todo sonriente. Supongo que se han equivocado de foto. Se dirige con una carta discreta a los que han perdido una persona amada: les dice que con este cuaderno quiere acompañarlos, junto con toda la comunidad cristiana. Y les ofrece: 1, ayuda para rezar; 2, ayuda “para reafirmar vuestra fe y esperanza”; 3, ayuda “para pedir el consuelo de Dios”; y 4, ayuda “para encomendarle a este familiar o amigo vuestro que han fallecido” ( sic ). Sigue la firma del cardenal, y en el pie de la página una foto de dos manos sobrepuestas.

La página 7 entra en tema con un texto titulado “Unos momentos de oración”. Supongo que está redactado para no creyentes, porque empieza exactamente así: “Puede parecer inútil”. Di que sí, ¡la primera en la frente! En el segundo párrafo se propone directamente la oración y la compañía de Dios. ¡Suena a cristiano! Suena bien.

A continuación explica que se ofrecen “unos textos de oración que podemos utilizar…” ¿Los textos o la oración? Lo aclara más adelante: “También se puede utilizar esta oración…” ¿Pero a quién han encomendado este texto? Por cierto, encima una foto de un camino entre riscos. Después de la “utilización” de la oración, advierte que seguirán unas reflexiones que nos hablan a) “del sentido de la muerte para un cristiano”; b) “de nuestra esperanza en la vida eterna”; y c) “de la fortaleza y el coraje que vale la pena tener para continuar adelante”.

Y sigue ese lenguaje tan sobrevenido para recordarle al lector que puede ofrecer una misa en la parroquia en sufragio del alma del difunto. Pero no con estas palabras tan enigmáticas para el posible lector del folleto. Literalmente, dice: “Y también quisiéramos recordar aquí la posibilidad , si se estima conveniente, de ir a la propia parroquia a pedir celebrar una misa, el día en que sea oportuno, rezando por el difunto”.

Sigue la “oración”, que objetivamente está muy bien, pero cuyo desarrollo litúrgico (es el Centre de Pastoral Litúrgica quien ha preparado el cuadernillo) es prácticamente nulo. Es improbable que el grupo de “fieles” a los que va dirigido este folleto sean capaces de recitar de seguido todo el salmo “El Señor es mi Pastor”. Lo oportuno hubiese sido que éste corriera a cargo del lector, y todos fueran intercalando la antífona en cada versículo. Luego siguen cinco fragmentos de Evangelio, todos seguidos y a palo seco. ¿Qué costaba terminar cada uno con “Palabra de Dios”, respondiendo todos. “Te alabamos Señor”?

Nueva ilustración, una fuente con seis caños. Y en medio de la página siguiente, una planta y el resto en blanco. En la hoja siguiente, una mano; y al final de la oración, lo que parece una escultura antigua mutilada.

Siguen cuatro articulitos muy breves con los siguientes títulos: 1. La esperanza de la vida eterna. Es de lo mejorcito. Empieza así: “Nosotros creemos que el último horizonte de la vida humana no es la muerte, no es la nada. Sino que es encontrarse con Dios, con la Vida plena de Dios, con su Amor sin fronteras”. Cita, por fin, la cruz. Y termina con estas palabras: Viviremos la vida de Jesús, la vida de Dios”. La segunda pieza, ilustrada con un cirio pascual con forma de adorno de Navidad, se titula “El agua, la luz, la vida”. Se explaya en la simbología del agua y de la luz. Concluye diciendo que gracias a la misericordia de Dios, la salvación no está reservada a los cristianos, que no obstante tienen una ventaja respecto a los que no lo son, y es que “Dios se nos ha acercado visiblemente a través del agua derramada sobre nosotros y nos ha hecho entrar en su familia, dándonos así la garantía de la vida para siempre”. ¡Pues qué quiere que le diga! Y para rematar, una ilustración casi de arte abstracto, lo más importante de la cual es que no se entiende.

El tercer articulito se titula “El coraje de vivir”. En el tercer y último párrafo, dice: “Y todo ello, claro está, vivido en la compañía de Dios, con la luz de Jesucristo. Dios está a nuestro lado, nos acompaña. Jesús nos muestra un camino, una forma de vida, una confianza y una esperanza que no quedan destruidas por la muerte… Como dicen unas palabras que leemos en el Antiguo Testamento, “Es bueno esperar en silencio la salvación del Señor”.”

El cuarto articulito está dedicado a “La oración”. En el primer párrafo se explicar el sentido de la oración; y el segundo se reitera en la idea de que Dios quiere acoger a todo el mundo, y pasa bastante de la vida que cada uno haya llevado. Y termina: “nosotros sí que necesitamos expresar a nuestro Padre Dios los mejores deseos y nuestra confianza en su bondad inagotable”. Lo mejor de todo el folleto, es el prefacio de la misa de Difuntos, que figura en la contraportada.

He transcrito los textos con más fuerza (prácticamente los únicos) para transmitir la idea de que se trata de una publicación católica. Pero la verdad es que éstos están escritos a imagen y semejanza de las ilustraciones. ¡Ni una sola imagen religiosa! Todo tan difuso que igual vale para un cristiano como para un budista. Y los tintes cristianos están tan artísticamente difuminados, que hasta un agnóstico los puede escuchar sin revolverse incómodo. Seguramente que la idea del arzobispado era servir a la diversidad religiosa de la diócesis.


Aymar ha vuelto de vacaciones. El nacionalismo y el progresismo vuelven a Catalunya Cristiana (2/09/2010)
Por Francisco Fabra

Emocionado por la sorpresa de la semana pasada en Catalunya Cristiana, vuelvo a comprar un nuevo ejemplar esperando agradables sorpresas. Pero lamentablemente a Mn. Jaume Aymar parece que ya le abrán estirado las orejas por diversos lados y ha vuelto a su despacho para evitar nuevas meteduras de pata de sus redactores.

Lo primero que hago es mirar la sección "Cartas del lector" para ver si hay alguna carta como la de la semana anterior en que se dejaba al Presidente Companys de vuelta y media, pero todo lo contrario, me encuentro con algo muy desagradable, una carta de Joaquim Arenas Sampera, hermanísimo del todopoderoso Director Espiritual del Seminario de Mn. Turull, canónigo y ceremoniero oficial del cardenal, en la que se queja amargamente que el cartel de la visita del Papa a Barcelona se haya hecho también en castellano. Según el Sr. Arenas, los carteles sólo tendrían que hacerse en catalán, porque estamos en Cataluña, y no hace falta hacerlo en castellano, sólo con el catalán es suficiente. Como puede comprobarse el bilingüismo no le gusta al Sr. Arenas, es de los que quieren imponer el catalán sí o sí, como única lengua en Cataluña. Su hermano también es de la misma escuela y en eso se entiende con el nacionalista Mn. Turull, ya que todo, absolutamente todo lo que se hace en el Seminario es únicamente en catalán.

La segunda sorpresa me la llevo al comprobar que se dedida toda una página del semanario para hacerle una entrevista a Mn. Joaquim Brustenga, el motivo es que ha cambiado de parroquia, y da toda la sensación que Mn. Brustenga ha sido el mejor párroco de toda la historia de la parroquia de Sant Ramon de Collblanc. Que yo sepa en Catalunya Cristiana no se hace ninguna entrevista a ningún párroco que cambia de parroquia, pero mucho menos a alguien que ha salido por la puerta de atrás, después de dejar la parroquia por los suelos y dejando la feligresía en pie de guerra contra su párroco. Hasta el mismo cardenal no ha tenido más remedio que cambiarlo de parroquia y humillarlo a una pequeña parroquia de la diócesis donde no pueda hacer demasiado daño. Es lástima que no pueda explicar algunos desagradables detalles del paso de Brustenga por Sant Ramon Nonato, pero los responsables de Germinans me han pedido que no proporcione algunas informaciones que puedan acabar haciendo mucho daño a la Iglesia desde los medios de comunicación.

Pero el problema es que Mn. Brustenga es el Presidente de la Unió Sacerdotal, uno de los principales grupos de presión en las campañas contra el cardenal Carles y en la llegada del cardenal Sistach a Barcelona, por eso su salida de Collblanc no podía ser tan humillante y para eso está Mn. Aymar, para darle un capote al cardenal y que así públicamente se reconozca su gran valía con una página de entrevista en la publicación oficial de la diócesis, presidida por el mismo cardenal Sistach.

¡Qué lástima! Me había hecho ilusiones de cambio en Catalunya Cristiana pero sólo se debían a las vacaciones de su director. Ahora vuelve a ser lo que ha sido siempre desde la llegada de Mn. Aymar: un medio de comunicación al servicio del nacionalismo catalán y del progresismo eclesial.


Companys y Tarradellas por los suelos. Aymar y Llisterri de vacaciones (26/08/2010)
Por Francisco Fabra

Soy un lector habitual de la página web "Catalunya religió", o sea que cuando miren las visitas, quiero que sepan que no sólo les leen sus incondicionales, también lo hacemos los admiradores de Germinans. Lo hago en primer lugar porque ya que la pagamos entre todos, gracias a las subvenciones oficiales que salen de nuestro dinero, me siento con ganas de amortizarla, pero sobre todo lo hago porque me interesa saber cual es la opinión de una página que se llama cristiana pero que cuenta con todas las bendiciones, laicas por supuesto, y apoyos económicos de nuestro gobierno tripartito, que para nada es propicio a la Iglesia. Viendo lo que dicen y hacen los de Catalunya religió tengo la seguridad de por donde no tiene que ir la Iglesia católica en Cataluña.

El otro día leyendo la página me llevo una gran sorpresa, al ver una entrevista al Sr. Miquel Mir, autor del libro: "El preu de la traïció. La FAI, Tarradellas i l'assassinat de 172 maristas" (El precio de la traición. La FAI, Tarradellas y el asesinato de 172 maristas). Tuve que leerla dos veces y volver a mirar el anagrama de "Catalunya religió" porque no me lo podía creer. Hasta llegué a pensar que lo había soñado como consecuencia de los calores veraniegos que provocan insomnio por las noches y que nos hacen hacer alguna cabezadita durante el día. Luego me fijo que la entrevista provenía de Catalunya Cristiana, y deduzco que los redactores de turno de verano de Catalunya Religió debían haber recibido consignas de Jordi Llisterri antes de irse de vacaciones, de que todo lo que salía en Catalunya Cristiana desde la llegada de Mn. Jaume Aymar a la dirección, era de fiar.

Pues a Mn. Aymar también se la han colado sus redactores aprovechando las vacaciones. Porque no es comprensible ni de Aymar ni de Llisterri que se publique una entrevista en la que se deje por los suelos a dos presidentes de la Generalitat de Esquerra Republicana como son Lluís Companys y Josep Tarradellas, especialmente el primero que es considerado como el presidente mártir y gran heroe de Cataluña. No olvidemos que Esquerra Repúblicana está en el gobierno catalán, que el vicepresidente Josep Lluís Carod Rovira es el que controla las cuestiones religiosas y que la Directora General de Asuntos Religiosos de la Generalitat es también del partido de Companys y Tarradellas. Es decir que son los que les pagan y dejan a sus líderes históricos a pisar de los caballos.

El objetivo del libro es recuperar "la memoria histórica" de aquel cruel asesinato de 172 maristas, después de haber sufrido la persecución, el chantaje y la traición a la institución marista que pagó 200.000 francos franceses por su rescate pero que una vez pagados el dinero voló pero los maristas no volvieron nunca sino que fueron asesinados. Los datos del libro no pueden ser más claros: "El dinero del rescate fue cobrado por Aurelio Fernández, jefe del Departamento de Investigación y de las Patrullas de Control, y secretario general de la Junta de Seguridad Interior de la Generalitat, que los entregó a Josep Tarradellas, entonces conseller de Finanzas y conseller primero de la Generalitat". Posteriormente Aurelio Fernández fue conseller de Sanidad y Asistencia Social de la Generalitat en el gobierno de Lluís Companys.

El libro también desmiente la versión oficial de que los causantes de las 8.352 victímas de la violencia revolucionaria, eran anarquistas e incontrolados. Nos dice el autor: "en la violencia revolucionaria tuvo una parte importante la CNT-FAI, pero también gente de Esquerra Republicana, gente del PSUC y gente del POUM. Que toda esta gente también participó en la violencia revolucionaria y que mientras duraron las detenciones y confiscaciones, había un gobierno de la Generalitat presidido por Lluís Companys y con Josep Tarradellas como jefe del Ejecutivo. No eran un grupo de incontrolados, sino que en el fondo todos querían hacer una revolución. Hay que decir que las Patrullas de Control estaban constituidas por miembros de todos los partidos de izquierdas: CNT-FAI, PSUC, POUM y ERC".

Si tenemos en cuenta que el PSUC es el origen de Iniciativa per Catalunya, tercer socio del gobierno tripartito, la verdad es que el actual gobierno izquierdista de Cataluña no puede quedar peor por lo que se refiere a sus antepasados. Mientras el autor del libro asegura haber recibido amenazas de sectores anarquistas pero también "tarradellistas" resulta que las publicaciones de Aymar y Llisterri colocan esta entrevista alegremente en sus respectivos medios de comunicación.

Pero esto no es todo, me dirijo a una parroquia vecina para coger Catalunya Cristiana y encontrar la entrevista en castellano y después de pagar religosamente unos euritos por los dos últimos numeros me llevo otra sorpresa. En el numero del 19 de agosto me encuentro con la siguiente carta del lector:

Sobre Lluís Companys

Tengo en mis manos un artículo publicado en Catalunya Cristiana el pasado 15 de julio, donde se hace referencia a la muerte de Lluís Companys. Para un católico y catalán como yo, y también para miles de cristianos y catalanes que recuerdan el año 1936, la figura de Lluís Companys es la de un político nefasto y detestable.

El 6 de octubre de 1934, cuandos e rebeló con las armas contra un gobierno legalmente constituido, sus colaboradores asesinaron la misma noche a Mn. Josep Morta, párroco de Navàs, incendiaron el templo parroquial, al igual que también quemaron y profanaron los templos de Vilafranca del Penedès, Morell, Vilanova i la Geltrú, Castellvell de la Marca y Sant Jaume dels Domenys.

El 20 de julio, Companys proclamó la revolución por radio y en el discurso del 20 de diciembre confirmó las estructuras anarcomarxistas. Durante sus treinta y dos últimos meses de gobierno hasta que huyó por la Vajol, todos los templos de Cataluña estaban cerrados al culto, profanados y quemados los altares y las imágenes. Las escuelas cristianas fueron usurpadas y perseguidos a muerte muchos sacerdotes, religiosos y gente de bien. También se incautaron fábricas y bienes.

Los jueces que firmaron la sentencia de muerte de Companys siguieron la misma dureza de cuando Companys firmó el fusilamiento de 190 militares de graduación en Barcelona en 1936. Asimismo, Companys firmó un gran número de penas de muerte, entre otras, las de Sara Jordà, madre de nuestra amiga Rosa Maria Tutau, de Figueres.

Cataluña no fue vencida, como se afirma en el artículo. Lean, por favor, las memorias del beato Pedro Tarrés, vicepresidente de la Federación de Jóvenes Cristianos de Cataluña. Este santo catalán considera el día más feliz de su vida la derrota del ejército rojo en Barcelona con la esperanza de que se volvieran a abrir los templos clausurados y que Montserrat renaciera con todo el gozo bajo el canto del "Rosa d'abril".

Francesc A. Picas (La Jonquera)

Me juego un peso, que si Mn Aymar está en su despacho de director, esta carta no aparece en el semanario, sólo hace falta mirar la linea extremadamente nacionalista que ha llevado en el resto del año. Pero son las cosas de las vacaciones, que a algunos les pueden sentar mal.


Roser Bofill i Portabella o como la Alta burguesía de Barcelona nos da clases de cristianismo de base (19/08/2010)
Por Carles Maria Ignasi Puigdessàlit-Juventeny i Codony de Recolons, XIXè baró de Bellull-Montgrony
 

La aristocracia intelectual iluminada o la verdad à la mode de París

 La propietaria de Foc Nou, Roser Bofill i Portabella tiene un año menos que Jordi Pujol y Albert Manent. El año que viene le felicitaremos su octogésimo cumpleaños. Ya le enviaremos un “pastís” (tarta).

La futura homenajeada estudió periodismo en el C.I.C. [Centro de Influencia Católica] el centro educativo que aglutina la antigua escuela Virtelia por donde pasaron los jóvenes del nacional-catolicismo catalán de la zona alta de Barcelona de los años cuarenta (Pujol y compañía).

El C.I.C. como conjunto fue fundado por Maria Rosa Farré i Escofet en 1950 y en su sede nació Cristians pel segle XXI después que la Farré y la Bofill fueran a tomar chocolate [suizo] en una granja de la calle Madrazo. Fruto del cristianismo de tertulia de estos personajes de la alta burguesía, las dos señoritas pusieron todas sus activos al servicio de la nueva asociación, un ariete para cargarse a Don Ricardo y cualquier tentativa del Vaticano de continuar por la vía de no reírle las gracias al nacional-progresismo eclesial. Mucho debe la poltrona de Sistach a la movilización de estas dos señoras.

File:Salon de Madame Geoffrin.jpgLa Bofill es desde 1956 directora (un ejemplo recomendable de renovación editorial) de la revista El Ciervo conjuntamente con su fallecido esposo Don Lorenzo Gomis i Sanahuja. También es propietaria, fundadora y editora de la revista Foc Nou (1973). Esta señora de la clase alta de Barcelona, para entretenerse entre horas, mantiene dos publicaciones plataforma del “catolicismo” progresista en Barcelona con ínfulas de intelectualidad. Las rendas inmobiliarias se complementan con las ayudas de la Generalitat a la prensa catalana. Si se dedicara al patchwork o a la peluquería de gatos nos saldría la broma mas barata.

Candidata a las elecciones al Parlament de Catalunya por el PSC-Ciutadans pel Canvi, su apoyo al esnobismo frívolo maragalliano de clase alta le valió la recompensa de una Creu de Sant Jordi en 2006.

La Bofill es un ejemplo típico de la fascinación de los hijos de la alta burguesía católica de los países mediterráneos por el marxismo, un sarampión contraído en la década de los años cincuenta. Hijos de una tediosa y aburrida vida burguesa que les cubría las espaldas, e influenciados por un cristianismo cada vez mas gnóstico (deshumanizado e ideologizado) se sintieron llamados a un sacerdocio social, la redención de los demás, sin tener que dejar de vivir en Faubourg-Saint Honoré o la calle Ganduxer. Nuestra Bandera Roja de Misa.

Nuestra Bofill, remozada Catherine de Rambouillet en versión “pa amb tomàquet” (pan con tomate), se sentiría a gusto entre aquellos “preciosos” de la Preciosité francesa del siglo XVII que se caracterizaba por su voluntad de distinguirse de los demás por la pureza de su lenguaje, por la elegancia del porte, costumbres y galantería hasta el punto que, por pesados, recibieron el certero dardo de Les précieuses ridicules de Molière. Pero nuestra femme, en vez de ejercitarse con perífrasis hiperbólicas y versos ditirámbicos, le dio por ir a aleccionar con las luces de una supuesta ruptura conciliar al rudo y ensotanado clero de entonces. El Ciervo, de maquetación claustrofóbica, y la más cutre Foc Nou, fueron y son sus salones literarios donde sirve chocolate a los intelectuales à la mode .

La Farré y la Bofill no rivalizaron como lo hicieron en el siglo XVIII Marie-Thérèse Rodet Geoffrin (con quien guarda un prodigioso parecido –ver FOTO-) y Marie Anne de Vichy-Chamrond, las animadoras y organizadoras de las dos tertulias de intelectuales más elitistas y famosas de la Francia des lumières . Los amplios salones de las mansiones de estas dos damas parisinas se convirtieron en lugares de reunión de pensadores y artistas. En los dos foros, con reserva clasista del derecho de admisión, se respiraba un alo de pedantería elitista, frivolidad en la discusión y cierto libertinaje lascivo, trazos de algunos de los enciclopedistas y philosophes de la época, especialistas en ridiculizar las enseñanzas tradicionales de la Iglesia Católica. Y todo ello en el París mas in de la monarquía absolutista y fastuosa de los Luíses. Los precedentes con peluca de la disoluta gauche divine barcelonesa de los franquistas años sesenta.

El aristócrata Voltaire era el invitado de lujo de las tertulias del salón de su amiga Marie Anne de Vichy-Chamrond, nacida esta en el seno de una familia noble pero poco adinerada (tiro de Wikipedia) . Educada en un convento benedictino de París, a los 22 años se convierte por matrimonio en marquesa Deffand, aunque nunca llegó a querer a su marido y lo acabaría abandonando para poder disfrutar de una vida más libre. Famosa por su belleza, su espíritu audaz y su carácter, pronto se vio rodeada de aduladores y comenzó a llevar una vida disoluta repleta de aventuras amorosas. Rumores, comidillas de la corte y retratos de personajes célebres alimentaron sus epístolas, escritas con un espléndido estilo, vivo, mordaz y picante, tal y como eran las conversaciones del salón de tertulia.

El salón de la libertina Marie Anne de Vichy-Chamrond, donde con fruición se leía la obra de Voltaire, fue continuado por su sobrina Jeanne Julie Eleonore de Lespinasse, amante del noble José Maria Pignatelli de Aragón y Gonzaga (+1774), III duque de Solferino y viudo de María Ignacia del Pilar Abarca de Bolea y Fernández de Híjar.

El ducado de Solferino, paso por falta de descendientes, a un hermano de Don Josep Maria, Juan Domingo Pignatelli de Aragón y Gonzaga (1757-1819), abuelo de Maria de la Concepción Pignatelli de Aragón y Bellonio (1824-1858) , IX duquesa de Solferino, esposa del catalán Don Benet de Llança Derrocada y de Esquivel (1822-1863) .

Una hija de este matrimonio casó con el banquero y uno de los fundadores de la Compañía Madrileña de Teléfonos Don Manuel Maria Pascual y de Bofarull (1849-1911), bisabuelo de Doña Roser Bofill. Manuel Maria Pascual y de Bofarull fue presidente de la Junta Diocesana de Acción Católica de Barcelona. San Pío X le nombró primer Marqués de Pascual en 1905 por su fidelidad a la Santa Sede y protección al catolicismo y a las obras de caridad. Junto con su amigo Luís Martí Codolar, otro financiero de Barcelona, formó parte de los protectores del legado y fundación de los salesianos en Barcelona. Su hermano, Sebastián Pascual y de Bofarull casó con una nieta de Doña Dorotea de Chopitea.

La burguesía financiera, la pasta que paga el megáfono.

El Gatopardo también paso por Barcelona y Don Calogero Sedara por Reus. La aristocracia ochocentista recuperó patrimonio por el matrimonio.

 (1) Josep (de) Bofarull y Gavaldà , hijo de un tonelero, es el ejemplo paradigmático, en la ciudad de Reus, del paso de un “menestral” a la burguesía mercantil para, finalmente, ser nombrado por Carlos III Ciudadano Honrado de Barcelona (1760), Caballero del Principado de Cataluña (1772) y Noble (1774). Alcalde de Reus, hizo construir el Palacio Bofarull de la capital del Baix Camp. El mejor pintor catalán del paso del setecientos al siglo XIX, Pere Pau Montanya decoró el gran techo (1788) con escenas que hacen referencia al comercio y a una glorificación de la monarquía borbónica.

(2) Don José de Bofarull y Miquel (Reus 1734-1809), hijo del anterior casó en 1760 con Maria Morell de Miró, de Reus.

(3) Don Francisco Policarpio de Bofarull y Morell (1771-1845), ya lució sable y acabó como coronel de los Ejércitos de Su Majestad y miembro de la Real Maestranza de caballería de Ronda. Fue regidor decano de Reus de 1813 a 1815 cargo explicable entonces por su afinidad con el absolutismo de Fernando VII. Casó con Maria Antonia de Plandolit y Gustà , hermana del canónigo José Ignacio de Plandolit y Gustà. Todos ellos de la familia de Don Josep de Plandolit, comerciante de telas, noble desde 1824, concejal del Ayuntamiento de Barcelona, diputado a Cortes (1834) y destacado miembro de la Junta de Comercio de Barcelona como su padre Francisco Plandolit. Los hijos de Josep de Plandolit, Josep Rafael y Pere Josep de Plandolit y Matamoros, comerciantes, armadores e inversionistas, formaron parte de los banqueros socios y miembros de la junta de Gobierno del Banco de Barcelona.

(4) Doña Maria de la Asunción de Bofarull y de Plandolit , nacida en Reus, casó el 23 de mayo de 1842 en la parroquia de San José de Barcelona con Don Sebastián Antonio Pascual y Inglada (Vilanova y la Geltrú 1807-Bagneres de Luchon 1872; ver foto), abogado instalado en Tarragona hasta su paso a Barcelona hacia los años cuarenta del siglo XIX. Hijo de los consortes Manuel Pascual y Pascual de Vilanova y la Geltrú y de Francisca Inglada y Barreras, Sebastián Antonio Pascual fue diputado liberal moderado (1850, 1864 i 1865) en Madrid, comerciante y unos de los banqueros fundadores del Banco de Barcelona (1844, el primer banco privado de España) junto a los Girona, los Plandolit, los Serra (Josep Maria Serra esposo de Doña Dorotea de Chopitea) y otros destacados financieros barceloneses. Hasta su muerte, Don Sebastián Antonio Pascual y Inglada fue el director del banco. En 1850 había entrado en la Güell y Compañía con 15.000 duros. Como han historiado Yolanda Blasco y Carles Sudrià en El Banc de Barcelona, 1844-1874. Història d'un banc d'emissió , Pascual f ue uno de los coleccionistas de Arte más importantes de la Barcelona de su época. En su inventario post-morten figuran mas de mil cuadros, grabados, acuarelas, dibujos, miniaturas o estatuas ( Rembrant, Rubens, Van Dyck, el Greco, Ticiano...).

