De omnibus rebus
Por Diversos colaboradores

 

Del Bosque, Guardiola, Taltavull (17/02/2012)
Por Jaume Castellón

El fútbol nos ha acostumbrado a los sustos, las ansiedades, las grandes aspiraciones y expectativas, los altibajos. A pasar del infierno a la gloria, y de ahí al limbo. Hemos visto una buena colección de insignificantes desconocidos, que han subido al estrellato de la noche a la mañana.

El primer caso es Vicente Del Bosque, al que le dieron tiempo de peinar canas como auxiliar técnico del Real Madrid. Cuando el club se quedó casi de repente sin Toshack, un entrenador de campanillas, hubo que echar mano del eterno auxiliar y comodín para las situaciones de apuro. Una vez más se le colocó ahí para ganar tiempo; pero como tardaba en llegar la gran estrella que andaban buscando para sustituir a Toshack, resulta que tuvo tiempo de enderezar el equipo y conseguir algunos éxitos. Dejó de ser urgente conseguir el nuevo entrenador, y más tiempo que tuvo Del Bosque para demostrar que si no había sobresalido, fue porque jamás se confió en él para tan alta misión, ni se le dio oportunidad. Al final resultó ser un entrenador de primerísima; y tras unas cuantas temporadas de éxitos en el Real Madrid, acabó encomendándosele la Selección Española, a la que llevó nada menos que a ganar el Mundial.

Otro caso análogo, más cercano a nosotros, es el de Guardiola, que estando de entrenador del Barça B, el filial, fue requerido para tapar de urgencia el hueco que dejaba el gran entrenador holandés Frank Rijkaard, que tuvo que salir por piernas. Era también un apaño para ir tirando. Guardiola no tenía currículum como entrenador. Pero además de hacer las cosas bien, tuvo la suerte de cara. Se había acabado el ciclo fatal del Barça. Y este entrenador bisoño resultó ser la gran revelación: lideró lo más brillante de la historia del Barça.

La gran pregunta que nos queda pendiente a los que en el ambiente eclesiástico de Barcelona y Cataluña oteamos el horizonte por ver dónde se forma una nube, por dónde se levanta el polvo del camino y de qué lado vuelan las aves para adivinar qué augurios traen; los que estamos atentos a los signos episcopales, nos hacemos la gran pregunta: ¿no podría ser Taltavull un Del Bosque o un Guardiola mantenido de forma forzada en la sombra? ¿Quién nos dice que no puede darnos la gran sorpresa si se le da la oportunidad?

Podría ocurrir, en efecto, que ante la inseguridad y el desconcierto del momento, la Santa Sede optase por la solución salomónica de echar mano del obispo que ya está en casa, con larga experiencia pero sin poder, conociéndose la diócesis en calidad de peatón y no desde el alto estrado cardenalicio. Ante la duda, parece la solución más obvia: aunque sea por eso de no hacer mudanza en tiempo de tribulación.

Igual que en los ejemplos futbolísticos, podría ser designado para ocupar el lugar de Sistach sólo con carácter provisional, mientras aparece la gran figura que esperamos todos. Y como en esos dos ejemplos, podría ocurrir también que Taltavull resultase una revelación. Sería, en efecto, una lástima que la diócesis perdiese un buen obispo por no haberle dado la oportunidad de demostrar su capacidad.

El caso es que en este momento la opción Taltavull aparece como la menos retorcida, la menos precipitada, la más sosegada. Y sin sobresaltos. A menudo el simple hecho de no plantear grandes expectativas es una clave para facilitar el camino hacia el éxito.

Quiere la ironía de la vida que sea precisamente el obispo Taltavull, que vive en la residencia sacerdotal, el encargado de supervisar las obras del sobreático en el que se alojará el cardenal en cuanto pase a la condición de emérito. La verdad es que no por decisión suya, está preparando la retirada y el retiro de Sistach. ¿Querrá la Providencia que esté preparando también su oportunidad de demostrar lo que vale?

 

 

Feminidad versus Feminismo (10/02/2012)
Por Cesáreo Marítimo

Tania Fernández, justo en el centro de la Mesa, representó a DAV en el destacado encuentroEl 31 de enero tuvo lugar un evento modesto en apariencia, pero que puede ser el inicio de algo muy importante. Un grupo de ciudadanos italianos, invitados por el diputado Massimo Polledri y Cristian Ricci, se reunieron en la Sala della Mercede, del Congreso de Diputados, para poner sobre la mesa una potentísima batería de ideas y argumentos sobre la feminidad, como sólido y completo cuerpo de doctrina: una doctrina claramente distanciada del feminismo feroz que domina la escena ideológica moderna, y opuesta frontalmente a la ideología de género. El fin último de este empeño es superar el fenómeno social del monopolio de esas doctrinas que actualmente están inspirando e impregnando las leyes y las instituciones de la Unión Europea y sus afines ideológicos y políticos.

Como representante de España y en nombre de la plataforma Derecho a Vivir, fue invitada Tania Fernández Arellano, cuyo parlamento versó sobre “La feminidad, patrimonio mundial”. Fue una bella conferencia, como lo fue cada una de las que se presentaron. Pero lo realmente impresionante fue, luego, a la distancia, darnos cuenta del valor superior del puzzle completo, sobre el valor de cada una de las conferencias. Intento ir presentando las piezas del puzzle por ver de compartir esta visión con los lectores de Germinans.

Habló en primer lugar el diputado sobre la obsesión por la igualdad entre el hombre y la mujer, que obviamente tiene sus campos específicos de aplicación, como son el derecho y el trabajo; pero que llevada más allá, nos ha abocado a despreciar y a obviar las diferencias, que constituyen una gran riqueza; con lo que ese desenfoque de la realidad, agotado el recorrido que le es propio, ha devenido en lamentable empobrecimiento no sólo para la mujer, sino para el conjunto hombre-mujer que conforma la sociedad.

Emanuela Vinai, (en la fotografía) periodista y publicista, puso el dedo en la llaga del “uso” de la mujer en la publicidad como “objeto” del que se valoran únicamente los aspectos físicos; y eso no como un fenómeno profesional, sino como un consenso social. Ésa es la valoración de la mujer que se consume mayoritariamente en los medios. El título de su conferencia era “Comunicar el talento de la feminidad” : una verdadera revolución de la imagen femenina, haciendo hincapié en el carácter de auténtico talento que tiene por sí misma la feminidad, es decir la condición de mujer, de la que forma parte intrínseca la maternidad como forma de enfrentarse a la realidad.

La conferencia de Ana Cristina Villa Betancourt, colombiana, responsable de la sección Mujeres del Pontificio Consejo para los Laicos, versó sobre la “Feminidad y la maternidad espiritual” , la maravillosa y fecundísima forma de maternidad que desarrollan en la Iglesia las mujeres que consagran su vida a Dios y al prójimo. Es el instinto femenino y por tanto maternal de estas mujeres lo que da a su dedicación una calidad netamente diferenciada de la que son capaces de dar los hombres consagrados a Dios y al prójimo.

