SPLENDOR VERITATIS

Por Antoninus Pius

 

Anécdotas de verano (y II): Los hijos del CPL – 24/07/2008

Continuo con la “aventura” iniciada la semana pasada en parroquia ajena en una de mis “suplencias” de verano. Mientras me preparo en la sacristía para salir a celebrar la Santa Misa veo acercarse un señor con una carpeta en la mano de color verde lo que me hace pensar en mi interior:

- “¡Vaya!, otro hijo del CPL (Centro de Pastoral Litúrgica)”.

El “monitor” (que es como les gusta que les llamen a estos hijos del CPL) se acerca a mí y sin ni siquiera saludarme me comenta con voz autoritaria:

-“Tenemos que ponernos de acuerdo en unas cuantas cosas”

Yo hago como si acato sus órdenes y le escucho con atención, entonces sin dejar de mirar el guión de su carpeta me dice:

-“Por ejemplo, el acto penitencial ¿lo hacemos rezado o cantado?”

Yo le respondo que yo prefiero rezar el “Yo confieso” y finalmente el Señor Ten Piedad sin introducciones. El “monitor” empieza a ponerse nervioso y me dice con cierto enfado:

-“Aquí no se hace (no dice reza) el Yo confieso, la gente no lo sabe, y se quedará sólo rezándolo”.

Evidentemente en la misa recé el Yo confieso y comprobé que exceptuando el señor monitor, callado y enfadado, el resto del Pueblo de Dios seguía la oración penitencial conmigo sin ningún problema.

A continuación soy yo el que formulo una pregunta, para saber si en esa parroquia la costumbre es rezar el credo apostólico o el niceo-constantinopolitano, a lo que el monitor me responde:

-Aquí no se reza casi nunca el credo ni el gloria y menos en verano

Intrigado por saber porque en verano especialmente no se reza el credo y el gloria obtengo la siguiente respuesta:

-En verano la gente tiene mucho calor, así que de esa manera acabamos antes y todos contentos

¡Qué gran argumento litúrgico!, realmente estos hijos del CPL son superdotados.
 
Después de otros comentarios sin demasiada importancia el monitor me dice:

-“Antes de la comunión acuérdese de avisar que salgan algunos voluntarios para repartirla”

Sorprendido le digo que no voy a hacer tal cosa, que no todo el mundo está capacitado para dar la comunión, que hay unas normas eclesiásticas para ello y se dan unos permisos específicos para los ministros extraordinarios de la eucaristía. Empezamos a discutir y finalmente decido cortar por lo sano diciéndole:

-“Mire, como no hay demasiada gente, ya daré yo sólo la comunión, que mientras se canta un canto da tiempo de sobras”.

Durante la misa tuve que aguantar estoicamente los materiales del CPL, para mí el CDL (Centro de Deformación Litúrgica).
Así por ejemplo antes de las lecturas el monitor lee una introducción que en algunos casos es absolutamente superflua e innecesaria del estilo:

“Escuchemos con atención estos interesantes consejos que da el Apóstol san Pablo a una de sus primeras comunidades”.

Una monición que no dice nada porque podría aplicarse a prácticamente todas las segundas lecturas del año.

La oración de los fieles (preparada por el CPL) también es desesperante, se pide por todo el mundo: Por los que están y los que no están, los que se ha ido de vacaciones y los que se han quedado, los que trabajan y los que están descansando, los profesionales del turismo y los turistas… Pero por la Iglesia, sus ministros y pastores o no se pide o se hace de un forma absolutamente discreta, porque ya se sabe que el CPL es un Centro completamente anti-jerarquía.

Me imagino el diálogo posterior entre el monitor, hijo del CPL, y el párroco cuando éste vuelva de vacaciones.

-Vaya cura más carca e intransigente que nos has traído

A lo que el párroco probablemente, después de un resoplido contestará:

-¡Lo que hay que hacer para poder tener vacaciones!.

P.D.: Quiero agradecer el mensaje que me ha hecho llegar uno de nuestros lectores de Reus, aunque sea para compartir que lo que comentaba en mi último artículo es una realidad en muchas otras parroquias. ¡TRISTE REALIDAD!

 

 

Anécdotas de verano (I): Los favores entre sacerdotes – 16/07/2008

En estas fechas veraniegas muchos sacerdotes se van de vacaciones y eso significa que otros sacerdotes tienen que suplirlos y celebrar las misas en sus parroquias. Pues bien yo soy uno de esos sacerdotes a los que les toca hacer alguna que otra “suplencia” en verano y eso me permite entrar en contacto con otras realidades parroquiales algunas bien curiosas.

Me llama la atención en primer lugar que algunos sacerdotes que durante el curso no me hablan y ni siquiera me dirigen la palabra se pongan en contacto conmigo con una grandísima amabilidad como si fuéramos amigos de toda la vida, cuando veo eso actitud ya me huelo lo que viene a continuación y es que necesitan algún favor para el verano, y efectivamente después de unas cuantas buenas palabras llega el “podrías hacerme esta misa tal día…” (debe tenerse en cuenta que el clero progresista siempre habla de “hacer misas” y no de “celebrar la misa”).

En segundo lugar me sorprende que algunos sacerdotes se den unos viajes tan lujosos o a países tan lejanos, cuando el sueldo del sacerdote no da para mucho, pero cada uno sabrá como administra sus finanzas, lo que es curioso es que algunos de estos curas luego se las dan de progresistas y de defender a los pobres y a los marginados. Pues ciertamente muchos de esos miembros de las clases más débiles no pueden permitirse según que viajes en verano.

Pero vayamos al grano. Una vez aceptada la “suplencia” llega el gran día, me dirijo a la parroquia en la que debo celebrar la Santa Misa y empiezan las reacciones “divertidas” de la gente.

Sólo entrar en la iglesia una señora me mira de arriba abajo y me suelta:

-“Anda, un cura de verdad”.

A lo que yo contesto:

-“¿Es que el cura que tienen no es de verdad?”.

Y la señora en cuestión responde:

-“Si, claro, pero como nuestro párroco por estas fechas va con pantalón corto por la iglesia, pues claro al verlo tan vestido de sacerdote pues me ha llamado la atención”.

Una vez ya me dirijo a la sacristía me asalta otra señora diciéndome:

-“Padre, podría confesarme es que hace muchos meses que no me confieso”.

A lo que yo le respondo:

-“¿Es que su párroco no se pone al confesonario?

Y ella me dice:

-“¡Nunca!, sólo hace esas celebraciones por adviento y cuaresma, pero en las que uno ni se confiesa ni nada”.

Accedo a confesarla, después de retirar el abundante polvo que había en el confesonario, mientras confieso, otros feligreses pasan por delante y se quedan como extrañados, como si hubieran visto un OVNI o algo por el estilo. Da la sensación de que algunos descubrieron ese día que en la parroquia había un CONFESONARIO y que además podía hacerse servir.

Finalmente entro en la sacristía, y veo los ornamentos preparados para la celebración, pero no veo la casulla por ninguna parte, le pregunto a un señor que se movía por allí, probablemente el sacristán y me dice:

-Aquí nunca se ponen casulla, pero si usted quiere mirar por los armarios.

Como Indiana Jones me adentro por los armarios de la sacristía hasta que consigo rescatar una casulla que debería hacer décadas que no se hacía servir, pero finalmente consigo mi objetivo.

La historia sigue, pero será en el siguiente capítulo.

 

Nuevos destinos parroquiales en la Provincia eclesiástica de Barcelona – 09/07/2008

En las páginas webs oficiales de los obispados de Barcelona, Terrassa y Sant Feliu aparecen ya los cambios de destinos de algunos de los sacerdotes que este verano harán sus maletas para ubicarse en nuevas parroquias.

Este año no voy a comentar los cambios en la diócesis de Sant Feliu, a diferencia del año pasado en que me pareció que el obispo Agustín hizo unos movimientos muy interesantes y estratégicos, este año me da la impresión que se ha limitado a mover algunas piezas, pero sin ningún cambio de fondo importante.

Con esta primera observación me quedan las diócesis de Barcelona y Terrassa en las que una vez más podemos afirmar que son la cara y la cruz. La diócesis que avanza (Terrassa) y la que continúa obstinada en la misma línea o retrocede como los cangrejos (Barcelona).

Mirando sólo los primeros nombramientos de Terrassa (Rvdos. David Abadías, Manuel Amado, Ignasi Ballvé) uno se da cuenta de cómo se apuesta por los sacerdotes de las últimas promociones, que visten de sacerdotes y tienen las ideas claras, a ellos se les confía la responsabilidad de dirigir parroquias, para que las cosas cambien, se renueven y entre nueva savia tan necesaria. Especialmente me alegra el nombramiento del Rvdo. David Abadías como nuevo delegado episcopal de Catequesis, aquí es donde se ve el estilo de un obispo bueno como Saiz Meneses que pone la catequesis en manos de un sacerdote de toda confianza doctrinal, y no a alguien que firmó manifiestos contra el Cardenal Carles o participó en actos de sublevación contra Roma como el Rvdo. Enric Termes puesto por el cardenal Sistach en el mismo puesto pero en Barcelona.

En Barcelona como casi siempre, decepción después de decepción. No hay ningún síntoma que se quieran cambiar las cosas, como si todo fuera perfecto y lo que interesa es perpetuar esta situación eternamente (por suerte léase “eternamente” hasta que el cardenal Sistach se vaya). Ningún signo de esperanza en los nombramientos de nuestra archidiócesis. Los nombramientos en Barcelona responden a estas consignas:

1.- Prórroga indefinida al clero que ya debería estar jubilado: Solamente se acepta la renuncia por jubilación a un sacerdote (¡SOLO UNO!) Todos los demás que sigan en sus puestos. No importa que un número importante pase de los 80 años, como Mn. Vergés (el-que-dice-que-no-pongamos-la-cruz-en-la-declaración). De esta manera el pobre obispo que venga detrás de n.s.b.a cardenal Sistach, se encontrará una diócesis con una mayoría de párrocos en edad muy avanzada, a los que tendrá que aceptar su renuncia en masa porqué difícilmente estarán en condiciones de continuar en sus cargos. El vacío que tendrá que llenar será inmenso y todo porque su antecesor no ha hecho los deberes, no ha preparado la diócesis para el futuro, no ha empezado la renovación absolutamente necesaria para que el día de mañana la diócesis pueda seguir funcionando.

2.- No hay confianza en el clero joven: ¿No sería más lógico que un párroco joven de 30, 35 o 40 años, se hiciera cargo de dos o tres parroquias, en vez de dejar las mismas en menos de un clero envejecido y agotado pastoralmente?. Pero eso al cardenal Sistach y sobre todo a su corte de colaboradores no les interesa. Porque las últimas generaciones no han salido a su estilo, no son sus hijos. No han bebido en las mismas fuentes, muchos siguen considerándose hijos espirituales de Don Ricardo Carles y a esos ni agua. Da pena escuchar a sacerdotes de la vieja guardia jubañista como a veces dicen de algún sacerdote joven: “Es massa jove, no està preparat per a portar una parròquia” (es demasiado joven, no está preparado para llevar una parroquia), cuando ellos a su edad no sólo eran párrocos sino que además copaban los puestos de responsabilidad de la diócesis.

3.- La ley del mínimo esfuerzo para que todo siga igual: Al cardenal Sistach no le gusta complicarse la vida, así que si moviendo una ficha no tiene que mover dos, se quedará siempre con la opción primera, aunque pastoralmente no sea la mejor. Eso explica su forma de resolver los problemas y vacantes que se crean en las parroquias. Cuando una parroquia queda vacante: ADMINISTRADOR PARROQUIAL y ya hablaremos a final de curso. Y cuando acaba el curso la solución más fácil: si en esa parroquia había un vicario o un adscrito pues que haga de párroco y así ya no hay que mover otras fichas. Ese es el caso de la histórica parroquia de Sant Medir, donde después de un año de administración parroquial se nombra al vicario, el Rvdo. Enric Subirà (el-amigo-de-Pagola-i-Masiá) como nuevo párroco. Lo mismo ha sucedido en la parroquia de Vilassar, donde el párroco falleció el curso pasado y ha nombrado al vicario, el Rvdo. Manuel Pérez como nuevo párroco. Pues aunque sea por vagancia o por no complicarse la vida, este es el único nombramiento del que me he alegrado. Un nuevo párroco, bueno y joven, aunque sea de rebote.

 

 

El cardenal Sistach hace una encuesta sobre la “Misión de Barcelona” – 02/07/2008

Con fecha de 27 de junio n.s.b.a. cardenal Martínez Sistach ha enviado una carta a los sacerdotes y diáconos de la diócesis de Barcelona  en la que se solicita la opinión sobre la conveniencia o no de celebrar una misión evangelizadora como la que se realizó en París en el año 2004.