(5) Del matrimonio Pascual-Bofarull nació Don Manuel Maria Pascual y de Bofarull , bisabuelo de Doña Roser Bofill, quien, como hemos visto, casó con la hija de los duques de Solferino para ser padres de Doña Maria de la Soledad Pascual y de Llança Derrocada.

Los retoños del herbolario de Viladrau y la aparición estelar de la Bruixa Pixanera

Doña Maria Soledad Pascual y de Llança Derrocada , segunda marquesa de Pascual, casó con Ramon Bofill y Galtés (1858-1931), hereu de los mansos Noguer y Martí de Viladrau y primo hermano del famoso poeta noucentista Jaume Bofill y Matas (1878-1933; Guerau de Liost), hijo de Joaquim Bofill i Noguer, amigo desde la infancia del canonge Jaume Collell.

Ramon Bofill y Galtés, abuelo de Roser Bofill, era primo segundo de Jaume Bofill i Ferro, el heredero de ca l'Herbolari de Viladrau (la rama originaria de la familia aunque no tan acaudalada), donde se refugió durante la Guerra Civil Marià Manent y su familia, incluido Albert Manet i Segimon.

Después de la Guerra ca l'Herbolari de Viladrau se convertiría en un cenáculo literario (entre ellos los Manent). Roser Bofill es la directora de la Fundació Jaume Bofill i Ferro para la Publicació i estudi de l'obra del Sr. Jaume Bofill i Ferro, i la promoció i el foment dels estudis sobre la comarca del Montseny i del poble de Sant Martí de Viladrau en els seus diversos aspectes de los estudios del Montseny (subvenciona l' Associació d'Amics del Montseny i su revista Monografies del Montseny ).

Don Santiago Bofill y Pascual , tercer marqués de Pascual, fue presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Barcelona. Casó con Doña Mercedes Portabella y Buxens.

Don Santiago Bofill y Pascual era primo segundo del filosofo Jaume Bofill y Bofill (1910-1965), hijo del poeta Bofill y Mates. Filosofo tomista, catedrático de Metafísica y discípulo del jesuita Ramon Orlandis Despuig y cofundador de Schola Cordis Iesu, sección del Centro del Apostolado de la Oración de la iglesia del Sagrado Corazón de la calle de Caspe de Barcelona, Bofill y Bofill fue decisivo en la fundación de la revista Cristiandad. En mayo de 1969 José María Vilaseca Marcet (1919-1995) y su esposa Teresa Roca Formosa constituyeron la Fundación Jaime Bofill, que después caminó por un camino bien distinto al que era de esperar por el nombre que adoptó.

Roser Bofill y Portabella, hermana de Don Antonio Maria Claret Bofill y Portabella, marqués de Pascual-Bofill, casó con Lorenzo Gomis Sanahuja.

Nuestra Bandera Roja de Misa.

Con todo ello queda bien claro que cuando Doña Roser Bofill se queja de la jerarquía carca y habla de cristianismo de base, habla de algo propio, de algo que lo lleva en la sangre tras decenas de generaciones explotadas por los poderosos. No tan claro es qué lugar ocupaban sus antepasados en esta (su) dialéctica histórica marxista.


Raíces de la pederastia en la Iglesia (4) (16/08/2010)
Por Virtelius Temerarius

Tu es Petrus, et super hanc petram aedificabo Ecclesiam meam, et portae ínferi non praevalebunt adversus eam . Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Así están las cosas: se han abierto de par en par las puertas del infierno para sacar sus huestes contra el sucesor del humilde Pedro. Y ciertamente, cuando contemplo a Benedicto XVI, tan valiente en esta batalla; cuando veo su extraordinaria inteligencia, tan bien articulada con su fe; cuando advierto que tras su fragilidad se esconde la firmísima seguridad de que está recorriendo el Vía Crucis con que Dios ha castigado a su Iglesia pecadora en la cabeza de su supremo pastor; cuando entiendo que la penitencia tiene que ser proporcional al pecado; cuando le veo como el Agnus Dei qui tollit peccata Ecclesiae , tengo la absoluta seguridad de que nuestro Santo Padre Benedicto XVI está siendo llevado al degolladero como víctima propiciatoria por los pecados de la Iglesia. Y veo que una vez más conviene que uno muera por el pueblo; en este caso, el Pueblo de Dios. Y me digo una y otra vez, non praevalebunt, non praevalebunt . Toda la infamia de la Iglesia, ¡cuánta, cuánta!, con la pederastia como culminación de tanta traición e indignidad, cargada sobre las espaldas de la víctima. Sucumbirá al sacrificio; pero su muerte no será en vano. Fructificará como la sangre de los mártires.

La Iglesia se salva de ésta, ¡claro que se salva! Ahí está Benedicto XVI como la persona providencial capaz de salvar de ésta a la Iglesia. Basta que paseemos la vista por los cardenales. ¿Conocemos alguno que sería capaz de sobrellevar esta tribulación con la fe, la esperanza, la caridad y la calidad personal con que lo está haciendo el Santo Padre?

Pero pasemos al análisis humano del fenómeno, del que sin duda no se le ha escapado al Papa ni el menor detalle. Por empezar, con toda discreción, ha dado instrucciones para que se evite la admisión de homosexuales al sacerdocio. Ésta de la homosexualidad es la clave del problema. Y la Iglesia lo está asumiendo. Es sabido que el informe final que se hizo en EE.UU. sobre los abusos sexuales de sacerdotes, marcó dos características: primera, que la mayor parte de esos abusos se habían cometido contra adolescentes varones: eran por tanto de naturaleza homosexual. La segunda característica que señala el informe, es que los autores de esos abusos eran una minoría de sacerdotes de marcada tendencia homosexual.

Es bueno que se hayan elaborado minuciosos y rigurosos informes sobre el tema, pero los parámetros en que éste se mueve (actos de pederastia de naturaleza mayoritariamente homosexual), hace previsible que quienes cometen esos abusos sean mayoritariamente homosexuales. De lo cual se infiere que reduciendo la presencia de homosexuales en la Iglesia, se reduce la pederastia, por ser ésta de carácter marcadamente homosexual. Es una medida de la más elemental prudencia. Es el camino para prepararle a la Iglesia un futuro menos tormentoso.

Pero no es el futuro ni el presente el que está conmocionando a la Iglesia. Es el pasado, son unos pocos decenios hacia atrás, es la fatídica etapa del posconcilio, que apenas dejó piedra sobre piedra. Y entre las piedras que se removieron hasta los cimientos, está la del aggiornamento de la moral: las opciones políticas nacidas para salvar el mundo y que sedujeron a tantísimos sacerdotes, tenían como complemento la liberación de tabúes sexuales. Y criticaban abiertamente la represión sexual que caprichosamente imponía la Iglesia a sus fieles y a sus sacerdotes. Así que parte de la modernidad posconciliar pasada por la izquierda y el progreso, era la desinhibición sexual. Con dos resultados muy distintos según que esa modernización y esa puesta al día también en lo sexual, la practicase un sacerdote heterosexual o uno homosexual.

Simultáneamente a esa “modernización” de la Iglesia se produjo un fenómeno cultural de gran calado: la organización de los homosexuales en los países occidentales, primero con el objetivo de defenderse de una situación que consideraban injusta; y segundo con la intención de invadir todos los poderes y tomarlos en la medida en que les fuera posible.

Tenían un arma de enorme poder y precisión: el chantaje. Al considerar toda la sociedad la homosexualidad o sodomía como algo tan detestable que no debe ni nombrarse! (¡ne-fando!), podían ejercer toda la presión que quisieran contra honorabilísimas personas que ya fuese por su inclinación natural o por probarlo todo, habían compartido actividades homosexuales con estas personas que a cambio de su silencio consiguieron a ponerlas a sus pies. Y así ocurrió en efecto: en todos los estamentos, incluido el eclesiástico, hubo personas dispuestas a vivir de rodillas e incluso a rastras por comprar esos silencios. Imagínense que un político, un juez, un eclesiástico fuese acusado de comportamientos sexuales anómalos, en alguno de esos países en que consideraban que los hombres habían de ser machos, y las mujeres hembras.

Durante todos esos años, los homosexuales de todo género, tanto los chantajeadores como los chantajeados, estuvieron encerrados en el armario. Salieron primero los que habían decidido que ésa iba a ser su lucha por la vida: los chantajeadores formaban parte de ese contingente. Entretanto fueron ganando posiciones en la sociedad y en la economía. Al salir cada vez más homosexuales a la luz pública, y al suavizarse hasta desaparecer la condena social de la homosexualidad, dejó de ser causa de suicidio el que descubriesen que uno era homosexual, con lo que fue cada vez más soportable el que se supiese esta condición de uno, y los actos y situaciones que la acompañaban.

El sida fue un duro golpe para los homosexuales. Al descubrirse la enfermedad, se la asoció exclusivamente a esta práctica sexual, de manera que algunos personajes que habían mantenido oculta su homosexualidad, se consideraron delatados por la enfermedad y “salieron del armario”. Luego se supo que la incidencia más alta en este colectivo se debe a la mayor promiscuidad que en él se da. Justamente fue la aparición del sida en algunas de las víctimas de la pederastia de los sacerdotes (promiscuidad de nuevo), lo que contribuyó a la mayor extensión y rigor en las acusaciones y en la persecución de los responsables de estos crímenes.

La salida del armario de los homosexuales y de la homosexualidad, tuvo su reflejo en la Iglesia. Algunos sacerdotes se atrevieron incluso a proclamar públicamente que eran homosexuales, con lo que pretendían dar carta de naturaleza a la homosexualidad en el sacerdocio. Este posicionamiento doctrinal llevaba implícita de hecho la equiparación de la actividad homosexual con la heterosexual en caso de transgresión (considerada cada vez menos grave) de la continencia. ¿Que han pecado más los homosexuales en la Iglesia? ¡No padre! Pero ante la monstruosidad de la pederastia (en su inmensa mayor parte de carácter homosexual), las transgresiones de los heterosexuales, muy pocas de ellas civilmente delictivas, han quedado totalmente en la sombra.

Conclusiones:

•  La infidelidad por la infidelidad y el cambio por el prurito de quebrarle el espinazo a la tradición y al dogma, aunque fuese en cosas nimias, rompió la nervadura del edificio y sometió su resistencia a pruebas tan duras, que hubo serios desmoronamientos. Es que las pequeñas infidelidades y las transgresiones en lo nimio, nunca son triviales. Como las pequeñas vías de agua en las presas, no son más que el principio de grandes desastres.

•  La inmensa mayoría de los sacerdotes, religiosos, religiosas y seglares que han sido infieles a la Iglesia, actuaron de buena fe, convencidos de que la construcción política del hombre a cargo del progreso y a cargo de la nación era tan buena en sí misma, que podía sustituir a su construcción religiosa. Entendieron que con una política tan certera y tan potente, Dios quedaba como responsable subsidiario de nuestra salvación tanto individual como colectiva. Y actuaron en consecuencia. Y ¡cuán amargos son los frutos de tamaño error!

•  Una ínfima minoría de hombres de iglesia han actuado desde dentro y desde fuera con manifiesta maldad. Una vez desactivadas las fuerzas del chantaje y del silencio, la mayor fuerza del mal se ha desintegrado. Esta batalla está terminada: sólo queda el repliegue de cada uno a sus posiciones y el recuento de daños sufridos. Tardaremos todavía más de un decenio en tener un balance nítido. La Iglesia quedará saneada y reforzada. Sus enemigos, no.

•  Uno de los caídos de esta batalla puede ser el mismo Papa. Para lavar la Iglesia tan gran pecado, no podía ofrecer una víctima expiatoria de menor rango. Al fin y al cabo, es bien larga la lista de los papas mártires. La Iglesia pagará un alto precio, probablemente el único justo; tiene una víctima que inmolar en el altar de la justicia o de la venganza. La culpa de la Iglesia quedará lavada con este sacrificio: gracias a esto se salvará. Por eso nos atrevemos a decir con confianza, non praevalebunt!


¿Jóvenes de Barcelona en la PEJ de Santiago? (12/08/2010)
Por Francisco Fabra

No hay duda que la Peregrinación Europea de Jóvenes (PEJ) en este año jubilar compostelano ha sido un verdadero éxito. El arzobispo Julián Barrio se ha marcado un buen tanto en este año en que además le tocará recibir al Santo Padre en la ciudad donde reposan los restos del apóstol. Cuando las cosas van bien son muchos los que intentan ponerse medallas, algo lógico porque el éxito del encuentro no es de uno sólo, debe compartirlo el arzobispo compostelano con aquellos que se han esforzado y mucho por enviar a sus jóvenes a tierras gallegas.

Me llegan datos de que 4000 de los jóvenes provenían de Madrid, Toledo y Getafe. Otras diócesis menos significativas tampoco han quedado mal como los 300 de Coria-Cáceres por poner un ejemplo. Ante este baile de cifras, en que algunos quieren hacer una competición de aquellas de "yo más que tú", a mi lo que verdaderamente me preocupa como cristiano de a pie de la diócesis de Barcelona, es cuantos jóvenes ha aportado la Delegación Diocesana de Juventud de nuestra diócesis a este evento.

Pues este dato no lo he encontrado por ninguna parte, lo cual me escama bastante, porque esto suele suceder cuando los datos no son nada buenos para poder esgrimirlos. He mirado la página web del arzobispado de Barcelona y allí se habla de "muchos catalanes", eufemismo que se utiliza cuando o bien no se sabe el número o lo más probable: no se quiere decir. He entrado en la web de la delegación de juventud de Barcelona y nada de nada, ni una foto, ni una nota, ni un dato sobre el tema, además de la caducada ficha de inscripción.

Ante esta situación me pregunto ¿cuantos jóvenes de Barcelona han ido representando a su diócesis? Doy por supuestos los seminaristas a los que Mn. Turull obliga a ir de relleno a este tipo de actos sí o sí. Tampoco me refiero al puñado de ayudantes del "gran organizador" Mn. Toni Román. Por supuesto que han ido muchos catalanes y también barcelones, porque afortunadamente hay colectivos y parroquias muy activas que nada quieren saber con Mn. Román. Yo quisiera que alguien me dijera cuántos han ido voluntariamente (no obligados o por razón de cargo o responsabilidad).

Es muy significativo que en la web del arzobispado de Barcelona en la que se encuentra un buen reportaje fotográfico no aparezca nuestro cardenal acompañado de algún joven de la diócesis, aunque sean dos o tres. La única foto que aparece rodeado de jóvenes, que es la que ilustra este escrito, es la de un grupo de jóvenes de los "geganters i grallers" de Sant Celoni, que ciertamente no es diócesis de Barcelona sino de Terrassa, esa diócesis maldita por el progresismo barcelonés, pero que siempre supera en número y participación a Barcelona en cualquier estadística.

Quizá quieran hacer colar a los que no somos de Barcelona que esos jóvenes son suyos, son de la provincia de Barcelona, pero no de la diócesis que tiene su sede en la ciudad condal. Algo huele a que el fracaso una vez más de todo lo que organiza Mn. Román hay que taparlo de la manera que sea.


Raíces de la pederastia en la Iglesia (3) (8/08/2010)
Por Virtelius Temerarius

Mundanización o el Milagro de Mahoma

La gran misión de la Iglesia es cambiar el mundo para acercarlo todo lo posible a Dios. Es la Iglesia la que tiene que cambiar el mundo, no el mundo a la Iglesia (verdad de Perogrullo, ¿no?). No valen los milagros de Mahoma, argumentando que puesto que el mundo no está dispuesto a cristianizarse, será la iglesia la que decida mundanizarse.

¿Y de cuándo nos viene esta tendencia? Hay que reconocer que la inclinación personal de los hombres y mujeres de la Iglesia hacia el mundo, el demonio y la carne es tan antigua como la misma Iglesia. Para eso está la lucha de cada uno por mantenerse fiel a sus compromisos sagrados; y el cultivo del espíritu, y la ayuda de la oración y de la práctica religiosa, que sabios son los recursos de la Iglesia para este menester. Pero lo que es absolutamente nuevo, es esa forma de darle la vuelta a casi todo, en una furia de cambiar por cambiar, aunque fuese a peor. Con la perspectiva que tenemos hoy, está fuera de toda duda que muchos de los cambios han sido a peor. Ahí están los resultados incontestables. Por sus frutos los conoceréis. ¡Menudos frutos!

¿Qué pasaba, qué pasó en la Iglesia para que a partir del Concilio Vaticano II, y con una aceleración temeraria después del mismo, se abriera la veda de su gran transformación? Lo que está fuera de toda duda es a dónde ha conducido a la Iglesia esa fiebre “renovadora”. ¡Menuda “renovación”! La Iglesia enfangada en lo más fétido del lodazal del mundo. Lo que está fuera de toda duda es que la escandalera de pederastia que aflige hoy a la Iglesia no es un fenómeno desligado del abandono por parte de las personas consagradas, de tantos y tantos valores que la han mantenido en pie durante dos mil años. Eso no es más que una parte de la cosecha que ha recogido la Iglesia de su inmersión en el mundo. ¿Inmersión he dicho? Vade retro!

¿Había que aproximarse al mundo más cerca de lo que se aproximó el mismo Dios? ¿Enmendándole la plana a Dios en la manera de acercarse al mundo? Pues sí, con una buena dosis de soberbia añadida: mientras Dios se hizo igual al hombre (no al más ensalzado, sino al más humillado) en todo menos en el pecado, he ahí que un contingente nada despreciable de sus ministros decidieron acercarse al mundo a su manera, haciéndose tan parecidos a él que le han imitado hasta en el pecado. Hasta llegar al más nefasto, el más nefando, el más horrendo. Culminación de una larga cadena de pecados e infidelidades que les han aupado por fin a esta fatídica cima del pecado. ¡No es ésa la manera cristiana de cargar con los pecados del mundo! Éste es el término ad quem

¿Y el término a quo ? Hay que decir en descargo de los ingenuos que cambiaron el oro acrisolado de la Iglesia por los espejismos de las nuevas doctrinas políticas, que era tan idílico el punto de partida, que una parte importantísima del clero estaba profundamente convencida de que la salvación de la humanidad estaba fuera de la Iglesia; que había ahí un modelo de hombre y de mundo mejor que el cultivado milenariamente por ésta. Tal y cual. Legiones inmensas de hombres de Iglesia estaban fascinados por la bondad humana que ofrecía la liberación del hombre a través de la liberación de los pueblos. Con la hermandad universal en que se abrazaban todos los proletarios de la tierra. Se pasaron de la caridad cristiana y del amor a Dios y al prójimo, a la solidaridad universal ésa; y de trabajar por el pueblo de Dios, que de tan católico ( kaz'olikós ) se les hacía inabarcable, a luchar cada uno por “su” Pueblo, con la exclusión expresa de los que no eran de la tribu. Fueron caterva los sacerdotes que mordieron ese anzuelo. Y algunos se tragaron hasta el sedal y la caña. He ahí cómo la política, la eterna rival de la Iglesia, infiltrándose en sus filas y en sus doctrinas, le había arrebatado a ésta el monopolio de la bondad; y tras este espejismo se lanzaron muchos de sus hombres y mujeres.

Y no fue sólo en la Iglesia donde se dio este fenómeno. El mundo occidental no se había recuperado todavía del susto que le metió en el cuerpo la revolución nacionalsocialista que llevó de acompañamiento la segunda guerra mundial. Revolución anticristiana donde las haya. Quien nos sacó de las fauces de ese lobo ferocísimo no fue la Iglesia, sino la política. Fueron dos fuerzas políticas las que con su potencial militar y económico derrotaron al mal: el liberalismo y el comunismo. El primero no estaba construido sobre la bondad, sino sobre la eficacia. El segundo era pura bondad, pura solidaridad, puro amor fraterno, pura subvención. Parecía impropio de un cristiano inclinarse por la opción liberal economicista, de fondo malthusiano, tan opuesta a la opción social y solidaria. La política y los políticos, el dinero e incluso las armas estaban para hacer el bien. Y todo eso estaba en el mundo. Era el nuevo mundo con su nuevo orden surgido de la segunda guerra mundial (aunque más propio sería decir, de la derrota del nacionalsocialismo). ¿Cómo no iba la Iglesia a acercarse al mundo? Ése es el término a quo . Bien atractivo, dicho sea en descargo de los que cambiaron de trinchera.

Lo tremendo fue la cándida ingenuidad de tantos miles de hombres y mujeres de Iglesia que se dejaron seducir por los cantos de esa jovencísima sirena a la que llamaban nada menos que “Progreso”. La inmensa mayoría de los hijos de esa anciana y experimentada Iglesia creyeron que podían y debían servir con igual fidelidad a la joven seductora que a la anciana madre. Y así empezó el aliño de la pobre vieja con trapos y abalorios de la doncella. Infinidad de curas se pasaron en masa al activismo político como sucedáneo de la acción pastoral. Era evidente que se sentían más realizados en ese papel. ¡Por fin tenían ante sí un reto excitante! La fuerza y convicción que les faltaba en la defensa del Evangelio, les rebosaba por todas partes en la defensa de los nuevos postulados de bondad laica. Y así fue como acomodaron la predicación, la actividad y hasta la liturgia igualitaria a la nueva fe que les empujaba hacia el progreso del mundo y por tanto de la Iglesia. ¿Arrodillarse el hombre? ¡Ni siquiera ante Dios! Fue así como nació la progresía eclesiástica, en medio de la euforia desbordada de los nuevos conversos. Fue el tiempo de los curas comunistas, la punta de lanza de ese vendaval renovador de la Iglesia.

Quien más quien menos, todos nos dejamos arrastrar por esa corriente. Era impetuosa. Parecía que igual que fuera de la Iglesia no hay salvación, tampoco fuera de esas nuevas corrientes podía haber salvación para la Iglesia. Francamente, yo tampoco veía cómo se podía ser cristiano sin abrazarse a ellas. Pero esas eran convicciones personales, con las reservas que me imponían la ortodoxia católica que condenaba el marxismo por ateo, y la evidente superioridad intelectual de quienes se mantenían alejados de esa nueva moda. Una moda que no paraba de ganar terreno. Fue en efecto una auténtica especie invasiva en la Iglesia.

¿Y eso vino del Concilio Vaticano II? Pues no, en absoluto, no vino de él. Pero sí que hizo el Concilio algo que convirtió esa invasión doctrinal en inevitable. Lo más grave que hizo fue ese ingente esfuerzo de modernización, de acercamiento al mundo, de progreso, de cambio en suma. Una parte muy considerable de la Iglesia había perdido la fe en sí misma. Y a la hora de aplicar las disposiciones del Concilio, hubo obsesión, precipitación y desenfreno por el cambio. ¿Cuál? Cualquier cambio. Fue cambiar por cambiar. Si bien es certísimo que el Concilio no llegó a cometer desmesuras, es igualmente cierto que les abrió el postigo a casi todas, y luego fue cuestión de tiempo y comisiones el que esas discretas reformas llegaran a la categoría de desmanes. Naturalmente que no el Concilio como tal, pero sí muchos padres conciliares andaban coqueteando ya con la nueva amante, enamorados de la que creyeron bondad intrínseca de ésta. Era sólo cuestión de tiempo que la amante desplazara a la esposa legítima.

Y así fue como muchos sacerdotes cambiaron el reino de Dios por el de Marx, porque ignoraban que era este último quien ciertamente estaba muerto y sigue bien muerto. Pero ellos erre que erre siguen tras la cabalgadura de su Cid (¡su señor!) ya cadáver, haciendo ver que luchan por implantar su reino en la tierra: porque, decrépitos ya los mozalbetes postconciliares, fuerzas para desertar y volver a su trinchera no les quedan.


Desacralización y secularización (7/08/2010)
Por Pedro Jiménez de León

Éste es un pequeño ensayo para analizar, desde una perspectiva sociológica, una de las causas del descenso de la práctica religiosa así como de la secularización creciente de la sociedad. Este estudio se basa en el interaccionismo simbólico.

Interaccionismo simbólico

La teoría del interaccionismo simbólico afirma que los seres humanos actuamos con las cosas y las personas en función de los significados que les atribuimos. Una misma mujer puede ser madre, hija, esposa, funcionaria, policía, etc. y nuestro comportamiento variará respecto cada caso. Así pues, nos comportamos con las cosas en función del significado que tenga para nosotros. Esto es de gran importancia en el ámbito de la Iglesia, pues las cosas propias de la Iglesia son sagradas, es decir, tienen carácter divino: la doctrina que enseña la Iglesia es la doctrina de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre; los sacramentos fueron instituidos por Cristo y mediante ellos suministra su gracia; la misma Iglesia fue fundada por Nuestro Señor y Él es su cabeza.