Costanza Miriano, periodista de la RAI , madre de cuatro hijos, que obtuvo en 2011 el premio literario nacional “Mujer y Vida”, habló sobre la “Feminidad en el Matrimonio” señalando los distintos roles del padre y de la madre en el matrimonio, y poniendo el acento en la necesidad de poner siempre las exigencias de la familia por encima de las del Estado.

Sara Fumagalli, que trabaja en primera línea en el voluntariado en países golpeados por la guerra y por las calamidades naturales, coordinadora de la organización “Umanitaria Padana onlus”, que despliega su actividad en esas regiones, habló sobre “La vocación femenina a la caridad”. Con la viveza de quien vive y conoce de primera mano las situaciones más duras, destacó que la feminidad se expresa con un genio y una sensibilidad particular que lleva a la mujer a amar como sólo ella sabe hacerlo, y a dar dignidad en las situaciones más difíciles. Ella misma dio unas pinceladas maestras sobre el tema de “La feminidad negada” que correspondía a la diputada Suad Sbai, italiana de origen marroquí, periodista y jefa de redacción de la revista en lengua árabe Al Maghrebiya, y presidenta de la asociación de mujeres marroquíes en Italia. Pues bien, la idea de impacto que nos transmitió Sara Fumagalli en nombre de Suad Sbai, es que ante la disyuntiva entre tener derechos (opción occidental) y mantener las esencias y sobre todo el reconocimiento de la condición de mujer, especialmente de la maternidad; ante la incapacidad occidental de compatibilizar ambas opciones, la mujer árabe ha optado por no renunciar a su plena condición femenina por conquistar derechos. Y asumen el caro precio que han de pagar por ello.

Cristian Ricci, (en la fotografía) presidente de “Ciencia y Vida Pontremoli-Lunigiana”, cuya conferencia llevaba el sugerente título “¿Quién está contra este talento?” , explicó que el mayor riesgo para el reconocimiento del talento de la feminidad está en la “teoría de género”, que niega la diversidad entre hombres y mujeres; lo que tiene como resultado oscurecer un aspecto fundamental del ser humano, que es el don recíproco. Sus planteamientos fueron de profundidad antropológica.

Fue especialmente emotiva la vibrante intervención de Rita Coruzzi, escritora, cuyas obras más destacadas son “Un vuelo de mariposa” y “Gracias a la Vida ” . Ella es una chica joven, que por un error médico va en silla de ruedas. El título de su conferencia, “La mujer y la defensa de toda vida” . Naturalmente tanto en los títulos de sus libros como en su conferencia, se refiere al valor muy superior que tiene nuestra vida por ser humana y más aún, en su caso, y en el de las que están como ella, por su especificidad femenina. Fue bellísima.

Ahí queda la relación de las conferencias. Tanto la temática como el evento dan mucho de sí. Confío en poder desarrollar más extensamente alguno de los muchos temas que han quedado aquí tan sólo apuntados.

 

 

Pequeños pasos hacia adelante en los seminarios de Barcelona y Terrassa (9/02/2012)
Por Nebridius de Arrahona

Descripción: http://www.seminaribarcelona.net/img/formadors/formadorSJO.jpgDescripción: http://www.bisbatdeterrassa.org/imagensydocs_db/imagens/celebraciones/39020067W.jpgEn 2011 se nombró formadores de seminario a dos jóvenes sacerdotes, ambos nacidos en 1976, de perfil germinante (fidelidad a la Iglesia, ortodoxa doctrina, solvente formación, vestimenta clerical…). Dos JASP en calificación certera de Oriolt. El primero, Mosén Miquel Ramon i Fuentes para el de Barcelona. El segundo, Mosén Carles Cahuana i Bartra para el de Terrassa.

Miquel Ramon, natural de Montgat, ordenado el 22 de junio de 2008, es licenciado en Filosofía por la Gregoriana y profesor de Filosofía Natural en la Facultad de Filosofía de la Ramon Llull. En palabras de Antoninus Pius, una coraza de protección para el "adlátere" Rvdo. Josep Maria Turull.

De Miquel Ramón se destaca el hecho de ser un hombre instruido, culto, que estaba cursando el doctorado en Roma antes de ser llamado al Seminario como formador, con una carrera civil previa a sus espaldas, una licenciatura en Bioquímica por la U.B. (que no significa nada para el sacerdocio, pero siempre es garantía saber hacer algo más), paciente, muy discreto, para nada empalagoso o prepotente, sacerdote de intachable ortodoxia, firme en sus convicciones, pero con mano izquierda (sin ser por eso hipócrita) cualidad imprescindible para sobrevivir en un Seminario como el de Barcelona, sin morir en el intento. En definitiva un buen ejemplo de esa nueva generación de sacerdotes que, al igual que las flores de la montaña que florecen en medio de la nieve, han crecido en medio del erial progresista y se han inmunizado de él, y del cual el mejor exponente es el obispo Novell.

Por su parte, Mosén Carles Cahuana, nacido en Sant Quirze del Vallès, hijo de un buen pediatra y avispada y risueña comadrona, alumno de los escolapios de dicha ciudad y de los de Sarrià, fue ordenado en 2007 pasando a ser destinado a Sant Esteve de Granollers como vicario, parroquia donde ya colaboraba como diácono en época del párroco Francesc Pardo (hoy obispo de Gerona). Capaz de pilotar aviones de recreo y hablar inglés, francés y alemán, se licenció en Ciencias Políticas antes de entrar en el seminario de Barcelona.

Por lo que respecta al Seminario de Barcelona, teóricamente existen dos residencias con instalaciones separadas (conjunto de habitaciones, cocina común, capilla, sala de recreo…) y formador propio, Mosén Miquel Ramón para la Sant Josep Oriol y Mosén Josep Serra para la de Sant Josep de la Muntanya. La tercera, la del Sagrat Cor fue cerrada por falta de vocaciones. Pese a estas divisiones teóricas, ambos formadores se dedican por igual al conjunto de seminaristas.

Miquel Ramón ha rehumanizado las relaciones de los superiores del Seminario con los seminaristas. Se ha convertido en lo que realmente se espera de un formador que debe acompañar a los seminaristas en su etapa en la casa. Fácilmente disponible y “encontrable” (“trobable”), conjuntamente con Mosén Serra, ha dado un giro de 180 grados al carácter distante, gélido y funcionarial que emana en las relaciones humanas de los superiores del establecimiento de la calle Diputación hacia sus subordinados. Un destello de esperanza en un solar donde el vacío lo penetra casi todo. Y que a la desorientación de Turull hay que sumar el divo crepuscular José Antonio Arenas, director espiritual desespiritualizado del Seminario personaje con un perfil y carácter egocéntrico similares al de la Castafiore

Si la tarea del bueno de Mosén Miquel es comenzar a dar vida a un Seminario casi vacío, la de Mosén Cahuana ha sido la de poner un poco de orden en un Seminario, el de Terrassa, demasiado lleno.