Lo primero que me llama la atención es que en la carta se hace referencia a la conferencia que pronunció el obispo auxiliar de París en el Seminario de Barcelona diciendo “que tan amablement ENS va il·lustrar” (que tan amablemente NOS ilustró) y yo pienso que o tengo que volver a la escuela o el NOS se utiliza cuando uno se incluye, pero es el que el arzobispo no estuvo en esa conferencia, dejó plantado al obispo que venía expresamente de Francia, porque tenía algo mucho más importante, algo que realmente le preocupa más que nada en el mundo: LA COPE.

La petición del cardenal es que el clero barcelonés le haga llegar sus aportaciones y opiniones sobre el tema, aunque recuerda y deja claro que la decisión recaerá en el Consejo Episcopal. Una muestra más de esa democracia ficticia de nuestro arzobispo que pide colaboración para dárselas de persona que deja opinar y que la gente se exprese pero que todo ello es sólo una estrategia porque a la hora de la verdad él hará lo que le venga en gana. Recuerden sino la consulta que se hizo sobre quienes deberían ser los vicarios episcopales, consulta de la que nunca se hicieron públicos los resultados y que no sirvió absolutamente para nada porque por ejemplo el Rvdo. Jesús Sanz es actualmente vicario episcopal cuando nadie lo votó y cuando ni siquiera él mismo quería serlo.

Pues ya que pide nuestra opinión se la voy a dar aunque sea desde este anónimo ventanal que es Germinans Germinabit.

Me parece fantástico cualquier iniciativa que sirva para evangelizar nuestra diócesis y que acerque a tantos miles y miles de alejados de la Iglesia al rebaño de Cristo. Pero de entrada se me ocurre una importante pregunta:

¿Con quién cuenta para realizar esa misión evangelizadora?

¿Con todos esos sacerdotes que sobrepasan los 80 años, como Mn. Vergés (el-que-dice-que-no hay-que-poner-la-cruz-en-la-declaración) y a los que un año más usted ha prorrogado en su cargo, por no dar confianza al clero más joven porque mayoritariamente son tradicionales?

¿Con esos delegados que tiene en cuestiones pastorales como el delegado de Catequesis, el Rvdo. Enric Termes, firmante de manifiestos públicos contra el anterior arzobispo, el cardenal Carles, y habitual en las manifestaciones contra las decisiones de Roma? ¿Con el Rvdo. Toni Román (el-que-no-cree-en-los-encuentros-con-el-Papa) incapaz de llevar un solo joven de Barcelona a Sydney? ¿O quizás con ese fabuloso CENTRO DE ESTUDIOS PASTORALES, cobijo de tantos curas comunistas, promocionador de una eclesiología claramente contraria a la doctrina de la Iglesia?

¿Va a ser el Rvdo. Turull el cabecilla de toda esta movida, ya que parece que es la única persona en la usted confía, el único sacerdote válido en esta diócesis a quien le acumula todos los cargos incluidos aquellos para los que no está nada preparado, y a quien se vio dirigiendo el cotarro en el acto de Monseñor Nahmías? ¿Va a ser la misión evangelizadora de Barcelona un reflejo de la Pastoral Vocacional de Barcelona, es decir la nada sobre la nada?

¿Cuenta usted con los movimientos verdaderamente evangelizadores de la Iglesia católica (Neocatecumenales, Christifideles Laicis, Comunión y Liberación…) o los tiene completamente al margen como hace habitualmente y de manera muy especial sus delegados y el rector del Seminario?

Me gustaría que me contestara estas preguntas, aunque ya sé que no lo va a hacer, ni siquiera si este escrito lo hubiera firmado con mi nombre y apellidos, como máximo una cartita agradeciendo mi colaboración. Ya sabemos cómo es su estilo: hacer ver que se hacen cosas, cumplir expedientes, pero a la hora de la verdad, a la hora de los resultados, todo sigue igual, o quizá cada día un poco peor.

 

Felicidades cardenal Luis, el del “país de las maravillas” – 25/06/2008

Este sábado se celebró la fiesta de San Luis Gonzaga, el santo patrón de n.s.b.a cardenal, como este año la festividad cayó en sábado y la curia diocesana ese día tiene las puertas cerradas, la recepción para felicitar al homenajeado en el palacio episcopal se adelantó al viernes. A esta recepción como es lógico no estaba invitado, ni un servidor ni el 90% del clero diocesano que tiene al arzobispo Luis como su pastor. Por suerte siempre hay gente muy bien informada como nuestro querido Prudentius de Barcino (léase su crónica del lunes) que nos ilustra sobre todo lo que allí aconteció.

Los discursos del obispo Joan Carrera y del propio cardenal Martínez Sistach en la misma dirección: Todo es fantástico, todo es espléndido, nuestra diócesis funciona a las mil maravillas. Y a mí que esto de las maravillas me recuerda al cuento de Alicia, pues pienso que esa es la triste realidad que se trasluce de estas intervenciones de nuestros pastores: viven en un cuento, en un mundo irreal, en una diócesis que no es la suya, porque mientras que a nuestro obispo parece que sólo le interesan los contenidos de la cadena COPE, la diócesis a él encomendada hace aguas por todas partes, vive en el estancamiento, el desánimo y la falta de proyectos que ilusionen al clero y a los fieles, y no me refiero sólo a los que intentamos que nuestra diócesis se mueva en la fidelidad a la doctrina católica, sino también a aquellos “progresistas” que ahora no critican, pero que no se sienten nada motivados por el estilo aburrido y vacío de todo dinamismo del cardenal Sistach.

Lo peor del cuento de Luis en el “país de las maravillas” es que la historia que ellos explican es todo lo contrario de la realidad. Porque ese día nuestros obispos pusieron como ejemplo de lo bien que funciona nuestra diócesis dos realidades: la juventud y el seminario. Pues acertaron de pleno, pero al revés. Si a mí me hubieran preguntado en una encuesta qué es lo que funciona peor de esta castigada diócesis hubiera dicho precisamente esas dos parcelas que ya han sido ampliamente comentadas en Germinans Germinabit.

La delegación de juventud confiada al Rvdo. Toni Román (el-que-no-cree-en-los-encuentros-con-el-Papa) es un verdadero desastre, ni un solo joven irá representando a la delegación al encuentro de Sydney con Benedicto XVI. Sólo parece que les interesan esos cuatro jóvenes de esos movimientos progresistas de los que proviene el propio Román, y unos contados jóvenes de buena familia próximos a Turull, Baró y Morlans. La suma es tan pobre, que si no es porque los movimientos verdaderamente católicos (neocatecumenales, christifideles laicis, Comunión y Liberación, Opus Dei, Carismáticos…) están en un buen estado de forma, aunque no existan para el Rvdo. Román, sería para llorar y cerrar la parada.

Y qué decir del Seminario confiado a nuestro queridísimo Rvdo. Turull (el-del-megáfono-en-mano). Se le tiene que reconocer como gran mérito las grandes reformas materiales del edificio del seminario (con el dinero que le dejaron sus antecesores), pero todo ello refuerza más la tesis que lo que está haciendo es un MAUSOLEO, un edificio hermoso pero sin vida, sin seminaristas. Cuando escribo esto acabo de leer con orgullo la ordenación conjunta de once sacerdotes por el obispo Asenjo de Córdoba, pero eso es impensable en la Barcelona de Sistach y Turull, siendo una diócesis inmensamente mayor que Córdoba.

Además del cuento de Alicia en el país de las maravillas, ahora el cardenal Sistach repite el cuento de “La lechera” en cuanto a las entradas del seminario del año que viene. Dice que entrarán 6 o 7, parece que este año quieren curarse en salud, ya que el año pasado hablaron de 10 o 12 y realmente sólo entró un seminarista de los que viven y residen en el seminario y además próximo al Opus Dei. Veremos este año, lo que es seguro es que aunque no entrara ni un solo seminarista, para nuestro arzobispo la diócesis sería perfecta y el seminario y su rector los mejores del mundo.

 

El cardenal Sistach y los sacerdotes jóvenes de Barcelona – 18/06/2008

Decir que el cardenal Carles se preocupaba mucho del clero joven y que nuestro actual cardenal Sistach no se preocupa nada es una afirmación que algunos considerarán partidista, poco objetiva, propia de alguien que escribe en Germinans Germinabit. Pero esta es una auténtica verdad que puede ser perfectamente demostrable.

El actual obispo de Solsona, monseñor Jaume Trasserra, no es santo de mi devoción pero reconozco que él también ha cuidado mucho a su clero joven, por tanto no me importa reconocer un hecho real aunque sea de alguien que no me caiga especialmente simpático. En el caso del obispo Trasserra probablemente es porque no ha tenido más remedio, el clero solsonense con una cierta edad está completamente marcado por la forma de hacer del obispo Deig Clotet, Don Jaume no les ha caído simpático desde un principio porque era completamente distinto a su antecesor, así que viendo que jamás conseguiría su afecto se ha centrado en el clero joven que aún no estaba maleado por su antecesor y que siempre agradece los mimos de su pastor.

Don Ricardo ya se ganó en Tortosa la fama de cuidar las nuevas generaciones y no sólo los recientemente ordenados sino incluso los seminaristas, a los que conocía personalmente y se llevaba de excursión, una de sus grandes pasiones. Cuentan en Tortosa que cuando Don Ricardo se fue a Barcelona y apareció Don Lluís, los seminaristas comentaban cosas como esta: “A Don Ricardo lo veíamos hasta en la sopa y a éste no le vemos nunca”, para expresar el cambio radical que habían observado con el cambio de obispo.

En Barcelona ha pasado una cosa similar. Don Ricardo continuaba llevándose de excursión a los seminaristas sobre todo en verano a las montañas del Pirineo Aragonés (algo impensable en su sucesor que tiene nula sensibilidad hacia la naturaleza, además de hacia otras cosas). A los sacerdotes jóvenes los reunía periódicamente en unos encuentros que realizaba en una casa de espiritualidad de Tiana, allí les dejaba hablar, escuchaba sus inquietudes, sus problemas, incluso sus críticas hacia la forma de llevar la pastoral por parte de otros presbíteros. También organizaba ejercicios espirituales para el clero joven en los que él mismo era el predicador. Esta forma de actuar de Don Ricardo creó muchos recelos por parte de una parte del clero, los intocables a los que nunca se podía criticar bajo pena del ostracismo más absoluto, y en cambio ahora esas críticas eran públicas y delante del propio obispo. Algo así como un primer “Germinans germinabit” en el que se podía hablar con libertad y decir las cosas claras. Los obispos auxiliares eran los primeros en criticar esa actitud de Don Ricardo y enviaban camuflados a sus peones a los encuentros del clero joven con Don Ricardo para que tomaran nota de todo lo que allí sucedía y luego los mismos obispos conspiradores se encargaban de difundir entre el clero el gran mal que hacía Don Ricardo dejando que “el clero joven se soliviantara contra sus generaciones precedentes”.

Luego vino n.s.b.a cardenal Sistach, al principio ni se le pasó por la cabeza reunir al clero joven hasta que alguien se encargó de recordarle que era su obligación como obispo hacerlo. Tarde y mal lo empezó a hacer. Mal porque se notaba que lo hacía sin ganas, sin motivación, porque tocaba, porque no tenía más remedio. La estructura de estos encuentros cambió radicalmente, en vez de ser un foro donde el obispo escuchara a sus jóvenes sacerdotes se convirtió en un pesado encuentro en que los curas jóvenes iban a escuchar una insoportable charla de alguna “vaca sagrada” amiga de Sistach, después de la cual no había posibilidad de comentarios o intervenciones, es decir: VER, OIR y CALLAR

No es muy difícil pronosticar que este tipo de encuentros estaba destinado al fracaso, los sacerdotes jóvenes salían de ellos completamente desmotivados y sin ganas de volver a perder el tiempo. Quizá al cardenal Sistach ya le va bien, si vienen tan pocos tendrá la excusa perfecta para suprimirlos y así una actividad menos. Me cuentan que en el último encuentro fueron sólo 4 o 5 sacerdotes, que más se puede esperar.

 

La misión de Barcelona el último “invento” del cardenal Sistach – 11/06/2008

Hoy miércoles estamos convocados por n.s.b.a cardenal Martínez Sistach para acudir al Seminario Conciliar, que aún dirige el Rvdo. Turull (el-del-megáfono-en-mano), para una presentación de una futurible misión evangelizadora en la ciudad de Barcelona. Lo que pasa es que nuestro arzobispo no estará. Sucede un poco como el rey o el general que envía sus tropas a la batalla y él se queda sin salir o se va para otro lado. Así que el pobre obispo auxiliar de París, monseñor Jean-Yves Nahmias, ponente de la charla, se quedará sin su anfitrión y deberá conformarse con la presencia del obispo auxiliar de Barcelona monseñor Joan Carrera (el-que-nunca-se-jubila).