La gran crisis que sufre la Iglesia es que las cosas que son sagradas en sí mismas no son percibidas como tal por los fieles -y, en algunos casos, por la propia jerarquía-, esto es, se han profanizado en muchas mentes. Esto significa que se ha perdido de vista su carácter divino; por tanto, se ven como cosa humanas y como tal se tratan. Uno de los orígenes de este gravísimo mal está en no revestir, adornar y/o presentar las cosas sagradas con la solemnidad debida. Un sacerdote que no viste como tal, la carencia de solemnidad en la Santa Misa, la ausencia de genuflexiones al pasar delante del Santísimo Sacramento, etc. lleva necesariamente a una profanización de las cosas sagradas en la mente de las personas, con el resultado de la pérdida de la práctica religiosa y, en muchos casos, de la misma fe.

Por otro lado, la teoría del interaccionismo simbólico afirma que los significados con los que interactuamos con las cosas no son individuales sino sociales; se aprenden por la interacción social y el conjunto de significados compartidos forman la cultura. Resulta claro que la pérdida de la concepción de lo sagrado dentro de la propia Iglesia, que lleva a la pérdida de la práctica religiosa, se transmite al exterior, favoreciendo el crecimiento de una sociedad y una cultura completamente profana, naturalista, que deriva rápidamente hacia formas de neopaganismo, neopanteísmo, espiritualidad new age , etc.

Marx y la secularización

Desde una perspectiva sociológica se puede rastrear el origen de esta tendencia a no revestir de forma adecuada las cosas sagradas hasta el mismísimo Marx.

El pensamiento de Marx adolece de un profundo dualismo, que se reduce a la siguiente idea: la historia es una lucha entre opresores y oprimidos. Aquéllos luchan por mantener sus posiciones ventajosas y de poder, mientras que éstos luchan por tratar de escapar del yugo opresor. Para Marx el origen de todo el conflicto social estaba en la economía, más exactamente en la propiedad de los medios de producción. Por eso, la teoría marxista consideraba que una vez que se eliminasen las desigualdades en la propiedad de éstos, acabaría el conflicto que había arrastrado la humanidad desde su origen y daría comienzo el “Reino de Dios” en la tierra. Horrible herejía que ha costado millones de vidas. Sin embargo, el núcleo del pensamiento marxista se ha extendido a todos lados, afirmándose gratuitamente que la eliminación de las desigualdades lleva necesariamente a la creación de un mundo mejor, y este pensamiento también entró dentro de la Iglesia. Nadie se escandalice por esto, pues ya el mismo Pablo VI afirmó que «el humo de Satanás» había entrado en la Iglesia.

Dentro de la Iglesia se puede reconocer esta influencia de la mentalidad marxista en la habitual cantinela sobre la situación anterior en la Iglesia: «los sacerdotes eran lejanos», «la gente no entendía la Misa», etc. Frases que dan a entender que los fieles estaban, de alguna manera, alienados u oprimidos por las estructuras eclesiásticas. Siguiendo el pensamiento marxista, la manera de acabar con esta supuesta situación de alienación sería eliminar las desigualdades entre jerarquía y fieles, lo que lleva necesariamente a eliminar las diferencias entre sagrado y profano. En este afán de eliminar las desigualdades los sacerdotes quisieron ser como el pueblo vistiéndose como él, se pretendió que la liturgia fuese más cercana y, en muchos casos, se le quitó todo aspecto sagrado, se amoldó la doctrina al pueblo, etc. De esta manera, pretendiendo “liberar” al fiel de una supuesta situación de opresión se tendió a desdibujar las antes nítidas diferencias entre el ámbito de lo sagrado y lo profano, causando confusión, profanización y pérdida de la fe.

La renovación litúrgica

Muchos se preguntan cómo puede ayudar a la fe católica la renovación litúrgica que está llevando a cabo Benedicto XVI. Afirman que muchas de sus actuaciones sólo son cuestiones estéticas externas que a nada afectan; que lo mismo da comulgar de rodillas y en la boca que de pie y en la mano, o lo mismo da el canto gregoriano que las guitarras en la música litúrgica. Sin embargo, están errados. Nada más importante que lo sagrado vuelva a estar revestido de la forma que merece y que de esta manera los ámbitos de lo sagrado y lo profano vuelvan a estar adecuadamente perfilados. Es necesario que lo sagrado no sólo lo sea por sí mismo, sino que como tal se trate y aparezca al mundo. Por eso, la renovación litúrgica de Benedicto XVI es de vital importancia. Las desigualdades entre lo profano y lo sagrado son justas y necesarias, pues son las mismas desigualdades que hay entre lo divino y lo humano.


Albert Manent, el Fèlix Millet de la historia eclesiástica de Cataluña (5/08/2010)
Por Segimon Manent i Albert
 

Albert Manent con el Dr. Joan Bonet i Baltà el año 1970

Albert Manent es a la historia eclesiástica catalana, lo que Fèlix Millet al mecenazgo de la cultura del país.

Los dos son de la zona alta de Barcelona, Sant Gervasi, aunque Manent viera por primera vez las luces de este mundo en Premià de Dalt. Los dos son hijos de dos personajes, el poeta noucentista católico Marià Manent y el incansable activita católico Fèlix Millet i Maristany. Los dos tienen pedigrí.

Manent es amigo desde su tierna juventud de Jordi Pujol i Soley (de can Soley de Premià de Dalt) quien nació también en 1930. Fèlix Millet i Tusell lo hizo cinco años mas tarde, en 1935, y estudió en Virtelia –la antigua escuela Blanquerna fundada por el pedagogo católico Alexandre Galí-, en el barrio barcelonés de Sant Gervasi-Galbany, el mismo centro escolar donde lo hizo Pujol.

Todos pululaban por Virtelia y en su Cofradía de la Mare de Déu de Montserrat (1944) fundada por el antiguo conciliario de la Federació de Joves Cristians (FJC) Mn. Pere Llumà i Viladrich.

El padre de Millet, Fèlix Millet i Marsitany fue presidente de la ilusionante Federació de Joves Cristians (FJC), fundada por el gran sacerdote Dr. Albert Manent i Marrugat, tío del también sacerdote Dr. Joan Bonet i Baltà, historiador de quien hablaremos más tarde.

Millet, hijo, y Manent, hijo, no hay duda provienen, incluso los vivieron en carne y hueso, de aquellos ambientes católicos catalanes anteriores a la Guerra Civil que dieron a la cátedra de Tarragona la figura insigne de Vidal i Barraquer. Un catolicismo dinámico, apostólico, inteligente, romanista, conciliador, apologético y devoto que ojalá pudiéramos restaurar en las mejores de sus vivencias. Un catolicismo “abierto” (cuidado con la palabra talismán) que Manent se abroga y manipula.

Como Millet (hijo) i Manent (hijo), Germinans Germinabit viene y reivindica también aquel catolicismo de la época de la II República, de la F.J.C.; de Vidal i Barraquer; de La Paraula Cristiana de Carles Cardó; del mejor periódico católico catalán generalista de aquella época El Matí , del cual era director Fèlix Millet (padre) i Maristany; de los ambientes demócrata cristianos de donde surgió UDC (Unió Democrática de Catalunya, de la cual también formó parte Millet padre) etc.

No nos van a hacer caer en la trampa de tener animadversión hacia ese periodo y hacia aquellas realizaciones porque son también nuestros referentes, incluso a veces nuestros padres y abuelos en un sentido sanguíneo. No vamos a renegar de nuestras raíces pero no queremos utilizarlas de una manera extemporánea al servicio de intereses personales. Tampoco manipularlas. No vamos a caer en la trampa de contraponer la figura de Vidal a la de Irurita, la de la FJC a las Congregaciones Marianas, y otras simplificaciones y reduccionismos con los cuales se pretende construir un imaginario colectivo fraudulento que desembocan en una dialéctica maniquea de Iglesia “abierta” (ellos) vs. Iglesia “cerrada” (nosotros). Puro terrorismo intelectual.

El primer fraude de Manent es apropiarse indebidamente de esa filiación espiritual excluyendo –¡que se ha creído el tío!- a todos los que provenimos igualmente de estos padres pero que no compartimos sus ideas.

Por tanto no hay que desconcertarse ni tener complejos en reclamar y reivindicar el catolicismo catalán anterior a la Guerra Civil. Sabemos bien separar el grano de la paja.

Segundo: decirle a la cara a Manent que él no es nadie para abrogarse la estampación de carnés de católico catalán “abierto” o “sensible” a nuestra historia.

Noches de alcoba con el franquismo y puritanismo cultural y religioso

Fèlix Millet (padre) i Maristany, durante la Guerra Civil se trasladó a Burgos y colaboró activamente con el franquismo. El Dr. Albert Bonet, fundador de la FJC, se pasó a territorio nacional y luego se incardinó a la Acción Católica de postguerra. Millet y Maristany, regresó con los vencedores, y no le fue nada mal presidiendo los consejos de administración del opusdeísta Banco Popular y de Chasyr (Compañía Hispano-Americana de Seguros y Reaseguros).

Fèlix Millet (padre) fue el financiador de la campanya de 1966 Volem bisbes catalans , tal como Albert Manent expone en la biografía que le dedicó.

Dinero ganado acostándose con el franquismo combinado con puritanismo catalanista y religioso. Este es el humus donde se forjó también Millet (hijo) y Manent (hijo). Este es el privilegio de algunos que pueden vivir en la Zona Alta, financiar con tal tipo de dinero un discurso puritano que se puede imponer, por tener los resortes (editoriales, mediáticos y finalmente con la restauración de la Generalitat, políticos), al resto de la población.

Albert Manent, el demiurgo de un discurso que pretende ser único

Albert Manent sabe que Germinans es un enemigo a batir. Le rompe el discurso. Y al no poder luchar contra el objeto de nuestras afirmaciones, se lanza al sujeto, es decir a la caza de los nombres para hacernos callar. ¿Este comportamiento está más cerca del libre debate de ideas o del puro fascismo? ¿Como vamos a dialogar a pecho descubierto cuando este personaje y adláteres poseen todos los apoyos del poder político y mediático para barrernos, no con argumentos, sino con la mordaza y el cloroformo?

Albert Manent es el demiurgo de un discurso. Y en Germinans vamos a por él. A replicarle, no a cargárnoslo físicamente, se entiende, pues lo queremos demasiado. Internamente lo llamamos con cariño malefica mingens –la bruixa pixanera-la bruja meona. Tenemos encargado un “nan” (cabezudo) con su careto, con escoba y todo, que pensamos pasearlo por turnos en el próximo Aplec del Cargol de Lleida.

Germinans Germinabit es hija de esta tierra catalana. Nuestra web viene también del mismo pasado que Manent. Somos hijos espirituales de El Matí , admiramos a nuestros abuelos fejocistes. Algunos de nuestros articulistas profesan cercanías con UDC. Incluso compartimos nombre con aquella exposición celebrada en Roma (2001) y Barcelona (2002-2003), Germinabit. L'expressió religiosa en llengua catalana al segle XX donde Manent actuó de director del comité asesor.

Mente pensante de la exposición, era entonces director del Centro de Historia Contemporánea de la Generalitat de Catalunya siendo aun Jordi Pujol presidente.

Liberarse del discurso histórico interesado de la bruixa pixanera  

…si tu l'estires fort per aquí,

i tu l'estires fort per allà,

segur que tomba, tomba i tomba,

i d'en Manent, ens podem alliberar

(Lluís Bassiot)

Manent y Millet lucen pedigrí pero son un fraude, intelectual el primero, económico, el segundo. Vienen de seguramente lo más esperanzador e ilusionante del catolicismo catalán del siglo XX pero su papel ha sido el de utilizar este pasado, prostituyéndolo, para su uso personal.

Manent, sirviendo a su amigo Pujol y a CiU, quiere ser quien escribe la Historia. Es, como hemos dicho el demiurgo de UN discurso histórico del catolicismo catalán contemporáneo que pretendió se convirtiera en EL discurso (acomodado claro está a los intereses de CDC, su partido). Continuador de la labor del historiador y sacerdote Dr. Joan Bonet i Baltà, heredó de él, profundizándolas, también sus obsesiones: la patológica obsesión de utilizar como única categoría de análisis para hacer historia de la Iglesia en Cataluña la dialéctica Cataluña-España. Hacer de la historia de la Iglesia en Catalunya un capítulo más de la historia de una lucha nacional. ¡Qué empobrecedor!

Pero nosotros no queremos ni reducir la vida eclesial a esta categoría ni convertirnos en acólitos de ningún partido político. Luchamos por huir de estas coordenadas que precipitan al regalismo y al paganismo. Respetamos, siguiendo el Magisterio pontificio, la pluralidad de formas y partidos políticos que pueden adoptar los católicos en Cataluña. No se puede hipotecar ni reducir a la Iglesia a un solo partido político. Queremos la auténtica libertad de la Iglesia Católica, desvinculada ahora y aquí de cualquier partido político que quiera marcarle la agenda.

Manent, obsesionado, se parece como ninguno a aquello que tanto critica trasponiendo las coordenadas y categorías del integrismo decimonónico hasta nuestros días. Continúa filosofando sobre humores y esferas después del descubrimiento de la circulación sanguínea y las órbitas planetarias.

El discurso histórico de Manent está hipotecado por su dependencia de partido. Por eso Pujol lo puso de director del Centre d'Història Contemporània . Por eso organizaró la exposición Germinabit. L'expressió religiosa en llengua catalana al segle XX . Por eso, metió baza en el imprescindible Diccionari de Historia Eclesiàstica de Catalunya (1998-2001) publicado, ¡que interesante! por el departamento de Presidencia de la Generalitat de Catalunya en pleno pujolismo. ¡ O tempora, o mores ! Se podría escribir un artículo sobre lo tendencioso de algunas de sus entradas y de algunos de sus olvidos. ¡Vaya, que el personal no da puntada sin hilo!


Raíces de la pederastia en la Iglesia (2) (1/08/2010)
Por Virtelius Temerarius

La mundanización de la Iglesia

Transcribo un pensamiento muy clarificador de Hayek en la introducción de su obra “Camino de servidumbre”: “Nunca tendremos éxito en nuestros tratos con los alemanes, mientras no comprendamos el carácter y el desarrollo de las ideas que ahora (en pleno nazismo) les gobiernan… Es de temer que esta actitud (la de asignarle al nazismo las notas de maldad absoluta y exclusividad germánica) sea tan sólo una especie de evasión nacida de la repugnancia a reconocer tendencias que no están confinadas en Alemania; y de la resistencia a examinar de nuevo, y si es necesario a desechar, creencias que hemos tomado de los alemanes y que nos tienen todavía tan seducidos como a los alemanes les tuvieron.”

Es de una ingenuidad enternecedora creer que la pederastia es un mal específico de la Iglesia (¿de dónde brotan los torrentes de tinta y de imágenes para hacernos creer eso?) y que está desligada de cualquier otro factor. Pues no, mire usted, la Tierra está colgada del Sol; y todo el Sistema Solar, colgado a su vez de la Vía Láctea … Ni siquiera el polvo cósmico escapa a las leyes de la atracción. Por eso en cualquier análisis serio es obligado construir toda la constelación de ideas, doctrinas, tendencias, actitudes y conductas que confluyen en el fenómeno a analizar.

A un cardenal de la curia vaticana se le escapó uno de los análisis más lúcidos que se han hecho sobre el fenómeno de la pederastia en la Iglesia , con el trasfondo de la feroz denuncia de ésta. Puso la clave en la homosexualidad. Lástima que a continuación se mordió la lengua. En vez de aceptar las matizaciones y desmentidos que siguieron al “desliz” de Su Eminencia, voy a analizar el trasfondo de una afirmación que dejó ir ex abundantia cordis y ex superabundantia rerum .

Para no perdernos en berenjenales es preciso centrar el tema en estos tres parámetros: homosexualidad y pederastia, homosexualidad y clero, homosexualidad y resentimiento contra el clero.

Respecto al primer tema, hemos de partir de una evidencia incontrovertible: la inmensa mayoría de casos de pederastia son de carácter homosexual, por lo que es absurdo negar la fuerte ligazón entre homosexualidad y pederastia. La inmensa mayoría de delitos de pederastia los cometen homosexuales. Por consiguiente la más elemental decencia y coherencia intelectual nos exige que arranquemos de este punto de partida. Para evitar interpretaciones insidiosas conviene advertir algo tan obvio como que el hecho de que la inmensa mayoría de casos de pederastia se imputen a homosexuales, no se traduce de ningún modo en que la inmensa mayoría de homosexuales incurran en pederastia, sino que son una minoría de éstos los que incurren en tal delito. Del mismo modo que del hecho de que la inmensa mayoría de violaciones las cometan hombres, no se deriva que la inmensa mayoría de hombres sean violadores. Lo cual no es óbice para destacar la especial vinculación que hay entre homosexualidad y pederastia. Del mismo modo que no es fruto de ninguna fobia de género resaltar la vinculación entre hombres y violación.

Asentado este punto, cae por su propio peso el siguiente: parece legítimo inferir que la inmensa mayoría de clérigos que han incurrido en delitos de pederastia, se han dejado arrastrar por inclinaciones homosexuales. Creo que es irrelevante determinar si “son” o si tan sólo “se comportan como”. Esto nos lleva automáticamente a examinar primero la inclinación a la pederastia de los sacerdotes incursos en estos delitos, en función de su inclinación a la homosexualidad. Y en segundo lugar habrá que determinar si el número de casos de pederastia en la Iglesia tiene relación directa con el número de sacerdotes y religiosos con inclinaciones homosexuales. En efecto, con suma discreción la Iglesia está apuntando firmemente en esa dirección. Con la crítica feroz del lobby homosexual, el mismo que está en el acoso y derribo de la Iglesia por los escándalos de pederastia, de autoría mayoritariamente homosexual: de los sacerdotes por cuya defensa ha puesto este lobby el grito en el cielo.

Y en tercer lugar habrá que examinar de qué modo la promoción de la homosexualidad y la ocupación de espacios de poder del lobby homosexual a todos los niveles en todos los estamentos y en todos los sectores influyentes, ha podido alcanzar hasta a la Iglesia. No olvidemos, porque ésta es una de las claves más lúcidas para entender lo que ha pasado en la Iglesia , que el poder de este lobby en la sombra se ha debido sobre todo a la fuerza del silencio y del chantaje. Precisamente por lo que podía perjudicar el que se supiese que personas investidas de tal dignidad caían en esas prácticas condenadas con suma severidad, desprecio y repugnancia por la sociedad. Era el pecado “nefando”. Un eclesiástico acusado de tal cosa era lo último. Si ya una acusación de actividad sexual “normal” era condenada, en tocando lo nefando, la condena era inapelable.

Está por ver cuánto de la mundanización de la Iglesia , específicamente en el progresivo posicionamiento de muchos de sus miembros a favor de lo homosexual (de esa especie de “homofilia” universal que está fomentando el lobby hasta llegar a la enseñanza y al apostolado), ha tenido que ver con esa fuerza del chantaje ejercido sobre miembros del clero. Aunque sería deseable que no se hubiese repetido en la Iglesia el mismo modelo de penetración y toma de poder que ha empleado el lobby en todas las instituciones, la lógica de los hechos nos empuja con fuerza a temer que la Iglesia no haya sido para ellos una excepción, y el lobby haya seguido el mismo método para tomar posiciones también en ella. Por tanto no deberíamos desechar a priori esta hipótesis a la hora de abordar en profundidad el análisis del fenómeno.

Hemos de tener en cuenta que el clero ha dejado un rastro muy notable de pederastia y homosexualidad, de cuya profundización y difusión se han ocupado precisamente los homosexuales. ¿Acaso todos los clérigos católicos son de inclinaciones homosexuales y propenden por ello a abusar sexualmente de niños y adolescentes varones, dejándose arrastrar algunos de ellos al pecado y al crimen? Evidentemente, no. ¿O acaso sólo los curas homosexuales han pecado de incontinencia? ¿Qué pasa con el resto, que son la inmensa mayoría? Efectivamente, la pregunta se responde sola. Pero es que lo único que podía manejar con total dominio el colectivo homosexual, eran los pecados que llevan marcada esta orientación. En un ambiente tal de mundanización como el que padece la Iglesia , esos otros pecados abundan muchísimo más que los de signo homosexual; pero es que para infinidad de ellos han dejado de ser pecados. ¡Si hasta un cura pederasta afirmaba en el juicio seguido contra él, que no tenía la menor conciencia de culpa!

Ése es realmente el gran problema de fondo: cuando toda la tradición de la Iglesia se pone patas arriba, la moral no se libra del revolcón. Y cuando hay una parte del clero capaz de elaborar una teología y una moral en la que contra la tradición de la Iglesia cabe holgadísimamente la homosexualidad (sabemos distinguir entre homosexualidad y homosexual, ¿no?), está abierto el camino para seguir distorsionando la doctrina de tal modo que la cosa no pare ahí, y se abra camino en la dirección que marcaba ese clérigo.


Joan Barat Graell, ¡por fa! , jubílate ya (30/07/2010)
Por Agustí Fábregas Comas

Un nuevo año bajo a la parroquia como cuando era pequeño para asistir a la tradicional Missa de les Santes de Mossen Blanch. Este año, otra vez, con la presencia del cardenal Sistach que le ha cogido gusto a una ceremonia multitudinaria de lucimiento.

Después del “ball de l'àliga”, paso a casa de mis familiares y amigos en Mataró para comer “peres farcides” (peras rellenas) como ya hacia el Baró de Maldà a finales del siglo XVIII en sus vendidas desde Barcelona a la capital del Maresme por Fiesta mayor. Después del helado de corte de vainilla y chocolate de la acreditada casa “Granja Caralt” se desató una animada conversación sobre el estado de la parroquia de Santa María.

No parecían mis amigos y familiares muy satisfechos. En primer lugar salió el tema de la restauración y sus criterios, que nadie los conoce. También sobre la diferencia entre la magnificencia de la Missa de las Santes y el desierto del resto de los días del año en esta parroquia donde ninguna de las Misas dominicales ya se hace en la amplia nave central. Después de algunas otras cuestiones se entró de lleno en la figura del párroco. Por lo que se ve Santa María de Mataró no está de suerte.

Según parece es una de las parroquias con más incondicionales de Germinans por metro cuadrado, pues me pasaron algunos de sus artículos impresos en papel que los feligresas de más edad, sus golden girls , se pasan de mano en mano en secreto, porque mayoritariamente no tienen acceso a Internet.

Una de las últimas que ha hecho este pésimo párroco, el injubilable e incolocable Joan Barat Graell (78 años), es autorizar como ya informó esta web (sección "De omnibus rebus" de 30/05/2010) a TV3 para que convierta la capilla del Santísimo Sacramento de la basílica de Santa María de Mataró en plató para grabar escenas de la teleserie de TV3 "La Riera".

Leo en dicho artículo de esta web la crónica que sobre esta serie el crítico Sergi Pàmies publicó el sábado 22 de mayo de 2010 en La Vanguardia . Copio algunos de aquellos párrafos:

El culebrón La Riera (TV3 y 33) está evolucionando hacia universos oscuros…Con el tiempo, el elemento gastronómico pasó a ser secundario y me fueron seduciendo la maldad de ciertos personajes y la peculiar interpretación de algunos actores…

Claudi, un auténtico hijo de puta manipulador, muy bien interpretado por Pere Arquillué. En pocos meses, ha inducido suicidios, perpetrado adulterios, contratado matones, maquinado estafas, mentido con la desfachatez expresiva de Al Pacino en El Padrino , sobornado a corruptos y a desgraciados.

Otro personaje interesante es Ernest, interpretado por un eficacísimo David Selvas. Es el Bobby Ewin de La Riera, un buenazo con debilidades sentimentales que, si nos atenemos a la lógica del género, podría acabar convirtiéndose en el más peligroso de los psicópatas.

Pero la perla de la serie es Mauri, el veterano y destronado ex chef, hermano de Mercè, la propietaria de la fonda (que, por cierto, está sufriendo un preocupante proceso de suellenización). En las primeras semanas, Mauri era un cascarrabias con buen corazón. Enfático en sus estados de ánimo, llevaba su cocina con sentido de la disciplina parecido al de Clint Eastwood en El sargento de hierro . Vive con su hija, todo parece normal hasta que, de repente, descubrimos sus contradictorias y viciosas… (redobles de tambores)… ¿tendencias pederastas? Es un golpe de efecto que preserva la tradición del morbo televisivo catalán. Nissaga de poder inmortalizó el incesto (entre hermanos y entre tías y sobrinos). El cor de la ciutat explotó la violación y Ventdelplà, los malos tratos y la prostitución. ¿Será La Riera la serie de la pederastia?

El escrito de Sergi Pàmies deja bien claro el estilo indecente y amoral de la citada serie. ¿Es normal que este párroco Barat permita que la serie ruede en la capilla del Sacramento de la parroquia? Que se ruede un documental de tipo artístico tiene un pase, pero una serie de tales características ¿es normal?

No me extraña que según nos llega sus feligreses recibieran, entre ellos mis primos, como un chasco que Barat continuara un año mas como párroco pues se habían hecho pagas que pasaba a Berga (FOTO DE LA IZQUIERDA) jubilado junto a sus familiares. Algo debe haber sucedido. Con esperanza, muchos se hacían pagas de librarse –algunos habían incluso preparado una botella de champagne- de un personaje agotado en su discurso nacionalista exharcerbado, con cada día, pese a una superficial bonhomía, más tics dictatoriales y toques de mala educación, que ha conducido al marasmo a una parroquia milenaria y arruinado muchas iniciativas de buena fe.