Descripción: http://www.fiestas-canyada-events.com/fotos/paracaidismo1.jpgIncorporar a Mosén Cahuana, experimentado piloto de aviones, como vice-rector del seminario menor egarense, ha sido una buena medida de corrección contra el exceso de paracaidismo de reclutación extranjera. Y es que Terrassa no es Toledo. Porque aunque la aritmética de los números no entienda de matices, no es lo mismo el tránsito por Occidente de los culturalmente bizantinos del 2000 que el exilio de las víctimas del progresismo eclesial español de los setenta y ochenta que, en búsqueda de un pastor fiel, se refugiaron en la antigua capital hispánica, como fue el caso de los casi compañeros de quinta, Saiz y Sanz.

En las antípodas de la antigua praxis del Seminario de Barcelona, donde casi había que pasar un test de ADN en sangre para contrastar fidelidades al “tarannà” (carácter) religioso del país y venir avalado por media docena de párrocos de la misma cuerda, Terrassa busca un punto medio que corrija las dificultades del álgebra visigótica para la resolución de ecuaciones de varias variables. Se empiezan a pedir ciertas cartas credenciales a los párrocos de donde proceden las vocaciones, se va intentando asegurar la Misa diaria en el establecimiento y se separa físicamente la residencia de los seminaristas mayores de los menores. Así, gracias a las medidas tomadas, de aquellos 42 de marzo de 2011, han pasado a ser unos 30 más o menos, incluido el elevado número de no peninsulares que ha quedado pese a la criba. Una cifra que igualmente continúa siendo muy alta, si ponemos dichas cifras en relación al desequilibrio demográfico que existe entre las diócesis de Terrassa y Barcelona.

 

 

25-V: El silencio de los buenos, cada vez más estridente (3/02/2012)
Por Cesáreo Marítimo

Parece ser que el primer 25-V de 2012, va señalando lo que pueden ser las coordenadas de todo el año, respecto a la defensa de la vida en Barcelona. Ha habido dos puntos de inflexión: como en América, se están uniendo los protestantes a la Marcha por la Vida. Y paradójicamente (o quizá no tanto) se están uniendo a los que llaman “ultracatólicos” quienes claman por el “aborto libre y gratuito” como corolario natural del “derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo”. Es que con quienes se entienden de maravilla es con los católicos normales: los moderados. Y, ¡nueva paradoja!, son dentro de la Iglesia los promotores del ecumenismo más abierto y del atrio de los gentiles, los que también llaman ultracatólicos a los que acogen hoy a los protestantes para defender juntos la causa de la vida. Llaman “ultras” a los únicos católicos que consideran un deber de conciencia salir a la calle a clamar contra las leyes inicuas que fomentan el aborto y lo promocionan y con frecuencia hasta lo imponen a través de las instituciones.

Tuvieron que venir los protestantes a recordarnos que el silencio de los buenos es el mayor estímulo para los malos; y que para ayudar al mal a prosperar, la mejor ayuda de los buenos es el silencio. Pecado de omisión lo llamamos los católicos. Si en el código de conducta del ciudadano la omisión de ayuda es un delito, ¿qué no ha de ser en la moral cristiana? No podemos asistir en silencio o mirando para otro lado, a la comisión de un delito continuado y cultivado de forma recalcitrante. Ni podemos ni debemos.

La contramanifestación (éste es el segundo punto de inflexión) subió considerablemente de tono y de volumen, iniciándose ya en las técnicas importadas de la “kale borroka”. El ruido mediático empieza a ser considerable. Los medios se mantienen distantes, guardan el silencio debido sobre algo tan políticamente incorrecto como es poner en tela de juicio la política abortista de los poderes públicos. Había en cambio bastantes cámaras de freelances, que vieron que ése es un excelente filón informativo, y que si no este mes, el próximo; y si no, el siguiente, conseguirán vender imágenes a los medios. ¿Por qué? Pues porque ya está perfectamente diseñado el pulso entre los “ultracatólicos” y los proabortistas; y esto ya sólo puede ir a más.

La realidad es que Barcelona se está convirtiendo en el referente no sólo para España, sino para toda Europa, de la lucha bravía por la vida. Barcelona es el campo de batalla en el que más visiblemente se desarrolla la confrontación entre los “ultracatólicos” y los forofos de la cultura de la muerte. Estos últimos por cierto están ayudando de forma extraordinaria a visibilizar el problema sociológico que representa el aborto (por supuesto que no es ésa su intención, puesto que para ellos el aborto no es el problema, sino la gran solución). Y están ayudando también los de la cultura de la muerte a crear y difundir la imagen de una Barcelona que se bate sin complejos en la defensa de la vida. Una Barcelona que, si se mantienen estas coordenadas, a lo largo de este 2012 se habrá convertido en la capital europea de la defensa de la vida. Tampoco está nada mal que se asocie esta imagen tan subida de colores con el icono de Barcelona, uno de cuyos atractivos es la audacia de su colorido: las dos imágenes, por lo demás tan próximas, se realzarán mutuamente.

¿Y qué hacen entretanto los católicos normales? Pues ¡qué van a hacer! Los católicos normales, los considerados buenos católicos por lo más anticatólico que se mueve por estas tierras, esos católicos guardan silencio. ¿Acaso no toman partido? Sí que lo toman, claro que sí; pero ¡oh casualidad!, resulta que lo toman contra los ultracatólicos. Dicen que el ruido no favorece a la causa: que es mejor trabajar en silencio. Quizá tengan razón; pero tienen la desventaja de que si no hacen ruido ni con la escoba, es imposible saber si trabajan o sestean. Sobre todo cuando se trata de trabajos que al no tener fecha de entrega, se eternizan.

Parece razonable que si los católicos (y mira por dónde, ahora también los protestantes) quieren poner freno al aborto, y sobre todo restaurar las conciencias al respecto, decidan empezar por apretar a la iglesia para que se plante en sus hospitales, dando la batalla frontal para que no se realicen abortos en ellos. Y si acaban perdiendo la batalla y tienen que retirarse de los hospitales, mala suerte. Ésa es una batalla que no pueden rehuir, porque como decía Méndez Núñez, más vale honra sin barcos, que barcos sin honra; y a la Iglesia le vale infinitamente más decencia y fidelidad a su doctrina sin hospitales, que hospitales consintiendo en ellos (¡siempre por omisión!) las mayores tropelías contra la moral cristiana: una moral en que coincidimos incluso con los protestantes.

Y ahí tenemos la gran paradoja: los máximos responsables católicos de esos hospitales, sudando tinta ante cada 25-V, porque su especial sistema táctico requiere larguísimos plazos, y sobre todo mucho silencio, muchísimo silencio para que no se tuerzan esas delicadísimas negociaciones con el poder civil que manda en sus hospitales: auténtico encaje de bolillos, fatídica tela de Penélope tejiéndose y deshilachándose desde tiempo inmemorial (y ni se sabe para cuándo). Resulta que no sólo los furibundos anticatólicos, sino también los buenos católicos, reniegan rabiosos unos y suspiran mohínos otros, por que se haga el silencio en torno al problema sangrante del aborto. Con todo eso resulta que los católicos moderados acaban convirtiéndose en moderadamente católicos. Al fin y al cabo, es lo que más se lleva.