Y ¿por qué ese feo a un obispo francés que viene expresamente desde París a petición de nuestro cardenal?, pues porque nuestro arzobispo tiene cosas más importantes que hacer, concretamente el tema que más le preocupa en este momento: LA COPE. Tiene la diócesis patas arriba, la pastoral no funciona en casi nada, pero él sólo se preocupa de las consignas que le dan desde las instancias políticas catalanas de que de caña a la COPE. Así que prefiere irse a Madrid para que con su gran influencia (como se demostró en la renovación de Losantos) intente redireccionar el rumbo de la emisora episcopal.

Esta es una práctica habitual en n.s.b.a. cardenal Sistach, cuando se compromete a alguna actividad pastoral siempre lanza la coletilla “si no hay inconveniente o imprevisto”, la cual cosa quiere decir que si le sale algo mejor dejará plantado a quien haga falta. Todos tenemos que hacer cambios de planes de vez en cuando, por ejemplo si hay que hacer un entierro inesperado pues tienes que cambiar tu agenda, pero lo triste del caso de nuestro pastor es que muchas veces esas inconveniencias de última hora no tienen nada de pastoral, sino simplemente actos para poder lucirse en círculos que nada tienen que ver con la Iglesia, o por ejemplo asistir a las radios y televisiones controladas por el tripartito en las que tanto le gusta aparecer.

Da toda la sensación que esta posible misión evangelizadora es un “invento” más de nuestro cardenal para tener entretenido al personal, como el plan pastoral y otras actividades “institucionales” que no sigue prácticamente nadie. Más valdría que en vez de perder el tiempo en teorías, sin ninguna concreción práctica que mejore la penosa situación de la diócesis, se preocupara de los verdaderos problemas que escandalizan a los fieles e incluso a los alejados de la Iglesia. Estos días precisamente hemos tenido constatación por parte de círculos muy próximos al cura abortero Manuel Pousa de que realmente pagó al menos un aborto en la persona de una de sus feligresas, en vez de enviarla a “Pro-Vida” como hacemos todos los sacerdotes que nos encontramos ante una situación tan delicada. Eso quiere decir que nos mintieron y nos tomaron el pelo con aquella ridícula nota del arzobispado en la que se decía que todo había sido un malentendido. Y el cardenal Sistach ha encubierto este grave delito con un simple “no lo hagas más” sin ninguna pena canónica ni ninguna reparación pública. Podríamos seguir con lo de Vergés (el-que-dice-que-no-marquemos-la-cruz), o con Godayol campando a sus anchas y presidiendo misas de la delegación de juventud sin casulla y con un colorido mantel sobre el altar con papelitos colgando...

Otra cosa que me llama la atención es esa actitud de la progresía, encallada en el mayo de 1968 de mirar desde Barcelona siempre para arriba. Porque lo que viene de Madrid y de Roma es todo malo, pero lo que viene del norte es todo fantástico. ¿Porque no tomamos como modelo la misión joven de Madrid?, pues porque viene de Madrid y sobre todo porque en comparación con la impresionante movida juvenil impulsada por el cardenal Rouco nosotros haríamos el ridículo más espantoso. Todavía recuerdo aquellos curas “progres” con el catecismo holandés debajo del brazo porque era el no va más, hasta que alguien con dos dedos de frente se encargó de recordarles a estos “progres” que Holanda era el país más secularizado de Europa, y nosotros íbamos siguiendo su ejemplo…

 

La delegación de Juventud de Barcelona enviará CERO jóvenes a Sídney – 04/06/08

¿Saben cuántos jóvenes enviará la Delegación de Juventud del Arzobispado de Barcelona al Encuentro Mundial de la Juventud, con el Papa Benedicto XVI, en la ciudad australiana de Sídney, del 15 al 20 de julio de este año? La respuesta es CERO, pero no un cero cualquiera, sino CERO PATATERO.

Hagan la prueba, llamen a la Delegación de Juventud y digan que están interesados en ir a Sídney y verán lo que les responden: “La Delegación no organiza ningún viaje al Encuentro”. Si expresan su contrariedad por el hecho, y preguntan qué es lo que entonces tienen que hacer les responderán: “Hay muchos movimientos y parroquias que tienen viajes organizados”.

O sea que se sacarán el muerto de encima y sin decirlo, están afirmando que te busques la vida, que ellos con esto no tienen nada que ver.

Otra cosa que pueden hacer es consultar la página web de la delegación de juventud de Barcelona. Y allí lo único que encontrarán son los días, y el lugar donde se hace, además de un link a la web oficial del encuentro, ni siquiera ponen que irá el Papa. NADA MÁS, no hay materiales de preparación, información complementaria, listado de las parroquias o grupos eclesiales que sí que van a ir, NADA DE NADA.

¿Cuáles son las causas de esta lamentable situación? ¿Cómo una delegación de juventud de una de las diócesis más grandes del mundo no envía un solo joven a un encuentro tan importante, y se desentiende del tema?

1.-No quieren hacer el ridículo:
El poder de convocatoria de las delegaciones diocesanas de Barcelona, desde que n.s.b.a. cardenal Sistach ha nombrado los actuales delegados es penoso y en algunos casos miserable. Pregunten cuántos se apuntaron desde la Delegación de la Familia al encuentro de Valencia con el Papa. No es de extrañar con un delegado como el Rvdo. Claret (el-que-no-cree-en-la-familia). La gente se buscó otros caminos más fiables.
Si finalmente la Delegación hubiera organizado el viaje, quizá se hubieran apuntado 15 o 20 jóvenes, esos que se mueven en el ámbito de Turull y de Baró y que van con el arzobispo a todas partes. El ridículo hubiera sido espantoso, sobre todo en comparación con la diócesis más similar en España que es Madrid, donde ya cuentan con miles de jóvenes, entre los cuales algunos catalanes que no tienen ningún problema en contar oficialmente como “madrileños”.
De esta manera se evitan las comparaciones ya que ellos finalmente han optado por no organizar nada.

2.-No tienen ganas de complicarse la vida
Organizar un viaje tiene su complicación, y más este año que es en Australia, hay que reconocer que no lo han puesto nada fácil, así que los miembros de la Delegación han decidido ocuparse de otras prioridades (?) no sólo en los días de preparación, ya que eso les daría mucho trabajo y muchos esfuerzos sino en los mismos días del Encuentro, en que seguramente estarán en otros destinos más placidos y menos espirituales que en Sídney.

3.-No creen en este tipo de Encuentros con el Papa
Esta es la peor constatación. ¿Qué se puede esperar de una delegación que dirige el Rvdo. Antoni Román? Todos sabemos sus orígenes, esos movimientos especializados de la Acción Católica (JOC, JOBAC, ACO, MIJAC…), que durante muchos años han sido una verdadera fábrica, pero no de cristianos, sino de militantes de grupos y partidos políticos de izquierdas. Esos movimientos de los que proviene el Rvdo. Román, NUNCA han participado en ningún Encuentro Mundial de la Juventud, todo lo contrario, los han ridiculizado y despreciado, han dicho que estas muestras de Catolicismo multitudinario no es la línea que tiene que seguir una Iglesia pobre y sencilla, decían esto, mientras invitaban a sus militantes a participar a las manifestaciones (entonces masivas) del 1 de mayo.
¿Cómo puede nuestro cardenal, poner al frente de la delegación de Juventud a alguien que no cree en este tipo de encuentros?

Quizá sería más importante que el arzobispo Sistach respondiera a este tipo de preguntas, en vez de responder a las preguntas de Enric Juliana en La Vanguardia o de Josep Cuní en TV3 sobre la COPE. Porque en éstas preguntas y no en la COPE es donde se juega el futuro de esta tan castigada diócesis de Barcelona a él encomendada.

 

 

Los maristas de Cataluña a favor de Educación Para la Ciudadanía – 28/05/2008

Me informan que en la revista Cataluña Cristiana aparece una entrevista a un representante marista sobre el tema de EpC que no tiene desperdicio. Rápidamente me hago con un ejemplar de la misma y veo que han realizado un reportaje de tres páginas sobre el tema. En la última página del mismo me doy cuenta que hay una entrevista a Don Manuel Silva, hacia quien tengo una grandísima simpatía, así que en primer lugar leo con detenimiento sus respuestas que me parecen extraordinarias, brillantes como siempre. El abogado y político muy próximo a Miró i Ardèvol defiende con toda claridad la objeción de conciencia hacia la asignatura, la nueva FEN (DE -Formación del Espíritu Nacional) del PSOE. El titular me parece muy clarificador: “Nuestra oposición a EpC es una reivindicación de libertad”.

Pero mi alegría se acaba rápido cuando al lado me encuentro con la otra entrevista, de la que me habían hablado, la realizada a Albert Salazar, coordinador del Equipo de Educación del Servicio de Obras Maristas de Cataluña. El titular también muy claro: “Esta asignatura es una oportunidad, no una amenaza”. Y es entonces cuando pienso que le han vuelto a colar otro gol por toda la escuadra al director de la publicación, el Rvdo. Octavio Sánchez.

Efectivamente la entrevista no tiene desperdicio, lástima que no pueda incluir un link, puesto que en la web de Cataluña Cristiana o no aparece o yo no he sabido encontrarla. Ni un dirigente socialista podría hacer una mejor defensa de la asignatura EpC, pero es que la defensa de la misma llega a unos extremos inimaginables, casi acusan a Zapatero de habérseles copiado la asignatura, o sea que tendrían que pedirle a ZP compensación por plagio: “Nos resultó curioso descubrir que algunos contenidos podrían pertenecer indistintamente a un libro de Educación por la Ciudadanía, o del ideario marista cristiano”.

El tal Salazar valora como “muy positiva” la asignatura, y totalmente compatible con el ideario marista, carga contra la Conferencia Episcopal Española por sus críticas a la asignatura y cree que los que objetan de la asignatura es por “opción política”, por si alguien tiene dudas pone como ejemplo Madrid, Valencia y Castilla-León (comprueben de quien es el gobierno de las tres), como comunidades con muchos casos de objeciones, pero afirma que en Cataluña son muy pocos. Y que ellos han recibido  contados casos, y no me extraña sobre todo conociendo la experiencia de algunos padres que fueron a quejarse a la dirección de algún colegio marista, y fueron maltratos y casi invitados a buscarse otro colegio.

El representante marista dice una gran verdad, que como ellos piensan los escolapios, jesuitas, salesianos… de Cataluña, y eso es lo triste del caso, una vez más se comprueba el servilismo de la  “Fundación Escuela Cristiana de Cataluña” que dirige el exdirector general de juventud de la Generalitat de Cataluña, el jesuita P. Enric Puig. Lo que importa es seguir chupando del bote de las subvenciones de la Escuela Concertada y para ello se plegarán a todo lo que los gobiernos decidan.  Aquello de que lo importante es la educación cristiana en estos colegios ya pasó a la historia, ahora hablan de “educación en valores” unos valores que coinciden en estos momentos con los de los colegios públicos y por tanto con los de Educación Para la Ciudadanía.

Que nadie se engañe, hoy en día, al menos en Cataluña llevar a sus hijos a colegios que antaño fueron religiosos como los maristas es una mala elección. Yo particularmente he recomendado a diversos padres que lleven a sus hijos a los colegios dependientes de la Fundación Abad Oliba, allí no se van a llevar ninguna sorpresa, no les van a dar gato por liebre.

 

El párroco de Tremp, un sacerdote valiente – 21/05/2008

Hoy en mi escrito semanal voy a olvidarme de n.s.b.a. cardenal arzobispo de Barcelona, que por cierto ha estado en Roma con el Papa con el resto de la Permanente de la Conferencia Episcopal ESPAÑOLA (lo pongo en mayúsculas por si hubiera alguna duda), también de sus principales colaboradores, no voy a criticar  ni a dejar en evidencia a ningún miembro del clero ni de la Iglesia catalana.

Todo lo contrario, voy a aplaudir la actitud de un sacerdote de nuestra tierra (en este caso de la diócesis de Urgel), que ha tenido una actitud valiente ante la espiral de bromas, ridiculizaciones y burlas grotescas que se hacen en tierras catalanas de diversos aspectos relacionados con nuestra fe católica o con cosas sagradas.

Me estoy refiriendo al Rvdo. Juan Antonio Mateo que es párroco de la iglesia de la Virgen de Valldeflors de Tremp y que en la hoja parroquial ha recomendado a sus feligreses que no vayan a la presentación del libro “Les senyoretes de Lourdes” porque lo encuentra poco respetuoso para los creyentes. Y no es para menos, el libro en cuestión del escritor Pep Coll explica su versión particular sobre la vida de Bernadette Soubirous, en el que afirma que las visiones de la santa (de las que se cumplen este año el 150 aniversario) fueron causadas por ilusiones, desengaños, envidias, odios y la ambición por el dinero y el poder.

El Rvdo. Mateo considera un sarcasmo que el autor haya recibido el Premio San Jorge por esta obra, un premio que lleva nombre de santo, lamenta que se haga escarnio de una gran devoción cristiana y recuerda que “Dios no se burla de nadie”. Pues BRAVO por este párroco que dice las cosas claras, aún sabiendo que se somete a la más dura campaña de represión y descredito desde los medios públicos por haber desafiado el “status quo” catalán en el que cualquiera puede burlarse de la fe cristiana impunemente.