Hago una lista de 18 doléances con todo lo que salió, animado por mis familiares y amigos. A poner negro sobre blanco todo lo que se comentó y luego colgarlo, a lo imán de nevera, en nuestra humilde web:

1) su comportamiento en la pasada beatificación del Dr. Samsó, negándose en propagar la figura de su antecesor elevado a los altares y boicoteando toda iniciativa que no estuviera acompañada de talón bancario. Entre otros pasotismos, no le vieron en el pelo en ninguna conferencia de las que se dio. Ya se comentó en esta web que el modelo sacerdotal del Dr. Samsó es denostado por este tipo de curas que interpretaron a su manera el Concilio.

2) su patética participación en las campañas contra el cardenal Carles;

3) la supresión de la procesión de las Santas patronas por las calles, último resquicio de la tradicional recorrido que antes del concilio se hacia por la tarde (como me acuerdo);

4) su negativa a restaurar la procesión del Corpus, pese a que tendría el apoyo de la Cofradía de la Virgen de los Dolores;

5) su negativa a asistir a las procesiones de Semana Santa dicha cofradías de su parroquia. Se ve que en el fondo no las traga. No las ve conciliares.

6) su repelús a la figura de Juan Pablo II y Benedicto XVI, la nula citación y lectura de ninguna de sus encíclicas o de su Magisterio y su anclaje a una visión distorsionada de Juan XXIII;

7) su choque y desatenciones con personas con mucha valúa de la parroquia que no le ríen las gracias; Un marcado clericalismo insultante e incapaz de entender que el laicado no son unos súbditos disminuidos;

8) su intento de cargarse el rosario vespertino;

9) la burla y el sarcasmo hacia actos de piedad como el novenario de Almas;

10) su enfermiza aversión a la lengua castellana;

11) su obsesión por no abrir la Iglesia mas horas, reacción sospechosa de una vida espiritual curiosa;

12) el no haberse preocupado, como presidente de la fundación, por el destino ni por garantizar el culto en la capilla de la Inmaculada Concepción de la Residencia de Ancianos Llar Cabanellas en el convenio que firmó con el Ayuntamiento para convertirlo en Centro de Salut Mental. Acabará en almacén, o sala de actos, y si no al tiempo. Una verdadera dejación de algo que como párroco tendría que ser el primero en velar.

13) el que nunca le han visto el pelo en los colegios católicos de su demarcación (Corazón de Maria, la Coma, Maristas Valldemia).

14) su pasotismo hacia todo lo que sea la historia de la parroquia, considerada un contrapeso inaceptable a sus arbitrarias decisiones; Se ve que está a la greña con todo el colectivo del Museu Archivo parroquial, principal foco de investigación histórica de la Ciudad.

15) el fin de las confirmaciones. Ya nadie de acuerda en que año se confirmaron los últimos jóvenes de una parroquia donde no hay jóvenes. La decadencia de la catequesis, de cerca 100 al inicio de su rectorado a poco mas de 20 chavales.

16) el abandono durante de su rectorado de la nava central basilical para las misas dominicales, testimonio de una decadencia mucho mas profunda;

17) la incapacidad para pararle los pies al equipo de arquitectos encargados de la restauración, que si bien los enchufó su antecesor, pretenden utilizar Santa Maria como un espacio de experimentación de arquitectura contemporánea (y de paso pasar factura) a costa del mal gusto y la vida espiritual. El arquitecto principal Agapito Borrás no es ni creyente. Sus frivolidades han hecho perder, según me cuentan, un donativo de 2.000.000 de pesetas de una familia que quería pintar una capilla.

18) o su incompetente y contradictorio gobierno parroquial débil con los fuertes y fuerte con los débiles. Como dijo mi conocido Pisum Sativum, un párroco para olvidar.

Triste senectud rectoril. Habría que preguntarse que cardenal mantiene a este personaje tan arbitrario e irascible que deambula triste y cabizbajo únicamente entre los vértices de un triangulo formado por la capilla de su Misa diaria, su tienda de ultramarinos y el sillón de delante de su TV. Me parece que nos encontramos en un caso más de un fracasado sacerdocio que nos quería predicar una fe subordinada siempre a una ideología política, en su caso la nacionalista catalana. Que triste. Que triste. ¡Por favor sacerdotes, en el desierto de la ciudad, no podéis vivir solos en vuestras casas rectorales! ¡Obispos tomad seriamente en consideración este tema!

Uno de los muchos e-mails de queja recibidos fue publicado por Germinans –en la sección Omnibus rebus- el 9 de junio pasado con el título “ En la teleserie "La Riera" (TV3) aparece un sacerdote que aconseja las relaciones pre-matrimoniales ”. En aquella ocasión, una feligresa reproducía y comentaba un artículo publicado el 2 de junio en Forum Libertas donde se analizaba la serie.

A esto hay que añadir, que en el mes de julio, el mismo crítico Sergi Pàmies en otro artículo continuó comentando la serie (copiamos el último párrafo):

El culebrón no se conforma con estas tramas. Además incluye una boda condenada al fracaso entre una católica practicante atraída por el pecado carnal y un novio tenso, sobreactuado y reprimido que, en su despedida de soltero, descubre que es homosexual. ¡Vean la Riera! ¡Es una fuente inagotable (y gratuita) de sufrimiento! ¡Sufran con el cocinero pederasta! ¡Redímanse con el delincuente Joan reconvertido en buen samaritano! ¡Sigan las maniobras de Mercè Sampietro para lograr que su marido no se vaya: cómo le tira por las escaleras para que se rompa la pierna! ¡cómo se manipula a un pobre cura superado por sus contradicciones hormonales! ¡Sufran con los traumas de Maribel, nuestra Salander de los fogones! Es un pesebre temático de maldades estimulante por la variedad de temas desagradables que maneja… Pocas televisiones son capaces de proporcionar un pack televisivo tan contundentes para sus ciudadanos.

Alguien puede pensar que tenemos la piel muy fina. Los guionistas han hecho romper el secreto de confesión al sacerdote de la serie (Esteve Puig Cantón, personaje protagonizado por Manuel Dueso) . Allá ellos. Una pregunta, pero, se nos presenta que nos es mas difícil contestar ¿Es necesario ceder la capilla del Santísimo Sacramento para rodar parte de una serie que propugna estos valores? ¿Es necesario que dicho rodaje imposibilite hacer la visita vespertina de los feligreses que lo desean al Santísimo? ¿No será que eso, al párroco, no le importe en demasía?


"La Vanguardia" manipula la información (29/07/2010)
Por Francisco Fabra

Mi abuelo estuvo subscrito a "La Vanguardia", mi padre también, y un servidor también hasta hace unos ocho años cuando me di cuenta que la información religiosa era lamentable, manipulada y muy poco "católica". Mn. Jordi Piquer no es que fuera la panacea del periodismo religioso, pero cubría con mucha dignidad los espacios que el diario del Conde de Godó le concedía. Pero después de él vino una penosa pasarela de periodistas malos de solemnidad tanto a nivel profesional como por lo que se refiere a la linea doctrinal.

Germinans Germinabit ya ha comentado en diversas ocasiones el bochornoso espectáculo que continuamente nos ofrece el Sr. Oriol Domingo, pero el periodista Josep Gisbert, le ha superado, y eso es mucho decir. Al principio pensé que se trataba de un tenista que quería ganarse un sobresueldo en verano escribiendo, o de algun familiar de Juan Gisbert. Finalmente me di cuenta que era un periodista de La Vanguardia que escribe en diversas secciones, especialmente en cuestiones políticas.

Pero como en verano hay mucha gente de vacaciones, a los periodistas les toca hacer de todo, incluso aunque no tengan ni puñetera idea de la sección que les toca cubrir. Eso sucede en muchos medios de comunicación con pocos recursos, pero sorprende que suceda en un periódico con un prestigio internacional como La Vanguardia.

El susodicho periodista titula su artículo: "Los obispos salen en defensa de la nación catalana tras el fallo del TC", la manipulación no puede ser más grande, porque los obispos en ningún momento hablaron de la "nación catalana", ni tampoco hicieron ninguna alusión al Tribunal Constitucional, ni al Estatut, ni a la sentencia...

A lo único que hicieron referencia explícita era al documento "Arrels cristianes de Catalunya", algo que no podían pasar por alto, teniendo en cuenta que se cumplen 25 años del escrito. Es evidente que los actuales prelados no podían hacer un feo tan grande a sus antecesores, por tanto era obligada la referencia y su valoración positiva del documento, aunque estoy seguro que a algunos de los actuales obispos les repatea el documento, pero eso son cosas que hay que hacer por un mínimo de diplomacia.

Y es precisamente allí donde se coge el periodista para afirmar lo de la nación catalana, porque en el documento aparece el término "nación", cosas comprensibles en aquellos obispos de hace 25 años, que vivían intensamente el nacionalismo militante. Eran tiempos en que casi se daba el derecho de presentación de obispos, pero el que presentaba a los candidatos no era el rey de turno sino el Molt Honorable President Pujol. Porque todos los obispos que se nombraban eran de su cuerda.

Las cosas han cambiado afortunadamente para la Iglesia en Cataluña, pero algunos no quieren aceptar la nueva realidad y se aferran a lo que sea, con tal de hacer ver que los obispos catalanes son como los de hace 25 años. Pero por mucho que manipulen, la realidad es la que es, la jerarquía eclesiástica ya no es lo que era. A Dios gracias.


Raíces de la pederastia en la Iglesia (1) (25/07/2010)
Por Virtelius Temerarius

Entre el fundador del Opus Dei y el fundador de los Legionarios de Cristo

Tengan la valentía de mirar a la Iglesia cara a cara: empiezo por la cara buena. Hace pocas semanas veía un vídeo del fundador del Opus Dei. “Rezad por los sacerdotes -decía- que lo necesitamos muchísimo. Rezad por mí, porque yo soy capaz de cometer los mismos crímenes que cualquier otro hombre, y necesito vuestras oraciones y la gracia de Dios para ser un buen sacerdote”. Por supuesto que esa afirmación a mí no me pareció nada retórica. Yo también me considero capaz de cualquiera de los crímenes que están cometiendo hoy los sacerdotes. Por eso doy infinitas gracias a Dios porque habiéndome hecho pasar por el seminario, me libró del sacerdocio en esta época tan turbulenta. Yo podía haber sido uno de ellos. Por eso, junto a mi condena sin matices, tienen mi más profunda conmiseración. Miserere mei Dómine, miserere eorum!

Paso a esa otra cara en la que pude estar y no estoy. Ahí tenemos como el más auténtico paradigma de la parte corrompida de la Iglesia y de su alto estilo de corrupción, al fundador de los Legionarios de Cristo. Fíjense qué acción más meritoria: un instituto religioso de una enorme potencia. 800 sacerdotes, 2.500 seminaristas, 70.000 laicos en su asociación “Regnum Christi”. Colegios, universidades, toda clase de instituciones, ¡la intemerata! Pero la catadura espiritual y moral de este increíble activista católico es para salir huyendo. ¿Qué parte de la Iglesia está representada por el reverendo Marcial Maciel? Porque resulta que éste tal, además de montarse dos familias, por añadirle la guinda al pastel exhibe la condición de pederasta, pero con el agravante del incesto, pues practicó este vicio incluso con sus propios hijos.

Ahí tenemos el retrato robot del rostro más horrible de la Iglesia: se corresponde con el del cardenal Daneels por ejemplo, sucesor de Suenens, ocultando al parecer 450 casos de pederastia de sus sacerdotes. Qui tacet, consentire videtur : quien calla, tiene toda la apariencia de consentir. Quien no reprueba, aprueba.

¿Qué le está ocurriendo a la Iglesia? Pues que entre otros venenos, se ha infiltrado en ella la idea supermundana de que no importa la calidad moral de la persona, mientras la proyección pública de su actividad sea positiva. Es la doctrina ambiente que nos dice que la vida privada es cosa de cada uno, y nadie tiene derecho a hacer valoraciones sobre ella, aunque se trate de hombres públicos, mientras su acción pública sea correcta. No es necesario ser buena persona, mientras uno haga bien su trabajo. Como Marcial Maciel, imponente y eficacísimo operario de la Iglesia. Y ya ven lo que da de sí este criterio aplicado a los que ostentan en la Iglesia la calidad de “iconos” por estar expuestos a la mirada de todos, y no sólo de los católicos. Sacerdotes eficaces en su activismo eclesiástico, que luego llevan una vida privada deplorable. Pero como es el ámbito de su privacidad y de su conciencia… mientras la cosa no llegue a la luz pública… mientras no haya escándalo… ¿Les suena? ¿Y cuál es la respuesta de la jerarquía eclesiástica? Pues exactamente la misma: mientras no haya escándalo, a tapar y tapar y más tapar personas y conductas que hieden. Hasta llegar a lo más gordo: la pederastia y su perpetuación mediante la ocultación.

¿Qué me dirían ustedes si de repente empezasen a proliferar casos de pederastia y de toda clase de abusos sexuales en las instituciones asistenciales y de enseñanza o en el sector sanitario? ¿Y qué tal les sentaría si a continuación se enterasen de que las autoridades respectivas se han dedicado a ocultar -y por tanto a amparar y fomentar ni que sea indirectamente- esos horribles crímenes? Y si para redondear el panorama, escuchasen ustedes a algunos acusados decir que no tienen mala conciencia por lo que han hecho, ¿cómo se les quedaría el cuerpo? Me dirían por supuesto que se trata de crímenes intolerables; pero a renglón seguido añadirían un diagnóstico bien certero: el estamento en cuestión está corrompido hasta los tuétanos. Y con alta probabilidad, me redondearían el diagnóstico con esta reflexión: esos estamentos son la basura flotante de una sociedad cuya putrefacción se ha extendido como la peste.

Dos metáforas: la primera, Hitler con su limpieza étnica en los campos de exterminio, y los alemanes haciendo como que no se enteran. Segunda: ¿recuerdan los “Ángeles de la Muerte” en Austria? La reacción de la sociedad fue de lo más tibio. Era evidente que la muerte venía a Europa con su mejor rostro, el de la eutanasia. Venía a galope tendido. Han pasado menos de 30 años y ya toda Europa está compitiendo por ver qué país tiene una legislación más “avanzada” en cuestión de eutanasia. La cosa fue tan horrible, que el mismo director del hospital de Lainz, que fue el abanderado iniciador de la eutanasia, tuvo que denunciar a sus cuatro enfermeras por los “abusos” infames que cometieron en la aplicación de tan “humanitaria” técnica. Es la evolución natural de las cosas.

¿Hemos de afirmar pues, a cuenta de la pederastia, que la Iglesia católica es una institución corrompida hasta los tuétanos? Eso quisieran nuestros enemigos, y a fe que vienen trabajándoselo desde hace mucho tiempo. En esta cuestión el enemigo está inequívocamente identificado. Pero permítanme formular una duda: lo que se han estado trabajando ¿ha sido el escándalo a cuenta de la pederastia, o se han cuidado también de inocular previamente la pederastia en la Iglesia? Son enemigos inteligentes, ¿no?

Hay que circunscribir este ataque furibundo contra la Iglesia en su propio contexto que es, no lo olvidemos ni un solo instante, el trabajo metódico de demolición de la Iglesia desde dentro. Con sus peores enemigos muy bien instalados en ella. Y el resto, no tan malos, pero igualmente temibles, que pasaron por ella, que la conocen muy bien por tanto y actúan desde fuera. Algún día alguien confeccionará el elenco de los enemigos de la Iglesia que pasaron por el seminario e incluso por el sacerdocio. Más difícil será identificar a los enemigos que tienen planeada su voladura desde dentro.

Adelantemos ya, que siendo la moral una derivación necesaria del dogma, todo el que aspira a un cambio de moral, sabe que ha de empezarlo desestabilizando el dogma. Tan pronto como se tambalea éste, la moral se queda sin su fundamento. Por eso, la feroz veda que se abrió contra el dogma -y obviamente contra el culto que es su consecuencia también necesaria- derivó en un tremendo derrumbe moral. ¿Y de qué moral hablamos? Pues de la incomodísima moral sexual.

Dejo a este respecto abierta una doble pregunta: ¿Por qué el desmoronamiento moral de los sacerdotes se manifiesta en la pederastia? ¿Y por qué esa pederastia tiene marcado signo homosexual, como corresponde tanto al valor léxico y de uso de la palabra como a la propia realidad?

De estas preguntas se desgrana otra: ¿Es casual que sea precisamente el colectivo homosexual el que está dando la batalla de la pederastia contra la Iglesia?

Y una última pregunta: ese ejército tan bien organizado de enemigos de la Iglesia, ¿cuenta con una quinta columna en el seno de ésta?


"Catalunya Cristiana" también defiende la "causa nacional catalana" (23/07/2010)
Por Francisco Fabra

Acababa de leer el artículo de Antoninus Pius titulado "El arzobispo Vives defiende la causa nacional catalana", cuando llegó a mis manos la publicación "Catalunya Cristiana" dependiente del arzobispado de Barcelona. Me doy cuenta rápidamente que está en la linea de las declaraciónes del obispo de Urgel, es decir que allí donde el cardenal Sistach no llega por calculada e interesada prudencia, no porque no sea nacionalista, llega su publicación oficial.

El semanario abre su portada con el tema "REACCIONES ANTE EL RECORTE DEL ESTATUT", tal como suena, no es una publicación política o de la Generalitat, es una publicación que se define como religiosa, pero parece que lo que más le interesa a la dirección de esta revista cristiana, puesta a dedo por Sistach, es el dichoso Estatut.

En la misma portada la publicación se define cuando afirma: "Dada la situación actual, desde Catalunya Cristiana hemos querido pedir la opinión de personas diversas tanto en el ámbito eclesiástico, como cultural, social y político para que valoren el momento histórico de esta Catalunya que se reconoce como una nación con derecho a decidir". Las tres primeras páginas de la revista se dedican a este tema, una clara constatación de lo que realmente preocupa a esta publicación.

No se puede ser más cínico con eso de que han querido pedir la opinión de personas diversas, la opinión es tan plural que el 100% de los encuestados piensa lo mismo, todos están a favor del Estatut y de la nación catalana. Yo voté en contra del Estatut, no por cuestiones nacionalistas sino por ser coherente con mi fe, ya que el Estatuto contenía muchos apartados que consideraba inmorales, no he ido a la manifestación, me considero catalán como el que más y como yo muchos otros catalanes católicos y no católicos, pero para Catalunya Cristiana no existimos, sólo cuentan los que están a favor del Estatut que fue aprobado con el porcentaje más bajo de la mayoría de referendums y consultas ciudadanas.

La representación política de los preguntados no puede ser más parcial, sólo políticos de Convergència i Unió, como Josep Antoni Duran Lleida que titula su escrito: "Más nación que nunca" o el ex-diputado, ex-senador y ex-parlamentario convergente Joaquim Ferrer con el contundente título "Indignación". Hay muchos religiosos, monjes y monjas en Cataluña, muchos de ellos nacidos fuera como una buena parte de los catalanes, pero claro el entrevistado tiene que ser un monje de Montserrat como Bernabé Dalmau que diga las cosas con contundencia: "El tema de la nacionalidad catalana, desde el punto de vista cristiano, no es un tema neutro sino que pide un compromiso". También hay muchos sacerdotes en Cataluña, muchos de ellos nacidos fuera de sus provincias o al menos de padres inmigrantes, pero han ido a buscar aquellos que són de la "ceba", es decir del núcleo más catalán con apellidos bien catalanes, como el sacerdote y musicólogo Valentí Miserachs Grau, que nos cuenta el deplorable cuento de "Catalina y Castallina" o Miquel Barbarà Anglès, mano derecha del arzobispo Lluís Martínez Sistach en su etapa tarraconense que nos afirma: "Una vez constatado que somos una nación debemos afirmar que tenemos derecho a defenderla como un derecho fundamental".

Acabamos con las últimas opiniones como la de Jordi Porta i Ribalta uno de los máximos representantes de la entidad progresista y anti-jerárquica católica "Cristianisme i Segle XXI", el profesor Miquel Ruiz Lacruz autor del libro "Proposta d'una constitució catalana", la Sra. Concepció Huerta, vocal del SEDASE, entidad que se define a si misma como "Una iniciativa para profundizar y propagar la Doctrina Social de la Iglesia (...) desde una cordial enculturación en Catalunya, patria, cultura y nación donde arraiga la Facultad de Teología". El último opinador es el periodista Daniel Arasa, autor del libro "Católicos en el bando rojo", en el que se intenta desmitificar que todos los católicos estuvieron en el lado de Franco, aún así es el único que demuestra que además de Cataluña también le preocupan otros temas como el aborto.

Como se puede apreciar, la pluralidad es absoluta. No hace mucho tiempo leí una encuesta en la que se decía que el partido político catalán en el que había un porcentaje más alto de votantes que se definían como "católicos" con una gran diferencia era el Partido Popular, al que reconozco no votar últimamente, pero se ve que los católicos que no votan nacionalista, no cuentan, ni para nuestro gobierno tripartito ni para casi nadie. Pero lo peor de todo es que una publicación que se define como cristiana y que depende directamente del arzobispo sea tan sectaria, y sólo tenga en cuenta una única linea ideológica, la que nos quieren imponer.

Se da la circunstancia de que los partidos nacionalistas son los que han hecho posibles leyes como el aborto a menores, matrimonios homosexuales etc. Recordemos si no la última votación sobre la reforma criminal de la ley del aborto donde la votación estaba muy ajustada y acabó decidiéndose por los votos de los diputados nacionalistas de Convergencia y del PNV. Pero para Catalunya Cristiana, parece que el tema del aborto y otras cuestiones morales no le preocupa, sólo le preocupa el recorte del Estatuto y que se reconozca a Cataluña como nación.


Sistach, fuera del mercado (22/07/2010)
Por Cathalaunicus Allii Cepa

Una muestra más del estado catatónico de la Iglesia diocesana de Barcelona es el silencio desconcertado y preocupante de Sistach y del nacional progresismo eclesial sobre las causas de la crisis económica. Mas chocante resulta cuando es el progresismo eclesial quien lleva décadas pretendiendo apropiarse de la imagen que solo eren ellos lo que se preocupan de “lo social”, pues los “carcas” solo hacen beneficencia. ¿Se acuerdan de esta “cantarella” (ritornello)?

La crisis económica ha dejado perpleja a la progresía de Justicia i Pau ; Cristianisme i Justicia de González Faus; y a la Casa de Santiago y su lobby de profesores universitarios agazapados en la URL (la Ramon Llull), universidad “católica” donde resulta imposible encontrar algún rincón académico dedicado a la Doctrina Social de la Iglesia.

Matabosch y su Fundació Joan Maragall solo tocan temas culturales, no se enfangan las manos con temas tan prosaicos como la Economía. Vives sigue entestado en el Estatut, víctima de este gran teatro de sombras chinescas en que se ha convertido su reforma. Incapaz de desmarcarse y de discernir lo real de lo mediático y lo gestual, actúa de vasallo preocupado porque denota un descosido en el traje del emperador desnudo. Otro que se ha apuntado a la comedia.

Por lo que se refiere a Sistach, sus escritos sobre la crisis son de una pobreza abrumadora, a lo sumo un llamamiento a la beneficencia (vestida con el vocablo solidaridad) vía Caritas. Ni lectura de los documentos sobre el tema realizados por Benedicto XVI (en mi opinión hay un problema de repelús por el tema atribuible al cléricocentrismo que destila –todo un tema para un futuro artículo). Un desierto de ideas, un páramo analítico, un erial de pensamiento.

Gente mas seria, como el letárgico SEDASE de Antoni Maria Oriol Tataret, Joan Costa Bou o Antoni Babra duerme el sueño de los justos, descorazonados y desmoralizados con una diócesis que no despierta, por despertar algo, el mas mínimo interés por el pensamiento social cristiano.

Del jesuítico ESADE solo un detalle de cómo esta el patio. El pasado jueves 27 de mayo, Miquel Trias Sagnier, catedrático de Derecho Mercantil de dicho centro afirmaba en La Vanguardia en su artículo “Las sorpresas de Cajasur” que la testarudez de los canónigos (de Córdoba, herederos del socialcatolicismo del gran obispo Zeferino González) de Cajasur (sus propietarios) en salvar los máximos puestos de trabajo de sus empleados ante los distintos procesos de fusión que se les planteaba no estaba “exenta de apriorismos propios de otros tiempos”. Hemos de suponer que dichos “apriorismos” para dicho catedrático de ESADE deben ser la voluntad de los adustos canónigos cordobeses de actuar de forma coherente con el punto 344 (párrafo segundo) del Compendio de Doctrina Social de la Iglesia que dice “ Los empresarios y los dirigentes no pueden tener en cuenta exclusivamente el objetivo económico de la empresa, los criterios de la eficiencia económica, las exigencias del cuidado del « capital » como conjunto de medios de producción: el respeto concreto de la dignidad humana de los trabajadores que laboran en la empresa, es también su deber preciso . 719 Las personas constituyen « el patrimonio más valioso de la empresa », 720 el factor decisivo de la producción. 721 En las grandes decisiones estratégicas y financieras, de adquisición o de venta, de reajuste o cierre de instalaciones, en la política de fusiones, los criterios no pueden ser exclusivamente de naturaleza financiera o comercial ”.