La plataforma que organiza los 25-V, acogidos ahora a la denominación “Marcha por la Vida ”, envió una delegación a Washington, la madre de todas las Marchas por la Vida que se celebran en todo el mundo. Este año, el 23 de enero se celebraba la edición nº 39. Allí los cristianos (los católicos más los protestantes de gran diversidad de iglesias) y los judíos lo tienen sumamente claro: no van ni con medias tintas ni con paños calientes. Les preocupa mucho más la conciencia que la legislación. Aunque la Marcha acaba en el Capitolio y ante el Tribunal Supremo, no son esas las instituciones en que tienen puesta su esperanza para acabar con el aborto, sino en los púlpitos, que también allí callan. A lo que aspiran los organizadores de la Marcha por la Vida es a que todos los púlpitos se conviertan en un clamor por la vida. El día que eso suceda, se acabará el aborto en el país en que tal milagro se produzca. Todos los púlpitos clamando a una sola voz contra el aborto.

Va sonando extraño, muy extraño, que sean las ovejas las que se planten ante los pastores para pedirles que las pastoreen con rectitud. Y mucho más extraño suena, que la respuesta de los pastores, discretísima, sea el dedo índice sellando sus labios.

 

 

Empecinados, fracasados y sin pedir perdón (29/01/2012)
Por Virtelius Temerarius

Descripción: http://www.abadesub.es/fotocontacto/g1010108.jpgLa Iglesia ha reservado la infalibilidad para la palabra de Dios, para los concilios y para el Papa cuando habla ex cátedra. Fuera de estos tres ámbitos, estamos en el terreno de la humana falibilidad. Todos podemos fallar, todos podemos equivocarnos. Pero contra ese mal están el remedio de la retractación, si los errores son doctrinales; y el de pedir perdón si se ha hecho daño a alguien por acción o por omisión.

En la era postconciliar, los sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles comprometidos que se han convertido en verdaderos apóstoles del pensamiento de izquierdas y promotores de los partidos de izquierdas y de las políticas de izquierdas (o de progreso que dicen), han sido legión. Ni en la era del nacionalcatolicismo, que al fin y al cabo se produjo como respuesta a la durísima persecución contra los católicos, especialmente sacerdotes y religiosos asesinados a miles; ni en esa época fue tan extensa y sobre todo intensa la adscripción política de los sacerdotes: con la entrega total de su alma y de su ministerio a la causa política. En Cataluña, en las provincias vascas y en Navarra, el ministerio sacerdotal se convirtió también en ministerio nacionalprogresista.

Está a punto de cumplirse ya el medio siglo de aquel terremoto cuyo carácter más destacado fue la politización de la religión, bajo la consigna de que Cristo mismo era de izquierdas, y que el Evangelio sólo era comprensible si se interpretaba en clave política y social de izquierdas. Para ser buena persona y para ser buen católico, había que ser de izquierdas: y no sólo conceptualmente, sino comprometido políticamente y en la acción. Eran los cantos de sirena de la época, y justo es reconocer que sólo con un solidísimo armazón intelectual, podía uno resistirse a esa adsorción. Pero claro, eso era el mundo, disfrazado con su cara más amable. Y nos dejamos engañar la inmensa mayoría.

Pero tiempo ha habido de discernir la cizaña del trigo: los que les pilló de jóvenes, como quien no quiere la cosa son ya septuagenarios. Y los que llevaban ya algunos años en el sacerdocio o en la vida religiosa, están aún más allá. De las nuevas promociones, hay de todo: las más antiguas, más incardinadas en el mundo; y las más recientes, cada vez más y mejor incardinadas en la Iglesia.

Lo sorprendente es el empecinamiento en el error: por los frutos se sabe qué tal es el árbol. Y no se necesita ser un gran hermeneuta para entender la diferencia entre iglesias llenas e iglesias vacías. Los sacerdotes que se dedicaron a hacer política, empujaron a sus fieles hacia la fuente genuina de la política, vaciando de ese modo sus iglesias. Y los que se dedican al culto religioso y a la pastoral, llenan las iglesias. Parece obvio: a los  fieles no les interesa el mensaje político en la iglesia: ni el implícito ni el explícito. Ni les interesa, claro está, un culto acomodado a una ideología política: por ejemplo, el culto minimalista y populista de izquierdas, vendido como sencillez evangélica; ni una teología y una moral de ocasión (incluida la propia), vendidas como preocupación y adaptación social.

El fracaso de esa Iglesia acomodaticia pegada al terreno ha sido estrepitoso. Pero ellos no tienen nada que ver con el fracaso. Ellos hicieron lo único correcto; ellos acertaron. Se permiten incluso el lujo de ridiculizar con crueles sarcasmos todo lo que hacen los sacerdotes cuya liturgia, cuya pastoral y cuya moral es aceptada y demandada cada vez por más fieles.

Ellos siguen empecinados en su fracasada mundanización de la Iglesia; empecinados en no pedir perdón por el daño que han hecho a la Iglesia y a tantos fieles. La Iglesia sí que pide perdón cuando yerra, porque errar es humano; y de hombres y mujeres está hecha la iglesia. Pero ellos no. Ellos son mayoría y tienen la razón que les da el ser muchos y el tener extensas áreas de poder. Los errados son los otros, los que hasta pueden ser identificados como sacerdotes. Ellos son los que tienen que vivir avergonzados.

La Iglesia tiene, gracias a Dios, una vitalidad que vence a los milenios, porque ha dado con el equilibrio (no siempre perfecto) entre la iniciativa de muchos de sus miembros con amplio margen de autonomía, y la sumisión a la disciplina, a la jerarquía y al dogma. Si la disciplina organizativa fuese tan estricta que no dejase margen al desenvolvimiento de sus miembros más creativos e inquietos, la Iglesia se hubiese anquilosado y no habría superado el devenir de los siglos. Si por el contrario no hubiese funcionado el principio jerárquico, sería algo muy distinto de lo que es, o quizá ni tan siquiera sería. La historia de la Iglesia está llena de fundadores, de teólogos, de tratadistas; pero también está llena de cismáticos.

Descripción: http://bloguay.com/joseluisrubio/files/2012/01/religion-y-politica.jpgTambién hoy la Iglesia lucha contra esa tendencia cismática. Un profundo conocedor de los entresijos vaticanos, me explicaba cómo dentro de la misma curia vaticana, se había atrincherado el pensamiento político de izquierdas; y me daba cuenta pormenorizada de las tensiones que eso producía. Manifestaba su temor de que esas tensiones pudieran degenerar en cisma: tal era el enconamiento de las posiciones y tal el número y calidad jerárquica de los disidentes.

El problema realmente serio del “progresismo” en la Iglesia, es que los eclesiásticos que a él se han abrazado, le han dado carácter totalmente religioso. Creyeron, ingenuos, que serían capaces de apoderarse del pensamiento de izquierdas y cristianizarlo. Y a esa tarea se dedicaron. Pero como el baricentro de esos dos planetas (religión y política) estaba desplazado exageradamente hacia la política hermoseada en acción social, he aquí que no fue la religión la que absorbió la política, cristianizándola y sublimándola, sino que fue la política la que devoró a la religión. Fueron un ejército de sacerdotes, de religiosos y de laicos haciendo política en hábito y talante religioso. Colgaron el hábito de inmediato; y el talante lo mudaron a muy poco tardar.