Como era de esperar los medios del progresismo nacionalista ya han arremetido duramente contra él, la televisión pública catalana ha dado la noticia como si se tratara de un gran acontecimiento y de hecho lo es (un cura que se rebela contra el poder catalán establecido), el diario Avui y las agencias de prensa más nacionalistas se han hecho eco de la noticia en la que lógicamente el mal parado es el párroco del que ni siquiera saben su nombre (sólo citan “mosén” Mateo), y dan cancha al autor del libro para que acuse al párroco valiente de “personaje inquisidor” y de practicar la censura.

No tengo el honor de conocer personalmente al Dr. Mateo, (porqué se doctoró en Roma y no le suspendieron como a Turull) sé que participa en diversas actividades de la Balmesiana en Barcelona y que escribe una columna semanal en la revista Cataluña Cristiana titulada “El Consultorio” en la que responde a preguntas relacionadas con la moral y la doctrina siempre con gran acierto y fidelidad al Magisterio de la Iglesia. Fue un fichaje del director, el Rvdo. Octavio Sánchez cuando aún tenía mando en plaza en dicha publicación en los tiempos del cardenal Carles (ahora se limita a subsistir). Todo lo que he oído de él es bueno, así que este acto valiente en su hoja parroquial me reafirma en mi opinión que es de lo mejorcito que tenemos en Cataluña y más concretamente en Urgel, bastante mejor que el Rvdo Joan Pujol, actual vicario general del obispo Vives que ha sonado en las últimas quinielas como episcopable.

 

El cardenal Sistach renovado en el Consejo Pontificio para los textos legislativos, después del caso “Pousa” – 14/05/2008

Algunas personas me han comentado su incomprensión y hasta decepción por el hecho de que desde Roma se ha renovado a n.s.b.a. cardenal Martínez Sistach como miembro del Consejo Pontificio para los textos legislativos por un quinquenio más. Esta renovación llega después de la vergonzosa actuación de nuestro arzobispo en el caso del sacerdote abortista barcelonés Manel Pousa. Éstas voces críticas me dicen que si los casos delicados que lleguen a Roma, en que se tenga que aplicar las normas legislativas de la Iglesia, se solucionan de la misma manera que el caso Pousa, estamos bien apañados. Los más críticos incluso me comentan con gran indignación que parece que Roma haya premiado al cardenal Sistach por su resolución “diplomática” del caso del cura abortista.

Pues yo no estoy decepcionado, probablemente porque vengo esperanzado de la experiencia pentecostal y porque sobre todo pienso en el futuro, aunque el presente deje bastante que desear. Me explico:

1.- El arzobispo Sistach, hace poco que ha sido creado cardenal y éste es su último quinquenio en el citado Consejo Pontificio, no renovarlo sería algo muy fuerte y descarado y deberían haber razones de mucho peso para hacerlo.

2.- ¿Es que lo que ha sucedido en el caso Pousa no es suficiente grave? Pues para nosotros por supuesto que sí, pero tenemos que ser objetivos: ¿Qué pruebas hay en Roma de que el cardenal Sistach ha hecho algo indigno además de nuestros comentarios? Pues muy poca cosa. Mientras no salga una mujer que diga: “Yo he abortado gracias al dinero que me dio el Padre Manel para que lo hiciera” no hay una prueba clara y evidente. La nota de prensa del arzobispado, como ya dije en su momento protege a los dos (al cardenal y a Pousa). Según la nota todo ha sido un equívoco porque el Padre Pousa se expresó mal, y la verdad queda enterrada en el despacho del arzobispo para siempre. Tan enterrada como los niños abortados en las trituradoras de cualquier clínica abortista del Dr. Morín o similares.

3.- Ciertamente que esta renovación no es de mi agrado, pero me consuela ver los nombramientos reales (los que son de “motu proprio”) de nuestro actual Pontífice, y no las renovaciones por delicadeza o los nombramientos por presiones cuando no estaban en las listas. El verdadero nombramiento (incorporación) para este Consejo Pontificio es el del arzobispo de Saint Louis (USA) Raymond Leo Burke, un estilo que nada tiene que ver con nuestro cardenal, la imagen de una nueva Iglesia norteamericana que resurge después de muchos malos tragos. El arzobispo al que no le tiembla la voz cuando afirma que el alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, no debe comulgar por haber defendido el aborto. Esa es la Iglesia que quiere Benedicto XVI, y en los nombramientos que se están sucediendo en estos últimos tiempos (incluyendo los de obispos españoles) la línea está muy clara.

En Cataluña seguimos esperando nombramientos de obispos, allí va a estar la clave, la gran posibilidad de que la Iglesia catalana renazca después de tantos años de sequía (y no me refiero a la atmosférica). Yo sigo esperanzado y sigo confiando plenamente en el Papa. Allí se verá si los obispos que van a conducir el rebaño catalán son como los que hemos tenidos hasta ahora (incluyendo a Sistach) o si se apuesta por la renovación que se está imponiendo en toda la Iglesia.

 

Quinielas malintencionadas sobre futuros obispos catalanes – 07/05/2008

La semana pasada salieron a la luz varias quinielas de candidatos para cubrir principalmente las sedes episcopales de Lérida y Gerona. Después de leer estos nombres y de informarme oportunamente me doy cuenta de que se trata de una campaña bien orquestada para promover unos candidatos que reúnen las siguientes características:

1.- Son personas aparentemente “moderadas”, no responden al perfil más progresista, y por tanto pueden ser bien vistas por Roma y por los organismos que han rechazado las diversas ternas que ha presentado n.b.a. cardenal Martínez Sistach

2.-Son “continuistas” es decir no romperían con el actual modelo de entender la Iglesia en Cataluña. No se complicarían la vida haciendo los importantes cambios que necesitan algunas de nuestras diócesis en la línea que por ejemplo están haciendo Saiz Meneses o Román Casanovas.

En estas quinielas aparecen básicamente tres nombres, dos sacerdotes y un obispo:

- Joan Pujol Balcells, hermano del actual arzobispo de Tarragona y vicario general del obispo Joan Enric Vives de Urgel. A diferencia de su hermano no es del Opus Dei y es bastante más nacionalista. Hombre de confianza de Martí i Alanís y de Vives, y aunque el primero fue mejor que el segundo, no son el modelo de obispo que necesitan nuestras diócesis

- Sebastià Taltavull Anglada, sacerdote de la diócesis de Menorca, muy conocido en tierras catalanas, por sus responsabilidades en diferentes secretariados de pastoral conjunta de “Catalunya i les Illes” (Cataluña y las Baleares). Actualmente con un cargo en la comisión de pastoral de la Conferencia Episcopal Española, fue un teólogo progresista en sus años más jóvenes, aunque ahora aparece como más moderado. Llisterri y compañía tirarían fuegos artificiales si saliera elegido obispo.

- Joan Piris Frígola, obispo valenciano actual titular de Menorca. Vicario del cardenal Carles en Valencia, pero que últimamente se gana todos los elogios de los sectores más progresistas, por ejemplo después de su entrevista a la revista Vida Nueva. Parece que responde al perfil de obispo valenciano de fácil adaptación a todo lo que le echen. Tampoco sería lo que necesitan nuestras diócesis, además ya no es ningún obispo joven e incluso su salud no es la más óptima. No sería deseable que por ejemplo Lérida volviera a tener en poco tiempo otra vez un obispo con pocos años por delante y con ganas de no complicarse la vida.

Que no les engañen. Estos tres candidatos no son candidatos de Roma, son una bonita terna que diferentes obispos catalanes están promocionando con la ayuda de algunos periodistas “amigos”. ¿Quién está detrás de todo ello? Pues tres obispos que sólo escuchando sus nombres ya se ve que no puede venir nada bueno: Carles Soler Perdigó, Joan Enric Vives y Joan Carrera. El cardenal Sistach no entra en la batalla directa, puesto que ya está escamado de tantas negativas de Roma a sus nombres, pero no dudaría en apuntarse el tanto si saliera alguno de ellos (especialmente Taltavull a quien da cancha en montones de actos diocesanos de Barcelona), presumiría que se debe a su influencia.

- Soler Perdigó se va y no quiere que le pase como a Guix Ferreres, que le colaron a Román Casanovas sin que el supiera quién era y cuando tenía totalmente asumido que “su” candidato sería su sucesor.

- Vives no para de moverse para colocar sus piezas, aunque de momento como a Sistach todo le está saliendo rana. Fracasó su intento de colocar a Salvador Cristau, también a su amigo valenciano Benavent, ahora lo intenta directamente con Joan Pujol e indirectamente con los otros dos.

- Y nuestro pobre Carrera, que ve cómo pasan los días, los meses y los años sin que le acepten la renuncia, estaría encantado en que aunque no fuera en Barcelona, en otras diócesis catalanes continuaran habiendo obispos de su estilo: como estos tres.

No voy a decir nombres, porque probablemente los quemaríamos, pero hay otros candidatos mucho mejor posicionados y que ciertamente a nosotros nos darían una alegría. Tengo motivos más que fundados para pensar en ello.

- El último nombramiento episcopal en España ha sido el titular de Osma-Soria, y aunque es palentino nada tiene que ver con el estilo que quiso imponer Nicolás Castellanos, todo lo contrario, se inscribe en la línea de todos los últimos obispos nombrados en España en los últimos tres años: FANTÁSTICOS. ¿Es que vamos a ser una excepción?, ¿es que Cataluña la tierra más secularizada y con peor situación eclesial, no va tener unos buenos obispos, y más después del éxito que está alcanzando la gestión de Saiz Meneses o Casanovas? No me lo puedo creer.

- Por muy obispos que sean los promotores de estos candidatos, tienen muy poca influencia donde realmente se cuecen los nombramientos episcopales. Después de la creación como cardenal de Martínez Sistach (aunque no estuviera inicialmente en la lista) y de la visita del Cardenal Carles al Papa esa misma semana, afirmé algo en lo que me mantengo: los futuros nombramientos de obispos para Cataluña estarán más en la línea del cardenal emérito valenciano, que no en el del actual cardenal barcelonés. En este sentido sólo Piris Frígola tendría alguna posibilidad dada la proximidad y amistad con Don Ricardo.

- Y no olvidemos la influencia del cardenal Rouco, que éste sí que está en el sitio clave para el nombramiento de obispos, y aunque tenga una sobrina ligera de cascos, eso no le va quitar peso para que no salga ningún obispo para España (y mientras Cataluña no tenga nunciatura sigue siendo España) que no reúna unas determinadas condiciones.

Así que tranquilidad, lo que tenga que ser será, pero ciertamente mis apuestas van por otro lado, y espero ganarlas de la misma manera que cuando aposté que el cardenal Sistach no sancionaría, ni reprobaría, ni movería un dedo contra el sacerdote abortista Manel Pousa y acerté de lleno.

 

 

La solución “chapuza” al caso del sacerdote abortista Manel Pousa – 30/04/2008

En mi último artículo comentaba el escandaloso caso del sacerdote barcelonés Manel Pousa que afirmó públicamente haber pagado abortos y llegué a las tres siguientes conclusiones:

a.- El cardenal Sistach no iba a hacer ningún comunicado público amonestando al citado cura abortista. El sacerdote en cuestión tampoco iba a hacer retractación pública de lo que hizo ni pedirá perdón por su pecado.

b.- El cardenal y el sacerdote han pactado una salida airosa para los dos a su situación, amparándose en los conocimientos canónicos y jurídicos de Martínez Sistach, para que ninguno salga mal parado, y los dos puedan continuar ejerciendo sus cargos como si nada hubiera pasado

c.-El arzobispo se cubre las espaldas ante Roma, tiene que tener una respuesta preparada por si es preguntado por altas instancias ante un caso tan escandaloso.

Tristemente tengo que reconocer que se han cumplido mis presagios, aunque la solución del cardenal Sistach me ha parecido bastante “chapuza”, creo incluso que bastante más pobre que la que yo le había insinuado, siendo un servidor un inexperto en temas canónicos.

Finalmente las presiones le han obligado a escribir una nota, pero una nota discreta, casi oculta. Para llegar a ella casi tienes que ser un Sherlock Holmes. No hay ningún enlace desde la página principal del arzobispado, tienes que entrar en la delegación de medios de comunicación y allí buscando buscando tampoco encuentras nada, lees todos los titulares y nada, finalmente te das cuenta que hay una nota sin título, la única de todo el menú, picas allí y “voilà”. He consultado a algunos amigos míos que trabajan en varios medios de comunicación y que reciben habitualmente las notas del arzobispado y me han dicho que no han recibido nada.

¿Por qué ese secretismo? Como ya dije en mi anterior artículo el cardenal no quiere ninguna publicidad ni difusión del tema, quiere que pase desapercibido y cuanto antes mejor. Pero tiene que tener un as en la manga por si Roma le pide explicaciones, entonces el cardenal gustosamente dará a Roma la dirección del sitio concreto de la web del arzobispado donde se encuentra escondida la nota.