Del marasmo barcelonés solo se salva tímidamente la Universidad Abad Oliva, con su un tanto desconcertante Centre de recerca Thomas Becket, y sobretodo por su contundente apoyo a las iniciativas de Josep Miró y Ardèvol y su Forum Libertas. Este grupo eminentemente seglar es al día de hoy lo único equiparable a algo parecido a un centro de pensamiento social cristiano en Cataluña. Y como vamos sobrados de elementos, va el indocumentado de Sistach y los ignora por “carcas” y por vivir una sana y ortodoxa autonomía laical.

Simple y llanamente: estamos en otra dimensión más de la mediocridad abisal del pontificado Sistach. Nos lo endosaron para acallar a los que querían obispos que hicieran la corte a CiU. Y aquí lo tenemos. Ni mu de Estatut para que Germinans, Infocatólica y la Cigüeña de la Torre no se le tire a la yugular, enterado, por fin, que ya no es posible, como hacia, mantener simultáneamente dos discursos a la vez, uno nacionalista en Cataluña, otro neutro en Madrid. Cosas de Internet. Pero tampoco ni mu de las causas de la crisis económica, ¡ que tema tan secular e impropio para un prelado como yo !, debe pensar.

Las raíces de esta crisis se encuentran en la vulneración sistemática de algo tan “carca” y de moral tradicional católica como las virtudes cardinales, aquí aplicadas al ámbito de lo económico.

En un principio algunos llegaron a la conclusión que de esta crisis saldríamos refundando el capitalismo y que nos dirigíamos hacia una era de neointervencionismo estatal, superada la fase neoliberal que nos había llevado al desastre. Entonces la izquierda aplaudía con las orejas. Al carro se sumaron algunos progre eclesiales –tipo Arcadi Oliveras de Justicía i Pau-, confiados de ver confirmadas sus categorías de análisis: “¡ Ya lo decíamos nosotros ”. Confiados, en su delirante análisis maniqueo, que habíamos llegado, por fin, a una parausía secularizada, la hora de vengarse del moloc capitalista.

Y pasaron los meses. Del efímero neointervencionismo, que nos vendieron (TV3 a la cabeza) –otra vez la incapacidad de discernir entre lo real y lo mediático-gestual-, hemos aterrizado al recorte mas colosal de gasto público que se recuerda en la Historia de Occidente (ya veran). Reducir el oceánico déficit público se ha convertido para las grandes potencias occidentales en la única manera de reactivar la Economía. Un Keynes violentado volviendo sobre sus pasos y borrando sus propias huellas. En España este recorte pasará por un gran proceso de desregulación económica que afectará también, pese a mis deseos, al mundo laboral. Que curioso es observar como el FROB (fondo salva bancos) se alimenta de dinero público mientras se recorta el gasto social y se sube un impuesto indirecto casi regresivo como el IVA para garantizar un menor déficit. Vivir para ver. Refundación del capitalismo, ! y tanto ¡

No es de extrañar que el progresismo eclesial perplejo y zarandeado por tanto viaje ya no sepa qué decir. No entiende nada. Silencio que se ha unido al del nacionalismo eclesial catalán el cual, digámoslo claro, los temas de economía social mas bien le traen al pairo. Pregúntele a Matabosch.

¿Que virtudes se han sido ignorado impunemente cuando los Estados y las economías particulares (familias y empresas) occidentales han acumulado una deuda que en el caso español el McKinsey Global Institute ha calculado en el 366% del PIB (necesitaríamos aprox. tres años y medio dedicando toda la riqueza anual para pagar todas las deudas)?

¿Y los bancos españoles (y en menor medida los de EE.UU.) cuando financiaron el boom inmobiliario dando hipotecas a diestro y siniestro al primero que pasaba por el umbral de la puerta?

¿Y los miles de familias que quisieron vivir subidos a un tren de vida solo financiable por un endeudamiento muy superior sus posibilidades?

¿Y los Estados sociales y del Bienestar, ultrareguladores en temas sobre la vida y la educación, que no intervinieron para salvar las economías domésticas más sencillas y precarias del sobreendeudamiento, la asfixia del precio de la vivienda y el círculo vicioso entre ambos procesos?

¿Y los Estados y Consejos de administración que no se atrevieron a marcar un terreno de juego a los bancos y inmobiliarias que les hubieran salvado de unos comportamientos que se han revelado auto-lesivos, cuando no de la autodestrucción?

Las abuelas de Germinans, analfabetas en temas de Economía, sabían cuales eran las cuatro virtudes cardinales. Estas cuatro “carcas” prudencia, templanza, justicia y fortaleza (en la fotografía), que como patas de una silla tanto valen para el hogar como para la moral que debe regir en el mundo económico. De la misma manera que se me hace difícil imaginar a Sistach predicando el cultivo de la contención y la castidad entre los jóvenes como preparación al matrimonio, me ocurre lo mismo con las virtudes cardinales cuando habla de la crisis económica. Que imagen tan vetusta y cavernícola que daría. Este como dije es el problema de la elección de Sistach, nos lo colaron porque primaba ante todo el tema nacional y ahora recogemos los frutos de esta obsesión: Ni chicha ni limoná .


Nuestra cartera de valores (15/07/2010)
Por Cesáreo Marítimo

Toda empresa a la hora de constituir el inventario de bienes que le permiten ejercer su actividad, que en realidad es incrementar su patrimonio y sus beneficios, reserva junto a los valores inmobiliarios, mobiliarios y líquidos, un lugar cada vez más importante al que llaman “capital humano”. Y obviamente su valoración no es cuantitativa, sino cualitativa; y aunque no se le asigna valor económico, es un activo que se valora en sus justas dimensiones no sólo a la hora de los inventarios, balances y transmisiones o fusiones, sino también y sobre todo a la hora de diseñar las políticas de empresa.

Ante la inminente necesidad de “venderle” al Santo Padre Benedicto XVI en su visita a Barcelona, la diócesis o quizá toda la Iglesia catalana, tan fielmente representada por Su Eminencia el Cardenal; ante esa inminencia, hemos de creer que el Dr. Sistach estará preparando ya el inventario balance de su jurisdicción eclesiástica. De momento, como máximo activo y pretexto de la visita de Su Santidad, le presentará al Papa el inmenso valor inmobiliario de la Sagrada Familia. Un inmueble de un valor incalculable. ¿Valor religioso? Pues no precisamente. De hecho es el icono laico de una ciudad laicista y anticristiana como las que más.

Y junto a ese asiento del pasivo inmobiliario de la Iglesia que gobierna nuestro cardenal ¿qué mas? ¿Qué tal el culto católico en primer lugar en ese mismo templo, y luego en el resto de su jurisdicción eclesiástica? Quizá no pueda lucir Su Eminencia el culto que se ha estado celebrando hasta ahora en la Sagrada Familia. Tiene la excusa, aunque no muy buena (dicen que hace más el que quiere que el que puede), de que hasta ahora el culto se ha venido celebrando en la sacristía del templo. Pero no se vayan a pensar, la sacristía de la Sagrada Familia tiene dimensiones y hechuras de catedral en comparación con otros templos de la misma jurisdicción eclesiástica, que son auténticos cobertizos, algunos de ellos con un culto digno de la Sagrada Familia.

Pero si Su Eminencia no está en condiciones de presentarle a Su Santidad un pasado de esplendor litúrgico en la Sagrada Familia , sí que habrá pensado en presentarle la nueva dotación de clero y agrupaciones seglares para convertir a la Sagrada Familia en uno de los grandes templos de culto católico, que no desdiga del esplendor de sus piedras: para que la Sagrada Familia se convierta en piedra viva de la Iglesia tan pronto la consagre el Papa. Seguro, segurísimo que se encaminan en esa dirección las cavilaciones pastorales de Su Eminencia. Pero si así no fuese, se lo sugerimos humildemente, a fin de que el valor inmobiliario de la Sagrada Familia quede realzado y sublimado con un alto valor espiritual. Usted sabe, Eminencia, que ésta sería una de las grandes alegrías que podría darle a un Santo Padre sumamente afligido por las calamidades de la Iglesia que cargan sobre sus hombros. Y la mayor gloria que la Iglesia catalana aportaría a toda la Iglesia.

¿Y qué más piensa ofrecerle el cardenal a Su Santidad, además del gran monumento de Gaudí? Es de suponer que además del saneadísimo capital inmobiliario y artístico de los Países Catalanes (pasando por alto su lamentable estado de infrautilización y la pobreza del culto celebrado en esos inmuebles), tendrá sumo interés en exhibir su capital humano, resaltando a sus colaboradores más inmediatos, los que ostentan los altos cargos eclesiásticos y pastorales. Y le presentará a Su Santidad los abundantes frutos de esa pastoral mediante fotografías de fortuna y estadísticas de alta elocuencia. Seguro que hará ingeniería contable, fotográfica y estadística, sobre todo para poner en valor ante Su Santidad la gran calidad teológica, espiritual, moral y pastoral de sus delfines.

¿Y qué otros capítulos figurarán en el inventario-balance que le ofrecerá el cardenal a Su Santidad? El de los valores sobre los que se asientan la fe, el culto y la pastoral de su clero, no puede faltar. ¿Pero cómo lo enfocará? ¿Presentará las estadísticas de la entregada colaboración de lo más abundante y granado de su clero a la “normalización” de los fieles en colaboración con las autoridades civiles del “país”? Porque es éste el supremo valor al que se han entregado en cuerpo y alma la mayoría de los sacerdotes no sólo de Barcelona, sino de la totalidad de los “Países Catalanes”. Pegados al terreno, dicen. Con resultados espectaculares de los que se sienten orgullosos tanto ellos como el cardenal, en perfecta comunión con las autoridades civiles.

Y como valor inseparable de éste, el cultivo de todo el ideario más el imaginario del progresismo político. Pero eso sí, sin descartar en absoluto los valores del Evangelio, de la Teología católica, del Culto, de la Pastoral y de la Moral ; antes al contrario, haciendo increíbles esfuerzos por acomodar estos valores a los dos goznes en torno a los que gira su vida. Todo girando ordenada y subordinadamente en torno a los dos valores cardinales del “país” y por tanto de la “Iglesia del país”; y consiguiendo, ellos saben a costa de qué, y las autoridades civiles también, que no chirríen los goznes: consecuentes con la sentencia lapidaria de uno de los brazos derechos del cardenal: “ La Iglesia será catalana, o no será”.¿Qué tal para la recepción una enorme pancarta con esa inscripción colgada de una de las torres de la Sagrada Familia ?

Entendemos que el cardenal procurará que Su Santidad no se detenga en este capítulo, porque habría demasiadas preguntas a las que no podría dar una respuesta mínimamente decorosa. Claro que ligada a los valores y consecuencia directa de los mismos es la Moral. El cardenal puede presentar un balance dorado de “ausencia de escándalos”, en total sintonía con el estanque dorado del “país”. Están tapados por siete alfombras: oficialmente no existen. Pero es tan poco creíble que a semejantes valores no le siga una moral en consonancia, y es tan dolorosa y virulenta la acusación de complicidad por ocultación que pesa sobre los obispos (hasta al Papa han querido salpicar con esta acusación), que ese balance se le puede convertir al cardenal en un temible bumerán. Sabemos que ésta es su mayor inquietud y duerme con los dedos cruzados.

¿Cuál es pues, la cartera de valores de su rebaño eclesiástico que le ofrecerá el cardenal a Su Santidad? Ah, sí, como indicio de la fe, le ofrecerá al Papa una gran multitud de fieles aclamándole. ¿Fieles de su jurisdicción eclesiástica? ¿Fieles de Cataluña adictos al Papa? Pues no, que para la mayoría del clero catalán, no es éste un Papa aclamable. Faenas tendría para llenar el templo. Figúrense, en el coro caben 1.500 cantores: ¿de dónde los sacará? ¿Y los 12.000 fieles que caben en el templo, está en condiciones de reunirlos contando sólo con los que él ha pastoreado en la porción de viña que le confió el Señor? ¡Menudo balance!

Pero por suerte cuenta con la ayuda de la Iglesia de España. Su nuevo amigo el cardenal Cañizares pondrá todos los medios para que la Conferencia Episcopal Española le eche una mano a la cosa episcopal catalana para ahorrarle la triste imagen que daría dejada a su suerte. En compensación tendrá que cederle protagonismo: enorme sacrificio para él; pero ineludible, so pena de hacer un estruendoso ridículo ante Su Santidad. Es el precio que se paga cuando la falta de confianza en los valores que uno ha cultivado a lo largo de su sacerdocio y de su episcopado, le llevan a la bancarrota. La salvación tiene que venirle de fuera.


Invitación del Arciprestazgo de Gracia para el Encuentro interreligioso de Manresa (9/07/2010)
Por Cesáreo Marítimo

Entre los temas que nos ofrece la web de l'Arxiprestat de Gràcia en su página de inicio, está el del encuentro interreligioso por la libertad y la convivencia en Manresa los días 18 y 19 de junio. Hagámonos la composición de lugar: en la página de inicio aparece la selección de los 24 temas supuestamente más identificativos del espíritu de la web (cinco de ellos Not Found). De éstos, Actualitat, Agenda, Misses, las crónicas del arciprestazgo y una colección de Power Points son secciones fijas. La única invitación que les hace el arciprestazgo a sus feligreses, la única actividad “religiosa” programada (aparte del culto ordinario, claro está) es la TROBADA INTERRELIGIOSA 18-19 de juny.

Al lector no le queda más remedio que suponer que en la escala de valores del arciprestazgo, esa “trobada” ha de ocupar el primer lugar (de hecho el único) entre las actividades. Si es la única recomendada, debe ser porque quienes la han incluido, la consideran muy recomendable. Es inevitable por tanto la tentación de lincar ahí y ver de qué se trata. Y efectivamente, el link me lleva a un correo que dice: tema, Trobada interreligiosa. Importancia: Alta. Título del correo: “Ayudadnos a hacer difusión del Encuentro Interreligioso por la libertad y la convivencia”. Y a continuación, en el mismo cuerpo del e-mail, el programa.

El viernes 18, dos conferencias: una a cargo del Director General de Asuntos Religiosos del Gobierno de España, sobre “Libertad religiosa y convivencia”; y otra a cargo de la Directora general de Asuntos Religiosos de la Generalidad de Cataluña, sobre “Laicidad catalana y convivencia”.

El sábado 19, matinal en la mezquita Al Fath de Manresa. Plegaria interreligiosa, conferencia sobre el tema “Convivencia, igualdad y ciudadanía para todos”, a cargo de la hermana Teresa Losada, religiosa cristiana experta en Islam. Y finalmente, mesa redonda sobre el tema “Retos de la libertad religiosa hoy, en relación con el Islam”, actuando de moderadora Sor Lucía Caram, religiosa del convento de Santa Clara de Manresa y miembro del grupo de Diálogo Interreligioso de Manresa. Participan en el debate José María Contreras, Director General de Asuntos Religiosos del Gobierno de España; Ismael Al Aziri, presidente de la Asociación Cultural Islámica IQRA de Sant Joan de Vilatorrada; Marta Matarín, miembro de la Asociación Brahma Kumaris; Pedro Zerolo, responsable de Políticas Sociales del PSOE y concejal del Ayuntamiento de Madrid, (al que podemos ver en el video de la derecha animando al orgullo gay, lésbico y transexual en Argentina); Antonio Grandón, miembro de la Comunidad Budista Kagyu Samye Dzong de Manresa.

He ahí el contenido de esa importantísima invitación del arciprestazgo de Gracia a sus feligreses. Ante esto, uno no puede menos que hacerse algunas preguntas.

Primera: ¿Tan firmes están en su fe católica los feligreses de Gracia, que la Iglesia pueda mandarles a hacer intercambios con el laicismo militante (abortista y eutanasista, no lo olvidemos, por señalar tan sólo dos de sus características más notables), con el islamismo, con el budismo y con el brahmanismo? ¿No será más bien que están tan vacíos, que miran de llenar sus huecos con todas esas cosas peregrinas como la inefable hermana Caram (¡caram, caram!!) para formar con todas ellas ese cristianismo apto para todos los públicos, para todas las morales y para todas las creencias, tan bien adaptado a la new age que con tanto fervor y convicción predican la hermana carmelita y los medios que le bailan el agua?

Segunda: ¿De verdad no tiene el Arciprestazgo de Gracia nada mejor que ofrecerles a sus feligreses? ¿De verdad creen que es una buena idea enviarlos a que los adoctrinen Zerolo, los directores generales responsables de la persecución religiosa tanto en la comunidad autónoma de Cataluña como en el resto de España, y los imanes y ayatolas de otras religiones? ¿De verdad lo creen? ¿Están seguros de que los feligreses del arciprestazgo de Gracia volverán de esas jornadas con la fe católica reforzada?

Tercera: Si existe en el obispado de Barcelona una oficina diocesana encargada de la pastoral, es de suponer que conoce y aprueba esos métodos pastorales de alto riesgo; y es de suponer que la razón de esa aprobación debe ser la seguridad que tiene de que los feligreses de Gracia están vacunados contra los efectos de esa catequesis de caballo, debido a la solidez y firmeza de la pastoral desarrollada en el arciprestazgo.

La mies es mucha, los obreros poquísimos, ¿y a qué se dedican? A labrar campos ajenos por ver si el señor de esos campos les retribuye mejor que el Señor. Como decía aquél: éramos pocos y parió la abuela.


¿Que és es lo que interesa a ciertos obispos? (25/06/2010)
Por Otro

En estos tiempos en los que la Iglesia se está viendo continuamente acosada por los escándalos de pederastia, el Pueblo de Dios está pasando por una verdadera y dolorosa purificación. Asistir a misa, entrar en la Iglesia, reconocerse católico, justificar la fe frente a la imagen que los medios de comunicación están presentando de la Iglesia Católica y sus ministros; es todo esto no sólo un verdadero acto de valentía, también lo es de consolidación identitaria.

¡Quién lo iba a decir que aquella que denuncia las inmoralidades de la sociedad, y que defiende una moralidad integra, está corrompida y es responsable de los pecados más bajos y ruines que se pueden cometer! ¡Los miembros de la jerarquía católica envueltos en toda clase de depravaciones sexuales!

El colmo parecía haberse producido con los intentos de relacionar al Papa con la pederastia. Pero no, el colmo sigue y tenemos que ver a la policía belga, corazón de la Unión Europea, registrando un obispado en busca de pruebas sobre abusos de menores, y a todo un Cardenal Danneels acompañado de la policía para declarar.

A buen entendedor le sobran las palabras. No hace falta ser un lince para darse cuenta del linchamiento que se está produciendo contra la Iglesia. Se aprovecha este tema como se podría aprovechar otro cualquiera, la cuestión está en oponer la sociedad contra la Iglesia. Las mentiras, las manipulaciones y la verdad misma, son para los jerarcas de la sociedad paganizada, meros instrumentos al servicio del poder. Y hoy día, el que no mira hacia otro lado en la Iglesia, o está mínimamente informado, sabe quiénes tienen el poder real de la sociedad.

Parece ser que fue en los tiempos del nazismo, cuando se utilizó por primera vez la cuestión de la pederastia contra la Iglesia. Los nazis, por medio del ministro de propaganda de Hitler, Joseph Goebbels, acusaban de pederastia a la Iglesia, para hacerla callar y para denigrarla ante la opinión pública; pero les salió mal la cosa. Aunque el mal ya estaba hecho, se demostró que esas repugnantes prácticas no sólo también se cometían en las instituciones públicas y en las granjas de adiestramiento de las juventudes hitlerianas, sino que se producían tanto en unas como en las otras, en mayor numero y proporción. Pero la campaña hizo mella en la autoridad moral de la Iglesia.

En nuestros días sucede lo mismo y con los mismos personajes. La Iglesia sufre un acoso brutal, por parte del los hijos de las tinieblas. En nuestros días la cultura de la muerte administrada por la clase política, sus mentores y mecenas, e instigada por sus esbirros, intenta llevar adelante todo un proceso de ingeniería social, que continuamente se da de narices contra la Iglesia. No sólo la Jerarquía con el Papa a la cabeza les planta cara, sino el Pueblo de Dios, fiel, le planta cara y, además, ante las adversidades se está creciendo de una manera que sólo es posible por la Gracia de Dios.

Son muchos los católicos que están trabajando, luchando, y se están humillando por defender el derecho a la vida, el derecho a la educación, el derecho de los más indefensos,… el derecho de Dios, en unos momentos en los que el Estado y los Estados, el Nerón de nuestros días, intenta llevar adelante su sibilina cultura de la muerte. De manera aparentemente inexorable y sirviéndose de la ambigüedad y de la confusión, intenta pervertir las conciencias humanas, que la Iglesia debe proteger y animar.

Y en medio de ese “tanto de todo” en el que nos encontramos, y de tanta confusión, bofetón que te crió. Algunos obispos de la CEE, a los que la catolicidad les queda grande o sencillamente les incomoda, cuestionan María + Visión, Radio María o cualquier otro medio integro de comunicación católico y se hacen cómplices de una cadena COPE discutible y partidista, cuando no insulsa y hasta frívola, que promueve el aborto y la perversión sexual al reírle las gracias al PP, a la Rosa Díez y a demás déspotas sociales. Estos obispos, ¿acaso no intentan acabar con los medios de comunicación católicos de verdad?

Y para más de lo mismo, un obispo que defiende orgullosamente la cultura de la muerte y el odio civil, al restregarnos el Estatuto de la discordia. Éste tenía que ser el que les guiñara el ojo a unos siniestros políticos que se mofan de manera pública y continuada, de la Iglesia Católica. ¿A santo de qué si no, el obispo Vives recordando ahora el visto bueno o pasable que los de la Tarraconense le dieron al ambiguo Estatuto? Es el colmo. Más les hubiera valido entonces un sencillo gesto de realismo y de humildad, que no mostrar el plumero que de algunos de ellos, todos conocemos.

¿A cuántos miembros de la sociedad catalana representan, estos señores obispos, para ir por ahí dando el “placet”, donde no toca ni se puede? A menos de los pocos que votaron el Estatut, entre los que fueron a votar, que no fueron, estos últimos, ni la mitad de los que podemos votar.

Pero volviendo a Monseigneur le Prince. ¿Qué pretende este señor? ¿Ganarse los aplausos de los parásitos que utilizan a su antojo a la Iglesia, o el de las termitas eclesiales que pretenden pervertir a la Iglesia catalana? O ¿es que el Cap d´Estat se aburre y necesita dar la nota? El de Urgell, codo a codo con los del Parlament, de los que la que pretende depravar a nuestra juventud, la Geli, es una muestra ¡olé por el trepa!

Es increíble: mientras los de la mundanal cultura de la muerte hacen piña, “fan xarxa”, por encima de nacionalidades y se remontan a través de sus maquiavélicos relativismos para envilecer la sociedad de la aldea global, la peregrina Iglesia Católica tiene que arrastrar la resistencia no sólo de los falsos católicos, y de los idólatras, también la de los cobardes y sus falsos respetos humanos.


La mediocridad episcopal española ataca de nuevo (25/06/2010)
Por Gaudium cum pace

La historia de la Iglesia española ilustra, con variados ejemplos, cómo en nuestra tierra, junto a grandes personalidades eclesiásticas de digno recuerdo, y que han engrandecido nuestra Iglesia, han florecido en abundancia también las de gran mediocridad, que han conseguido lo contrario. Esto no es algo raro, sino lo más normal del mundo, pues pasa en muchos países, el problema es cuando los mediocres abundan tanto que tienen la sartén por el mango.

Ejemplos habría muchos, antiguos y recientes, pero el último aparecido en los medios de comunicación llega a clamar al cielo. Se trata de un informe de algunos obispos, cuyos nombres ignoramos, pero que nos podemos imaginar, acerca del canal televisivo religioso Popular María Visión, que no llega a toda España, pero sí a una buena parte de las provincias, y por Internet llega a más sitios. En Cataluña también podemos sintonizarla a través de la parabólica.

Es un canal con una historia buena, pues de lo malo ha cambiado para mejor, lo cual podría haber sido al revés, como la COPE , que de buena ha pasado a peor, y así le va. Empezó dicho canal con el auspicio de la jerarquía y con una realización de mediocridad rayana en lo simplón, pero como no se veía bien en casi ningún sitio, la gente no se daba cuenta del ridículo que estaba haciendo la Iglesia y del chorreo de millones que se perdían cada mes.

Llegó un millonario mexicano, converso de Medjugorje y con ganas de gastar parte de su mucho dinero en hacer el bien y contribuir a la expansión de la fe. Se puso de acuerdo con la Iglesia española, se quedó prácticamente con la emisora, aunque jurídicamente la cosa tenga sus particularidades. El adinerado señor se empeñó en hacer un canal católico: muchas retrasmisiones de viajes papales (como nunca hemos visto en nuestro país), actualidad de la Iglesia , actividades de jóvenes creyentes, devociones, problemas doctrinales. La audiencia le ha dado la razón y el canal va de viento en popa.

Todo ello ha sustituido a un canal insulso, con debates infumables, series de televisión del año de la Polca (o la polka, como se prefiera), un querer y no poder. Y lo peor del caso, mirabile dictum , es que a algunos señores obispos españoles aquella mediocridad televisiva, que aburría hasta a las ancianas más fieles, les encantaba, y este nuevo estilo les parece demasiado católico.