Fue una suerte que el cambio fuese tan drástico: que el pensamiento religioso se plegase sin reservas al pensamiento político; y que este último fuese más un código de estilo que un auténtico cuerpo de doctrina. Porque de no ser así, de existir en la izquierda clerical una verdadera ideología global capaz de llevar sello religioso, se hubiese producido sin la menor duda el cisma que temía mi amigo, y al que se hubieran sumado entusiastas los vestigios de aquel novedoso neolítico. Pero al no haber doctrina, sino simple moda intelectual de una época, nos hemos salvado del cisma. ¡Gracias a Dios! Pero nos queda el problema residual de la moda: porque quien ha lucido siempre esa vestimenta intelectual, difícil es que se mude.      

 

 

Aclaración sobre mi traslado a Madrid (24/01/2012)
Por Pablo Ginés

Estimados "compañeros digitales" de Germinans:

Soy Pablo Ginés, periodista que escribe de religión en La Razón, Religionenlibertad.com y ForumLibertas.com. He leído en Libertad Digital esta referencia a mi persona, en la entrevista que os han hecho:

"los medios que cubren la información religiosa en Cataluña siempre han estado en manos de la corriente nacional-progresista. Es un caso digno de estudio que solo sucede en Cataluña. Si no eres nacionalista y progresista, no informas de religión. Así de simple. Pregúntele si no a Pablo Ginés por qué se tuvo que trasladar a Madrid."

Lo cierto es que estoy bastante de acuerdo con la afirmación principal (aunque no sé si es algo que suceda sólo en Cataluña), pero precisamente yo NO soy un buen ejemplo para ilustrarlo. Más bien soy una especie de excepción que confirma la regla o demuestra que otra forma de actuar es posible.

En 2001 la asociación E-Cristians, del entonces aún político convergente Josep Miró i Ardèvol (ya no es político), buscaba un periodista para su publicación digital de información socio-religiosa. Me presenté y lo primero que le advertí a Josep Miró es que políticamente me opongo al nacionalismo. Él me dijo que en E-Cristians cabe todo tipo de personas, con cualquier orientación política, mientras acepte la doctrina católica (la "centralidad eclesial" le llama él, donde el centro lo marca el Papa y el Magisterio). Me aceptó y escribí en E-Cristians y en el diario digital ForumLibertas, donde aún colaboro hasta la fecha, con una amplísima libertad (más de la que hay en cualquier periódico "de papel"). Me mudé a Madrid en 2008 cuando se me invitó a escribir en La Razón porque, aunque estaba bien en ForumLibertas, me sentí llamado a llegar a más lectores. Es decir, yo no me fui a Madrid hostigado por el nacionalismo progresista. En E-Cristians y ForumLibertas, donde yo estaba, no se da esa presión. Josep Miró pone su servicio a la Iglesia universal muy por delante de sus opciones políticas, y eso es lo que he visto durante 8 años en Barcelona (y 3 en Madrid). En E-Cristians católicos de distintas tendencias políticas aprenden a trabajar de forma conjunta para servir a la sociedad y la Iglesia, y aprenden a respetar sus legítimas diferencias, poniendo por delante lo más importante: la doctrina social, el bien común, la Iglesia, etc... Cuando se da algún roce natural, enseguida se llega a alguna fórmula aceptable por las distintas sensibilidades.

Así que precisamente mi caso es el de un periodista que ha informado de religión en Cataluña durante años sin ser nacionalista ni progresista. ¿Un milagro del Señor a través de esa cosa tan especial (y buena) que es E-Cristians? Creo que mi caso no es frecuente en Cataluña. Pero por otra parte es cierto que, por desgracia, ¡tampoco hay tantos espacios mediáticos para escribir de Religión en la prensa catalana, ni siquiera en la española! De hecho, La Razón es el único diario con una página casi diaria de Religión. Que San Francisco de Sales, patrón de los periodistas que celebramos hoy, nos ayude a todos en este complejo mundo de la comunicación.

 

 

Tartarín de Matabosch en el país del ISCREB (17/01/2012)
Por De Rebus Ecclesiae

Hace mucho, mucho tiempo hubo un hombre, Tartarín de Matabosch llamado, tan destacado y popular entre los “fills del Concili” (Hijos del Concilio) que fue acumulando suculentos cargos y prebendas, siendo proclamado rey del país del ISCREB (Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona). No sólo porque fue él quien se enfundó clergyman y a Roma fue a legalizar su invento, sino porque fue suya la idea de fundar un centro donde se educase a nuevas generaciones en antidoctrina y antimagisterio.

Pero, sobre todo, resulta que -con Juan Pablo II- hacía ya tiempo que pintaban bastos para los progres “fills del Concili” y muchos eran los que sin oficio temían quedarse. Había pues que vender a Roma el invento de un nuevo centro de enseñanza, supuestamente fiel, pero lleno de infidelidades y deslealtades. En cuanto por Roma fue aprobado el invento, presto los de “la casa” nombraron rey a Tartarín.

Debemos advertir que desde que se puso en marcha el invento, todos los fogoneros por Tartarín escogidos se dedicaron al deporte de la caza. Y no era caza cualquiera sino caza mayor: por ser la Doctrina y el Magisterio el centro de la Diana Superior.

Entre esos “fills del Concili” es pasión la caza mayor, pues desde tiempos mitológicos se dedicaron a disparar intelectualmente -con perdón para los intelectuales- contra el Mártir obispo Irurita o contra el prelado Don Marcelo, a quien abundante metralla granearon. No contentos, siguieron con su práctica deportivo-favorita con el obispo Don Ricardo. Daba gozo verlos tan flamantes y valientes, protegidos por los laicos don Dinero y don Poder. Y ya sabemos que no es posible a dos señores servir, ni menos a tres.

Desde entonces hasta los tiempos presentes mucha agua ha corrido entre el Besós y el Llobregat. Pero ahí han seguido, desde sus atalayas Iscrebenses, lanzando fuego graneado contra la Doctrina y el Magisterio. Y ahí están refugiados y alentados por el “Güan” Diocesano y su protegido, Turull Seminario.

Así pues, nuestro Tartarín lidera a un grupo “trabucaire” que se autoproclama “Fills del Concili”: aunque ahora da pena verlos, ya tan viejos y uraños. Y, a modo de ejemplo, he aquí alguno de éstos.

El marista Lluís Serra (izquierda) tiene por acción insuflar apostólica misión. Pero los que retrata no son aquellos apóstoles reunidos por Jesucristo, sino la ilusión de una Iglesia supuestamente renovada a través del Concilio. Como buen “fill del Concili” arenga mandando al “trastero eclesial” prácticas, objetos y oraciones al Señor. Además de profesor del país ISCREB, es secretario general de la Unió de Religiosos de Catalunya, y profesor y directivo de la hereje Universidad Ramon Llull.