¿Y qué dice la nota? Pues básicamente dos cosas:

a.- El cardenal ha recordado a Mn. Pousa la doctrina oficial de la Iglesia sobre el tema del aborto y así el obispo queda como un señor.

b.- Mn. Pousa dice que él quiere actuar en comunión con la iglesia, y que en la entrevista no se explicó bien. Con lo cual puede deducirse que todo ha sido un simple problema de una información distorsionada.

El cardenal se creerá que Roma se va a tragar el anzuelo, pero los que estamos y vivimos en esta diócesis sabemos que esto no es más que una triquiñuela bastante “chapuza” del arzobispo, para salir airoso del tema especialmente ante Roma.

Porque el tema no está ni mucho menos zanjado. ¿Qué quiere decir que Pousa no se ha explicado bien? El dijo claramente: “YO HE PAGADO ABORTOS”, es una afirmación muy difícil de malinterpretar. Por tanto si esta afirmación tan grave es fruto de haberse expresado mal (¡hay que tener imaginación!) que se nos aclare para la tranquilidad de tantos miles de cristianos escandalizados por sus palabras:

a.- Si no es cierto que no ha pagado abortos, que salga y lo diga claramente: YO NO HE PAGADO ABORTOS, NO HE AYUDADO A ABORTAR, NI HE PUESTO MEDIOS PARA QUE OTROS ABORTEN. Entonces nosotros nos retiraremos, y si cabe pediremos perdón por haberle criticado tan duramente (aunque motivos teníamos, por lo que dijo públicamente).

b.- Si es cierto que directa o indirectamente ha colaborado en abortos, que diga en qué grado lo ha hecho y que la Iglesia y su cardenal tomen las medidas canónicas inmediatas, con tolerancia cero, porqué esto es peor que los abusos a menores en Estados Unidos, estamos hablando de ASESINATO.

Una vez más no me voy a hacer ilusiones, todos sabemos lo que Pousa ha hecho pero no puede afirmarlo públicamente, comprometería su futuro como sacerdote y sobre todo a su encubridor el cardenal que no quiere problemas.

El cardenal cree que con esta nota “chapuza” y casi secreta se va de rositas de un tema tan grave. Yo espero que no sea así y que todos los que leen esta página se movilicen y pidan explicaciones, y no precisamente a nuestro cardenal que se hará como siempre el sueco, sino a quien convenga.

Quizá el cardenal Sistach gane la batalla y como él quiere acabe triunfando el AQUÍ NO HA PASADO NADA. Pero para muchos cristianos con este hecho ha quedado muy clara la talla de nuestro cardenal, lo que le importan las víctimas de los abortos, y el “todo vale” con tal de salir airoso de uno de tantos escándalos que sobreviven en la archidiócesis de Barcelona con la ocultación o el encubrimiento de su pastor.

 

 

El cardenal Sistach recibe a Manel Pousa y le deja seguir ejerciendo – 23/04/2008

Un gran revuelo se ha montado en los foros cristianos de Internet con las declaraciones del sacerdote barcelonés Manel Pousa, que públicamente a través de un periódico de máxima difusión reconoció haber pagado abortos.

La indignación y el escándalo que se ha creado entre muchos cristianos ha sido enorme y todos estábamos esperando ver cómo reaccionaría nuestro bien amado cardenal Martínez Sistach ante este hecho de máximo gravedad. Ha habido quinielas y hasta apuestas sobre cómo actuaría el arzobispo de Barcelona, unos diciendo que ante unos hechos tan escandalosos era imposible que el cardenal no hiciera nada, mientras otros afirmaban que el cardenal seguirá en su línea de siempre: no hacer nada, no decir nada, en definitiva: aquí no ha pasado nada.

Me gustaría equivocarme pero mucho me temo que los que se apostaron una cena a que en esta ocasión el cardenal reaccionaría con firmeza me parece que de momento les tocará pagar a sus comensales.

El cardenal Sistach lo único que ha hecho es recibir al interfecto, pero después de esa entrevista y hasta el momento de escribir esta columna ninguna declaración oficial del arzobispo o del arzobispado, ningún pronunciamiento público del Padre Pousa reconociendo su pecado, ni nada de nada.

Ojalá tenga que rectificar mis palabras, ojalá tenga que hacer un próximo artículo diciendo que no tuve suficiente paciencia porque finalmente hubo reacción pública del cardenal o del interesado, pero creo que no va a ser así.

El cardenal Sistach recibió al sacerdote cómplice de asesinatos, yo no sé lo que hablaron, puesto que esto solamente lo saben ellos dos, pero yo si puedo imaginármelo. Puedo ver a nuestro cardenal que lejos de reñir y de poner firmes a su clérigo pro-aborto le ha dado una palmadita en la espalda y le habrá dicho algo así: “Esto lo arreglaremos entre tú y yo, para que ninguno de los dos salga perjudicado de esta historia”.

Entonces me imagino a nuestro cardenal, que tendrá muchos defectos, pero que es un experto en derecho canónico, buscando la salida a esta situación sin que ninguno de los dos quede salpicado por este suceso. Es la imagen no del pastor y obispo de la Iglesia sino del funcionario y burócrata que es Martínez Sistach buscando salir airoso de una circunstancia que puede perjudicarle.

Sé lo que dice el derecho canónico, pero sé aún más como es nuestro arzobispo y como desmontará los argumentos de los que exigen una rectificación pública de Pousa, o una confirmación de la excomunión para el sacerdote. Hay muchas soluciones y el cardenal Sistach se las sabe todas. Si desde Roma se le pregunta sobre el caso siempre podrá decir que el sacerdote cometió un grave error, pero que se dio cuenta de su “pecado” se confesó ante la autoridad que puede perdonar ese grave crimen (el penitenciero o el mismo ordinario) y por tanto que ha vuelto a la plena comunión con la Iglesia. Como aún no se ha hecho pública ninguna excomunión, únicamente ha sido latae sententiae, pero en el momento en que llega a conocimiento del obispo el pecador ya ha sido perdonado, no hace falta una rectificación pública. Ciertamente yo no sé tanto Derecho Canónico como nuestro cardenal, por eso su argumentación aún será mucho más completa y justificada que la mía.

En el fondo de toda esta cuestión está el hecho de que Martínez Sistach no quiere condenar a Manel Pousa, porque sabe que todo el aparato mediático del gobierno tripartito catalán convertiría a Pousa en un héroe y consecutivamente a él lo convertiría en un villano, y eso no le interesa. Pousa ha recibido cuantiosos y suculentos premios (con los que luego habrá podido pagar muchos abortos) por parte de los jurados más izquierdosos, progresistas y ateos (sólo el poco conocido premio Josep Parera le otorgó la cantidad de 50.000 €). Entre sus máximos amigos están dos de los cómicos más protegidos por el actual gobierno, anticlericales y corrosivos como el exsacerdote Carles Flavià o el conocidísimo Pepe Rubianes. El cantautor Joan Manuel Serrat que nunca ha ocultado su apoyo incondicional al PSC también colabora en su causa. Al cardenal Sistach a quien tanto le gusta aparecer en los medios de comunicación propios o próximos a Montilla sufriría un revés importante si públicamente censura a Manel Pousa. No se hagan ilusiones, no lo va a hacer.

 

Propongo la laureada de san Severo para Jordi Casabella – 16/04/2008

Ya sé que estos días se ha hablado mucho del artículo de Jordi Casabella en el Periódico sobre Turull y sobre todo de su impresionante foto a todo color con el actual rector del Seminario exaltando a las masas micrófono en mano. Mis compañeros de Germinans Germinabit ya han hecho diversas menciones, pero no me puedo estar de decir la mía.

Es por eso que quiero proponer como novedad la entrega de la laureada de San Severo (quizá deberíamos decir la “palmeada” por lo del martirio de nuestro santo obispo) con mención de oro y brillantes al periodista Casabella por el inmenso favor que nos ha hecho a los que formamos esta humilde página.

Nos habíamos hartado hasta la saciedad de hablar de Turull, de su incapacidad para conducir el seminario con datos numéricos que claman al cielo, de sus peligrosos orígenes como portavoz de los sectores más progresistas de la diócesis, de su heterodoxia manifestada con su suspenso en Roma en el doctorado no obtenido. Pero nos faltaba una foto, porque una imagen vale más que mil palabras, y esa foto no la teníamos, incluso muchos habían dudado de su existencia, se había dicho que era un invento de los malvados de Germinans, vaya poco más que una leyenda urbana, pero Casabella nos ha proporcionado LA FOTO, y ha puesto a Turull en su sitio ante los ojos de todo el mundo.

Después de esta foto las consecuencias para Turull han sido demoledoras:

1.-) Turull ha quedado prácticamente apartado de su carrera para ser obispo auxiliar

En este momento nadie da ninguna posibilidad a Turull para aspirar al episcopado. Si las casas de apuestas pusieran este hecho a prueba está claro que nadie apostaría por él como auxiliar de Barcelona. Es cierto que su valedor n.b.a. cardenal Martínez Sistach ha apostado por él ante Roma y no sólo una vez. Pero el cardenal Re que tenía en su poder la carta que leyó Turull en el palacio arzobispal y por eso había rechazado al candidato, ahora tiene también la fotografía (por cierto sin clerygman) encabezando a todos los sediciosos (por supuesto ninguno con clerygman).

No creo que en estas circunstancias el arzobispo vuelva a proponer su nombre, y si no cambia de candidato se quedará con el obispo Carrera prorrogado como auxiliar hasta los 83 años, o sin auxiliar en el caso de que Roma finalmente acepte la renuncia de Carrera aunque no tenga sustituto. Vaya descredito y mala imagen para la diócesis de Barcelona, aún teniendo cardenal.

2) Turull al defender lo indefendible está quedando más en evidencia

Turull reaccionó desesperadamente reuniendo a ese puñado de seminaristas que aún le queda (herencia sobre todo de su antecesor) después de la publicación del artículo y la foto de Casabella. Intentó defender lo indefendible argumentando que Roma aún no había dado su sentencia cuando él encabezó la manifestación de curas. Pero ese argumento real (como ya se comentó el lunes en el Directorio de Mayo Floreal), no le exime de la gravedad del hecho. Porque Turull se puso delante de un hecho casi insólito, una manifestación de curas (sólo con un precedente en 1966 y por cuestiones más políticas que religiosas), cuando ya se daba por hecho que Roma había tomado una decisión eclesiástica. Aquel día como recoge la prensa se habló de deslealtad de Roma hacia la diócesis de Barcelona, de tomar decisiones sin consultar al pueblo, y toda una retahíla de afirmaciones y tópicos del progresismo eclesial más próximo al marxismo que al catolicismo. Porque los que estaban allí reunidos arropando a Turull no eran unos inocentes curitas, sino la representación de los sectores más protestones y críticos con la jerarquía, los que montaron campañas, firmas y conspiraciones contra el cardenal Carles, algunos de los cuales como el Rvdo. Antoni Román, o como el Rvdo Josep Maria Domingo, o como el propio Turull premiados posteriormente por nuestro bien amado arzobispo actual.

3) Los sectores progresistas ya no apoyan a Turull

El progresismo eclesial y nacionalista de Barcelona que aupó a Turull convirtiéndole en su portavoz, ya hace tiempo que se ha sentido decepcionado de él, episodios como el de las sotanas de Roma, les han ido demostrando que Turull sólo busca el poder y su beneficio propio. Se aprovechó de ellos, en un momento en que necesitaba su apoyo porque sabía que Sistach volvería al estilo “Jubany” y la vieja guardia jubañista ya está muy anciana por tanto él era el recambio generacional.

Sistach aplicó la misma política que su antecesor y maestro Jubany, a los cabecillas “protestones” darles cargos y así los tendré contentos. Por eso puso a Turull al frente del Seminario y con aspiraciones episcopales, para tenerlo callado, controlado y a sus pies. Así se desarticuló al posible “cabecilla” de un clero protestón que tiene muy pocos elementos en las nuevas generaciones de sacerdotes. Turull no ha dudado en cambiarse la chaqueta al ver que el cargo de rector del Seminario le obligaba a llevar clreygman o sotana, que tenía que mostrarse como un hombre del cardenal y no un hombre de los sectores progresistas.

Al mirar la foto de Casabella muchos progresistas han vuelto a recordar aquel Turull en quien pusieron su confianza, el que les debía liderar en los nuevos tiempos por su juventud, y se han dado cuenta en lo que se ha convertido. La decepción es total. La foto ha hecho daño a aquellos protestones del patio del palacio episcopal porque han visto que sus esperanzas se han desvanecido y que Turull les ha abandonado por mejores prebendas. A ellos les engañó a nosotros nunca nos ha engañado.

 

 

El obispo Vives cada vez más lejos de Barcelona (y II) - 09/04/2008

El obispo Vives reside oficialmente en la Seu d’Urgell, en donde tiene su sede episcopal, aunque también se pasea mucho por Andorra para lucir su condición de Jefe de Estado, algo que le encanta y para lo que se pone todos los “disfraces” que haga falta para que quede clara su categoría.