La COPE se había vuelto poco católica y Popular María Visión demasiado católica, vaya, que nada les gusta. Si apareciesen una serie de vicarios episcopales, religiosas de la vida pastoral, algún misionero venido de vacaciones, algún delegado de liturgia de vanguardia, jóvenes ñoños, laicos parroquiales variopintos y otros agentes de la jerarquía contando experiencias insulsas, programas sensibles a la diversidad eclesial, los signos de los tiempos, la apertura a los hermanos y otras cosas parecidas, esto es, si fuera un canal eclesiástico infumable y nadie lo viera, los adalides de la mediocridad episcopal estarían contentos, pues así no choca con lo que tienen ellos en sus propias diócesis. Pero si se muestra mucho al Papa, se habla de seminarios llenos, de religiosos y religiosas como Dios manda, hablan laicos que no tienen pelos en la lengua, y además se reza el rosario, la divina misericordia y otras devociones, la cosa ya no les gusta tanto, suena estridente y, como venía a decir el informe, no se corresponde con la línea pastoral de las diócesis españolas.

Que el florecer de vocaciones, laicos valientes y religiosos obedientes no se corresponde con la línea de muchas de las diócesis españolas no es un secreto, sino que es algo evidente. Podríamos empezar por nuestra Cataluña, aunque aquí no se ve demasiado el canal, pero luego las Castillas, Extremadura, buena parte de Andalucía, Galicia… Las excepciones, honrosas, no son demasiadas. Por otro lado, que este canal católico puede ayudar, desde su papel mediático, a empezar a cambiar esa línea, es algo también evidente. Todo dependerá de la decisión de los señores obispos. ¿Se saldrán con la suya los de la mediocridad persistente e insidiosa? Ya veremos. El que escribe este artículo espera lo mejor, a la vez que -conociendo el percal- se teme lo peor…


Las sátiras de TV3 al Papa como preparación a su visita (20/06/2010)
Por Miles Medianus

Es realmente triste y bochornoso el espectáculo que ofrece la televisión pública catalana TV3 en su programa semanal Polònia en el que se ridiculizan personajes y situaciones de lo más variado del panorama nacional e internacional. Pero lo que llega al esperpento más repugnante es la sátira desvergonzada y sacrílega que se hace de la persona del Papa Benedicto (si se contempla al Papa como un ministro sagrado), retratándolo con un combinado de histeria y fanatismo fundamentalista, que es la conclusión que se lleva el espectador que contempla un espectáculo tan bajo.

Éste es un fenómeno que no se encuentra en ningún otro país. Los programas de sátira y humor, tomando como tema la clase política, los hay y los hubo agudísimos, sobre todo en la BBC con la serie Yes Prime Minister o The Blackadder el famoso “Escurçó negre” (la Víbora negra), que hizo las delicias de una generación de televidentes que reían con estas series de genial inspiración. Pero el esfuerzo por imitar el humor británico, la desesperación de la televisión pública catalana por ofrecer algo que enganche a los televidentes y que sirva como “servicio de reflexión al país”, “como ejercicio de auto concienciación de nuestra individualidad nacional” como algunos lo han querido bendecir, se está convirtiendo en una práctica cada vez más desvergonzada de burla contra todo aquello que representa “algo serio e intocable”. Este es un interesante síntoma de una terrible enfermedad que padece nuestra sociedad. El no distinguir entre lo sagrado y lo profano , el no ver lo que es materia apta o no apta para el humor (entiéndase materia no apta para el humor: la propia lengua, la propia madre, la propia Fe), y peor síntoma aún, el no reaccionar ante estas convulsiones enfermizas , que es como se pueden calificar estos gags.

Jordi Pujol, que cumplió recientemente 80 años, recuerda a Toni Soler (director del programa Polònia ) en un almuerzo en un hotel distinguido de Barcelona, la “cobardía que representa para TV3 y Cataluña, ofender a alguien que no se puede defender, sin necesidad de ridiculizar a alguien tan destacado, y sin obtener ningún beneficio de ello”. Valiente amonestación de Jordi Pujol, en público, en mitad de un almuerzo.

Paco Fernández Ordóñez, destacado ministro de la época de Felipe González, dijo una vez que, ante el fenómeno de la inmigración musulmana “tenemos las de perder”, porque ellos creen “en lo suyo”, pero nosotros no creemos en nada. Y una prueba patente de esta enfermedad es la sátira al Papa de Polònia .

Acabaré como el Cardenal Martini acaba sus homilías, con 3 preguntas:

  1. ¿De qué modo nos prepara a la visita del Papa para consagrar la Sagrada Familia, este espectáculo indigno?
  2. ¿Qué reacción pública piensa tener nuestro nunca suficientemente bien amado (n.s.b.a.) Cardenal ante este programa, que ha llegado al conocimiento de Benedicto XVI? (no olvidemos que en la Santa Sede leen y ven TODO lo que se hace en Cataluña). Sería buena idea reaccionar a la altura, o más, de Jordi Pujol.
  3. ¿Los católicos del yermo catalán, qué tipo de desagravio pensamos hacer ante este ultraje?

"La última cima" también en Barcelona (18/06/2010)
Por Joan Perarnau

 

Quiero agradecer a Germinans Germinabit que nos haya dado a conocer en su página principal la proyección de la película "La última cima" en Barcelona. Como en otros temas relacionados con el catolicismo en Cataluña, es gracias a esta página que nos enteramos de muchas cosas que quedarían completamente ocultas, y que a muchos no les interesa para nada que sean conocidas. Es comprensible que aquellos que odian nuestra fe intenten por todos los medios silenciar nuestra voz, pero es incomprensible que desde los máximos representantes de nuestra Iglesia en Barcelona también se ignore o se pase de largo de cuestiones que son muy positivas para los católicos y para fomentar la verdadera espiritualidad de los fieles.

 

Digo esto porque si no es por vosotros y por otras páginas como la vuestra de fuera de Cataluña, que algunos internautas devoramos día a día, que no nos habríamos enterado de la existencia de esta película y de su proyección en el Cine Girona de nuestra ciudad. El bien que está haciendo esta película es inmenso. Ya no hablo sólo para los creyentes que hemos ido a verla, sino especialmente por tantas personas algo alejadas de la fe que han cambiado radicalmente la imagen que tenían de la Iglesia y de los sacerdotes.

 

Son tiempos dificiles para la imagen pública del sacerdote. Los casos de pederastia que son reales y que nuestro querido Benedicto XVI está afrontando con valentía y decisión, han sido aprovechados por los de siempre para desprestigiar a todos los sacerdotes metiéndolos a todos en el mismo saco. Una película como "la última cima" silenciosa y humildemente está cambiando la imagen que muchos tenían del clero, y eso no es fácil de conseguir con los escasos medios con los que cuenta la Iglesia.

 

Por otra parte sé de muchos casos de jóvenes que se han planteado una posible vocacion sacerdotal gracias a visonar esta película. Es difícil encontrar una mejor campaña vocacional que ésta, y para ello no hay que ir a ninguna iglesia ni centro parroquial, sino simplemente a un cine público. Estos son algunos de los muchos beneficios que está produciendo esta película en nuestro país y que está batiendo records de visonado que han sorprendido a los propios creadores de la cinta.

 

Y a pesar de ello, para nuestros mandatarios diocesanos esta película no existe. ¿Alguien ha escuchado a nuestra cardenal-arzobispo decir una sola palabra de esta película? Nuestro pastor diocesano habla tranquilamente de lo bueno que es el Estatut de Cataluña, o de lo inmoral que es el fichaje de Cristiano Ronaldo, pero de algo que puede hacer tanto bien a sus ovejas a él confiadas, nada de nada. ¿Alguien ha recibido alguna recomendación de la delegación diocesana de juventud, encabezada por Mn. Román, recomendando a los jóvenes católicos que vayan a verla, o realizar algún material para que pueda comentarse en grupos juveniles parroquiales o de la Acción Católica o en colegios religiosos?. Y sobretodo, ante una película tan claramente vocacional que presenta una imagen positiva del sacerdote hacia los jovenes, ¿alguien ha recibido alguna nota del Delegado de Pastoral vocacional, entre otros muchos cargos, Mn. Turull, recomendado esta película?

 

Sólo hay una explicación para este silencio. NO INTERESA. La imagen que Mons. Sistach, Mn. Román o Mn. Turull nos presentan habitualmente del sacerdote es la que presentó Prudentius de Barcino en su escrito de domingo. Yo les aseguro que si se hicieran una película sobre Pere Casaldáliga, Joan Alsina o algún otro clérigo por el estilo, tendrían a la plana mayor de nuestro obispado en la inauguración, y se haría propaganda de la misma en todos los medios "oficiales" diocesanos.

 

Por suerte aunque no interese a algunos, aunque nuestros cabecillas diocesanos miren para otro lado, la película está gozando de muy buena salud, gracias a vosotros y muchos otros, que estáis demostrando que hay otra imagen distinta de sacerdote de la que siempre se ha mostrado en Cataluña, es la que nos ofrece "la última cima" y la que nos ofrecéis vosotros con vuestro testimonio diario.

 


 

La France , mere aînée de la Catalogne (pues que se note) (10/06/2010)
Por Maître Rôtisseur

Archivo:Occitania y Aragon en 1213.svgLos catalanes católicos nos hemos “enmirallat” (hemos querido emular con admiración) en la Iglesia en Francia desde los años sesenta. El tremendo impacto de la Nouvelle Théologie en Cataluña se explica por la existencia de un presupuesto cultural interno que tendía a ver a Francia como la madre buena, culta y europea desplazada por la madrastra España, ignorante, gris, franquista y opresora.

Las dos trampas históricas de la relación Cataluña-Francia

Los catalanes nacimos como pueblo dentro del Imperio Carolingio cuando los habitantes de Gerona en 785 se levantaron contra el árabe invasor y pidieron con éxito ayuda a Carlomagno. Nuestros antepasados quedaron encuadrados dentro del Imperio Carolingio. Desde esta fecha hasta la restauración de la sede primada de Tarragona confirmada en 1154 por dos bulas de Anastasio IV, nuestra sede metropolitana fue Narbona. La reforma monástica medieval y el movimiento de las “canòniques agustinianes” (colegiatas de sacerdotes regulares) catalanes se llevaron a cabo en el espacio lenguadociano y provenzal (Lagrasse, Sant Víctor de Marsella, San Rufo de Aviñón…). Todo ello explica el éxito y lo anticipado de la reforma gregoriana en Cataluña, respecto del resto de España, anulando todo rastro de rito hispánico anterior.

Este sentido de partenencia histórica explica que cuando Napoleón invadió la península, Cataluña fue segregada del resto del Estado, anexionada a Francia y dividida en cuatro departamentos. Este estado de cosas se extendió incluso tras la invasión de los 100.000 Hijos de San Luís en 1823, estando hasta 1827 en posesión de Luís XVIII.

¿Donde residen pues las trampas? De hecho existen dos:

La T 1, trampa 1, la realizan aquellos que para mantener el statu-quo quieren cortar y eliminar todo el espacio histórico anterior a la batalla de Muret (1213). Esta poda tiene muchos admiradores entre los partidarios del centralismo absorbente español. La historia de una Cataluña vertebrada en un espacio no peninsular no les interesa. Remontarse a antes de 1213 sería pura leyenda. Son los admiradores de Don Pelayo elevado a héroe de todos los españoles. Puro exceso.

La T 2 la realizan aquellos que quieren cortar y eliminar todo el espacio histórico que va desde el giro hacia España que se produjo tras la derrota de Muret (13/IX/1213) hasta la reacción catalanista al centralismo absorbente, absolutista primero y luego liberal, de mediados y finales del siglo XIX. Todo lo del medio (un mogollón de siglos) habría sido una anomalía. Esta trampa tiene muchos admiradores entre los partidarios del independentismo y el nacionalismo exacerbado catalanista. La historia de una Cataluña vertebrada en un espacio peninsular no les interesa.

La (mala) Nouvelle Théologie, teologia nacional de Cataluña

Para los mas jóvenes recordarles que La Nouvelle Théologie (Nueva Teología; Henri de Lubac, Pierre Teilhard de Chardin, Hans Urs von Balthasar, Yves Congar, Karl Rahner, Hans Küng, Edward Schillebeeckx, Marie-Dominique Chenu, Louis Bouyer, Etienne Gilson, Jean Daniélou…) era una escuela de pensamiento de la Teología católica de mediados del siglo pasado, nacida en ciertos círculos de teólogos franceses y alemanes, cuyo objetivo compartido era la reforma fundamental de cómo la Iglesia católica se acercaba a la Teología. En el fondo se trataba de la consecuencia de la influencia de los pensamientos contemporáneos sobre la Teología. Un nuevo episodio del plurisecular debate entre Filosofía y Teología. Algo natural, pues la Teología Católica no vive dentro de una campana de cristal.

La Nouvelle Théologie reaccionaba contra la dominación de un (Neo)escolasticismo que había quedado rutinario y fosilizado, incapaz de dialogar con los pensamientos filosóficos contemporáneos. La Nouvelle Théologie aceptaba dejarse influenciar por estos. La manera de relacionarse iba pues a marcar la diferencia.

No siempre se supo discernir aquello que era compatible con lo que era incompatible con el catolicismo. De la falta de un buen discernimiento salió todo el sin más de burradas teológicas y litúrgicas que hemos padecido hasta hoy. Del buen discernimiento, nació la figura del mejor teólogo de la escuela, un profesor –con fase de corbata incluida- llamado Joseph Ratzinger. De la misma manera que el aristotelismo podía ser un lenguaje mediante el cual expresar las verdades eternas, los pensamientos contemporáneos podían también aportar nuevas formar de expresión. Sin embargo siempre hay quien se atrapa, como ya pasó con el aristotelismo, y alucinado con los nuevos descubrimientos altera el dogma.

Estas fricciones entre sabios y pasados de rosca también se vivieron en el seno de la propia Nouvelle Théologie , de manera que, sus teólogos -que tuvieron una influencia muy significativa en el Concilio Vaticano II (1962-1965)-, acabaron por agruparse alrededor de dos revista, Concilium (1965) y Communio (1972), esta última con Lubac, Baltasar o Ratzinger. Concilio no es contrario a Comunión ni a la Tradición tuvieron que recordar los segundos.

Influenciados por la propensión de los pensamientos contemporáneos (especialmente el marxismo –fruto tardío de la filosofía y antropología ilustrada rousseauniana) a la idealización de edades primitivas y a demonizar los periodos medios, podar o no podar la Tradición iba a ser la cuestión. Cargados con una motosierra eléctrica había que derribar el árbol del dogma y su evolución homogénea.

Por desgracia nuestra, la Nouvelle Théologie versión motosierra penetró en una Cataluña teológica que no disponía de la formación suficiente que evitara quedarse atrapada en una fascinación de enamoramiento pasional adolescente. Esta fue la asunción de la Nouvelle Théologie que realizó la Unió Sacerdotal , Escuelas Pías y derivados en los años finales de los cincuenta y de lleno en los sesenta. A todo ello hay que añadir el contexto cultural de una idealización de la francés por oposición a lo español, como se ha comentado. Un cóctel explosivo.

A los “amigos” del cut and paste (cortar y pegar)

La importancia de la permanencia de la tradición cristiana tardo- romana en Cataluña fue enorme. A los amigos de la T 1 (trampa 1) no les interesa porque queda entonces nuestra tierra integrada en la Hispania romana.

A los de la T 2, tampoco porque a lo mejor queda tocado el primado de Toledo. Es difícil ubicar Cataluña en la Galia romana. Es difícil entender la historia como un ejercicio de épocas buenas versus épocas malas, a conectar las primeras entre ellas, a cortar y tirar las segundas. Hay mucha Filosofía de la Historia en estas historias. Balmes (Vich, 1810-1848), de quien casi nadie se recuerda en el año que conmemoramos sus dos siglos de nacimiento, nos lo recordaría por activa y por pasiva.

De igual manera hay mucha Filosofía de la Historia en nuestras teologías. Concilium no es opuesto a Communio, tampoco con el pasado. El Papa que tenemos bien que lo ha recordado y nos lo recuerda siempre. Para una buena exégesis de los textos conciliares es necesario no dejarse alucinar con Filosofías de la Historia equivocadas y contrarias a las promesas evangélicas y a las realidades eucarísticas y sacramentales.

Los caminos de la juventud católica francesa hoy (imágenes de 2009 y 2010)

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Communité de l'Agneau (Béthune- Pas de Calais)(2009)
Canónigos de la Abadía de Lagrassa (Aude) (2010)

Instituto del Buen Pastor (Courtalain –Eure et Loir) (2009)

El actual Oratorio de Sant Felipe Neri de Nancy (Lorraine)
Oratorianos de San Felipe Neri de Nancy (Lorraine)

Chartres 2008 118Los suizos también en marcha …

 

Y la España donde tenemos mucho que aprender

¿Nuestro Futuro?

 


 

En la teleserie "La Riera" (TV3) aparece un sacerdote que aconseja las relaciones pre-matrimoniales (9/06/2010)
Por Laia Barón

El párroco de Santa María de Mataró autoriza que se grabe en su parroquia

Leí indignada el escrito de Pisum Sativum Maritimum en la sección "De omnibus rebus" del 30/05/2010 en que se informaba que el párroco Mn. Joan Barat autorizaba a TV3 para que convirtieran la capilla del Santísimo Sacramento de la basílica de Santa María de Mataró como plató para grabar escenas de la teleserie de TV3 "La Riera". El escrito de Sergi Pàmies que apareció en La Vanguardia deja bien claro el estilo indecente y amoral de la citada serie.

Por si esto no fuera suficiente leo en esa magnífica página que es Forum Libertas, de la que soy asidua lectora, el siguiente titular: "TV3 manipula la realidad católica: 'inventa' sacerdotes que aconsejan relaciones sexuales prematrimoniales". Me parece verdaderamente vergonzoso por parte de la televisión pública catalana que se manipule de esa manera, pero aún me parece peor que ni nuestro cardenal ni el departamento de comunicación de la diócesis, ni ningún representante oficial del arzobispado haga llegar una protesta pública por este hecho, y es absolutamente deplorable que el párroco Mn. Barat abra de par en par las puertas de la iglesia, y sin compensación alguna, ponga todos los medios parroquiales, sacristán de pago incluído, para que los de TV3 tengan todas las facilidades para grabar esta penosa serie. Dios mío, pobre beato Dr. Samsó, menudos sucesores que tiene en su querida basílica.

Es por ello que he decidio enviarles la información que apareció en "Forum Libertas", para que en esta página de denuncia que es Germinans Germinabit llegue a todos los rincones y todo el mundo se entere de estos penosos sucesos.

La televisión autonómica catalana proyecta la serie ‘La Riera' en la que un párroco aconseja a una joven católica a punto de casarse que tenga relaciones íntimas antes de la boda

La serie La Riera , producida y emitida por la televisión catalana (Televisió de Catalunya, TV3) dependiente de la Generalitat de Catalunya (gobernada por el PSC), ha emitido un capítulo en el que se pone en duda el sentido de la abstención sexual antes del matrimonio entre los católicos .

El planteamiento está profundamente manipulado, ya que para defender posturas ajenas a la Doctrina católica, los directores utilizan a un sacerdote (Esteve Puig Cantón, personaje protagonizado por Manuel Dueso -en la fotografía-) y a una joven católica de 23 años (la actriz Margalida Grimalt que interpreta a la camarera Mireia Flaquer Boix) que está preparándose con su pareja para recibir los votos matrimoniales. El capítulo 88 emitido este 19 de mayo plantea una duda de Mireia que, a pesar de su convicción de llegar virgen al matrimonio, no tiene claro que la castidad sea lo mejor para su relación.

El sacerdote en un primer momento –algo desorientado e inseguro- la insta a seguir lo que dicta la Doctrina aunque luego la visita para explicarle que no había sido sincero con ella e instarle a lo contrario . “Quería hacerle una pregunta –confiesa Mireia a su sacerdote de toda la vida-. Quería saber si en el cursillo de preparación del matrimonio algún día hablaremos de… me da vergüenza hablar de eso… ¿Hablaremos de sexo?”. “De sexo… -responde mosén Esteve- hablaremos del amor…, de la convivencia…”. “Como hasta ahora”, infiere la joven a lo que el sacerdote afirma titubeante: “profundizaremos un poco más…”. La conversación continúa de la siguiente forma:

Mireia: “Oriol y yo somos vírgenes, eso ya lo sabe, y lo somos porque siempre hemos querido serlo, para nosotros el matrimonio tiene un valor y es una forma de respetarlo, es una manera de respetar nuestras ideas”.

Mosén Esteve: “Pero tienes dudas…”.

Mireia: “A veces sí… es que nadie lo hace, la gente de nuestras edad tiene relaciones sexuales antes del matrimonio y hasta algunos mantienen relaciones con personas con las que saben que no se casarán nunca”.

Mosén Esteve: “Qué piensas”.

Mireia: “Que es banalizar el matrimonio. Pero cuando es lo que hace la mayoría me pregunto si no somos nosotros los que nos estamos equivocando… ¿nos estamos equivocando?”.

Mosén Esteve: “Está bien que te hagas esa pregunta. Solo podemos ser coherentes con nosotros mismos si nos cuestionamos las cosas que hacemos, sino no hablaríamos de coherencia sino de aceptar las ideas que nos han inculcado sin más. Va bien cuestionarse las cosas”.

Mireia: “Pero no me ha contestado la pregunta. ¿Piensa que estamos haciendo bien hecho?”.

Mosén Esteve: “Efectivamente, hoy en día ser cristianos prácticamente es ir a la contra. Y no hacer lo que hace la mayoría no quiere decir que no esté bien hecho lo que vosotros hacéis”.

Mireia: “Entonces lo estamos haciendo bien”.

Mosén Esteve: “Yo creo que sí. Hay muchas parejas como tú y Oriol, Mireia. Muchas más de las que tu te piensas”.

El sacerdote, que se ha quedado visiblemente angustiado tras la conversación con Mireia, resuelve visitar a la joven ese mismo día para cambiar su postura. La conversación transcurre del siguiente modo:

Mosén Esteve: “He estado dando muchas vueltas a la conversación que hemos tenido antes. Mireia, tú y Oriol sois una pareja como hay pocas, y por eso, porque os valoro y quiero lo mejor para vosotros he estado pensando mucho en lo que hemos hablado”.

Mireia: “Usted dirá”.

Mosén Esteve: “A ver… no estoy seguro que te haya aconsejado de la mejor manera”.

Mireia: “Bien, usted me ha dicho que hacíamos bien en no tener relaciones hasta estar casados”.

Mosén Esteve: “Tampoco digo lo contrario…”.

Mireia: “Entonces, ¿qué quiere decir?”.

Mosén Esteve: “¿El hecho de esperaros perjudica vuestra relación…?”

Mireia: “A ver, nosotros tenemos muy claro que nos tenemos que esperar, pero es verdad que lo sufrimos. Pero el sufrimiento nos hace crecer, ¿no?”.

Mosén Esteve: “Sí… eso dice san Pablo…”.

Mireia: “Si Cristo no se negó al sufrimiento nosotros tampoco podemos hacerlo”.

Mosén Esteve: “Si, pero Cristo no tenía otro remedio que sufrir (silencio). Mira, por desgracia muchas veces en la vida chocareis con el sufrimiento sin poderlo evitar. La enfermedad, la muerte de personas queridas… muchas cosas y entonces tendréis que enfrentar el sufrimiento porque no tendréis otra salida. La cuestión es si tú y Oriol tenéis que sufrir ahora”.

Mireia: “¿Qué me dice mosén?”.

Mosén Esteve: “No, ya sé que lo que digo contradice la Doctrina de la Iglesia, pero según mi entender no contradice la palabra de Cristo. Mireia, yo os aprecio y me has pedido mi opinión sobre este tema y yo tengo la obligación de decirte lo que realmente pienso”.

Mireia: “A ver si le entiendo bien, ¿me está diciendo que tenga relaciones con el Oriol antes de que nos casemos?”

Mosén Esteve: “Si por culpa de no tenerlas ves que la cosa se puede torcer, quizás es mejor tenerlas”.

TV3, en su página web, presenta la serie como “la historia de una familia que regenta un restaurante en un pueblo de la costa, no muy lejos de Barcelona” y precisa que la historia se seguirá “desde el punto de vista de cada uno de los personajes, no como si fuera una serie coral, sino de vidas cruzadas. Esto permitirá que las tramas no se dispersen, que los personajes sean más complejos. Que el espectador pueda acceder a las miserias y grandezas de unos personajes imprevisibles, contradictorios, geniales y detestables a la vez”. Cabe preguntarse si lo detestable no es violentar las creencias de millones de personas en el mundo que ejercen libremente y con total convicción sus postulados católicos.

TV3 prosigue con su publicidad ideológica que introduce con cuña siempre que tiene una oportunidad, las series que produce no están al margen de esa manipulación. El canal ya ha demostrado en sucesivas ocasiones la falta de respeto hacia las creencias religiosas, en especial la católica con la que se ensaña siempre que puede en sus espacios de ficción, humor y análisis.

Si seguimos leyendo en la página web, vemos la descripción del sacerdote de 65 años: “Es sacerdote de la iglesia de San Clemente desde hace más de 30 años”, y prosigue: “fuera de la iglesia lo vemos vestido con pantalones oscuros y jersey gris o marrón. Colores tristes, apagados. Lleva ropa más bien vieja, pasada de moda. Se ha sabido adaptar a los nuevos tiempos participando en causas sociales”, si por ‘saberse adaptar a los tiempos' TV3 considera que el párroco debe relajar la moral que defiende y por la que trabaja, con ello está obviando el trabajo de miles de sacerdotes en todo el mundo que, sin dejar de realizar una labor social –o exactamente por eso-, ayudan a las personas a vivir felizmente desde una perspectiva moral y cristiana.