El sacerdote diocesano Joan Bada (derecha) , es aquel que se dice historiador de la Iglesia con puesto en la Universidad de Barcelona. Es aquel a quien no se le cae la cara de vergüenza de hacer displicencia con el cuerpo todavía caliente de Juan Pablo II “el Grande”, dedicándole un articulito en la Vanguardia: Desencuentros con Cataluña. Y  tengan por seguro que siempre habla maldades de la Iglesia -llamándola Jerarquía e Institución- y dando la solución: la disolución.

Descripción: p4140002Otro que por ahí anda refugiado es el lasaliano José Vico (derecha) para quien retrógrado es mantenerse casto hasta el matrimonio. ¡Viva la cohabitación prematrimonial! proclama; aunque siempre es experiencia mejor, pareja intercambiar. Sobre la vida humana, nada hay que respetar antes del asentamiento embrionario en el endometrio y, aún allí, pobre blastocito que ya es embrión ¿por qué no pudiera ser eliminado? Y ni que decir tiene que es ético el aborto en caso de violación, porque habrá que reconocer que aunque el feto es inocente, la mujer también lo es y no podemos obligarla a llevar una extensión de tal acto de agresión. ¿Y qué decir de la eutanasia? Cuestión abierta es, y bien pudiera ser moral acabar con una vida humana, que en tal caso no es asesinato ni suicidio sino el valor de una muerte más humana.

¿Y la Mariología del claretiano don Bonifacio? (izquierda) Ufff, no puede ser Virgen quien hijos ha tenido, y no puede ser que estando casada se haya resistido. Esto es algo que no se comprende ni por razón ni por fe. Proclamada fue doctrina por el decir popular. Así que qué más da si lo fue.

Estos son algunos de los tartarinenses establecidos en el ISCREB. Son algunos de los que se encargan de la formación de los futuros teólogos, catequistas, profesores y diáconos de la Barcinonensis, de Cataluña y de otras partes de España. Y no son excepción sino la regla de confirmación.

El país ISCREB tiene, además, la particularidad de recibir a charlatanes y embaucadores de otra institución promovida y presidida por el propio Tartarín. Fundación Joan Margall se llama y en ella tiene asiento Torralba, con oficio en la herética Ramon Llull y silla en el instituto Borja de Bioética, muy contraria a la Doctrina de la Iglesia. También se pasea por allí Joan Rigol, que presidió el parlamento de Cataluña y fue “conseller” de Trabajo y de Cultura. Así también aparece Armand Puig, con asiento de decano en la Facultad de Teología de Cataluña en el mismo seminario, y que preside el “Tartarín Clon Place” o ISCRT (Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Tarragona).

Esto es sólo un apunte sobre la cruel realidad que estamos sufriendo en esta perdida diócesis y en toda Cataluña, tan dejadas de la mano de Roma, y a “sota el vento” progre y antieclesial. Éste es el país de Tartarín donde el sol lo transfigura todo, haciendo que parezca más grande y temible de lo que realmente es. Si entráis en este país prestad atención, que hombre prevenido siempre vale por dos.

Ya es hora de que abordemos la cuestión: de Roma es debida la intervención.

 

La ideología cristiana se presenta a las primarias norteamericanas (13/12/2011)
Por Cesáreo Marítimo

Nunca me hubiese imaginado que asistiría con verdadera pasión a las primarias de los republicanos en USA. En este momento parece que el debate se ha centrado entre un mormón, un católico y un anarquista o antisistema. La diferencia de votos entre los tres es bien escasa (prácticamente se han alzado cada uno con una cuarta parte del censo). Pero quizá lo más sorprendente de todo, es que en estas primarias es posible que ocupen un lugar estelar el debate sobre el aborto, el debate sobre el matrimonio homosexual y la coherencia entre los valores y principios que uno sostiene, y su acción política. Éste es el talón de Aquiles del candidato mejor situado: la debilidad de sus convicciones y por tanto la reversibilidad de sus valores (“si no le gustan éstos, tengo otros de recambio”).

Me alegro infinito de que haya países en que los electores les exigen a los políticos un claro posicionamiento ideológico y coherencia entre esta ideología y su gestión del mandato popular en las votaciones y en la acción de gobierno. Y mi admiración crece al infinito cuando comparo la exigencia de compromiso ideológico que hay en la derecha americana y la más absoluta delicuescencia ideológica que practica la derecha española. Pero llega esta admiración a lo inenarrable y hasta a lo inefable, cuando el segundo término de comparación son los sacerdotes, religiosos y religiosas de Cataluña y sus pastores, en lo que toca a la defensa de su ideología y a la coherencia entre ésta y su manera de gobernar las diócesis, las parroquias, los colegios religiosos.

Resulta que a Romney (foto de arriba), la perfecta estampa del político moderado y sin estridencias, con todos los vientos a favor, le va pisando los talones el donnadie Rick Santorum, (foto de la izquierda) católico de firmes convicciones y fiel a sus ideas. Es que Romney tiene en su historial que, a la hora de posicionarse sobre el matrimonio homosexual, no tuvo el valor de bloquearlo, pudiendo hacerlo. Y cuando abordó una reforma sanitaria para el Estado del que era gobernador, pues va y apoya el aborto. Por eso sus detractores le acusan de poco fiable en sus convicciones, hasta el punto de que le acusan de no parecer siquiera un auténtico conservador.

Pues digo que mientras Romney, un conservador del que por serlo, los votantes esperan que esté por la defensa de la familia y por tanto contra el aborto y contra el matrimonio homosexual; mientras a Romney le sacarán los colores cientos de veces a lo largo de las primarias por haber sido tan flojo en la defensa de las convicciones que comparte con el electorado de derechas; mientras eso ocurre en la política americana (no nos hagamos ilusiones, que en España la derecha política no tiene ni convicciones ni valores por los que partirse el pecho), en la Iglesia católica de nuestros lares, a ningún sacerdote, a ningún religioso, a ninguna monja, a ningún obispo se le sacan los colores por no posicionarse y por no actuar con absoluta claridad y transparencia en esos mismos temas que tan bien funcionan como detector de valores.

Y no es que sea algo excepcional y anecdótico que en las iglesias sea tabú hablar del aborto, porque lo que tocaría obviamente sería hablar en contra; ni menos excepcional es todavía que en las iglesias se hable contra la denominación de matrimonio para las uniones homosexuales. ¿Y eso por qué? Pues porque ambas cosas son políticamente incorrectas. ¡Ya ven cómo se preocupa el clero de lo que se tiene que preocupar! Ni es excepcional que en los colegios religiosos se hable abiertamente a favor del aborto y del matrimonio homosexual. Ni se escandaliza nadie de que los obispos consientan abortos en los hospitales de cuyo patronato forma parte la Iglesia; ni le extraña a nadie que rehúyan este tema tan vidrioso y tan políticamente comprometido. Y es que encima resulta que gran parte de esta tropa de “pasmaos”, que diría Guerra, presumen de ser de izquierdas, opción política que tiene como señas de identidad tanto el aborto como el matrimonio homosexual. Y se encuentran los pobres con el alma dividida entre Dios y el diablo. Está claro que si tuvieran que pasar unas primarias en las que en primer lugar se exigiesen convicciones, y en segundo lugar se requiriera la coherencia entre éstas y la acción diaria, la mayoría de esta tropa se quedarían en la cuneta.