Pero la realidad es que el obispo Vives nunca ha dejado Barcelona, ni a nivel físico ni en su mente.

A nivel físico porque cada dos por tres está en Barcelona, cualquier excusa le es buena para plantarse por aquí y “remenar la cua” (mover la cola); a nivel mental, porque para Vives su paso por Urgel es sólo transitorio, un escalón previo para llegar a su verdadera objetivo: ser ARZOBISPO DE BARCELONA, y como no CARDENAL.

Pero las cosas se están poniendo muy complicadas para él, incluso a nivel físico. Porque él tenía dos residencias en Barcelona: la primera la de su madre en Poble Nou y la segunda en Sant Just Desvern donde estaba su amigo inseparable el Rvdo. Antoni Roca. Lo de su madre siempre le vino muy bien como excusa, cuando alguien le lanzaba alguna indirecta porque se lo encontraba en todas partes él respondía que como buen hijo había venido a ver a su madre y aprovechando la circunstancia pues se presentaba en éste o aquel acto. Es evidente que la cosa era al revés, pero él quedaba bien, o al menos tenía excusa. Ahora con su madre ya difunta, esa excusa ya no le va a servir, como tampoco podrá ir a la discreta residencia parroquial de Sant Just Desvern, porque el obispo Cortés con muy buen criterio y matando varios pájaros de un tiro trasladó a su amigo el Rvdo. Antoni Roca a Sant Feliu de Llobregat donde se encuentra el mismo obispo, con lo que Vives difícilmente irá allí, porque su presencia no sería nada discreta y podría interpretarse como que estaba haciendo sombra al obispo titular.

A nivel de esperanzas mentales de futuro la cosa tampoco no está nada de su lado. Su caída en desgracia con el Cardenal Carles ya le había cerrado muchas puertas, pero él pensaba que Don Ricardo era el pasado, y que él conseguiría ganarse a Rouco y a otros con la misma técnica hipócrita que había hecho servir antes con el valenciano. Pero le han visto el plumero, su humillante expulsión como presidente de la comisión de Seminarios y Universidades y su substitución por Don José Ángel Saiz, confirma que Vives ya no puede engañar a nadie. Su técnica de decir una cosa en Madrid y otra en Cataluña para tener a todos contentos se le ha descubierto y a los obispos españoles no les ha gustado nada.

En Roma tampoco tiene a nadie conocido que pueda echarle una mano, y sus contactos se limitan a algunos obispillos despistados que aún no han descubierto sus malas artes. Entre el episcopado catalán tampoco tiene aliados, sus amigos Soler Perdigó y Traserra, están a punto de ser retirados los dos, y los últimos obispos que se están nombrando no son precisamente de la línea Vives, aunque ¡ojo con los valencianos! Que no todos son del mismo palo, y la llegada de obispos como Enrique Benavent a Cataluña, podría significar la venida de nuevos aliados para Vives. Aún así, sus posibilidades de suceder a Sistach me parecen ínfimas, pero otras sorpresas nos hemos llevado.

 

El obispo Vives cada vez más lejos de Barcelona (I) – 02/04/2008

El obispo Joan Enric Vives, para muchos simplemente “el copríncipe” es uno de los hombres más ambiciosos que hay bajo la capa del sol. Desde bien jovencito le cogió apego a los puestos de poder, convirtiéndose en el niño de los recados del cardenal Jubany. El entonces cardenal, listo y hábil como era, cuando quería desactivar un tema siempre esgrimía la misma solución: “Crearemos una comisión encabezada por el Dr. Ventosa y con Joan Enric Vives de secretario”. Esa comisión él ya sabía que acabaría en nada y así esquivaba el problema.

En agradecimiento por sus servicios el cardenal Jubany le nombró secretario de todos los consejos diocesanos, y aquel joven sacerdote que evidentemente no vestía de sacerdote, se acostumbró a estar siempre tocando poder.

Pero fue el Seminario su trampolín de despegue, a la llegada del cardenal Carles, convenció al ingenuo valenciano que él construiría el Seminario que Don Ricardo deseaba. Él, que anteriormente se las daba de “progre”, él, que ocasionó directamente la marcha de muchos seminaristas fuera de la diócesis por sus ideas tradicionales, con un gran cambio de chaqueta se presentó aparentemente como el rector del Seminario católico, apostólico y romano que Barcelona necesitaba. Consiguió engañar al cardenal Carles que cuando se dio cuenta de su error ya era demasiado tarde y había ascendido a Vives nada menos que a obispo auxiliar.

Fue entonces cuando Vives descubrió que Don Ricardo ya no confiaba en él y que había descubierto su doble juego, que empezaron las conspiraciones junto a sus amigos también auxiliares el obispo Traserra y el obispo Soler Perdigó, crearon un gobierno a la sombra en el que se iban repartiendo la diócesis cuando faltara el cardenal (a Vives le tocaba el obispado de Sant Feliu). Pero Don Ricardo aquí sí que actuó con rapidez y decidió deshacerse de sus conspiradores auxiliares, desperdigándolos por toda Cataluña: Traserra a Solsona, Soler Perdigó a Girona y nuestro Vives a Urgel.

Aunque la diócesis era pequeña, rural y con poco renombre, Vives aceptó encantado ir para allá porqué llevaba implícito el cargo de Co-príncipe de Andorra, un cargo que su antecesor el obispo Joan Martí Alanís llevó con una extrema discreción y sencillez pero que para Vives era una forma muy tentadora de lucimiento personal.

Como ejemplo comentar que en las grandes ceremonias religiosas de Estado como los entierros por las víctimas del terrorismo, el obispo Vives no concelebra con el resto de sus hermanos en el episcopado (tampoco viste “hábito coral”) él prefiere estar con las autoridades civiles en el primer banco al lado de reyes y príncipes luciendo su condición de Jefe de Estado. Vanitas vanitatis et omnia vanitas

(Continuará)

 

Los micrófonos no iban en la Misa Crismal - 26/03/2008

Este año no puede asistir a la misa crismal en la Catedral de Barcelona, una gripe auténtica (no como la que tuvo nuestro arzobispo coincidiendo con el acto de la Familia en Madrid) me lo ha impedido. He seguido los sabios consejos que Prudentius nos dio en su día para curar rápidamente el resfriado y poder celebrar con la máxima dignidad la Semana Santa. Pero mis buenos compañeros sacerdotes y los fieles laicos de Germinans que asistieron me han informado oportunamente. Todos coincidieron en las primeras palabras valorativas de la ceremonia: “Los micrófonos no iban”. Ya sé que es un detalle un poco estúpido para resumir una magna celebración diocesana, pero es lo primero que me dijeron.

Después de intentar inicialmente restar importancia al hecho anecdótico, se me ocurrió aprovechar la circunstancia para esbozar una metáfora sobre la situación de nuestra diócesis:

-Los micrófonos de la catedral no funcionan, como la diócesis no funciona.

-La voz de la Iglesia barcelonesa no llega a los que tiene que llegar, ni es verdaderamente evangelizadora porque n.b.a. cardenal la confía a personas que no son capaces de hacer llegar a nadie esa voz.

-La voz de la iglesia no se oye, porque nuestro obispo está callado cuando tiene que hablar, cuando tienes que decir las cosas claras, cuando tiene que reñir a los sacerdotes que no hacen las cosas como manda la Iglesia o cuando tiene que reñir a los políticos porque van contra las leyes de Dios.

-Los micrófonos fallan porque no se ponen al día, como nuestra diócesis, ya que nuestro obispo no confía en las nuevas generaciones de sacerdotes, en las nuevas tecnologías (como lo hace nuestra humilde página web), en una forma de presentar el Evangelio valiente y directa como la de Juan Pablo II y Benedicto XVI.

-Y como van a funcionar las cosas en la catedral, cuando sólo quedan dos canónigos en activo y todos los demás ya están jubilados, y nuestro arzobispo no es capaz de hacer unos nombramientos decentes de canónigos, por el simple hecho de que su amiguito del alma el Rvdo. Matabosch le ha dicho que no quiere ser canónigo, y le ha desmontado los planes que tenía para la renovación del cabildo.

Esta es nuestra Iglesia de Barcelona, callada, sin voz, sin altavoces, sin pregoneros. Una auténtica pena.

El entierro de la madre del obispo Vives

Coincidió el mismo día de la misa crismal con la misa exequial de la madre del co-principe de Andorra Joan Enric Vives (que también es obispo de Urgel). Parece que el obispo Vives está pasando una mala temporada, yo por mi parte ya he encomendado a su madre al Altísimo y no voy a hacer más leña (de momento) del árbol caído.

Sólo mostrar mi sorpresa por los asistentes al acto fúnebre en el tanatorio de Les Corts. Parece como si el obispo Vives sólo se preocupó de asegurar la presencia institucional civil, los hechos son fulminantes:

-Representantes de la vida pública: el Síndico General de Andorra, Joan Gabriel; el Jefe del Gobierno De Andorra, Albert Pintat; el vicepresidente de la Generalitat de Catalunya, Josep Lluís Carod Rovira; el presidente del Consejo Superior de la Justicia, Lluís Montanya; los representantes del Copríncepe Episcopal, Mn. Nemesi Marquès, y del Copríncepe Francés, Pascal Escande; los presidentes del grupo político liberal, Conxita Marsol, socialdemócrata, Jaume Bartumeu, i CDA+Segle 21, Enric Tarrado; representantes de los comunes de las siete parroquias (¡ojo! Son división civil, no eclesiástica); el alcalde accidental de la Seu d’Urgell, Albert Batalla, y personalidades de las instituciones políticas españolas, entre las cuales el vicepresidente segundo del Congreso de los Diputados, Joan Vilajoana, y el director general de Arquitectura y Paisaje de la Generalitat de Catalunya, Joan Ganyet.

-Representantes de la jerarquía eclesiástica: El arzobispo de Tarragona: Jaume Pujol. Nadie más.

 

El cardenal Sistach no concelebró en el entierro del Abad Cassià - 19/03/2008

Uno de mis últimos propósitos cuaresmales ha sido intentar no hablar mal del Padre Cassià Maria Just, abad emérito de Montserrat, como un acto de resistencia y resignación cristiana, porque lo que me pide el cuerpo es otra cosa completamente distinta, así que he decidido desmontar un artículo que estaba preparando para mi sección “Splendor Veritatis”, pero hay algo que me obliga a hablar indirectamente de él, y no es para dejarlo mal, sino porque en su entierro se produjo una circunstancia desagradable que a quien deja verdaderamente mal es a nuestro bien amado cardenal Martínez Sistach. Y no porque yo quiera dejarlo mal, sino porque él sólito se descalifica completamente.

Si el día del entierro miraron la televisión o han visto fotos del momento, se darán cuenta, que nuestro arzobispo no concelebró, estaba situado a la izquierda del presidente, el actual abad Josep Maria Soler, vestido con una llamativa sotana de color BUTANO, como si de un acto civil se tratara, pero no, era una celebración eucarística en la que él no participó como sacerdote, ni como obispo. Junto a él, y también a la derecha del abad, vestidos de paisano, con sotana morada otros obispos catalanes. Por tanto sólo concelebraron dos obispos y ninguno titular, el auxiliar de Barcelona Joan Carrera y el obispo emérito de Ayaviri (Perú) Joan Godayol.

Ante la sorpresa que contemplaron mis ojos, llamé inmediatamente a mi contacto en Montserrat para que me explicara la rareza de la situación, y lo que me explicó me ha parecido de un vergonzante subido. El Abad Josep Maria Soler decidió presidir él, el funeral por su antecesor emérito ya que la misa se hacía en el monasterio, él es su abad mitrado y se trataba de uno de sus monjes. Tal decisión no la consultó ni con el obispo titular de la diócesis donde está ubicado el monasterio (la de Sant Feliu de Llobregat), a cuyo obispo estas cosas no le van ni le vienen, pero tampoco con la máxima dignidad eclesiástica catalana, el cardenal (que-no-estaba-en-la-lista) Sistach, que además es arzobispo metropolitano de la provincia eclesiástica donde se encuentra Montserrat. Esta ofensa le sentó como un tiro a n.b.a cardenal, que había pensado hacerse suyo ese momento de máximo esplendor, con todas las cámaras de televisión y con la presencia entre otros de los tres presidentes de la Generalitat de la democracia (Pujol, Maragall y Montilla). El enfado que tuvo fue descomunal hasta el punto de plantearse no asistir al entierro, pero su ausencia hubiera sido muy mal interpretada, especialmente por los sectores progresistas que tienen a Cassià como su “santo” particular, y eso a  él no le interesa. Parece que fue el obispo de Urgel (el-que-no-escarmienta), quien encontró la solución: participar de la ceremonia pero sin concelebrar. Esta decisión la ejecutaron los obispos Martínez Sistach, Pujol, Cortés, Vives, Soler, Casanovas y Saiz. Francamente no sé qué hacían estos dos últimos allí y porque se prestaron a semejante payasada, ellos sabrán porqué. Sólo el obispo Carrera que no está para este tipo de chorradas y el obispo Godayol que vive en la luna y probablemente ni se enteró de la movida desafiaron las órdenes dadas por el tándem Sistach-Vives.