Por ello, cabe lamentar que se utilice de esta forma la figura de un sacerdote para hacer encajar la ideología que se defiende poniendo en duda otra de la que no se participa.


 

Casa "zen" de Espiritualidad San Felipe Neri (6/06/2010)
Carta recibida de M.B.P.

 

Queridos hermanos en Cristo:

 

Ante todo quisiera felicitaros, por vuestra gran labor super-fructifera, y por hacer de vuestra web un espejo donde se refleja la autentica verdad de la situación en la que desgraciadamente se encuentra sumergida nuestra amada Iglesia Católica, y que algunos personajes de dentro de la misma Iglesia, tratan de esconder de forma inaudita.

 

"O somos de Cristo, o no", si somos de Cristo nada nos debe detener a la hora de exponer situaciones en ocasiones de incomprensible corte pagano, dentro de la misma Iglesia Católica, puesto que muchos de los que deberían velar por ella, miran para otro lado. Voy a exponer un hecho, que me ha dejado en el más doliente estupor. El día de Pentecostés fuí invitada a un grupo de la Renovación Carismática Católica, en la Casa de Espiritualidad de Barcelona, San Felipe Neri, como bien su nombre indica sería deseable pensar que se trataba de una casa de Epiritualidad Católica pues, por lo que bien parece está regentado por hermanas con su hábito católico, hasta aqui todo perfecto.  

 

Tengo que remarcar encarecidamente que el acto de la Renovación Carismática en la capilla,  fué precioso, que tanto el Sacerdote celebrante como un señor que nos dirigió un retiro, fué realmente excepcional, valga desde aquí mi agradecimiento, ya me gustaría a mi, que algunos sacerdotes, nos predicaran así, os aseguro que otro gallo nos cantaría, yo particularmente estoy cansada de oir homilias mediocres, sin ningún tipo de enfasis, como si se quisiera terminar rápido y no incidiendo sobre todo en lo que tan dolorosamente estamos viviendo en nuestra tan amada Iglesia.

 

Se ha puesto lamentablemente de moda, hablar delante del Santisímo como si fuera un mercado, no confesarse nadie, pero, si ir a comulgar todos, ponerse a saludar cuando se viene de recibir la comunión,  ir a comulgar sin decoro, y no pasa nada, ningún sacerdote advierte y esto tan solo es una pequeña parte de toda la impiedad reinante, no se nos prepara, para nada para que podamos hacer frente a lo que se nos viene encima en nuestra Iglesia.

 

Volviendo al tema de la hermanas. Para empezar, en la casa de espiritualidad San Felipe Neri, lugar muy bonito, por cierto, para meditar, se ha aprovechado para otras enseñanzas, fuera de la Iglesia Católica, llamó mi atención, un "budita" de piedra en el jardin, y en la Iglesia ninguna imagen de la Virgen María, en el altar, arriba en el techo ví, que había una pantalla enrrollada de manera que al abrirla se procedía a tapar el Sagrario y la Cruz, que estaba en la parte superior del mismo. Ya se habían quitado los bancos y substituidos por sillas, para dar efecto salón, en cuando se quisiera.  

 

Luego al entrar en la "casa de espiritualidad", (yo entendía casa de ejercicios espirituales, en otra época debió ser, claro), veíamos que la casa esta decorada con muchas piedras al estilo oriental, y en un corcho, a modo de panel informativo, estaban colgadas todas las actividades ZEN, de la semana, conferencias, talleres...ect, todo de espiritualidad ZEN. Pero, de Cristo y la Virgen María, nada de nada, ninguna actividad católica, me dirijo a la hermana y le pregunto que, que es eso y me dice, que sí, que son actividades ZEN. Y yo le digo que si ella es católica, y el lugar tambien, que, a que viene esto,  me dice que hay que respetar y que Dios es Amor y que caben todos, pero, yo le digo que sí, que Dios es Amor, pero, que hay que respetar a las personas, no a las religiones, poniéndolas en lugar de la Nuestra Católica Apóstolica y Romana, (estoy hablando con una persona consagrada a Dios, si la vista no me engaña), no a Buda, pero, continuemos, le digo, ¿acaso Buda pasó la Pasión de Nuestro Senor, acaso murió en una Cruz, por nuestros pecados, acaso Resucitó?.

 

Ella continúa en sus trece, me quedo medio muerta. Realmente, creo que la situación se está desbordando, nadie hace nada, y hay un pasotismo generalizado, creo que estamos cometiendo un gran pecado de omisión, por el que deberemos dar buena cuenta a Dios. Las cosas en algunas congragaciones no van bien. Alimentadas por otras corrientes pseudo, religioso-filosoficas, cuyo estandarte de "Dios es Amor", frase preciosa pero, que aplicada a todo y sacada de contexto, puede dar resultados catastroficos en al almas, como el entender, que todo vale.  

 

Hace poco tiempo, encontré una monja en la libreria San Pablo de Barcelona con unos cuantos libros de Leonardo Boff, y al preguntarle, ella me dijo: "Dios es Amor", "hay que amar a todos". Me quedé bastante sorprendida, (como si los demás, los que no seguimos estás corrientes modernistas, no los amaramos), mientras algunos traten de tergiversar el mensaje de Cristo, por esta especie de buenismo hipócrita,  buenismo, de tontos laba, iremos por muy mal camino, el camino ancho, este, que no es, el que Cristo nos predicó. Sí esto no nos dice nada, deberíamos quedarnos aterrorizados de nosotros mismos, pues, demuestra que somos tan tibios, que nos hemos ido familiarizando con las costumbres paganas hasta el punto de no reconocer que nos estamos volviendo herejes.

 

Quitando a Nuestro Jesús y Nuestra Madre, la Virgen María y subtituirlo por otro Jesús, tipo "ligth", inventado a nuestra comodidad, o como algunos otros, por piedras o por un Buda inerte, mineral inanimado, que se convierte en el becerro de oro de nuestros tiempos. Esto es muy grave, hermanos, tendríamos que ponernos las pilas, pues, quizás cuando nos despertemos de este letargo, sea demasiado tarde.  Cada uno que saque sus propias conclusiones

 

PRINCIPALES SITIOS DE LA CASA DE ESPIRITUALIDAD SAN FELIPE NERI.


http://danaparamita.blogspot. com/

http://casaespiritualitat. wordpress.com/

http://www.zen.cat/

http://www.facebook.com/group. php?gid=26519495295


Hablarle a Dios de tú (3/06/2010)
Por Cesáreo Marítimo

Me preocupa ver a los príncipes de la Iglesia haciendo de príncipes de este mundo y pereciéndose por codearse con ellos. Algo hay en esto fuera de lugar y fuera de tiempo. En efecto, eso estuvo en su lugar y fue lo que tenía que ser, cuando la Iglesia jerárquica era nada menos que todo un estamento que competía en poder con el estamento formado por la nobleza. Los príncipes de la Iglesia se trataban de tú a tú con los príncipes de este mundo. Es que tenían tanto en común…

Pero aquéllos eran otros tiempos; entonces era normal que los jerarcas eclesiásticos no tuviesen ocupación más noble que ver cómo participarían del poder civil con mayor provecho para su propio poder, el eclesiástico. Y eso les llevaba mucha dedicación a los poderosos. Entonces se entendía perfectamente esa afición de los jerarcas eclesiásticos a tratar con los jerarcas civiles. Era el “tú me ayudas a sostener e incrementar mi poder, y yo te ayudo a sostener e incrementar el tuyo”. Al fin y al cabo eran los dos estamentos con poder sobre el tercer estado, que se ponían de acuerdo para ver cómo vivirían mejor uno y otro a costa del estado llano.

Pero si eso es ya historia, si a quien ha de dedicarse el pastor es a su rebaño, ¿qué hacen nuestros pastores dedicándoles a las ovejas descarriadas de alto copete muchísima más atención que al resto del rebaño? Gracias a Dios no son todos los pastores; sin embargo esta proclividad hacia los poderosos es especialmente llamativa donde se practica el nacionalcatolicismo, sea éste de la nación que sea. Si la misión de la Iglesia es también la nación, y ambas son inseparables, es obvio que las autoridades eclesiásticas dediquen sus desvelos a tener propicias a las autoridades civiles, y viceversa.

Viene todo esto a cuento de que últimamente nuestro n.s.b.a. Cardenal Martínez, como cabeza visible del nacionalcatolicismo catalanista, se está prodigando creemos que en demasía, con las autoridades civiles. Bástenos comparar la beatificación del Padre Hoyos en Valladolid con las dos beatificaciones celebradas por nuestro Cardenal en Barcelona. Mientras aquí el Cardenal vació de fieles las iglesias y acordonó los accesos para que sólo pudieran entrar los de protocolo, entre ellos las máximas autoridades civiles del tripartito y de los sindicatos, que se significan por su acción contra la iglesia y contra la moral cristiana, en Valladolid se celebró la ceremonia en espacio abierto, pues no hay iglesia capaz de albergar a los 20.000 fieles que asistieron.

Y en Valladolid, la representación política estaba formada por católicos que participaron en la celebración como el resto de los fieles. Sin un protocolo especial para ellos, y sin echar a los fieles para que cupieran ellos. ¿De verdad cree Su Eminencia que le aportan a la ceremonia ni un átomo de valor, esos escarnecedores de la fe católica que pone en su cortejo? ¿Y por qué echa a los fieles para poner a éstos en su lugar? ¿Por la gloria de Dios? ¿Por el bien de la Santa Iglesia? ¿Por honrar al nuevo beato? ¿O acaso sólo por enrolarlos en su propio boato?

Por si algo nos faltara, hemos visto ya el esperpento del recibimiento de la cruz de la juventud en Santa María del Mar, espectáculo grotesco para celebrarse en una iglesia, beatíficamente bendecido por Su Eminencia, que asistió embobado al despropósito. ¡No será ése el ensayo y anticipo de lo que piensa ofrecerle a Benedicto XVI en el templo de la Sagrada Familia como recibimiento y bienvenida! ¡No estará acariciando la idea de darle al Papa una lección de progresía y ofrecerle al tiempo un anticipo de los singulares cultos progre-laicos que piensa organizar en la nueva iglesia una vez consagrada por Su Santidad! ¡Dios no lo quiera! Si ése es el camino que se ha trazado, y ésas las piedrecitas que va soltando para que no nos perdamos, está claro que en aras de su coherencia pastoral, volverá a echar a los fieles de la iglesia para poner en su lugar el espectáculo profano a juego con las autoridades civiles, infieles a rabiar, que ese día exhibirá como lo más selecto de su rebaño y como su mayor trofeo pastoral.

Por cierto, ¿qué lectura ha hecho Su Eminencia de los párrafos 34 y 35 de la Instructio “ Inter oecumenici ” para la aplicación de la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II? Dicen literalmente:

34. Cada Obispo en particular o, si pareciera más oportuno, las Conferencias Episcopales regionales procurarán aplicar en sus territorios la prescripción del sacrosanto Concilio que prohíbe la acepción de personas privadas o de clases sociales, tanto en las ceremonias como en la solemnidad externa.

35. Por lo demás, no dejen los pastores de trabajar, con prudencia y caridad, a fin de que, en las acciones litúrgicas y, especialmente, en la celebración de la misa y en la administración de los sacramentos y sacramentales, aparezca, incluso al exterior, la igualdad de los fieles , y se evite, además, toda apariencia de lucro.

¡Ah, la gloria mundi ! Por tutearse con los grandes de este mundo, los que siente que le hacen grande a él, está dispuesto a transgredir las normas emanadas a partir del Concilio, que tanto se ocupó de la igualdad de los fieles en la iglesia, y abandonar una vez más a su rebaño fuera del templo. Después de esto, ya sólo le queda hablarle a Dios de tú, ¡si es que tiene algo que decirle!, y al Papa en catalán, ¡con pinganillo, claro está! Todo por la Patria.


El párroco Barat y el Vicario Episcopal Segis (30/05/2010)
Por Pisum Sativum Maritimum

Débiles con los fuertes, fuertes con los débiles

Joan Barat i Graell, párroco de Santa Maria de Mataró, (foto de la izquierda) permite que se utilice la capilla del S. Sacramento de la parroquia como plató de televisión para la serie La Riera que cada día laborable se emite por TV3, la cadena productora, después del Telenotícies Migdia (Telediario del mediodía).

Para los que no vean o no puedan ver TV3, les remitimos a la crónica que sobre esta serie el crítico Sergi Pàmies publicó el pasado sábado 22 de mayo de 2010 en La Vanguardia .

El culebrón La Riera (TV3 y 33) está evolucionando hacia universos oscuros. Al principio, le pesaba la sombra de El cor de la ciutat . Con el paso de los días, sin embargo, ha ido consolidando un argumento propio que combina la aparente normalidad de una fonda con ínfulas de nouvelle cuisine y los más ancestrales conflictos humanos. David Plana, el ideólogo de la historia, te va llevando hábilmente por situaciones y escenas (que a veces se alargan sin venir a cuento) sobre la vida cotidiana de cocineros, propietarios y vecinos y, de repente, ¡zas!, te pega una descarga dramática que te deja frito en el sofá.

Confieso que, al principio, veía La Riera por gula. Que si a ese plato le falta perejil. Que si habría que añadirle un poco de frutas del bosque. Que si córtame unas cebollitas. Que si lleva las patatas al almacén. Que si gratíname esos canelones. Los debates culinarios, rebozados con la retórica neocursi de la gastronomía, tenían el mérito de retratar un momento muy específico de la cocina catalana y, al mismo tiempo, estimulaban mis ya de por sí elefantiásicas papilas gustativas. Dicho en otras palabras: La Riera despertaba el bulímico que hay en mi y me llevaba a atracar, a mano armada, neveras propias y ajenas. Además, esperaba que en algún momento apareciera un cocinero muerto por atragantarse con una estrella Michelin.

Con el tiempo, el elemento gastronómico pasó a ser secundario y me fueron seduciendo la maldad de ciertos personajes y la peculiar interpretación de algunos actores. Mi personaje preferido es, con diferencia, Claudi, un auténtico hijo de puta manipulador, muy bien interpretado por Pere Arquillué. En pocos meses, ha inducido suicidios, perpetrado adulterios, contratado matones, maquinado estafas, mentido con la desfachatez expresiva de Al Pacino en El Padrino , sobornado a corruptos y a desgraciados. Otro personaje interesante es Ernest, interpretado por un eficacísimo David Selvas. Es el Bobby Ewin de La Riera , un buenazo con debilidades sentimentales que, si nos atenemos a la lógica del género, podría acabar convirtiéndose en el más peligroso de los psicópatas.

Pero la perla de la serie es Mauri, el veterano y destronado ex chef, hermano de Mercè, la propietaria de la fonda (que, por cierto, está sufriendo un preocupante proceso de suellenización ). En las primeras semanas, Mauri era un cascarrabias con buen corazón. Enfático en sus estados de ánimo, llevaba su cocina con sentido de la disciplina parecido al de Clint Eastwood en El sargento de hierro . Vive con su hija, todo parece normal hasta que, de repente, descubrimos sus contradictorias y viciosas… (redobles de tambores)… ¿tendencias pederastas? Es un golpe de efecto que preserva la tradición del morbo televisivo catalán. Nissaga de poder inmortalizó el incesto (entre hermanos y entre tías y sobrinos). El cor de la ciutat explotó la violación y Ventdelplà, los malos tratos y la prostitución. ¿Será La Riera la serie de la pederastia?

Los espectadores, que habíamos soportado sus arengas contra la nouvelle cuisine y sus cabreos con la misma paciencia con la que nos resignamos a la inverosímil interpretación del insufrible Joan (el presunto psicópata oficial), de repente le vemos rondando a una pobre niña que, cual Caperucita, ignora que detrás de las frases amables del Chat desde el que se comunica con su futura víctima, está el mismísimo lobo feroz, ¿el cocinero pederasta?

El párroco de Santa Maria de Mataró, Joan Barat, está encantado que TV3 ruede en su capilla del Sacramento de manera que no cobra emolumento alguno por el uso (afirmación contrastada). Incluso ha puesto al sacristán, cuyo sueldo pagan los feligreses de la parroquia, al servicio de los técnicos de rodaje en sus entradas y salidas de la capilla. Para Barat es un servicio al país, un servicio a TV3. La misma emisora que con tan poca ecuanimidad trata a la Iglesia Católica. La misma emisora que tanto ha aportado a difundir la imagen de sociedad oscura que tanto abunda en el imaginario de la juventud catalana.

Joan Barat no padece ningún trastorno psiquiátrico diagnosticado ni demencia senil. A lo sumo, una crónica bobez rematada.

Al otro lado de la Riera (la calle principal de Mataró), el otro párroco del centro, el vicario episcopal y responsable de Sant Josep, Segimon Garcia Ramiro (foto de arriba a la derecha, junto a Barat) ha cedido gratuitamente los bajos del Centro Parroquial (calle Sant Josep, 18-20; Foto de la derecha) para la instalación de la sede central de comisión local que promociona los referendums para la independencia de Catalunya ignorando la pluralidad política de sus feligreses y la necesidad de no politizar los espacios más específicamente eclesiales.

¿Cómo puede estar al frente de dos parroquias tan relevantes personajes que o bien son incapaces de tener espíritu crítico con la TV de Catalunya o bien son incapaces de respetar el principio tradicional de la doctrina social de la Iglesia Católica de no comprometerse en batallas puramente políticas que dividen a los feligreses y que deben circunscribirse a terrenos y espacios exclusivamente civiles? ¿A caso cedería el vicario episcopal “Segis” sus locales para una consulta de tipo españolista? Todos sabemos que no. Es el doble rasero de todo este personal que tanto se llena la boca criticando la Iglesia en tiempos de Franco. Hacen corregido y aumentado exactamente lo mismo que a aquella le imputan: el ser escolanets” (monaguillos) de lo políticamente correcto. Incapaces de decirle no a TV3 o a las patums organizadoras de la campaña del referéndum independentista. Débiles con los fuertes, fuertes son aquellos feligreses indefensos y sin resortes políticos. Esta es la catadura moral de estos personajes. Dos párrocos para olvidar.


Los tanteos y tonteos romanos de Sistach (28/05/2010)
Por Pasquino Hispano

Sistach es el exponente iconográfico y purpúreo de la mayoría de mitras del episcopado catalán y en Cataluña: “la incompetencia al poder”. Se trata de chicos de clase media/baja, algo aplicados sin ser lumbreras, trabajadores, ordenados, con mentalidad de funcionario, obsequiosos y rastreros mientras son expectantes, tiránicos y prepotentes cuando mandan y sobre todo tremendamente atentos a barrar el paso a cualquier competencia real o posible, especialmente si ésta está adornada de algún dote intelectual. Jubany fue el analogatum princeps de esta especie. Pero corregido por su astucia, su malicia y su miedo a la Curia Romana. Sistach es la muestra más evidente y vulgar de la especie.

Germinans Germinabit también está en Roma. No mediante espías y paniaguados y con visitas sin cuento como hace el purpurado barcelonés. Está presentes con miembros germinates como este humilde servidor que os escribe. Miembros que además de nuestra lengua nativa hablamos español, italiano, francés, inglés, alemán, polaco y si conviene esperanto. También disponemos de excelentes traductores de nuestro pensamiento entre los miembros del grupo. Miembros de toda especie en la escala del cursus honorum. Miembros que, cuando conviene, también usamos otros colores, además del negro, en nuestra vestimenta eclesiástica. Nos gusta Germinans y nos place verificar sus observaciones.

En la semana que acaba de fenecer nos hemos divertido siguiendo los pasos del Eminentísimo Martínez Sistach en su estadía romana. Él mismo ha hablado con muchos de nosotros repetidas veces sin sospechar que habíamos hecho una apuesta. Consistía en saber cómo sacaría partido de esos pocos días de sesiones en el Palazzo San Callisto.

Piazza San Callisto, escenario trasteverino de la Dolce Vita...

El material era escaso: las reuniones del plenario del Pontificio Consejo de Laicos, la estancia en un lugar también con germinantes, algunas visitas que procuramos acotar y obtener buena información de ellas y la audiencia pontificia del viernes. La apuesta se basaba el reto de un altísimo exponente de Curia después de haber verificado personalmente la situación de Barcelona: “ Ma questo di Barcellona sa dove va?”.

Era poco el material pero ha valido una página de La Vanguardia dominical. Hay que reconocer que Sistach es esforzado y persistente. Ha intentado hacer creer a sus seguidores que había obtenido una audiencia privada con Su Santidad. Lo cual no es verdad. Una foto del momento en que saludaba al Papa en la audiencia del plenario del Pontificio Consejo de los Laicos y unas palabras de saludo en el menos de un minuto que habló el Papa con el purpurado barcelonés han sido suficientes para intentar hacer creer al público que Sistach había venido a Roma para hablar con el Papa de su visita apostólica a Barcelona los próximos días 6 y 7 de noviembre. Quien lea el texto entenderá fehacientemente que ha sido Sistach quien, contra todas la reglas curiales, ha informado al periodista de lo que había hablado con el Papa: la visita a Barcelona, su estancia en Fátima, su vuelta en coche a Barcelona y que la organización del evento de noviembre va viento en popa. Ahora el lector entiende porqué, antes de emprender el viaje a Fátima, publicitó urbi et orbe, la constitución de la comisión organizadora: ¿cómo iba a explicarse en Roma si todavía a cinco meses vista no había dado ningún paso? Bertone ya había preguntado y se había dado cuenta que en aquella cabeza poco había.

La sagacidad de Sistach se puso en marcha. El viaje a Roma sería la prueba de que él era unos de los cardenales con quien contaba el Papa y que todo lo que decía relación con la visita papal iba por el mejor de los caminos. Tuvo dos encuentros para ello y otros muchos e informales para su causa: su otro obispo auxiliar. ¡Lo de Terrassa clamaba al cielo!

La apuesta ha quedado en tablas. Han perdido los que apostaban por que no sacaría partido. Pero también los que apostaban a que, de todas sus andanzas, sacaría algo concreto. Los juegos de azar son así. Pero el gran público sigue engañado: el Papa ha recibido a Sistach en audiencia privada y ha apreciado su dedicación absoluta a acompañar al Pontífice ¡aunque le costara el alquiler de un coche! Todo maravilloso... pero todo un imperfecto montaje: lo sabemos los que le hemos acompañado estos días.


El príncipe féliz (26/05/2010)
Por Félix Laetus

A quien ha tratado al Cardenal Martínez en su salsa, no tiene porqué resultarle desafortunado el que se califique la experiencia como dantesca. Todo lo contrario de lo que sucede al releer el entrañable cuento de Oscar Wilde, “El Príncipe Feliz”. Y esto tal vez, porque ante el purpurado barcelonés se descubre la parte no divulgada de la felicidad cortesana, que les valió a tantos príncipes de la Iglesia, su merecido lugar en la Divina Comedia.

Escucharle cuando relata su vida social; la cantinela de los poderosos personajillos de la política, de la economía o de la cultura con los que trata, así como las situaciones de tales eventos, una primera vez puede entusiasmar por aquello de la alegría ajena, dos veces cansa y tres molesta. Sobre todo cuando se percibe la importancia que el Pastor de la mortecina diócesis de Barcelona le da a todas esas vanidades, incluso en detrimento de una evangelización hipotecada.

Es de estas cosas de las que Oscar Wilde apenas dijo nada en su precioso relato. El cuento no habla de los haberes palaciegos, pero sin entrar en detalles deja caer lo que posibilitó la felicidad del Principito. Al parecer, en la Corte el personal atendía cumplidamente sus necesidades y satisfacía plenamente sus deseos. Y tal vez por esto mismo, se protegió el palacio con un muro lo suficientemente elevado como para impedirle ver más allá, digamos, de sus narices, impidiéndole así pesares innecesarios. De manera que afortunadamente para él, el mundo se le limitaba felizmente, y más allá del cortejo todo le resultaba desconocido, con lo que al morir joven se murió en el oscurantismo palaciego.

Pero como estamos aquí para algo mucho mejor, Dios tenía reservado para el joven príncipe algo más que un recinto amurallado y que la compañía de lacayos y cortesanos, ya que como a todos, se lo quería llevar al Cielo junto a Él. Pero ¿ qué pasaba?, pues sencillamente como nos dice el Señor, al final todo se tiene que saber. Y el Señor, antes de subirse consigo al joven Príncipe le quiso mostrar, una vez muerto, todo aquello que con tanta alegría se había perdido en vida sobre la Ciudad que le habría tocado regir. Y para purgar el involuntario descuido lo encumbró un poco más abajo de las nubes, sobre una enorme columna, bien visible para todos y como lugar preferente desde donde pudiera no perder detalle de las cosas fundamentales que debería de haber conocido antes de subir a los Cielos.

Porque no sólo eran hijos de Dios los ávidos cortesanos y sus atentos lacayos, también eran hijos los que estaban más allá de sus cuidadas narices, y por desgracia estos vivían en un mundo desconocido para su felicidad. Y fue desde allí precisamente, desde donde descubrió que no todo era lo que la aduladora cortesía le había permitido conocer.

Llegados aquí, se ha de matizar para no confundir estas dos vidas, un buen trecho paralelas, de los Príncipes Feliz y Martínez.