Es una verdadera lástima que habiendo visto la mitad de los políticos norteamericanos con claridad meridiana, que su salvación ¡política! está en la defensa de los valores cristianos; es una lástima que viendo esto con tanta claridad unos laicos a los que mueve en principio la ambición política (y es posible que a más de uno le mueva también la buena conciencia); es una verdadera lástima que nuestros clérigos sean tan obtusos que no vean que su salvación personal y mundana (¡ya no digamos la espiritual y eterna!) está en la defensa de los valores cristianos.

A veces pienso que se muestra en ellos la ira de Dios, que después de haber endurecido su corazón, los está escupiendo de su boca. Porque es que no hay explicación humana posible. ¿Cómo pueden estar tan ofuscados que escondan avergonzados el legado de la fe que han de transmitir al pueblo (un legado del que han hecho bandera la mitad de los políticos norteamericanos), y en cambio exhiban con tanta fatuidad y tan pagados de sí mismos una paupérrima y tristísima ideología política que para nada va con su oficio ni con su ministerio sacerdotal? ¿Es que ni siquiera les alcanza la inteligencia donde no les alcanza la fe? ¿Cómo es posible que no pueda admirar en mis sacerdotes lo que les es propio, y tenga que admirarlo en cambio en los políticos americanos?

Seguramente que es desmedida mi alegría y mi esperanza de cristiano ante las primarias del Partido Republicano; seguramente que estos sentimientos nacen de mi desesperanza en lo que tengo cerca. Se nos están comiendo la libertad religiosa y la libertad de ideas y de conciencia, y resulta que desde el mayor baluarte y la mayor afirmación de libertad religiosa con que contamos en España, no se está haciendo nada por frenar el abuso de los políticos que se permiten profanar el sancta sanctorum de las conciencias. Que el poder político las ideas nos las impone desde las leyes y desde las instituciones. ¡A ver si nos enteramos de una vez! Mientras que la Iglesia sólo nos “propone”, porque no tiene fuerza para obligarnos. Creemos libérrimamente. El que profesa una religión lo hace libremente; mientras que el que es adoctrinado dolosamente en la escuela y en los medios y desde las instituciones, lo es mediante intolerable abuso de poder. Y esto es así aquí y en Pekín. La religión es hoy la más potente instancia de libertad personal frente al poder político, que tiene en sus programas la manipulación de nuestras conciencias.

¿Estamos ciegos o qué? Si un ciego guía a otro ciego, los dos caen en el hoyo. ¿Qué podemos hacer con guías tan ciegos, cuando la luz nos da en pleno rostro?

Estamos en un momento crucial del ciclo histórico y económico, en que la política no funciona exclusivamente a base de gestión (modelo que intenta imponer el sistema en Grecia y en Italia). Hoy más que nunca al político se le exige también estar situado ideológicamente. Porque el votante sabe que las ideas son el motor de la política y no a la inversa. Sabe que efectivamente su pueden imponer unas ideas desde el poder y combatir otras; pero ésas son operaciones sólo de poder y de corto recorrido. La política de largo alcance opera con ideas también de largo alcance. Y en este momento no hay en el mercado de las ideas mejor mercancía que el cristianismo. Esto lo han visto bien claro los políticos norteamericanos menos inclinados al suicidio individual y colectivo: los que no están dispuestos a pactar con la cultura de la muerte que a tantos tiene deslumbrados.

Deslumbrados, ofuscados u obcecados tenemos a la mayor parte de los próceres de la Iglesia al menos aquí en Cataluña. Ojalá sigan estas primarias con el alma abierta, y lo que oigan y vean en defensa de los grandes principios cristianos (libertad religiosa sin interferencias del Estado ni para ayudar ni para combatir; proteger, y sobre todo no asfixiar la institución de la familia; respetar la vida de inicio a fin; devolverles a los padres el derecho de educar a sus hijos) les haga abrir los ojos y encaminar sus pasos por el camino de la salvación temporal y eterna de ellos mismos; y también de la salvación de la patria, si es eso lo que más les preocupa.

 

 

La segunda conferencia de Monseñor Dominique Rey (Congreso de Manresa) (30/12/2011)
Por Antoni Mª. C. Juncadella

Descripción: http://www.grupnaciodigital.com/redaccio/arxius/imatges/576_1325972225FOTO_4.jpg

Publicamos los esquemas de la segunda conferencia del obispo de Fréjus-Toulon en el congreso de Manresa y que llevó por título: “ La conversión pastoral que las comunidades cristianas tienen que vivir para poder inscribirse en la nueva evangelización y los criterios para llevarla a buen término ”.

[Nuestra glosa entre corchetes]

 

1. Conocimiento del terreno de misión (o la démarche Nazareth )  

•  Ciertas prácticas pastorales fracasan por la falta de un estudio serio del “terreno” y de la aprehensión del contexto humano y social.

•  A veces hay un desfase entre la cultura de la sociedad y el estado espiritual de los cristianos.

•  La acción misionera se inscribe dentro de una historia, una genealogía y una geografía humana.  

[Monseñor Rey se refirió a la necesidad de conocer el terreno donde se es enviado. Como Jesucristo que vivió y se judeizó durante treinta años en un medio concreto, Nazareth, es necesario un estudio serio del universo humano dentro del cual el evangelizador se insiere. Y no se trata sólo de una desencriptación sociológica, sino teologal. Hay que conocer las esperanzas de los hombres entre los cuales el evangelizador vive, sus barreras mentales, sus anhelos… Es necesaria una visión realista de la situación para no caer en la pastoral del “parachutiste” (paracaidista) que no comprende el medio al cual se dirige, porque sólo tiene una visión superficial. Recordó que su primer año en la diócesis lo dedicó, antes de hacer ningún cambio sustancial, a recorrer y patearse la diócesis de punta a punta, para empaparse de ella. Hay que aprovechar el capital de conocimientos de los mayores, escucharlos; tener una voluntad de escucha y de humildad intelectual para siempre estar en predisposición de aprender; aprovecharse del capital de conocimientos que nace de un inventario cuantitativo y cualitativo del universo humano entre el cual el evangelizador vive.]  

2. Lugares de misión  

•  La familia

•  La escuela católica

•  La parroquia

•  Las diversas realidades eclesiales, movimientos y comunidades

•  La diaconía de la Iglesia

•  La piedad popular. Los santuarios

•  Los medios de comunicación social

•  El arte y la cultura

•  Los espacios sociales

[Ninguno de estos lugares de encarnación de la misión puede ser obviado. La familia en primer lugar detallando su importancia y la necesidad de crear o potenciar a su vez espacios y jornadas de encuentro festivo de familias para vivirlas, incluso en su vertiente lúdica, en clave cristiana.