No creo que tenga que hacer muchos comentarios valorativos, juzguen ustedes mismos.

 

 

Las maltratadas procesiones de Barcelona - 12/03/2008

Estamos a punto de empezar la Semana Santa, tiempo de procesiones y Via Crucis callejeros, pero en nuestra diócesis de Barcelona hay tan pocas manifestaciones externas de devoción popular propia de estos días, que bien poco parecemos una tierra católica que celebra los momentos más importantes de su fe.

La excusa habitual es que Barcelona y en general Cataluña es una tierra muy secularizada, cosa que es cierta y hoy no vamos a hablar de ese tema, pero ese no es el principal motivo. Hay muchas otras tierras con fuerte secularización pero que en cambio tienen unas celebraciones de Semana Santa espléndidas y llenas de vitalidad.

El principal problema es que desde la misma Iglesia ya hace muchos años que se ha maltratado y menospreciado estas formas de devoción popular. En los tiempos revolucionarios del post-concilio en nuestra diócesis se defendían con gran contundencia por parte del clero progresista-catalanista dos tesis completamente falsas: la primera, que las procesiones y actos de piedad en la calle eran cosa del pasado “pietista” pre-conciliar y la segunda que estas devociones no eran propias de Cataluña, sino que nos las habían traído los pobres inmigrantes con poca formación cristiana del sur de España. Falso lo primero, porque las muestras de fe popular nunca pasarán de moda y falso lo segundo porque en Cataluña siempre ha habido hermandades y cofradías cien por cien catalanas.

Muchas hermandades y cofradías se vieron rechazadas y humilladas por diversos sacerdotes de nuestra diócesis, que consiguieron alejar de la Iglesia a miles de buenos cristianos que acudían a esas iglesias con buena voluntad y a los que se les llamaba indirectamente: tontos, incultos y con fe primitiva. Algunos desistieron y nunca más volvieron a pisar una iglesia, otros en cambio se espabilaron por su cuenta y empezaron a montar procesiones laicas, cuyo ejemplo más representativo es la cofradía 15+1, que llenaba de jóvenes las calles de Hospitalet de Llobregat mientras que la mayoría de sus parroquias empezaban a quedarse huérfanas de juventud y sus actos de Semana Santa eran sosos, aburridos y cada vez con menos gente, eso sí TODO EN CATALÁN.

Llegó el cardenal Carles y como en tantas otras cosas se dio cuenta de la barbaridad que se había cometido y consiguió acercar con mucho cariño a algunos de estos hermanos alejados de la Iglesia, pero con sentimientos profundamente cristianos. Fue una etapa en la que se consiguieron rehacer muchos lazos rotos y en que muchas hermandades volvieron a mirar a su obispo con respeto y aprecio.

Pero después de esa etapa de esfuerzos y acercamientos, llegó nuestro bien amado cardenal Martínez Sistach y las relaciones han vuelto a enfriarse un poco, me comentan algunos miembros de cofradías barcelonesas que añoran mucho a Don Ricardo, y que el actual arzobispo les recibe con frialdad, notándose mucho que lo hace por compromiso, y encima les habla en catalán.

Para postres el actual delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, el Rvdo Gregorio Manso (el-que-no-cree-en-las-procesiones) no es la persona adecuada ya que como único mérito para el cargo está que es párroco en una zona de inmigración, concretamente en una iglesia de Cornellá de Llobregat (también conocida como “Montilla de Cornellá”, donde fue durante muchos años alcalde el actual president de la Generalitat –el-que-aburre-hasta-las-ovejas-).

Que diferencia con la política de hermandades y cofradías que se lleva a cabo en la diócesis de Terrassa, en donde algunos miembros de hermandades de ese obispado me han dicho maravillas del obispo José Ángel Saiz y del delegado que ha puesto el Rvdo Antonio Rubio, un sacerdote que sí cree en la promoción de la religiosidad popular y que continuamente da muestras de una gran implicación y afecto hacia los miembros de sus hermandades.

Aquí todo es diferente, y así nos va.

P.D.: En una conversación que tuve con un miembro de la Cofradía Laica 15+1, me comentó: “Fíjese si seremos laicos que acabamos de enviar a uno de nuestros miembros al Seminario porque quiere ser cura”. Pero claro, no al Seminario de Turull.

 

 

El cardenal Sistach pregunta, los jóvenes responden – 05/03/2008

Nuestro bien amado señor cardenal Lluís Martínez Sistach nos ha enviado una carta en la que nos pide nuestra colaboración para que se la hagamos llegar a nuestros jóvenes para que contesten a tres preguntas sobre el Plan Pastoral que él (y prácticamente sólo él) está promoviendo en la archidiócesis.

Me temo que pocas respuestas le van a llegar, porque la indiferencia que está creando este “Plan de Entretenimiento Pastoral” (como lo bautizó un cura de los “progres”), es notable, por eso le pedimos a su eminencia que tenga en consideración esta respuesta aunque sea desde el anonimato de nuestra página web, pero por lo menos es una respuesta, porque muy pocos se van a molestar en enviarle sus reflexiones.

GRUPO DE JOVENES XXXXXX DE XXXXXX (XXXXX)

1.- ¿Qué habéis hecho hasta ahora en relación con la aplicación del Plan Pastoral Diocesano desde vuestra realidad parroquial, escuela, movimiento, comunidad, asociación…?

Más bien poco. Tenemos la sensación de que este plan por lo que se refiere a los jóvenes no es sincero. Tiene como objetivo hacernos creer que hay preocupación episcopal por la situación de los jóvenes, pero la realidad es que esto sólo sirve para cumplir el expediente, para hacer ver que se hace algo, pero a la hora de la verdad no se va a hacer nada, es un hablar por hablar. Muchas palabras y conclusiones que no van a redundar en una mejoría de la situación de los jóvenes en relación con la Iglesia, por otra parte muy penosa y lamentable.

Nuestro animador nos ha comentado que ya hace años se mataron respondiendo preguntas y cuestionarios, en el momento del Concilio Provincial Tarraconense, y que todo aquello no sirvió de nada, que Roma lo guardó en un cajón y que en Cataluña se publicaron las conclusiones pero que no se hizo nada concreto.

No nos gusta perder el tiempo. No nos gusta que nos hagan creer que se nos va a tomar en serio y al final todo quede en palabras bonitas sin ninguna actuación real y efectiva.

2.- ¿Qué acciones tenéis programadas hacer para la aplicación del Plan Pastoral Diocesano?

Pues muy pocas, pero no por falta de ganas sino porque no se nos deja hacer, se nos cierran las puertas, o se nos maltrata porque dicen que somos “carcas”.

El Plan pastoral habla de ofrecer a Jesucristo en la catequesis, pero en muchas de nuestras parroquias en la catequesis de confirmación y en la de jóvenes sólo se nos habla de solidaridad, justicia, identidad nacional catalana y de lo malos que son los obispos. Pero de Jesucristo, la Iglesia y los sacramentos muy poco o nada.

El Plan Pastoral habla de ofrecer por parte de los sacerdotes tiempo de acompañamiento espiritual, sacramento de la penitencia etc… pero todos hemos tenido experiencias de sacerdotes que nos han dicho que la dirección espiritual está pasada de moda y que nos busquemos un grupo de Revisión de Vida, o se han quedado con cara desencajada cuando les hemos pedido confesión, algunos incluso se han negado o nos han remitido a confesiones con absolución comunitaria.

El Plan Pastoral habla de una mayor presencia de los jóvenes en los órganos representativos de las parroquias, pero nosotros vemos como en algunas parroquias hay un grupo de laicos que llevan cuarenta años dirigiendo el “cotarro” y no dejan a nadie que ocupe su lugar. Hablan de dar protagonismo a los jóvenes pero sólo a los que siguen sus ideas, encalladas en los años 60, y como no hay, pues ellos siguen.

3.- ¿Qué debería ofrecer la Iglesia a los jóvenes de la Archidiócesis?

En primer lugar un buen delegado de Juventud, y si es sacerdote que vista de sacerdote y que parezca un sacerdote de verdad. Un delegado que se haga presente donde están los jóvenes católicos de verdad y no sólo los de grupos como la JOC, de donde él proviene, y que luego apoyan actos como el del otro día en los jesuitas de Caspe contra los obispos. ¿Dónde estaba por ejemplo el día que muchos jóvenes fuimos a defender la familia cristiana en el Palacio de Congresos, porque nos consta que fue liberado de toda responsabilidad parroquial?

Queremos que nuestro obispo nos hable y actúe como un verdadero pastor, como lo hacía Juan Pablo II, tan cercano a los jóvenes pero a la vez tan claro y tan valiente como era. O que diga las cosas como las dice Benedicto XVI con pedagogía, para que podamos entenderle. No como nuestro obispo que cuando se dirige a nosotros (por ejemplo en la catedral) aburre hasta las ovejas, con tópicos y discursos de manual.

Pedimos que la diócesis se preocupe de verdad de las necesidades espirituales de los jóvenes: confesiones, dirección espiritual, ejercicios espirituales con buenos y piadosos sacerdotes. Parroquias acogedoras, que de verdad quieran apostar por nosotros sinceramente, y que no prefieran mantener en los puestos de responsabilidad a personas de 70 o 80 años porque son de una determinada cuerda, en vez de confiar en sus jóvenes por el simple hecho de que somos fieles al Papa.

P.D.: Hemos traducido al castellano las preguntas y la documentación que nos ha llegado del Obispado en relación con el Plan Pastoral, únicamente en catalán. Porque en nuestro grupo hay algunos latinoamericanos, pero parece que esa circunstancia no interesa a nuestro pastor. Lo primero parece que es “hacer país”.

 

 

Jesuitas en Cataluña – 27/02/2008

Leía el otro día con mucha atención el discurso de nuestro gran papa Benedicto XVI a las Uniones Internacionales de los Superiores y Superioras Mayores, pronunciado el pasado lunes 18 de febrero, en el que de una manera muy clara, se decía que ante la crisis que están sufriendo muchas órdenes religiosas, la única solución es volver a la fidelidad a sus fundadores.

Y pensaba en nuestra Barcelona, y en general a toda Cataluña y me daba cuenta de que las órdenes religiosas que más se han apartado de su carisma fundacional son las que mayor crisis están pasando y no sólo de vocaciones, sino también de identidad. Porque algunas órdenes religiosas en Cataluña ocupan los últimos puestos en cuanto a vocaciones en el ranking mundial de sus provincias, y algún ingenuo podría pensar: “es que en Cataluña es muy difícil que salgan vocaciones”, pero en cambio se miran otras congregaciones fieles a sus fundadores y a la doctrina oficial de la Iglesia y no tienen crisis o al menos éstas son razonables. Algo parecido a lo que sucede con el Seminario de Barcelona, que entran vocaciones con cuentagotas, mientras la vecina y mucho más pequeña diócesis de Terrassa tiene un Seminario que goza de muy buena salud.

Voy a empezar por los jesuitas porque ahora están de moda, y no sólo por que han elegido nuevo Prepósito General, sino porqué también han elegido un nuevo provincial en nuestra tierra, el Padre Lluís Magriñá, que tiene como mérito fundamental haber sido fundador y director de la ONG Intermón. El Padre Magriña ha dedicado toda su vida a la ayuda humanitaria, la cooperación y el desarrollo. Estos datos no me los invento yo, son de la información oficial distribuida por las agencias de prensa.

Tristemente este es el perfil de una gran mayoría de nuestros jesuitas, con honrosas excepciones, algunas ya muy adultas como el venerable Padre Pedro Suñer. El de cooperantes de ONG, que con sus trajes y corbatas en muchos casos y en ninguno con ropa eclesiástica, son verdaderos profesionales de la JUSTICIA, la DIGNIDAD HUMANA, la SOLIDARIDAD, el COMPROMISO y la COHERENCIA (los 6 valores que definen Intermón). Todo eso está muy bien, pero ¿Dónde está el Evangelio?, ¿Dónde está Jesucristo? ¿Dónde está la Iglesia? Porque no se vayan a creer que Intermón es una ONG cristiana, está fundada y dirigida por jesuitas, pero completamente aconfesional.

Y yo me sigo pregunto ¿Este es el carisma de San Ignacio de Loyola?, ¿San Ignacio fundó una ONG? Vayan a una reunión arciprestal o de cualquier pastoral de nuestra diócesis de Barcelona y cuando se hable mal del Papa ¿Quién está en la cabeza? Correcto: algún jesuita. Porque el cuarto voto jesuítico, algunos parece  que  ni saben que existe.