El Príncipe Feliz se encontró con toda aquella corte que lo enajenó, en la ingenuidad, de la realidad. Sin embargo, en nuestro caso, el Príncipe Martínez es quien se ha atrincherado con toda esa corte de idólatras nacionalistas y de progres paganos, que le ha enajenado de la evangelización, e incluso que le han puesto contra ella, alejándolo de la comunión eclesial. Unos y otros lo han encumbrado y hacen de él, aquello que a él tanto le gusta, su representante. Por esto mismo, entre ellos viene a ser uno más, por mucho que le luzca el púrpura. De manera que excusarle a costa de los malos que le rodean no cuela, ya que es él quien se ha rodeado de todo eso malo, y nadie cuida ovejas con lobos si no es porque pretende darse un atracón con ellos. El Cardenal no se deja engañar, no es el joven Príncipe del cuento: él sabe perfectamente de quienes se rodea y como tratar sus intereses.

Pero volviendo al relato original, el afortunado Principito, nos cuenta Wilde, tuvo la suprema dicha de ir al cielo, porque alguna cosa buena tuvo que ver Dios en él. Pero eso sí, antes tuvo que pagar peaje, como Dios manda. A los hombres se la podía dar, pero no a Dios, naturalmente. Por lo cual, una vez “traspasado” del feliz palacio, el Señor tuvo a bien ponerle sobre aquella atalaya para que apreciara toda aquella realidad que involuntariamente había desconocido. De esta manera, aquel ingenuo y joven corazón podría abrirse al amor de Dios. Así fue como descubrió la famélica situación de los que habían sido súbditos suyos. Descubrió la calamitosa situación de su Reino y padeció de verdad por Él. Ahora veía con los ojos de Dios y comprendió aquello que Dios le había confiado.

La golondrina del cuento fue despojándolo del lastre, con el que las autoridades mundanas habían engalanado a su Príncipe Feliz con la intención de colocarlo en el pedestal para que fuera una bella estatua. Y de esta manera el compadecido Príncipe, con su querida golondrina, pudo atender en algo la comatosa situación de los siervos. Pero como era natural, una vez que perdió su artificial apariencia, las autoridades paganas perdieron también el interés hacia él.

Había purgado y de ser un figurín pasó a ser un problemón. Lo que había de ser un monumento, bonito y catalogado, se convirtió en un feo tropiezo que estorbaba en la plácida ciudad. De manera que alcalde y cortesanos se lo quitaron de encima precipitándolo de la columna, para colocar sobre ella algo más acorde a su común parecer. Sobre el pedestal, cualquiera del concejo, con nuevas y más glamurosas galanuras, sabría expresar mejor el vivir de la ciudad.

Fue así como el demacrado Principito pudo ser elevado a los Cielos, junto con la golondrina que había muerto por él, para gozar de la eterna dicha de Dios.


Carta de protesta de un joven (23/05/2010)
Por Un participante de la Vigilia de oración con la cruz de las JMJ

Apreciados hermanos en la fe:

Permítanme dirigirles esta breve y directa carta rogando su publicación.

Creo que la separación de lo Sagrado y lo Profano la tienen más clara nuestros gobernantes actuales que no nuestro Cardenal Mons. Luis Martínez Sistach. Separación entre lo Sagrado, como el lugar de adoración a Dios, y lo Profano como el lugar no reservado exclusivamente al servicio de Dios A los actos me remito: día 14 de mayo en la Basílica de Santa María del Mar en presencia de una multitud de jóvenes con motivo de la llegada a Barcelona de la Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud, entre los cuales me encontraba yo junto con algunos compañeros más de mi grupo. El acto que se realizó en nuestra Basílica con presencia de nuestro Señor Cardenal, fue de principio a fin, un acto pagano. La Basílica parecía un mercado pues como en un mercado en aquel acto todos hablaban a voz en grito.

Se amenizaba la fiesta con la hermana Glenda, y el grupo de música Kairoi, (en la foto de la abajo a la derecha) grupos de música que por su estilo, especialmente este último, no deberían tocar en una iglesia, aunque el acto sea un acto dedicado a los jóvenes.

Pero es que eso no es todo, sino que además se permitieron el lujo de poder hacer bailes dentro del recinto sagrado, bailes del todo inadecuados al momento, con mujeres ligeras de ropa. ¿En qué quedamos en la Catedral no se puede entrar con pantalones cortos y falda corta, y el Cardenal de Barcelona bendice con su presencia un acto en el que un grupo de muchachas va a bailar con el ombligo al aire dentro de la casa del Señor, lugar de oración? ¿Qué lío nos hemos hecho en la cabeza? Pretenden ser de Cristo pero con las estructuras del mundo y eso no es posible, pensamos que vamos a contentar a los jóvenes con actos de este tipo, y los jóvenes lo que buscamos, Señor Cardenal, son palabras de vida eterna, lo que buscamos es un encuentro con Cristo cara a cara que nos lleve a la conversión, queremos entregarnos a Cristo hasta las últimas consecuencias.

¿Quiénes son los responsables de esa vigilia en Santa María del Mar? Por si nuestro Arzobispo no lo recuerda, la responsabilidad recae sobre el Delegado diocesano de Juventud Mn. Toni Román y sobre su ayudante “ad latere” Mn. Josep-Lluís Calvís, alias “Yuyu”. ¿Qué podemos esperar de un sacerdote que pasados los 40 tacos sigue vistiendo como un jovenzuelo setentero, llamándose y haciéndose llamar con un diminutivo tan pueril como el que él mismo balbuceaba en su niñez? Esos sacerdotes pretenden que vivamos con los esquemas eclesiales más que superados de su juventud. Y nosotros protestamos claramente: ¡Basta de esta pastoral! ¡Prou d´aquests sacerdots irresponsables!

Señor Cardenal, íbamos buscando a Cristo en esa Basílica y lo único que encontramos fue el mundo del que huíamos. Ni siquiera usted estuvo a la altura de las circunstancias: se limitó casi a hacer de presentador del acto, sin ningún mensaje con profundidad, sin nada que después pudiésemos recordar. Ni siquiera un testimonio de vida digno de ser imitado. No queremos eso. El acto del día 14 en la Basílica de Santa María del Mar no contó con los jóvenes de la diócesis, porque, y creo que hablo en nombre de muchos, a los jóvenes, Monseñor, no nos gustó el acto, nos sentimos mal en esa Basílica, pues nosotros íbamos a buscar a Cristo y nos encontramos con grupos de música y bailarines danzando y no es ese el Cristo que queremos, el Cristo que queremos es el Cristo que nos vino a predicar nuestro queridísimo Juan Pablo II al entregarnos esa cruz, un Cristo crucificado, doliente, que comprende nuestros pesares porque los ha padecido también, un Cristo, junto al que he de crucificar ese “yo” que rema en sentido contrario al de la gracia. Ese es al Cristo que nos recuerda esa Cruz, regalo del siempre querido y nunca olvidado Juan Pablo II. No es de extrañar que muchos, entre ellos algunos de los sacerdotes más apostólicos, se levantasen y marchasen indignados. Incluso el anciano párroco de Premià de Dalt Mn. Colomer, hombre de marcada línea progresista, en un alarde de cordura se levantó espetando: “Això no hi ha qui ho aguanti. Me´n vaig” (Esto no hay quien lo aguante. Me voy).

Pero no fue todo mal esa noche. Al salir del templo, con la cruz a cuestas, el acto se volvió solemne, de camino a la parroquia de Santa Teresita del Niño Jesús. Se rezo el vía crucis por la calles de Barcelona, todos paraban a mirarnos, algunos a burlarse de nosotros. Una multitud de jóvenes pudieron contemplar la pasión del Señor en el espíritu que comentábamos anteriormente, cargando con la cruz, como nuestro Señor. Debo felicitar a los organizadores de esta segunda parte del acto. Pude ver aquella noche como por las calles el Vía Crucis en silencio era rezado por la gente, y no sólo el vía crucis, sino también varios rosarios y coronillas de la Misericordia que oí rezar a varios grupos de jóvenes. Simplemente quería hacer saber a los que puedan y quieran leerlo, que los jóvenes es esto último lo que queremos. Hemos de agradecer a la Parroquia de Santa Teresita por el esforzado trabajo de organización de toda esa segunda parte del acto de la Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud.

Tampoco quisiera acabar, sin advertir la razón por la que he decidido denunciar este acto públicamente. Es muy posible que se pueda echar en cara que en primer lugar era necesario hacer una corrección fraterna en privado al Señor Cardenal. Creo que pensar de esta manera es un error porque la corrección fraterna sería válida en el caso de que el único perjudicado fuese el Señor Cardenal, y en ese caso le advertiríamos que se estaría equivocando, pero estamos hablando de un mal ejemplo de carácter público, donde todos pudieron ver y oír lo que allí se hacía y decía. E hizo daño a muchos. No lo duden.

( El Directorio ha juzgado más conveniente omitir la autoría de la carta para evitar represalias que perjudicarían la que juzgamos fecunda labor apostólica del remitente)


Encíclica de León XIII ad hispanos (16/05/2010)
Por Cesáreo Marítimo

A muchísimos católicos españoles nos duele el dolor del Papa, que sufre en su propia persona la feroz persecución contra la Iglesia. Una Iglesia que al estar en este mundo, se mancha con los males de este mundo. Es una de las consecuencias de la mundanización de amplios sectores del clero. El fango doctrinal los ha arrastrado al fango moral. Y los enemigos de la Iglesia han aprovechado este tremendo resbalón para cargar contra la Iglesia, apuntando directamente a su cabeza.

Pensando de qué manera hacerle sentir al Papa nuestra proximidad y afecto en su visita a Barcelona, he ido directo a documentarme sobre la Acción Católica, nombre bajo el que se organizó la acción de los seglares en los momentos de mayor presión contra la Iglesia. Entre la documentación al respecto encuentro la encíclica Cum multa de León XIII, animando a las asociaciones seglares a unirse para abordar objetivos comunes. Al ser la circunstancia de este Papa tan dura como la de Benedicto XVI, me detengo en la documentación por ver de seguir los paralelismos.

Me llama la atención en primer lugar que la encíclica esté dirigida a los arzobispos y obispos de la “región hispana”. Empieza con un elogio: “Siendo muchas ( cum multa sint ) las cosas en que destaca la generosa y noble nación de los hispanos…” y hace alusión a cómo España se ha destacado del resto de Europa en el apoyo a la Santa Sede en momentos muy difíciles. Y antes de abordar la disensión de las varias asociaciones católicas a causa de su opuesta inclinación política, declara: “De hecho, nada hay que no se pueda esperar justamente de España, con tal que la caridad alimente tales afecciones anímicas y las robustezca una concordia estable de las voluntades”.

¿De dónde vienen las disensiones? Para entender cómo andaba entonces el debate en el seno de la Iglesia, hay que leer algunos párrafos muy duros de otra encíclica publicada ocho años más tarde (1890), la Sapientiae christianae. “Ceder ante el enemigo o reprimir la voz cuando es tan grande el clamor que se alza para oprimir la verdad, es o de hombres que dudan de si son verdad las cosas que profesan, o de incapaces. Ambas cosas vergonzosas y ofensivas para Dios; ambas cosas van contra la salvación de cada uno y la de todos: son actitudes beneficiosas únicamente para los enemigos de la fe, porque la conducta timorata de los buenos, sólo sirve para envalentonar a los malos”. Y más adelante en otro lugar condena aún más directamente la tibieza: “Hay quienes se empeñan en sostener que no conviene resistir abiertamente a los ataques, para evitar que la respuesta exaspere el ánimo de los enemigos. No está nada claro si esos tales están a favor de la Iglesia o contra ella. A veces afirman que profesan la doctrina católica; y sin embargo querrían que la Iglesia les permitiese propagar impunemente opiniones que discrepan de ella. Se muestran pesarosos por la decadencia de la fe y la demudación de las costumbres, pero no hacen nada para remediarlo, cuando no contribuyen a acrecer el mal con su excesiva indulgencia o mirando para otra parte. Estos mismos no toleran que nadie dude de su voluntad para con la Sede Apostólica, pero siempre tienen algo que reprocharle al Sumo Pontífice. La prudencia de esta clase de personas es la que el Apóstol Pablo llama “ sabiduría de la carne ”.

Dice finalmente la encíclica en otro lugar: “Puesto que la suerte del Estado depende por encima de todo del talante de quienes están al frente del pueblo, la Iglesia no puede ofrecer su patrocinio o su favor a quienes la atacan, a quienes le regatean sus derechos, a quienes pretenden enfrentar los asuntos civiles a los sagrados como si fuesen incompatibles”. Es difícil añadirle más claridad a la encíclica sobre la “sabiduría cristiana”. Tras este desvío por la Sapientiae Christianae , vuelvo a la “ Cum multa ”.

“En primer lugar -dice nuestra encíclica- es oportuno recordar las relaciones mutuas entre lo religioso y lo civil. Algunos tienden no sólo a distinguir la política de la religión, sino a separarlas de tal modo que nada tengan que ver la una con la otra. Éstos en efecto no distan mucho de los que preferirían que la cosa pública se constituyera y se administrara separando de ella a Dios, creador y señor de las cosas: y yerran tanto más gravemente cuanto que alejan temerariamente a la cosa pública del fruto de su mayor fuente de provecho. Pues en apartando la religión, es inevitable que vacile la estabilidad de los principios en que mayormente se apoya el bienestar público y que toman de la religión su mayor fuerza, como son mandar con justicia y sin prepotencia, someterse a las obligaciones que nos impone una recta conciencia, tener domados los apetitos mediante la virtud, darle a cada uno lo suyo y no tocar lo ajeno”.

“Pero igual que debemos apartarnos de este error tan impío, hay que huir también de la opinión diametralmente opuesta, la de aquellos que mezclan la religión con alguna opción política y las confunden como si fuesen lo mismo, hasta el punto de condenar a los que son de otra opción política como si hubieran perdido el derecho al nombre de católicos. Esto es tanto como meter a la fuerza y torticeramente las facciones políticas en el angosto campo de la religión; es querer acabar con la concordia fraterna y abrir de par en par la puerta y el camino a una multitud de funestos conflictos”.

El análisis no puede ser más lúcido. Tan válido para la España de hace 128 años como para la de hoy. Y más todavía para las regiones de España en que más se ha decantado la Iglesia por una determinada opción política. “No se ajusta al deber de los sacerdotes, entregarse totalmente a los afanes políticos de tal modo que más parezcan preocupados por las cosas humanas que por las celestes”. Músicas celestiales, deben decir esos tales.

“Conviene por tanto -señala la encíclica- distinguir también en cuanto al juicio y la opinión, lo religioso de lo civil: porque mientras lo civil no traspasa los límites de esta tierra por más que se ocupe de cosas legítimas, la religión en cambio, nacida para Dios y orientándolo todo hacia Dios, se eleva más y alcanza hasta el cielo. Lo que quiere en efecto es imbuir el alma, la parte más noble del hombre, del conocimiento y del amor de Dios. A eso tiende, y a llevar con seguridad a todo el género humano a la futura patria que todos buscamos. Por eso es tan acertado considerar que la religión y todo lo que con ella tiene un cierto vínculo singular, es de orden superior. De lo cual se sigue que ésta, como bien superior que es, ha de permanecer íntegra a pesar del devenir de las cosas humanas y de las alternancias políticas. La religión, en efecto, abarca todos los lugares y tiempos. Por eso, los partidarios de opciones políticas distintas, aunque disientan en todo lo demás, en esto han de estar todos de acuerdo: en que conviene mantener a salvo la religión católica en la ciudadanía”.

Ante un Benedicto XVI tan atormentado como lo fue en su día León XIII, los católicos de base tenemos la obligación de movilizarnos a fin de que nuestro trabajo en defensa de la Iglesia sea parte del fruto del sacrificio del Santo Padre. Los católicos no podemos estar callados e inactivos ante el espectáculo de un Papa al que los enemigos de nuestra fe intentan arrastrar al degolladero. ¿Seremos capaces de hacer algo con auténtica fuerza que le demuestre al Santo Padre que no está solo, y que los españoles, como en 1882, estamos dispuestos a remar junto a él, en la misma dirección que él?


Cómic fotográfico de la beatificación del P. Tous (14/05/2010)
Por Fotógrafo anónimo

SISTACH: "Me siento al ladito..."

 

BERTONE: "Voy para allá, pero ¡TÚ SOBRAS!"

 

BERTONE: "¡¡Ya te estás moviendo de AQUí!!"

 

El sitial de terciopelo es... para el SECRETARIO

 

En el plano inferior y junto a Carles con un enfado del 15

Sus "Menudencias" Cañizares y Arenas parecen desplomarse de aburrimiento: uno a la derecha, otro hacia la izquierda"

 


Huérfanos de padre y Madre (06/05/2010)
Por Miles Medianus

Paseando por el apacible claustro del Seminario Conciliar, me encontré a un alumno de la Casa que, al verlo con cara meditabunda, le pregunté qué tal iba todo. La respuesta fue de una cierta melancolía quejumbrosa: “¿Cómo quieres que vaya todo? Si estamos huérfanos de Padre y de Madre. Nuestro Obispo no nos conoce y no se reza a nuestra Madre”. Atónito por la respuesta, le pedí una aclaración. La primera parte la comprendí, las visitas del Obispo al Seminario, corazón de la Diócesis, se resumen en 5: Inicio de Curso, Fiesta de Navidad, Día del Seminario, Final de Curso y Ordenaciones, que casi siempre coinciden con el Día del Seminario. De modo que la persona de nuestro n.s.b.a. Cardenal es perfectamente desconocida por los alumnos del Seminario, por lo que toca al trato personal. La segunda parte de la respuesta, “no se reza a nuestra Madre” me chocó. ¿Es posible? ¿En un Seminario dedicado a Nuestra Señora de de Montalegre, bajo el patrocinio de la Inmaculada y Santo Tomás de Aquino, no se reza el Rosario? No me refiero al Rosario como devoción ejercida en privado, casi clandestinamente por los seminaristas en particular, como si tuvieran que pedir perdón al horario por robarle media hora y dedicarla a la Madre de Dios, sino al ejercicio de esta excelente devoción, tan sacerdotal, comunitariamente, como Seminario. Cuando el Rosario es visto como una devoción cargante, tolerada pero no bendecida en el Seminario, y donde no se ve bien invitar a los demás alumnos al rezo en grupo, ¿que se puede esperar del resultado final en cada uno de los alumnos? Lejos quedan los tiempos en que, al iniciarse la República, en medio de los disturbios de una sociedad convulsa, el obispo Don Manuel Irurita venía al Seminario y rezaba el Rosario con todos los alumnos, por la paz y concordia, poniéndose de rodillas en las gradas del altar y con los brazos en cruz. Y las frecuentes visitas del obispo Don Gregorio Modrego al Seminario para dirigir el Rosario de los alumnos, sobretodo en el Año Mariano y en las Fiestas de la Virgen. Lejos quedan también los días de locura colectiva, en que los alumnos del Seminario, o mejor dicho, de los pisos donde convivían los seminaristas, que eran sospechosos de una devoción tan reprobable, eran invitados por el superior a hacer un tiempo sabático, para replantearse su vocación, pues no se ajustaba al “nuevo sacerdocio” que se desprendía del espíritu del Concilio.

Precisamente hace justo 40 años, en plena efervescencia de la paranoia progresista, se llevó a cabo una iniciativa innovadora: los primeros “Discos del Rosario”, editados conjuntamente por los Padres Dominicos y Claretianos (que nada tienen que ver con la mayoría de actuales dominicos y claretianos de Cataluña). Estos discos fueron fruta prohibida en los pisos y tocadiscos del moderno Seminario de Barcelona en los años 70 y 80. Claro está que quien se atreviera a comentar lo bello de esta iniciativa, impulsada y bendecida por el Arzobispo Marcelo González en 1970, con una conferencia bellísima o se le enviaba a su casa o se pedía al jesuita Jordi Font que le encontrara el tornillo desajustado, con un minucioso examen psiquiátrico.

Si se puede arreglar la primera parte de la queja “no tenemos Padre” esto dependerá del celo de nuestro n.s.b.a. Cardenal, cumpliendo aquella bienintencionada promesa que hizo en los albores de su ministerio entre nosotros “…sempre que truqueu al despatx, jo mateix agafaré el telèfon, i amb els seminaristes m'entrevistaré en particular tres vegades l'any…” (…siempre que (los sacerdotes) llaméis al despacho, yo mismo cogeré el teléfono, y con los seminaristas me entrevistaré en particular 4 veces cada año…). La segunda parte de la queja “no se reza a nuestra Madre” dependerá del celo y diligencia del M. I. Canónigo y Rector Josep Maria Turull, de su amor a la Virgen y al sacerdocio. Y si no tiene modo de dirigir el Rosario, siempre puede recurrir a los discos de vinilo.


Quo Vadis, Ecclesia Cathalaunica? (18/04/2010)
Por Redictus Dalmaticatus

Me angustia y me escandaliza profundamente contemplar las desviaciones doctrinales del catolicismo doméstico, que vienen denunciando estas páginas con una insistencia que no hace sino acrecer mi desolación. Justus ut Palma, Gratianus Simplex, Aurelius Augustinus, Quinto Sertorius Crescens y otros colaboradores de estas páginas, son cada vez más incisivos en la denuncia del tremendo reguero de negra apostasía que van dejando tras sí obispos y párrocos, curas y monjas, religiosos y seglares supuestamente entregados a la causa de la fe católica. Cual vehículos descatalogados, que no deberían circular por estar fuera ya de normativa, pierden de todo y dejan tras sí una peste que delata su vetustez digna de un desguace no siempre honroso.

Eso en cuanto a la doctrina. Pero ¿qué decir respecto al culto y a los ritos en que por ley antropológica se sostienen las doctrinas en todas las religiones? ¿Qué decir del culto en las iglesias de esos clérigos apóstatas? Cuando veáis la desolación… irá acompañada de la abominación, como no podía ser de otro modo. ¿Les suena? Primero fue el anti-culto, la pura negación del culto. Y luego, claro está, las iglesias ominosamente vacías.

Pero falta la tercera pata del trípode: la moral. Nos advierte la antropología que en todas las religiones las doctrinas, los ritos y la moral forman un totum solidum , de manera que si se rompe el nexo entre las tres, o decae aunque sólo sea una de ellas, son las tres las que se derrumban, porque cada una de ellas es función recíproca de las otras dos. Si al triángulo, la figura geométrica más resistente, le rompemos uno solo de los lados, se nos viene abajo todo el triángulo y la techumbre que sobre él se sostiene.

Permítanme por tanto, amables lectores, que viendo el destrozo que ha hecho toda esta clericalla en la fe y en el culto, me eche las manos a la cabeza temiendo que también en la moral hayan incurrido esos tales en las peores abominaciones. ¿O acaso es razonable esperarse otra cosa? ¿No es precisamente el desorden moral el que lleva al desorden en la fe y en el culto? No me vengan con hipocresías: esos fuegos de artificios doctrinales y litúrgicos, tan inconsistentes que mejor merecen el nombre de fuegos fatuos, no tienen otro objetivo que desviar la atención de lo que de verdad ha movido a todos esos clérigos apóstatas: la degradación moral. ¿A quién quieren engañar? Una cosa es que lo pretendan, y otra que lo consigan.

Es que no es sólo eso: todos los que habiendo sido acunados por la Iglesia hemos hecho una larga travesía del desierto fuera de ella, tenemos la nítida experiencia de que fueron los cantos de sirena de la moral fuera de la fe, los que nos sedujeron en primer lugar. Es que la moralidad y la decencia no se mantienen sin esfuerzo. Tanto mayor, cuanto más inmoral e indecente es el entorno que nos rodea. Y luego, claro está, viene el ajuste de la fe a la moral; ¡qué va a ser si no! Y el culto cae solo, porque se queda sin sentido. Ésa es al menos mi historia y la de todos aquellos que conozco de mi misma condición.

Luego, los que al cabo de los años, después de apurar nuestro cupo de pecado, tenemos la suerte de que la misma vida nos encamine hacia la sana moral que nos inculcó la Iglesia, es la fe la que más nos cuesta recuperar. Es que al no poder con la conciencia de pecado, es decir de maldad, la fórmula siempre es la misma: destruir el fundamento de esa conciencia. ¿Dejando de pecar? No padre. Dejando de creer, renunciando a la distinción entre el bien y el mal que recibimos en herencia. Y remontar ese abismo no es nada fácil. Pero cuando se crea una familia y se les quiere dar a los hijos lo mejor, no valen componendas. Y por suerte, ahí sigue la Iglesia ofreciéndonos lo mejor de lo mejor de lo mejor. Y cualquier esfuerzo por volver a sus brazos, merece la pena. Quizá esté ahí, en la Iglesia familiar, la clave de ese vigoroso movimiento de los seglares por la recuperación de la Iglesia.

Por eso, nosotros que también somos Iglesia, y que sabemos de sus miserias porque las vivimos muy de cerca, respiramos aliviados cuando vemos al Papa armándose de valor para aplicar el bisturí en la Iglesia norteamericana y en la irlandesa, profundamente gangrenadas por el horrendo crimen de la pederastia.

Por eso nos duele tanto que los psicólogos manifiesten respecto al sacerdote español juzgado por abusos sexuales a menores, que no tiene conciencia de culpa. Ése es el mal terrible: que no tiene conciencia de culpa. Y seguro que encima nos puede dar lecciones de teología progresista y liberadora, en la que no caben el pecado ni la conciencia de culpa, tan alienadoras y enemigas de la libertad.

Por eso celebramos con gozo cargado de aflicción, pero con gozo y co