Se refirió también a la necesidad de reencontrar la identidad católica en las escuelas católicas y sus dificultades. Aludió a ello como una reforma pendiente y cómo los obispos de Francia ven con preocupación cómo muchas de ellas son ya puramente poca cosa más que empresas privadas escolares.

La parroquia, fruto de la expansión de la Iglesia durante el siglo IV, no debe ser ignorada ni postergada en la nueva evangelización. La parroquia es y debe continuar siendo una comunidad sacramental organizada y un espacio territorial con un pastor cercano. Alertó del desequilibrio que a veces se produce cuando se privilegian otros núcleos o centros de nueva evangelización (movimientos, comunidades religiosas...). Como en el resto de su conferencia, llamó al discernimiento para una sana inserción e integración de los nuevos fenómenos de la nueva evangelización en la vida institucional de la Iglesia. Las dos realidades se necesitan y se complementan.

Hay que respetar el lugar teológico de los nuevos movimientos, comunidades religiosas y otras realidades de la nueva evangelización. Son un vivero de nuevas experiencias. Los obispos y demás pastores deben tener hacia ellos una mirada paternal de acompañamiento. El Espíritu surge por donde quiere y los planes pastorales no pueden privarlo de actuar.

Hay que respetar los santuarios y lugares de peregrinación así como la importancia de la piedad popular. En este sentido explicó los peregrinajes que se realizan al santuario de Cotignac, en su diócesis, y de cómo habían recobrado fuerza cuando se deja al Espíritu Santo actuar. A este comentarista le impresionó agradablemente la revitalización de las mismas y la celebración desde hace pocos años de una practicada sólo por padres (hombres) de familia y otra, en otra fecha, de madres (mujeres); y de cómo en la última, más de 800 padres de familia de entre 30 y 45 años peregrinaron durante 3 días à la belle étoile (bivac) hasta Cotignac. Monseñor Rey hizo una alusión corta pero bien clara a la necesidad de que haya ámbitos donde no se confundan los sexos y que ello es sano y redunda en una también sana integración y relación entre hombres y mujeres. Sin renunciar por ello a la existencia de espacios y actividades comunes. Otra vez la visión integral de la nueva evangelización defendida por Monseñor Rey.

Después de remarcar la importancia de la diaconía (la caridad) de la Iglesia hacia los excluidos, del testimonio profético de los que entregan su vida por ellos y de que la Caridad es inherente a la Fe , el obispo de Fréjus Toulon se centró en la necesidad de encarnar también la nueva evangelización en el arte, la música, la cultura e incluso en otros espacios de sociabilidad humana como Internet.]

3. Una visión misionera  

•  La visión no es la capacidad de presentir el futuro, sino de discernir los cambios que se operan en la sociedad y de tener en cuenta cada uno de ellos en el momento en que queremos desplegar la acción de la Iglesia.

•  Descansa [la visión misionera] en la oración y en la meditación de la palabra de Dios, en el examen del Magisterio de la Iglesia y en el intercambio entre responsables pastorales

•  Debe ser: integral; abierta y pedagógica; prospectiva y dinámica; pragmática; compartida y comunicada.

[Citando a San Beda el Venerable ( la Iglesia engendra cada día a la Iglesia ), se refirió en este tercer punto a la necesidad de una visión profunda de los cambios que se operan en nuestra sociedad: pero no para asumirlos acríticamente, sino para darles un sentido cristiano; y si son errados, para trasformarlos. Y que todo ello debe descansar en la oración y la meditación de la palabra de Dios, en el examen del Magisterio de la Iglesia y en el intercambio de conocimientos entre responsables pastorales. Tampoco dejar de tener presente que por muchas transformaciones que experimente, el Hombre, incluso el contemporáneo, continúa siendo el mismo ser que anhela a Dios en lo más íntimo de su interior. Como tampoco hay que olvidar que este proceso de dar un sentido cristiano a las transformaciones del mundo presente, se ha de iniciar por pequeñas comunidades creativas e imaginativas las cuales, como el principio físico, cuanto más densas más irradian.]

4. El primado de la Gracia  

4.1. La disponibilidad del Espíritu Santo

•  “Las técnicas de evangelización son buenas, pero las más perfeccionadas no sabrían reemplazar la acción discreta del Espíritu” (Pablo VI, Evangelii Nuntiandi, núm 75, 1975).

•  No es por azar que el punto de partida de la evangelización haya tenido lugar la mañana de Pentecostés.  

4.2. La liturgia y la vida eucarística

•  Una Iglesia auténticamente eucarística es una Iglesia misionera” (Benedicto XVI, Sacramentum Caritatis , núm. 84). •  La nueva evangelización deberá arraigarse en una verdadera renovación eucarística: catequesis, dignidad de la celebración, iniciación en el ars celebrandi , búsqueda de sacralidad.

4.3. La acogida de los nuevos carismas

•  “No existe contraste o contraposición en la Iglesia entre la dimensión institucional y la dimensión carismática, de la que los movimientos son una expresión significativa” (Juan Pablo II, 27 de mayo de 1998)

•  Acogerlos en el seno de las estructuras tradicionales, reclama una verdadera disponibilidad espiritual y eclesial, una pedagogía pastoral para acompañarlos y animarlos a ocupar su lugar en la revitalización del territorio eclesial.

5. Conversión pastoral

5.1. La conversión de las comunidades cristianas •  A lo largo de los años que han acompañado y seguido al Concilio, se ha desarrollado la pastoral del “ocultamiento”, valorándose el mundo como lugar teológico. El cristiano debe reencontrar su postura crítica de testificación, a veces de disidencia y de protesta.

[Por lo que se refiere a este último punto, Monseñor Rey remarcó que llevados por una mala interpretación del Concilio se ha ejercido una pastoral excesivamente dominada por la idea de la influencia en el mundo; pero que ello ha demostrado sus limitaciones, ya que este “influencismo”, de estar presente pero no de una manera clara y explícita, ha provocado un ocultamiento del catolicismo, un esconderse de la Iglesia y de su Mensaje que ha acabado siendo perjudicial; ya que las personas con quienes entre en contacto el nuevo evangelizador, quieren interlocutores que se muestren claros y explícitos y que no les hagan perder tiempo.

No hay que tener miedo a mostrar el Mensaje cristiano, la Buena Nueva, aunque ello provoque escándalo. Los cristianos, y más para el nuevo evangelizador, deben recuperar una decaída denuncia profética de los males de este mundo: aunque ello provoque, auque le convierta en un disidente. No puede dejar de ser una alerta ante el gregarismo contemporáneo.]

5.2. La conversión del “gobierno pastoral”

•  El cambio pastoral concierne en primer lugar a los obispos, a los sacerdotes, a los diáconos, a los laicos con responsabilidades.

•  La conversión pastoral abarca: la centralidad de la salvación en Jesucristo, el vivir una auténtica renovación interior.

•  El acento debe ponerse también en la predicación kerigmática, en los itinerarios de iniciación cristiana, en los nuevos métodos de evangelización, en el redescubrimiento de los sacramentos y en la experimentación de la misericordia.


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