Me sabe muy mal por la Compañía de Jesús, que tantos santos y buenos sacerdotes ha dado a nuestra tierra, pero creo que no tiene solución. Ha perdido el norte y no se dan cuenta o no quieren remediarlo volviendo a la original fidelidad al Santo Padre y a su fundador. Ante esta situación están condenados a desaparecer o a ser una orden religiosa completamente residual, al menos aquí (India is different)

Con la diócesis de Barcelona y con algunas otras hermanas catalanas pasa una cosa similar, se ha perdido el rumbo durante muchos años y se necesita cambios de raíz, una verdadera revolución eclesial. Nuestro bien amado señor arzobispo no quiere empezarla, no sea que le monten un buen lío como el que se está creando en Bilbao, todo lo contrario, los pocos pasos que en esa dirección había dado su antecesor los ha tirado para atrás. Él quiere pasar el tiempo que le queda sin crearse problemas y el que venga detrás ya acarreará con las consecuencias, esperemos que llegue a tiempo.

 

Va de obispos auxiliares – 20/02/2008

La semana pasada nos dejaba el obispo auxiliar emérito de Barcelona Don Ramon Daumal Serra (Requiescat in Pace) una muy buena persona y un obispo discreto, sencillo y humilde, que aunque fue de los fundadores de la Unión Sacerdotal, no contaba con el cariño de muchos de sus miembros, como se demostró en las notables ausencias de la misa por su alma en la catedral, porque el bueno de Don Ramón nunca se destacó por declaraciones o actuaciones de las que les gustan a los progre-nacionalistas en sus obispos.

En estos momentos Barcelona sigue teniendo un obispo auxiliar, Joan Carrera (el-que-nunca-se-jubila), que debía estar ya en el retiro hace años, pero que sigue en activo porque no hay nadie para substituirlo. La culpa de ello, ya lo sabemos, es de nuestro bien amado señor Cardenal Arzobispo, que se empecinó en nombrar al Rvdo Josep Maria Turull como su auxiliar. Ante las negativas de Roma a tal nombramiento, el cardenal Martínez se dijo: “Cuando sea cardenal, a ver si me vais a decir que no”. Ahora es cardenal y todo indica que le siguen diciendo que NO.

Que distinta la situación de nuestro anterior cardenal, Don Ricardo María, que colocó a cinco auxiliares, antes incluso de ser cardenal, gran error por su parte, porque repitió el mismo fallo de Don Marcelo, (“les haré obispos auxiliares de su cuerda, y así me querrán”), las traiciones y conspiraciones de sus auxiliares son de todos conocidas. Escamado del error Don Ricardo decidió ir colocando obispos realmente de su confianza aunque en algunos casos estuvieran fuera de Barcelona, y consiguió que Roma le aceptara a cinco más: Ciuraneta (su secretario particular), Saiz Meneses (Su secretario-canciller), Píris Frígola (su exvicario), Vicente Juan (su exmonaguillo) y Román Casanovas (su hombre de confianza en el Seminario de Tortosa).

Y miro a Madrid y veo como el cardenal de allí no sólo no tiene ningún problema en colocar a su discípulo promocionado Don Juan Antonio Martínez Camino, como su auxiliar, con gran disgusto por parte de muchos jesuitas, sino que es capaz de colocar a su propio sobrino como titular de Lugo.

No hay que ser muy listo para hacer una deducción muy clara de quien tiene las puertas abiertas en Roma y merece la confianza vaticana y quien como nuestro querido cardenal (el-que-no-estaba-en-la-lista), no la tiene. El cardenal Martínez no ha colocado un solo obispo de su cuerda y al paso que va, acabará con el marcador a cero.

Espero que Roma resista en esta postura y no ceda ante las peticiones de nuestro arzobispo con candidatos como Turull, el nombramiento del nuevo obispo auxiliar de Bilbao, incluso con previsibles protestas por parte del clero protestón vasco, me reafirma en mis esperanzas. Da toda la sensación de que la consigna romana es: “O son buenos, o no hay auxiliares”. Y nosotros nos alegramos, aunque me sepa mal por el obispo Carrera, que a pesar de su nacionalismo y sus “amistades peligrosas” no se merece tener que pasar por esta penitencia.

 

Radio Estel, la radio de Sistach y Carrera - 13/02/2008

Estos últimos días me he dedicado a hacer “zapping” radiofónico para escuchar que decían las diversas emisoras sobre la declaración de los obispos españoles entorno a las elecciones y la reacción de Zapatero y los suyos. Todo como más o menos me imaginaba, la pluralidad es escasa en Cataluña y prácticamente todas las emisoras cargaban contra los obispos, no es de extrañar teniendo en cuenta que casi todas las radios o son de izquierdas (SER, COM, etc.) o son oficialistas del gobierno tripartito (Catalunya Ràdio…), lo que me dejó descolocado fue RADIO ESTEL, ya que en su tertulia matinal aparecen unos señores que critican abiertamente el documento de los obispos y se quedan tan panchos, y eso en una emisora episcopal, porque Radio Estel, no lo olvidemos, tiene como último responsable al arzobispo de Barcelona y como penúltimo a su obispo auxiliar (el-que-nunca-se-jubila).

¿Para eso queremos una emisora de la Iglesia?, ¿para que en vez de evangelizar y defender a la propia Iglesia, se tire piedras sobre su tejado? No es de extrañar teniendo en cuenta quiénes son sus últimos responsables (Sistach y Carrera), pero es que incluso nuestro bien amado señor arzobispo fue suficientemente valiente para decir sobre el tema, en referencia a Zapatero, que no se puede ir por el mundo amenazando. Todo se entiende un poco más si se tiene en cuenta que además de Sistach y Carrera hay un tercer hombre en discordia que tiene un gran peso en  la emisora y es el Rvdo. Jaume Aymar (el-de-la-casa-de-Santiago), del que ya hemos hablado en otras ocasiones.

Radio Estel nació viciada desde sus orígenes, la casa de Santiago la controló inicialmente, y Francisco Viñas fue su primer director (sacerdote de la Casa de Santiago que acabó secularizándose), con una formula de musiquita y mensajes inofensivos que parecía cualquier cosa menos católica. Posteriormente llegó el Sr. Santiago Ramentol a la dirección, que escribe en la revista progresista “Foc Nou” y ocupa importantes cargos en la Generalitat tripartita representando a Esquerra Republicana, así que imagínense.

El cardenal Carles se dio cuenta que aquello no iba ni con ruedas, y decidió dar un golpe de timón, para ello nombró a un sacerdote joven como director, el Rvdo. Octavio Sánchez, con órdenes explícitas de que aquello tenía que cambiar. Obedientemente el nuevo director, cumplió lo mandado y sacó de la emisora a sus comentaristas más siniestros (como el Rvdo. Romeu o el Rvdo. Reixach), empezó a introducir espacios claramente católicos (como el rosario) y trajo a la emisora comentaristas valientes, claros y directos, como el seglar Jordi Cabanes o el sacerdote Enric Ribas. Fue el mejor momento de su historia, y en aquellos días daba gusto escuchar la emisora.

Pero llegó nuestro amado cardenal Sistach para substituir a Don Ricardo, y todo volvió para atrás (como en el resto de las cosas de la diócesis), es el REGRESISMO, del que hablamos en el Directorio del lunes. Se volvió a imponer la falsa filosofía de la “tolerancia”, la “pluralidad” y se volvió a dar entrada a los críticos, a la vez que se sacaba por la puerta de atrás a Cabanes, Ribas y a los comentaristas más fieles, mientras el director seguía en el cargo adaptándose camaleónicamente a la nueva situación.

Otra oportunidad en manos de la Iglesia, como tantas otras, que se ha perdido con la llegada de nuestro actual arzobispo. Sólo nos queda RADIO MARIA, por eso la recomendamos en nuestra página Web.  A diferencia de la actual Radio Estel, nadie se va a encontrar sorpresas escuchando Radio María. No hace falta que se hable de política (como se ha hecho en Polonia) lo que verdaderamente importa es que una radio sea CATÓLICA de verdad.

 

Bravo por el Obispo Agustín Cortés – 06/02/2008

Reconozco que el nombramiento de Don Agustín Cortés como obispo de Sant Feliu no me llenó especialmente de alegría, pensé que sería un obispo valenciano de los que les gusta quedar bien con todo el mundo y no meterse en problemas, que pasaría sin pena ni gloria, a la espera de un nuevo destino en donde pudiera sentirse algo más cómodo. Pero me equivoqué completamente, es un obispo como la copa de un pino.

Los años a la sombra de Don Miguel Roca Cabanellas, el que fuera obispo de Valencia, del que fue su secretario, fueron bien aprovechados, y después de la primera experiencia episcopal en Ibiza, ha demostrado que está perfectamente preparado para ser un buen obispo de cualquier sitio. Mis amigos en Valencia ya me habían hablado muy bien de él, pero yo no acababa de ver el hombre valiente que necesitaba un obispado como el de Sant Feliu, finalmente me he rendido ante la evidencia.

La diócesis de Sant Feliu está viciada de raíz, el obispo Joan Enric Vives (no voy a entrar en sus contradeclaraciones sobre el documento de los obispos españoles) fue forjando esta diócesis a su imagen y semejanza, convencido de que acabaría siendo su obispo titular, allí envió a todos sus amigos y compañeros de batallas, los de su quinta, los que habían compartido con él destinos parroquiales, los que le eran fieles como seminaristas… Pero la cosa salió mal, el cardenal Carles se dio cuenta de la movida y consiguió enviarlo a Urgel. Así que el pobre Don Agustín, además de ser valenciano, se encontró con una diócesis que no estaba preparada para él, sino para otro obispo con un estilo absolutamente diferente al suyo.

Con mucha paciencia y con mucho cariño hacia los sacerdotes, se los ha ido ganando poco a poco, (todo lo contrario que nuestro arzobispo Lluís, que como Prudentius recordó este lunes, el lado humano y afectivo hacia su clero no es su fuerte). Ha aguantado con resignación que el obispo Vives se pasee por su obispado como Pedro por su casa, y que siga ejerciendo de obispo “espiritual” de muchos de sus sacerdotes. Pero él como una hormiguita ha ido haciendo su trabajo silencioso.

Los nombramientos que ha ido haciendo, tanto en delegaciones como en parroquias (y que ya comenté en otro de mis artículos) son muy buenos, y más teniendo en cuenta lo poco (bueno) que tiene donde elegir. Hasta su secretario, el Rvdo. Juan Pedro Pulido parece otro, ahora parece un sacerdote de verdad y no aquel chico que tenía que hacerse perdonar el hecho de haber estudiado en Toledo.

El último acto del obispo Cortés me parece muy valiente. Ha pedido a sus sacerdotes que no den absoluciones fuera de lo que marca la normativa eclesiástica, es decir, ni colectivas ni fórmulas pintorescas en las que se pide perdón pero sin decir los pecados, y finalmente ha recomendado explícitamente que se confiese en las parroquias. Si se tiene en cuenta que hay una inmensa mayoría de sacerdotes que incumplen continuamente estas normas en su diócesis el gesto todavía tiene más mérito. De momento su vicario general, el Rvdo. Jaume Berdoy ha dejado de hacerlo desde que está el nuevo obispo, por algo se empieza.

Cada día que pasa, me llegan noticias de ese obispado y de su pastor, y son siempre buenas a favor de Don Agustín. Por eso humildemente quiero felicitarle desde aquí, en nombre propio y en el de mucho lectores que tenemos en esa diócesis hermana.

Sant Feliu y su obispo nos dan alegrías, Terrassa y su obispo también y lo mismo podemos decir de Vic, (a pesar de los intentos de Turull por crear maraña en ese obispado). O sea que Barcelona empieza a estar rodeada, para que nuestro bien amado arzobispo vea claramente lo que tiene que hacer. Otra cosa es que lo haga. Si en Lleida y Girona salen unos buenos obispos, como algunos esperamos, y no porque simplemente sean valencianos de origen, la fisonomía de la Iglesia catalana estará empezando a cambiar, a nosotros nos quedará aguantar un poco más pero con esperanzas fundadas y a los progresistas-nacionalistas pronto sólo les quedará el abad de Montserrat.

 

El equilibrio imposible del cardenal Sistach – 30/01/2008

El acto del pasado domingo en el Palacio de Congresos de Barcelona, en defensa de la familia, la vida y las libertades ha sido un éxito, todos los que hemos apoyado esta convocatoria nos sentimos muy orgullosos, y agradecemos la presencia de nuestro pastor, nuestro bien amado arzobispo presidiendo la Santa Misa. Una vez más se ha demostrado que Barcelona no es tierra perdida, hay miles y miles de católicos dispuestos a dar la cara, a desafiar no sólo a los gobernantes que legislan contra la ley de Dios, sino a esa “costra” (nacional-católica catalana), que no quiere saber nada con este tipo de actos y reivindicaciones.

Entre ellos, el actual delegado de la familia, el reverendo Manuel Claret (el-que-no-cree-en-la-familia), que no hizo nada cuando la co